La paradoja de la sanidad europea: hay un 26% más de médicos, pero el sistema bordea el colapso
Hoy se levanta con fiebre, dolor de cuerpo, de garganta… Llama al centro de salud para pedir una cita con su médico de familia . Necesita que le vean pero es imposible. La espera media para conseguir
Sociedad Portada Sociedad La paradoja de la sanidad europea: hay un 26% más de médicos, pero el sistema bordea el colapso España es el cuarto país con más profesionales, precedido de Francia, Italia y Alemania, que lidera el ranking. A pesar de ello, los sistemas sanitarios del viejo continente no gozan de buena salud: las proyecciones apuntan a una falta de 940.000 doctores para 2030 Alemania, Italia, Francia y España son los países europeos con mayor número de médicos. Regala esta noticia Añádenos en Google Ana I.
Martínez MADRID 06/08/2026 a las 01:39h. Hoy se levanta con fiebre, dolor de cuerpo, de garganta… Llama al centro de salud para pedir una cita con su médico de familia. Necesita que le vean pero es imposible.
La espera media para conseguir una cita es de 10,27 días, según ... los últimos datos del Barómetro Sanitario 2026. El sistema de salud en España está muy tensionado. No es el único.
Los tentáculos de este mal endémico se extienden por toda Europa. Nuestro continente tiene más médicos por habitante que cualquier otro lugar, pero no da a basto a pesar de que el número de profesionales se ha incrementado desde 2016 hasta 2024 en un 26%, logrando un récord de 1.925.316 médicos, según datos de Eurostat, que incluye a los países de la UE así como Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza porque pertenecen a la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC). «Europa cuenta hoy con más médicos que hace una década y España también ha incrementado de forma notable su número de profesionales.
Es, sin duda, una buena noticia», valora Tomás Cobo, presidente de la Organización Médica Colegial de España (OMC). Alemania es, en la actualidad, el país con mayor número de sanitarios: 397.042 trabajan día a día en sus consultas. Le siguen Italia (339.256), Francia (270.874) y España (226. 667).
Estos cuatro países aglutinan el 58% del total de los profesionales en ejercicio en la UE. Además, Europa tiene más médicos por habitante que cualquier otro lugar. El número de facultativos por cada 100.000 habitantes muestra una clara tendencia al alza desde 2016.
España, por ejemplo, se sitúa en el séptimo puesto de los diez países en los que más se han incrementado estos profesionales, puesto que cuenta con 81,22 médicos más, alcanzado así los 463,78 actuales (en 2016 tenía 382,56). Lideran este ranking Chipre, con un aumento de 179,42 médicos por cada 100.000 habitantes (de los 370,2 que tenía en 2016 ha pasado a 549,62 en 2024); Italia, con 176,79 (de 398,64 a 575,43) y Polonia, con 144,62 (de 241,58 a 386,2), situándose por delante de países como Alemania (con un incremento desde 2016 de 56,75 médicos). En el lado opuesto se sitúan Liechtenstein, con un mínimo incremento de 2,5 médicos más por cada 100.00 habitantes (de los 328,77 que tenía en 2016 ha pasado a 331,27 en 2024), seguido de Estonia, con 12,21 más (de 345,65 a 357,86) y Letonia, con un incremento de 18,94 (de 321,25 a 340,19).
Futuro desalentador A pesar de ello, las previsiones no son nada optimistas. «Tener más médicos no significa necesariamente tener una mejor sanidad», puntualiza Cobo, que pone como ejemplo a España, cuarto país de Europa con mayor número de profesionales, pero con muchos «déficits». «La experiencia me dice que el problema de nuestro Sistema Nacional de Salud no es sólo cuántos médicos tiene, sino cómo los cuida y cómo les permite ejercer», añade.
La Oficina Regional para Europa de la OMS, Eurostat, la Comisión Europea y el Parlamento Europeo alertan de que cerca de un millón de puestos de trabajadores de la salud en toda Europa podrían quedar vacantes para 2030. En concreto, los expertos hablan de 940.000. ¿Por qué el panorama es tan desalentador cuando hay más sanitarios que nunca?
Para empezar, por el mayor envejecimiento de la población: de los 450,6 millones de personas que viven en la UE (dato a 1 enero de 2025), el 22% tiene 65 años o más, lo que se traduce en un incremento del 15,18% en la última década. La proyección de Eurostat para el futuro es clara: va a aumentar significativamente el número de personas mayores. «Tener más médicos no significa necesariamente tener una mejor sanidad»
Tomás Cobo Presidente de la Organización Médica Colegial de España «Vivimos más años y eso conlleva un aumento de patologías como la fragilidad, la demencia, la artrosis, la insuficiencia cardíaca, la diabetes o las enfermedades respiratorias crónicas, que requieren un seguimiento continuado», explica el presidente de la OMC. «Al mismo tiempo -prosigue-, enfermedades que hace unas décadas eran mortales hoy se cronifican gracias a los avances médicos, lo que supone un éxito de la medicina, pero también una mayor presión asistencial». A todo ello hay que añadir «un tercer reto ineludible», apunta Cobo: integrar de verdad los ámbitos sanitario y social para ofrecer una atención centrada en la persona.
«Y, sobre todo, debemos cambiar el enfoque -puntualiza-. Nuestros sistemas han estado tradicionalmente orientados a tratar la enfermedad, cuando el gran desafío del futuro es preservar la salud. La prevención, la promoción de hábitos saludables y el diagnóstico precoz deben convertirse en los grandes pilares del sistema, tanto en España como en el conjunto de Europa».
Médicos a punto de jubilarse Este envejecimiento es una realidad también entre los propios facultativos. Italia es el país con mayor urgencia de relevo generacional: el 21% es mayor de 65 años y el 22% tiene entre 55 y 64. Hungría está en la misma línea (el 20% tiene 65 años o más y el 20,5% entre 55 y 64) al igual que Bulgaria (el 20% tiene 65 años o más y el 33% entre 55 y 64) y Estonia (el 19,5% tiene 65 años o más y el 23% entre 55 y 64).
En España, apenas un 9% de los médicos continúa en activo con 65 años, tal y como sucede en Alemania, Suecia y Austria. Malta es el país con la plantilla médica más joven del continente: el 46% tiene menos de 35 años y el 23%, entre 35-44. Le siguen Rumanía (el 35% tiene menos de 35 y el 24%, entre 35-44 años), Francia (el 31% tiene menos de 35 años y el 22%, entre 35-44 años) y Países Bajos (29% en ambos casos).
Por sexos, la mayor presencia femenina se da en Letonia (74,6%) y Estonia (73%) y la masculina en Liechtenstein (65,5%) y Chipre (58,54%). En España, las mujeres son el 57,68%. En países como Alemania, Austria o Bélgica hay paridad.
Un sector muy castigado El segundo y tercer factor que provoca que Europa se esté quedando sin médicos van ligados: la precariedad de los profesionales, sometidos a ritmos frenéticos, ha afectado seriamente su salud mental, sobre todo tras la pandemia. Y esto hace que las nuevas generaciones no quieran estudiar Medicina. «Existe un riesgo real de descuidar a quienes cuidan», comenta Cobo al respecto, que reconoce cómo el envejecimiento y el relevo generacional no están garantizados y menos al ritmo al que va el sistema.
«A ello se suman unas condiciones de trabajo muy exigentes, con sobrecarga asistencial, precariedad en muchos ámbitos, jornadas prolongadas y escaso tiempo para la formación y la investigación -continúa-. La pandemia hizo visible una realidad que ya existía: el importante desgaste emocional y psicológico de los profesionales. Cuidar la salud de los médicos no es solo una cuestión de justicia con ellos; es una condición indispensable para garantizar una atención segura y de calidad a los pacientes.
Un sistema sanitario fuerte empieza por cuidar a quienes lo sostienen». España tiene 226.667 médicos: el 25% tiene menos de 35 años y el 22% se sitúa entre los 35 y 44 años Y todo apunta a que nadie va en esa dirección. En España, por ejemplo, los médicos llevan meses enfrentados al Ministerio de Sanidad a causa de sus condiciones.
Han hecho huelgas y, en septiembre, las retomarán de manera indefinida si el Estatuto Marco no recoge sus demandas, entre las que se encuentran una jornada de 35 horas, con las guardias reconocidas, mejor retribuidas y que computen para la jubilación. «La precariedad profesional, un modelo retributivo excesivamente sustentado en complementos y guardias, y la falta de tiempo protegido para la formación médica continuada, imprescindible para mantener la excelencia», son, según Cobo, las «tres grandes quiebras estructurales» del Sistema Nacional de Salud de nuestro país. «A ello se suman una planificación insuficiente, una política de homologaciones alineada con nuestros estándares de calidad para el ejercicio de la Medicina y una distribución desigual de los recursos», añade.
Así, no es de extrañar que entre las potencias europeas, el crecimiento de graduados en Medicina sea mínimo: Alemania apenas ha incrementado esta tasa en 0,71 graduados en ocho años, por lo que cuenta con 12,42 médicos graduados por cada 100.000 habitantes. En situación similar están Noruega (ha tenido una tasa de incremento de 0,12, hasta situarse en los 11,2 graduados por 100.000 habitantes) y España (su tasa de incremento ha sido de 0,18 hasta llegar a los 13,58). Islandia (-2,06) y Países Bajos (-1,02) tienen hoy menos licenciados que en 2016.
Bulgaria es el que presenta un desarrollo más acelerado, incrementando su tasa en 18,90 graduados por cada 100.000 habitantes desde 2016 (cuando registraba 12,46) así como Letonia, con un aumento de 14,53, y Rumanía, que cuenta con 6,78 titulados más. Estrategia a futuro La clave para revertir estas cifras es, para el presidente de la OMC, clara: «La prevención es la gran apuesta de futuro si queremos garantizar la sostenibilidad de los sistemas sanitarios». «Debemos pasar de un modelo centrado en tratar la enfermedad a otro orientado a preservar la salud -prosigue-, lo que exige situar el conocimiento clínico y la experiencia de los médicos en el centro de las decisiones, protegiendo su capacidad de liderazgo en la planificación, seguimiento y coordinación de la atención de los pacientes».
Para ello, es necesario «reforzar la Atención Primaria, dotándola de más recursos y capacidad para desarrollar programas de prevención, promoción de hábitos saludables y diagnóstico precoz», subraya Cobo, mientras se avanza «hacia una verdadera integración entre los servicios sanitarios y los sociales, especialmente para atender a una población cada vez más envejecida y con más enfermedades crónicas». Aunque la atención hospitalaria seguirá siendo esencial, «el verdadero cambio pasa por invertir mucho m ás en prevención y en una atención comunitaria fuerte y coordinada», concluye. Metodología Este reportaje ha sido elaborado con los datos sobre médicos que recoge Eurostat, la Oficina Estadística de la Unión Europea.
Ésta proporciona información sobre el personal sanitario especializado, así como datos sobre el número y la proporción de graduados en este ámbito, pues no hay que olvidar que los médicos han de poseer un título en medicina. Se han tenido en cuenta los datos de los siguientes países de la Unión Europea: Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Rumanía y Suecia junto a Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza porque pertenecen a la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC). Las cifras de República Checa, Eslovaquia, Grecia y Portugal, países miembros de la UE, no se han tenido en cuenta porque sus datos no se ajustan a la definición de médicos que hace Eurostat.
Tampoco se incluyen los datos de Reino Unido. La definición de 'médicos' de Eurostat abarca tres aspectos: - «En ejercicio»: es decir, que sea personal que presta servicios directamente a los pacientes. - «En activo profesional»: médicos en ejercicio y los que trabajan en investigación o docencia. - «Colegiados»: médicos licenciados y habilitados para ejercer la medicina. Eurostat analiza la información en base a los datos que les proporcionan los países.
Eslovaquia no concreta que todos sus médicos estén «En ejercicio»; Grecia y Portugal recogen sólo los datos de los colegiados, sin diferenciar si ejercen o no; y República Checa recopila la información en base a las horas trabajadas, sin tener en cuenta si ese tiempo lo realiza un médico o dos. Temas Médicos Sanidad Unión Europea Datos comentarios Reportar un error Sociedad Portada Sociedad La paradoja de la sanidad europea: hay un 26% más de médicos, pero el sistema bordea el colapso España es el cuarto país con más profesionales, precedido de Francia, Italia y Alemania, que lidera el ranking. A pesar de ello, los sistemas sanitarios del viejo continente no gozan de buena salud: las proyecciones apuntan a una falta de 940.000 doctores para 2030 Alemania, Italia, Francia y España son los países europeos con mayor número de médicos.
Regala esta noticia Añádenos en Google Ana I. Martínez MADRID 06/08/2026 a las 01:39h. Hoy se levanta con fiebre, dolor de cuerpo, de garganta… Llama al centro de salud para pedir una cita con su médico de familia.
Necesita que le vean pero es imposible. La espera media para conseguir una cita es de 10,27 días, según ... los últimos datos del Barómetro Sanitario 2026. El sistema de salud en España está muy tensionado.
No es el único. Los tentáculos de este mal endémico se extienden por toda Europa. Nuestro continente tiene más médicos por habitante que cualquier otro lugar, pero no da a basto a pesar de que el número de profesionales se ha incrementado desde 2016 hasta 2024 en un 26%, logrando un récord de 1.925.316 médicos, según datos de Eurostat, que incluye a los países de la UE así como Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza porque pertenecen a la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC).
«Europa cuenta hoy con más médicos que hace una década y España también ha incrementado de forma notable su número de profesionales. Es, sin duda, una buena noticia», valora Tomás Cobo, presidente de la Organización Médica Colegial de España (OMC). Alemania es, en la actualidad, el país con mayor número de sanitarios: 397.042 trabajan día a día en sus consultas.
Le siguen Italia (339.256), Francia (270.874) y España (226. 667). Estos cuatro países aglutinan el 58% del total de los profesionales en ejercicio en la UE. Además, Europa tiene más médicos por habitante que cualquier otro lugar.
El número de facultativos por cada 100.000 habitantes muestra una clara tendencia al alza desde 2016. España, por ejemplo, se sitúa en el séptimo puesto de los diez países en los que más se han incrementado estos profesionales, puesto que cuenta con 81,22 médicos más, alcanzado así los 463,78 actuales (en 2016 tenía 382,56). Lideran este ranking Chipre, con un aumento de 179,42 médicos por cada 100.000 habitantes (de los 370,2 que tenía en 2016 ha pasado a 549,62 en 2024); Italia, con 176,79 (de 398,64 a 575,43) y Polonia, con 144,62 (de 241,58 a 386,2), situándose por delante de países como Alemania (con un incremento desde 2016 de 56,75 médicos).
En el lado opuesto se sitúan Liechtenstein, con un mínimo incremento de 2,5 médicos más por cada 100.00 habitantes (de los 328,77 que tenía en 2016 ha pasado a 331,27 en 2024), seguido de Estonia, con 12,21 más (de 345,65 a 357,86) y Letonia, con un incremento de 18,94 (de 321,25 a 340,19). Futuro desalentador A pesar de ello, las previsiones no son nada optimistas. «Tener más médicos no significa necesariamente tener una mejor sanidad», puntualiza Cobo, que pone como ejemplo a España, cuarto país de Europa con mayor número de profesionales, pero con muchos «déficits».
«La experiencia me dice que el problema de nuestro Sistema Nacional de Salud no es sólo cuántos médicos tiene, sino cómo los cuida y cómo les permite ejercer», añade. La Oficina Regional para Europa de la OMS, Eurostat, la Comisión Europea y el Parlamento Europeo alertan de que cerca de un millón de puestos de trabajadores de la salud en toda Europa podrían quedar vacantes para 2030. En concreto, los expertos hablan de 940.000.
¿Por qué el panorama es tan desalentador cuando hay más sanitarios que nunca? Para empezar, por el mayor envejecimiento de la población: de los 450,6 millones de personas que viven en la UE (dato a 1 enero de 2025), el 22% tiene 65 años o más, lo que se traduce en un incremento del 15,18% en la última década. La proyección de Eurostat para el futuro es clara: va a aumentar significativamente el número de personas mayores.
«Tener más médicos no significa necesariamente tener una mejor sanidad» Tomás Cobo Presidente de la Organización Médica Colegial de España «Vivimos más años y eso conlleva un aumento de patologías como la fragilidad, la demencia, la artrosis, la insuficiencia cardíaca, la diabetes o las enfermedades respiratorias crónicas, que requieren un seguimiento continuado», explica el presidente de la OMC. «Al mismo tiempo -prosigue-, enfermedades que hace unas décadas eran mortales hoy se cronifican gracias a los avances médicos, lo que supone un éxito de la medicina, pero también una mayor presión asistencial».
A todo ello hay que añadir «un tercer reto ineludible», apunta Cobo: integrar de verdad los ámbitos sanitario y social para ofrecer una atención centrada en la persona. «Y, sobre todo, debemos cambiar el enfoque -puntualiza-. Nuestros sistemas han estado tradicionalmente orientados a tratar la enfermedad, cuando el gran desafío del futuro es preservar la salud.
La prevención, la promoción de hábitos saludables y el diagnóstico precoz deben convertirse en los grandes pilares del sistema, tanto en España como en el conjunto de Europa». Médicos a punto de jubilarse Este envejecimiento es una realidad también entre los propios facultativos. Italia es el país con mayor urgencia de relevo generacional: el 21% es mayor de 65 años y el 22% tiene entre 55 y 64.
Hungría está en la misma línea (el 20% tiene 65 años o más y el 20,5% entre 55 y 64) al igual que Bulgaria (el 20% tiene 65 años o más y el 33% entre 55 y 64) y Estonia (el 19,5% tiene 65 años o más y el 23% entre 55 y 64). En España, apenas un 9% de los médicos continúa en activo con 65 años, tal y como sucede en Alemania, Suecia y Austria. Malta es el país con la plantilla médica más joven del continente: el 46% tiene menos de 35 años y el 23%, entre 35-44.
Le siguen Rumanía (el 35% tiene menos de 35 y el 24%, entre 35-44 años), Francia (el 31% tiene menos de 35 años y el 22%, entre 35-44 años) y Países Bajos (29% en ambos casos). Por sexos, la mayor presencia femenina se da en Letonia (74,6%) y Estonia (73%) y la masculina en Liechtenstein (65,5%) y Chipre (58,54%). En España, las mujeres son el 57,68%.
En países como Alemania, Austria o Bélgica hay paridad. Un sector muy castigado El segundo y tercer factor que provoca que Europa se esté quedando sin médicos van ligados: la precariedad de los profesionales, sometidos a ritmos frenéticos, ha afectado seriamente su salud mental, sobre todo tras la pandemia. Y esto hace que las nuevas generaciones no quieran estudiar Medicina.
«Existe un riesgo real de descuidar a quienes cuidan», comenta Cobo al respecto, que reconoce cómo el envejecimiento y el relevo generacional no están garantizados y menos al ritmo al que va el sistema. «A ello se suman unas condiciones de trabajo muy exigentes, con sobrecarga asistencial, precariedad en muchos ámbitos, jornadas prolongadas y escaso tiempo para la formación y la investigación -continúa-. La pandemia hizo visible una realidad que ya existía: el importante desgaste emocional y psicológico de los profesionales.
Cuidar la salud de los médicos no es solo una cuestión de justicia con ellos; es una condición indispensable para garantizar una atención segura y de calidad a los pacientes. Un sistema sanitario fuerte empieza por cuidar a quienes lo sostienen». España tiene 226.667 médicos: el 25% tiene menos de 35 años y el 22% se sitúa entre los 35 y 44 años Y todo apunta a que nadie va en esa dirección.
En España, por ejemplo, los médicos llevan meses enfrentados al Ministerio de Sanidad a causa de sus condiciones. Han hecho huelgas y, en septiembre, las retomarán de manera indefinida si el Estatuto Marco no recoge sus demandas, entre las que se encuentran una jornada de 35 horas, con las guardias reconocidas, mejor retribuidas y que computen para la jubilación. «La precariedad profesional, un modelo retributivo excesivamente sustentado en complementos y guardias, y la falta de tiempo protegido para la formación médica continuada, imprescindible para mantener la excelencia», son, según Cobo, las «tres grandes quiebras estructurales» del Sistema Nacional de Salud de nuestro país.
«A ello se suman una planificación insuficiente, una política de homologaciones alineada con nuestros estándares de calidad para el ejercicio de la Medicina y una distribución desigual de los recursos», añade. Así, no es de extrañar que entre las potencias europeas, el crecimiento de graduados en Medicina sea mínimo: Alemania apenas ha incrementado esta tasa en 0,71 graduados en ocho años, por lo que cuenta con 12,42 médicos graduados por cada 100.000 habitantes. En situación similar están Noruega (ha tenido una tasa de incremento de 0,12, hasta situarse en los 11,2 graduados por 100.000 habitantes) y España (su tasa de incremento ha sido de 0,18 hasta llegar a los 13,58).
Islandia (-2,06) y Países Bajos (-1,02) tienen hoy menos licenciados que en 2016. Bulgaria es el que presenta un desarrollo más acelerado, incrementando su tasa en 18,90 graduados por cada 100.000 habitantes desde 2016 (cuando registraba 12,46) así como Letonia, con un aumento de 14,53, y Rumanía, que cuenta con 6,78 titulados más. Estrategia a futuro La clave para revertir estas cifras es, para el presidente de la OMC, clara: «La prevención es la gran apuesta de futuro si queremos garantizar la sostenibilidad de los sistemas sanitarios».
«Debemos pasar de un modelo centrado en tratar la enfermedad a otro orientado a preservar la salud -prosigue-, lo que exige situar el conocimiento clínico y la experiencia de los médicos en el centro de las decisiones, protegiendo su capacidad de liderazgo en la planificación, seguimiento y coordinación de la atención de los pacientes». Para ello, es necesario «reforzar la Atención Primaria, dotándola de más recursos y capacidad para desarrollar programas de prevención, promoción de hábitos saludables y diagnóstico precoz», subraya Cobo, mientras se avanza «hacia una verdadera integración entre los servicios sanitarios y los sociales, especialmente para atender a una población cada vez más envejecida y con más enfermedades crónicas». Aunque la atención hospitalaria seguirá siendo esencial, «el verdadero cambio pasa por invertir mucho m ás en prevención y en una atención comunitaria fuerte y coordinada», concluye.
Metodología Este reportaje ha sido elaborado con los datos sobre médicos que recoge Eurostat, la Oficina Estadística de la Unión Europea. Ésta proporciona información sobre el personal sanitario especializado, así como datos sobre el número y la proporción de graduados en este ámbito, pues no hay que olvidar que los médicos han de poseer un título en medicina. Se han tenido en cuenta los datos de los siguientes países de la Unión Europea: Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Rumanía y Suecia junto a Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza porque pertenecen a la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC).
Las cifras de República Checa, Eslovaquia, Grecia y Portugal, países miembros de la UE, no se han tenido en cuenta porque sus datos no se ajustan a la definición de médicos que hace Eurostat. Tampoco se incluyen los datos de Reino Unido. La definición de 'médicos' de Eurostat abarca tres aspectos: - «En ejercicio»: es decir, que sea personal que presta servicios directamente a los pacientes. - «En activo profesional»: médicos en ejercicio y los que trabajan en investigación o docencia. - «Colegiados»: médicos licenciados y habilitados para ejercer la medicina.
Eurostat analiza la información en base a los datos que les proporcionan los países. Eslovaquia no concreta que todos sus médicos estén «En ejercicio»; Grecia y Portugal recogen sólo los datos de los colegiados, sin diferenciar si ejercen o no; y República Checa recopila la información en base a las horas trabajadas, sin tener en cuenta si ese tiempo lo realiza un médico o dos. Temas Médicos Sanidad Unión Europea Datos comentarios Reportar un error 4 almohadas cervicales que mantienen la forma después de un año y evitan el dolor de cuello Teresa Rodríguez García David Bustamante: «No teníamos para vacaciones, pero nunca faltaba el plato combinado de la churrería»
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