El urólogo que difunde entrevistas a sus pacientes con cáncer: «El PSA me salvó la vida»
Pedro de Pablos, urólogo de origen canario formado en Barcelona en el Hospital de Bellvitge y dedicado de forma exclusiva al cáncer de próstata desde hace cinco años en el Instituto Valenciano de Onco
El urólogo que difunde entrevistas a sus pacientes con cáncer: «El PSA me salvó la vida» Pedro de Pablos divulga cómo afrontar y detectar a tiempo la temida enfermedad en la próstata con miles de reproducciones en YouTube y Spotify Regala esta noticia Añádenos en Google El urólogo Pedro de Pablos (dcha.) en un vídeo de entrevista con su paciente Antonio para el canal Prostalia. (ABC) José Luis Fernández Alicante 02/08/2026 a las 16:41h. Pedro de Pablos, urólogo de origen canario formado en Barcelona en el Hospital de Bellvitge y dedicado de forma exclusiva al cáncer de próstata desde hace cinco años en el Instituto Valenciano de Oncología, ha creado un canal de divulgación -Prostalia- que le llena especialmente ... como profesional: las entrevistas a sus pacientes para aprender de sus experiencias y ayudar a otros.
Uno de ellos -Antonio- le confesó en este diálogo cómo resultó de crucial su experiencia del diagnóstico, mediante la evalución de la proteína PSA (Antígeno Prostático Específico, por sus siglas en inglés). «Me salvó la vida», rememoró cuando una persona allegada, por insistencia, lo persuadió de que debía realizarse esta prueba. «Siguiendo su consejo, luego lo he aconsejado yo a amigos míos y fácil, fácil, hay quince que lo han hecho».
Con mensajes como este, se puede contribuir a la detección precoz, a tiempo, de una patología que tiene un elevado porcentaje de curación, con el poder que da la credibilidad de testimonios en primera persona. Otros pacientes de este urólogo conversan sobre cómo han resuelto su difunción eréctil con soluciones tecnológicas poco conocidas, o también acerca de sus vivencias tras una braquiterapia, alternativa a la cirugía que elimina la próstata. «Sentí como una quemazón interna durante varios días, supongo que por las semillas radioactivas que implantan», tal como lo narra Miguel, durante su diálogo con De Pablos.
Con el fin de adaptarse a los hábitos internautas de brevedad, algunos de estos vídeos también se resumen en versión 'short' de menos duración. «Aunque dar información accesible y fiable parezca un objetivo simple, considero que es un auténtico reto; la realidad de internet es que hay mucha información engañosa o, al menos, no contrastada y, lamentablemente, incurrimos en el riesgo de que dicha información sea precisamente la más viralizable», advierte. Newsletter Por ejemplo, afirmar que el cáncer de próstata «no existe» o «que no necesita tratamiento» es «francamente más viralizable y, por ende, accesible, que decir que ni el cáncer de próstata es tan bueno ni tan malo».
Pedro de Pablos. (ABC) «Soy empático y apasionado de mi profesión; la vida me puso enfrente dedicarme a hombres con esta enfermedad, sinceramente, no la busqué, pero creo que, por mi forma de ser, puedo dar lo mejor de mí en una patología que requiere combinar lo humano con lo profesional», resume su motivación en esta iniciativa. Acerca de cómo surgió la idea de difundir en la red, habla de de dos situaciones. La primera es larga de explicar.
De entrada, cualquiera ve que el acceso a la información gratuita está yendo a «pasos agigantados», primero con el acceso a Internet y ahora con la Inteligencia Artificial. «Trabajo en un hospital donde es frecuente la conocida segunda opinión y en este entorno es frecuente encontrarse con pacientes y familiares que vienen a consulta con los deberes hechos y el cáncer de próstata estudiado 'de pe a pa'«, relata. No obstante, «muchas veces no te lo dicen a no ser que permitas que la consulta dure el tiempo suficiente para atravesar esa barrera de la confianza y la comodidad estando con tu médico».
Desde esa confianza, normalmente ya le cuentan que van por tres opiniones: la del primer médico, la de la IA y ahora la suya. «Me encantan este tipo de pacientes preocupados que quieren coger las riendas de su salud: pues bien, una barrera que creo que seguirá habiendo durante años es entender realmente qué es cada cosa», confiesa. Un ejemplo concreto que menciona es que uno puede leer que la prostatectomía produce en un 15% de los pacientes algún grado de incontinencia urinaria.
Pero sólo el paciente que ha sufrido la incontinencia (que la entiende) y, los médicos que la atienden (que pueden llegar a entenderla), saben qué significa eso de incontinencia urinaria, cómo se vive y qué impacto puede tener en la calidad de vida de la persona. «Esta barrera de comunicación, la IA está lejos de atravesarla», advierte, para dejar claro que el factor humano llega más allá que la tecnología. La segunda circunstancia que le ha motivado tiene un componente más persona, surge en su propia casa: su pareja es matrona y también tiene un perfil en redes sociales (amanacermaternidad).
«Aprender de su quehacer, el alcance de las redes, las cámaras en casa... Imagino que Prostalia nace de una combinación de ambas situaciones», explica. Además, cuenta con el elemento a favor de no haber encontrado competencia, se ha convertido en pionero.
«Si a eso le añades que me topé con que no había ningún portal hispanoparlante en redes dedicado al cáncer de próstata. ¡Con la de cosas que hay que enseñar a los pacientes!», recuerda, acerca de su arranque a finales del año pasado. «Pensé que podía ser útil crear un espacio donde los pacientes pudieran escuchar explicaciones médicas comprensibles y conocer experiencias reales de otras personas; no pretende sustituir una consulta médica, sino ayudar al paciente a entender mejor su situación, formular mejores preguntas y afrontar las decisiones con mayor claridad», puntualiza.
Preguntado acerca de qué le aportan los testimonios a él, describe varios aspectos. En lo «laboral», cree que a todo médico que disfrute de su profesión, y que tenga vocación de ayudar, le toca lidiar con el tiempo que le gustaría dedicar a sus pacientes y el tiempo que le puede dedicar realmente. No poder cumplir con ello es lo que explica las frustraciones y el malestar de sus compañeros de especialidad.
«Empezar con este proyecto ha supuesto acrecentar el motivo por el que decidí ser médico: entender que es lo que le preocupa a la gente, te lo digan o no, e intentar darle solución a sus preocupaciones», subraya. Las entrevistas las hae en casa, en un entorno «cómodo», con satisfacción. «Aprendo de las entrevistas y aprendo de lo que ocurre entorno a ellas», enfatiza.
En lo «personal», atiende a hombres de entre 40 y 90 años en su mayoría, que la vida les ha puesto una «situación difícil enfrente». De nuevo, señala los frutos didácticos de este contacto: «Aprendo de las diferentes maneras de afrontar dicha situación y me quedo con lo que me puedo aprender de cada uno; en resumen, los testimonios me aportan a Pedro como urólogo y a Pedro como persona». Acerca de qué pueden aportar esos mismos testimonios a otras personas, matiza que no sabe si «es justo» que responda él a esta cuestión.
«Me encuentro de todo: hay hombres que prefieren no saber qué les pasa y tomar una actitud pasiva de su enfermedad, lo cual es plenamente respetable», recuerda. Otros «se empapan» todos los vídeos porque empiezan con una preocupación concreta, por ejemplo, miedo a secuelas de su esfera sexual y eso los lleva a un vídeo que a su vez los lleva a otro y acaban encontrando cierta tranquilidad en entender lo que les pasa y no sentirse solos. «Cada persona y paciente es diferente y creo que los testimonios recogen esa heterogeneidad; como interlocutor, intento expresar en un lenguaje sencillo las herramientas que ayudan en la toma de decisiones, las probabilidades de que ocurran ciertas situaciones del cáncer (progresión de la enfermedad) o consecuencias indirectas del mismo (secuelas de tratamientos)», describe, sobre esta labor de concienciació y prevención.
Preguntado sobre si comparte información con otros profesionales del ramo o se lo ha pedido alguno, está abierto a colaborar. «Mis colegas saben que estoy en este proyecto y me ayudan con la visibilización del proyecto y animando a pacientes a participar en las entrevistas; más allá de eso, todavía no tengo información que compartir, aunque estoy abierto a incluir a cualquier profesional dedicado al cáncer de próstata a formar parte del mismo», se ofrece. Y sobre su dedicación a estas entrevistas y, en general, su publicación en Internet, evalúa que «en tiempo es difícilmente tangible» y tampoco se ha parado a medirlo.
«Tengo Prostalia casi siempre en la cabeza; el tiempo suele ir dirigido a pensar en priorizar y priorizo qué temas son los más útiles para el grueso de hombres (siempre relacionado con el cáncer de próstata) para ir de lo más genérico a lo más específico», detalla. Su proyecto no tiene financiación por el momento, pretende empezar llegando a muchos para, si es sostenible en un futuro, también poderse dirigir a unos pocos. Luego está también el tiempo en la gestión, entre llamadas, propuestas (con sus aceptaciones y rechazos), envío de documentación (intento ser todo lo transparente que puedo), gestión de redes sociales etcétera.
«Sin duda, los días de entrevista son los mejores y no suelo hacer una preparación especialmente rigurosa, ya que me gusta la naturalidad y la espontaneidad del momento, desde esta perspectiva se consigue plasmar la realidad tal como es», recuerda. Finalmente, entre sus objetivos con Prostalia, alude en un plano «cortoplacista» a la sostenibilidad del proyecto. Está en contacto con varias asociaciones oncológicas para intentar que así se y aprovecha la oportunidad de poner este canal divulgativo al servicio de cada una de ellas.
Le gustaría ante todo que fuera un espacio fácilmente accesible donde los pacientes encuentren información fiable. Actualmente está alojado en YouTube y Spotify, pero no descarta hacer una aplicación próximamente. Temas Urología Cáncer Valencia (Ciudad) Youtube comentarios Reportar un error El urólogo que difunde entrevistas a sus pacientes con cáncer: «El PSA me salvó la vida»
Pedro de Pablos divulga cómo afrontar y detectar a tiempo la temida enfermedad en la próstata con miles de reproducciones en YouTube y Spotify Regala esta noticia Añádenos en Google El urólogo Pedro de Pablos (dcha.) en un vídeo de entrevista con su paciente Antonio para el canal Prostalia. (ABC) José Luis Fernández Alicante 02/08/2026 a las 16:41h. Pedro de Pablos, urólogo de origen canario formado en Barcelona en el Hospital de Bellvitge y dedicado de forma exclusiva al cáncer de próstata desde hace cinco años en el Instituto Valenciano de Oncología, ha creado un canal de divulgación -Prostalia- que le llena especialmente ... como profesional: las entrevistas a sus pacientes para aprender de sus experiencias y ayudar a otros. Uno de ellos -Antonio- le confesó en este diálogo cómo resultó de crucial su experiencia del diagnóstico, mediante la evalución de la proteína PSA (Antígeno Prostático Específico, por sus siglas en inglés).
«Me salvó la vida», rememoró cuando una persona allegada, por insistencia, lo persuadió de que debía realizarse esta prueba. «Siguiendo su consejo, luego lo he aconsejado yo a amigos míos y fácil, fácil, hay quince que lo han hecho». Con mensajes como este, se puede contribuir a la detección precoz, a tiempo, de una patología que tiene un elevado porcentaje de curación, con el poder que da la credibilidad de testimonios en primera persona.
Otros pacientes de este urólogo conversan sobre cómo han resuelto su difunción eréctil con soluciones tecnológicas poco conocidas, o también acerca de sus vivencias tras una braquiterapia, alternativa a la cirugía que elimina la próstata. «Sentí como una quemazón interna durante varios días, supongo que por las semillas radioactivas que implantan», tal como lo narra Miguel, durante su diálogo con De Pablos. Con el fin de adaptarse a los hábitos internautas de brevedad, algunos de estos vídeos también se resumen en versión 'short' de menos duración.
«Aunque dar información accesible y fiable parezca un objetivo simple, considero que es un auténtico reto; la realidad de internet es que hay mucha información engañosa o, al menos, no contrastada y, lamentablemente, incurrimos en el riesgo de que dicha información sea precisamente la más viralizable», advierte. Newsletter Por ejemplo, afirmar que el cáncer de próstata «no existe» o «que no necesita tratamiento» es «francamente más viralizable y, por ende, accesible, que decir que ni el cáncer de próstata es tan bueno ni tan malo». Pedro de Pablos. (ABC) «Soy empático y apasionado de mi profesión; la vida me puso enfrente dedicarme a hombres con esta enfermedad, sinceramente, no la busqué, pero creo que, por mi forma de ser, puedo dar lo mejor de mí en una patología que requiere combinar lo humano con lo profesional», resume su motivación en esta iniciativa.
Acerca de cómo surgió la idea de difundir en la red, habla de de dos situaciones. La primera es larga de explicar. De entrada, cualquiera ve que el acceso a la información gratuita está yendo a «pasos agigantados», primero con el acceso a Internet y ahora con la Inteligencia Artificial.
«Trabajo en un hospital donde es frecuente la conocida segunda opinión y en este entorno es frecuente encontrarse con pacientes y familiares que vienen a consulta con los deberes hechos y el cáncer de próstata estudiado 'de pe a pa'«, relata. No obstante, «muchas veces no te lo dicen a no ser que permitas que la consulta dure el tiempo suficiente para atravesar esa barrera de la confianza y la comodidad estando con tu médico». Desde esa confianza, normalmente ya le cuentan que van por tres opiniones: la del primer médico, la de la IA y ahora la suya.
«Me encantan este tipo de pacientes preocupados que quieren coger las riendas de su salud: pues bien, una barrera que creo que seguirá habiendo durante años es entender realmente qué es cada cosa», confiesa. Un ejemplo concreto que menciona es que uno puede leer que la prostatectomía produce en un 15% de los pacientes algún grado de incontinencia urinaria. Pero sólo el paciente que ha sufrido la incontinencia (que la entiende) y, los médicos que la atienden (que pueden llegar a entenderla), saben qué significa eso de incontinencia urinaria, cómo se vive y qué impacto puede tener en la calidad de vida de la persona.
«Esta barrera de comunicación, la IA está lejos de atravesarla», advierte, para dejar claro que el factor humano llega más allá que la tecnología. La segunda circunstancia que le ha motivado tiene un componente más persona, surge en su propia casa: su pareja es matrona y también tiene un perfil en redes sociales (amanacermaternidad). «Aprender de su quehacer, el alcance de las redes, las cámaras en casa...
Imagino que Prostalia nace de una combinación de ambas situaciones», explica. Además, cuenta con el elemento a favor de no haber encontrado competencia, se ha convertido en pionero. «Si a eso le añades que me topé con que no había ningún portal hispanoparlante en redes dedicado al cáncer de próstata.
¡Con la de cosas que hay que enseñar a los pacientes!», recuerda, acerca de su arranque a finales del año pasado. «Pensé que podía ser útil crear un espacio donde los pacientes pudieran escuchar explicaciones médicas comprensibles y conocer experiencias reales de otras personas; no pretende sustituir una consulta médica, sino ayudar al paciente a entender mejor su situación, formular mejores preguntas y afrontar las decisiones con mayor claridad», puntualiza. Preguntado acerca de qué le aportan los testimonios a él, describe varios aspectos.
En lo «laboral», cree que a todo médico que disfrute de su profesión, y que tenga vocación de ayudar, le toca lidiar con el tiempo que le gustaría dedicar a sus pacientes y el tiempo que le puede dedicar realmente. No poder cumplir con ello es lo que explica las frustraciones y el malestar de sus compañeros de especialidad. «Empezar con este proyecto ha supuesto acrecentar el motivo por el que decidí ser médico: entender que es lo que le preocupa a la gente, te lo digan o no, e intentar darle solución a sus preocupaciones», subraya.
Las entrevistas las hae en casa, en un entorno «cómodo», con satisfacción. «Aprendo de las entrevistas y aprendo de lo que ocurre entorno a ellas», enfatiza. En lo «personal», atiende a hombres de entre 40 y 90 años en su mayoría, que la vida les ha puesto una «situación difícil enfrente».
De nuevo, señala los frutos didácticos de este contacto: «Aprendo de las diferentes maneras de afrontar dicha situación y me quedo con lo que me puedo aprender de cada uno; en resumen, los testimonios me aportan a Pedro como urólogo y a Pedro como persona». Acerca de qué pueden aportar esos mismos testimonios a otras personas, matiza que no sabe si «es justo» que responda él a esta cuestión. «Me encuentro de todo: hay hombres que prefieren no saber qué les pasa y tomar una actitud pasiva de su enfermedad, lo cual es plenamente respetable», recuerda.
Otros «se empapan» todos los vídeos porque empiezan con una preocupación concreta, por ejemplo, miedo a secuelas de su esfera sexual y eso los lleva a un vídeo que a su vez los lleva a otro y acaban encontrando cierta tranquilidad en entender lo que les pasa y no sentirse solos. «Cada persona y paciente es diferente y creo que los testimonios recogen esa heterogeneidad; como interlocutor, intento expresar en un lenguaje sencillo las herramientas que ayudan en la toma de decisiones, las probabilidades de que ocurran ciertas situaciones del cáncer (progresión de la enfermedad) o consecuencias indirectas del mismo (secuelas de tratamientos)», describe, sobre esta labor de concienciació y prevención. Preguntado sobre si comparte información con otros profesionales del ramo o se lo ha pedido alguno, está abierto a colaborar.
«Mis colegas saben que estoy en este proyecto y me ayudan con la visibilización del proyecto y animando a pacientes a participar en las entrevistas; más allá de eso, todavía no tengo información que compartir, aunque estoy abierto a incluir a cualquier profesional dedicado al cáncer de próstata a formar parte del mismo», se ofrece. Y sobre su dedicación a estas entrevistas y, en general, su publicación en Internet, evalúa que «en tiempo es difícilmente tangible» y tampoco se ha parado a medirlo. «Tengo Prostalia casi siempre en la cabeza; el tiempo suele ir dirigido a pensar en priorizar y priorizo qué temas son los más útiles para el grueso de hombres (siempre relacionado con el cáncer de próstata) para ir de lo más genérico a lo más específico», detalla.
Su proyecto no tiene financiación por el momento, pretende empezar llegando a muchos para, si es sostenible en un futuro, también poderse dirigir a unos pocos. Luego está también el tiempo en la gestión, entre llamadas, propuestas (con sus aceptaciones y rechazos), envío de documentación (intento ser todo lo transparente que puedo), gestión de redes sociales etcétera. «Sin duda, los días de entrevista son los mejores y no suelo hacer una preparación especialmente rigurosa, ya que me gusta la naturalidad y la espontaneidad del momento, desde esta perspectiva se consigue plasmar la realidad tal como es», recuerda.
Finalmente, entre sus objetivos con Prostalia, alude en un plano «cortoplacista» a la sostenibilidad del proyecto. Está en contacto con varias asociaciones oncológicas para intentar que así se y aprovecha la oportunidad de poner este canal divulgativo al servicio de cada una de ellas. Le gustaría ante todo que fuera un espacio fácilmente accesible donde los pacientes encuentren información fiable.
Actualmente está alojado en YouTube y Spotify, pero no descarta hacer una aplicación próximamente. Temas Urología Cáncer Valencia (Ciudad) Youtube comentarios Reportar un error Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Chenoa: «Vengo de una familia muy justa de dinero. Los niños iban al comedor y yo, con ocho años, comía en las escaleras sola»
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