Ana Ibáñez, neurocientífica: «Si tú adoptas un movimiento de sonrisa, vas a hacer que tu cerebro se ponga más alegre»
Podemos engañar muy bien a nuestro cerebro y sentirnos mejor. Así de segura lo afirma Ana Ibáñez, una neurocientífica e ingeniera química española que ha estudiado la relación entre el rostro y la pro
Ana Ibáñez, neurocientífica: «Si tú adoptas un movimiento de sonrisa, vas a hacer que tu cerebro se ponga más alegre» La experta en química explica cómo funciona este engaño hormonal que puedes comprobar en cualquier momento de desánimo Regala esta noticia Añádenos en Google La neurocientífica e ingeniera química Ana Ibáñez. (ABC) Almudena Martín 28/07/2026 a las 07:00h. Podemos engañar muy bien a nuestro cerebro y sentirnos mejor.
Así de segura lo afirma Ana Ibáñez, una neurocientífica e ingeniera química española que ha estudiado la relación entre el rostro y la producción hormonal del cerebro. La clave de esta frase está en la conexión única entre la cara y el cerebro, alfo que no se da en otras zonas del cuerpo. «Fijaos que todo el movimiento de nuestro rostro, el movimiento muscular, tiene una conexión directa con nuestro cerebro.
El rostro es la única parte que comunica directo con el cerebro sin pasar por la médula espinal». Conociendo esta realidad de nuestra anatomía, podemos aprender a utilizarla a nuestro favor, por ejemplo, para hacernos más alegres. Que nuestra sonrisa comunique alegría y que no sea sólo una apariencia.
Noticia relacionada Antonio Escribano: «Hay otras formas de tomar aceite de oliva, como en el café» Almudena Martín La experta propone un simple experimento: tú, un espejo y algo de confianza. «Os ponéis delante de un espejo y, aunque no tengáis ganas, os forzáis a sonreír durante un tiempo», eso es todo.
«Cuando lo haces, tu cerebro recibe que ese movimiento morfológico que está haciendo está asociado a estar alegre» y trabaja para encajar este gesto en el estado emocional de la persona. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Ana Ibáñez (@anaibanez_g) Cuenta la neurocientífica que el cerebro «entra en un dilema y dice, 'Uy, espera, estoy produciendo la electroquímica de la 'no' alegría pero, sin embargo, morfológicamente estoy viendo que está moviendo los músculos de la alegría. Algo aquí no funciona».
Este diálogo imaginario genera una respuesta hormonal que trata de cohesionar la imagen con la actividad cerebral. Una cara feliz pide al cerebro que produzca felicidad hormonal Newsletter «Lo que hace es empezar a cambiar la activación y empieza a producir más neuroquímica, en este caso, de nuevo, para producir más alegría», concluye la experta. Viéndote feliz, el cerebro te ha hecho más feliz.
Esta es la explciación detrás de la creencia popular de que sonreír te hace más feliz. «Así que a través de nuestros movimientos faciales, si tú adoptas un movimiento de sonrisa, vas a hacer que tu cerebro se ponga más alegre», insiste la experta. Temas Cerebro AD ABC Instagram Imagen Reportar un error Ana Ibáñez, neurocientífica: «Si tú adoptas un movimiento de sonrisa, vas a hacer que tu cerebro se ponga más alegre»
La experta en química explica cómo funciona este engaño hormonal que puedes comprobar en cualquier momento de desánimo Regala esta noticia Añádenos en Google La neurocientífica e ingeniera química Ana Ibáñez. (ABC) Almudena Martín 28/07/2026 a las 07:00h. Podemos engañar muy bien a nuestro cerebro y sentirnos mejor. Así de segura lo afirma Ana Ibáñez, una neurocientífica e ingeniera química española que ha estudiado la relación entre el rostro y la producción hormonal del cerebro.
La clave de esta frase está en la conexión única entre la cara y el cerebro, alfo que no se da en otras zonas del cuerpo. «Fijaos que todo el movimiento de nuestro rostro, el movimiento muscular, tiene una conexión directa con nuestro cerebro. El rostro es la única parte que comunica directo con el cerebro sin pasar por la médula espinal».
Conociendo esta realidad de nuestra anatomía, podemos aprender a utilizarla a nuestro favor, por ejemplo, para hacernos más alegres. Que nuestra sonrisa comunique alegría y que no sea sólo una apariencia. Noticia relacionada Antonio Escribano: «Hay otras formas de tomar aceite de oliva, como en el café»
Almudena Martín La experta propone un simple experimento: tú, un espejo y algo de confianza. «Os ponéis delante de un espejo y, aunque no tengáis ganas, os forzáis a sonreír durante un tiempo», eso es todo. «Cuando lo haces, tu cerebro recibe que ese movimiento morfológico que está haciendo está asociado a estar alegre» y trabaja para encajar este gesto en el estado emocional de la persona.
Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Ana Ibáñez (@anaibanez_g) Cuenta la neurocientífica que el cerebro «entra en un dilema y dice, 'Uy, espera, estoy produciendo la electroquímica de la 'no' alegría pero, sin embargo, morfológicamente estoy viendo que está moviendo los músculos de la alegría. Algo aquí no funciona». Este diálogo imaginario genera una respuesta hormonal que trata de cohesionar la imagen con la actividad cerebral.
Una cara feliz pide al cerebro que produzca felicidad hormonal Newsletter «Lo que hace es empezar a cambiar la activación y empieza a producir más neuroquímica, en este caso, de nuevo, para producir más alegría», concluye la experta. Viéndote feliz, el cerebro te ha hecho más feliz. Esta es la explciación detrás de la creencia popular de que sonreír te hace más feliz.
«Así que a través de nuestros movimientos faciales, si tú adoptas un movimiento de sonrisa, vas a hacer que tu cerebro se ponga más alegre», insiste la experta. Temas Cerebro AD ABC Instagram Imagen Reportar un error Antonio Escribano: «Hay otras formas de tomar aceite de oliva, como en el café» Almudena Martín Qué reloj Garmin comprar según el deporte que haces: MediaMarkt rebaja toda la gama en verano Alejandra Santisteban Guiu Prueban las tortillas de patatas de Mercadona, Lidl, Alcampo y otros supermercados e indican cuál es la mejor de todas Francisco J.
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