← Volver a la portada
Internacional
miércoles, 5 de agosto de 2026

Ayuso reina en la era de la impunidad

La presidenta ha erosionado los contrapesos de fiscalización de la CAM, y Feijóo la ha dejado hacer y deshacer porque él llegó a Madrid gracias a una de sus operaciones de eliminación de sus críticos

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

Ayuso reina en la era de la impunidad La presidenta ha erosionado los contrapesos de fiscalización de la CAM, y Feijóo la ha dejado hacer y deshacer porque él llegó a Madrid gracias a una de sus operaciones de eliminación de sus críticos La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. EFE/ Víctor Lerena 5 de agosto de 2026 21:56 h Actualizado el 06/08/2026 05:30 h 0 Isabel Díaz Ayuso entendió antes y mejor que cualquier otro dirigente del PP que el mundo vive en la era de la impunidad, un concepto que popularizó el exministro de Exteriores británico David Miliband y que está caracterizado por la posibilidad de gobernar sin rendir cuentas, ni ante los ciudadanos ni ante la justicia ni ante ningún órgano de control o contrapeso. Durante la pandemia la presidenta de la CAM se subió al caballo ganador de los populismos para eliminar, por la vía emocional, el primero de los controles, que se asienta sobre el espíritu crítico de los ciudadanos y votantes.

Desde entonces ejerce un poder desacomplejado que cuenta con la aceptación de muchos madrileños, y que explica su éxito más por la adhesión incondicional a una trinchera y a una personalidad que por la buena gestión de sus competencias. Con una buena parte de los madrileños cautivados por la forma y el desparpajo de sus salidas de pata de banco, desde 2023 comenzó a erosionar los contrapesos institucionales de fiscalización de la propia CAM. Tomó el control de la Cámara de Cuentas, del Consejo de Transparencia y de la televisión autonómica a través de varias reformas legales y consolidó una relación con gran parte de la prensa madrileña y de los poderes económicos de la capital que se traduce en una defensa a capa y espada, en ocasiones hasta sonrojante, de su figura.

En esta posición, Ayuso podía con todo, hasta con la acumulación de escándalos: las comisiones que su hermano cobró por las mascarillas, la gestión de las residencias en la pandemia, los viajes con objetivos y gastos no explicados, el fraude fiscal de su pareja y sus cuestionables y oscuras relaciones con el grupo Quirón… Su táctica siempre ha sido contraatacar con ferocidad y eficacia, como bien saben Pablo Casado o el exfiscal general del Estado. Ayuso reina en la era de la impunidad La presidenta ha erosionado los contrapesos de fiscalización de la CAM, y Feijóo la ha dejado hacer y deshacer porque él llegó a Madrid gracias a una de sus operaciones de eliminación de sus críticos La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. EFE/ Víctor Lerena 5 de agosto de 2026 21:56 h Actualizado el 06/08/2026 05:30 h 0 Isabel Díaz Ayuso entendió antes y mejor que cualquier otro dirigente del PP que el mundo vive en la era de la impunidad, un concepto que popularizó el exministro de Exteriores británico David Miliband y que está caracterizado por la posibilidad de gobernar sin rendir cuentas, ni ante los ciudadanos ni ante la justicia ni ante ningún órgano de control o contrapeso.

Durante la pandemia la presidenta de la CAM se subió al caballo ganador de los populismos para eliminar, por la vía emocional, el primero de los controles, que se asienta sobre el espíritu crítico de los ciudadanos y votantes. Desde entonces ejerce un poder desacomplejado que cuenta con la aceptación de muchos madrileños, y que explica su éxito más por la adhesión incondicional a una trinchera y a una personalidad que por la buena gestión de sus competencias. Con una buena parte de los madrileños cautivados por la forma y el desparpajo de sus salidas de pata de banco, desde 2023 comenzó a erosionar los contrapesos institucionales de fiscalización de la propia CAM.

Tomó el control de la Cámara de Cuentas, del Consejo de Transparencia y de la televisión autonómica a través de varias reformas legales y consolidó una relación con gran parte de la prensa madrileña y de los poderes económicos de la capital que se traduce en una defensa a capa y espada, en ocasiones hasta sonrojante, de su figura. En esta posición, Ayuso podía con todo, hasta con la acumulación de escándalos: las comisiones que su hermano cobró por las mascarillas, la gestión de las residencias en la pandemia, los viajes con objetivos y gastos no explicados, el fraude fiscal de su pareja y sus cuestionables y oscuras relaciones con el grupo Quirón… Su táctica siempre ha sido contraatacar con ferocidad y eficacia, como bien saben Pablo Casado o el exfiscal general del Estado.

Publicado por Redacción · miércoles, 5 de agosto de 2026

ReversoDigital — Pensamiento crítico, anti‑propaganda.

← Ver más noticias
Ayuso reina en la era de la impunidad · ReversoDigital