Todo pasó en Sad Hill
La nostalgia ya no es lo que era. Aun así, me vienen a la cabeza los recuerdos del rodaje en Burgos de 'El bueno, el feo y el malo' en el verano de 1966. Tras dar muchas vueltas, como Ulises, Sergio L
Todo pasó en Sad Hill Sad Hill es un monumento a la nostalgia y también un recordatorio de que todo es efímero en este mundo devastado por los incendios Escucha el artículo. 2 min Escucha el artículo. 2 min Regala esta noticia Añádenos en Google Clint Eastwood en el rodaje de «Richard Jewell». (Claire Folger) Pedro García Cuartango 27/07/2026 Actualizado a las 20:04h. La nostalgia ya no es lo que era. Aun así, me vienen a la cabeza los recuerdos del rodaje en Burgos de 'El bueno, el feo y el malo' en el verano de 1966.
Tras dar muchas vueltas, como Ulises, Sergio Leone encontró en el ... valle del Arlanza el lugar para filmar la película. El primer obstáculo fue convencer a Clint Eastwood, al que tuvo que ofrecer 250.000 dólares y un Ferrari para que aceptara ser el protagonista. Los actores se alojaron en el hotel Arlanza de Covarrubias, a unos pocos kilómetros de las localizaciones.
La escena final del duelo se rodó en el valle de Mirandilla, muy cerca de Silos, bajo la impresionante Peña Carazo. En 2015, un grupo de admiradores de Leone reconstruyó el cementerio de Sad Hill, donde Eastwood se enfrenta a Lee Van Cleef y Eli Wallach. Estos días se han vuelto a reunir en el lugar, donde todavía es posible escuchar los ecos de la música de Morricone mientras los tres pistoleros se miran a los ojos.
Un amigo de mi padre se ocupaba de la intendencia de la película. Leone tuvo que rodar tres veces la explosión del puente. En la segunda ocasión, voló por los aires antes de que las cámaras empezaran a grabar.
El Ejército lo reconstruyó en una semana. Los habitantes de la comarca trabajaron como extras por 75 pesetas por jornada. Los actores comían «olla podrida» en Casa Galín frente al hotel, pero Eastwood, de estómago delicado, disponía del privilegio de una cocinera que le preparaba espaguetis.
Van Cleef era aficionado a beber el vino del Arlanza en los bares de Covarrubias. Muy cerca, se halla el monasterio de San Pedro de Arlanza, donde se dice que fue enterrado Fernán González, fundador de Castilla. Allí se rodó también una de las escenas de la película.
Visité Sad Hill hace diez años un día de primavera. Fui andando por un camino de tierra que me condujo al cementerio con miles de cruces de madera. No había nadie, el único sonido era el del viento que movía los matorrales.
Sufrí un ataque de melancolía al pensar que había pasado medio siglo desde la escena en la que Eastwood salva en el último momento a Wallach de la horca al romper la cuerda de un certero disparo. Todavía escucho los pasos de Eastwood sobre las piedras del cementerio mientras se echa la capa a los hombros frente de sus dos adversarios. Suena la banda de Morricone y se oyen unas castañuelas mientras rasguea una guitarra.
La cámara se fija sobre los ojos y las manos de los pistoleros. Todo acaba en un instante. Cleef se desploma muerto sobre una tumba, Wallach se queda sin balas.
Seis décadas son una vida. Todo ha pasado en un abrir y cerrar de ojos. Eastwood es un anciano de 96 años y los que éramos niños estamos entrando en la vejez.
Sad Hill es un monumento a la nostalgia y también un recordatorio de que todo es efímero en este mundo devastado por los incendios. Temas Actores Hotel Ennio Morricone Clint Eastwood comentarios Reportar un error Todo pasó en Sad Hill Sad Hill es un monumento a la nostalgia y también un recordatorio de que todo es efímero en este mundo devastado por los incendios Escucha el artículo. 2 min Escucha el artículo. 2 min Regala esta noticia Añádenos en Google Clint Eastwood en el rodaje de «Richard Jewell». (Claire Folger) Pedro García Cuartango 27/07/2026 Actualizado a las 20:04h. La nostalgia ya no es lo que era.
Aun así, me vienen a la cabeza los recuerdos del rodaje en Burgos de 'El bueno, el feo y el malo' en el verano de 1966. Tras dar muchas vueltas, como Ulises, Sergio Leone encontró en el ... valle del Arlanza el lugar para filmar la película. El primer obstáculo fue convencer a Clint Eastwood, al que tuvo que ofrecer 250.000 dólares y un Ferrari para que aceptara ser el protagonista.
Los actores se alojaron en el hotel Arlanza de Covarrubias, a unos pocos kilómetros de las localizaciones. La escena final del duelo se rodó en el valle de Mirandilla, muy cerca de Silos, bajo la impresionante Peña Carazo. En 2015, un grupo de admiradores de Leone reconstruyó el cementerio de Sad Hill, donde Eastwood se enfrenta a Lee Van Cleef y Eli Wallach.
Estos días se han vuelto a reunir en el lugar, donde todavía es posible escuchar los ecos de la música de Morricone mientras los tres pistoleros se miran a los ojos. Un amigo de mi padre se ocupaba de la intendencia de la película. Leone tuvo que rodar tres veces la explosión del puente.
En la segunda ocasión, voló por los aires antes de que las cámaras empezaran a grabar. El Ejército lo reconstruyó en una semana. Los habitantes de la comarca trabajaron como extras por 75 pesetas por jornada.
Los actores comían «olla podrida» en Casa Galín frente al hotel, pero Eastwood, de estómago delicado, disponía del privilegio de una cocinera que le preparaba espaguetis. Van Cleef era aficionado a beber el vino del Arlanza en los bares de Covarrubias. Muy cerca, se halla el monasterio de San Pedro de Arlanza, donde se dice que fue enterrado Fernán González, fundador de Castilla.
Allí se rodó también una de las escenas de la película. Visité Sad Hill hace diez años un día de primavera. Fui andando por un camino de tierra que me condujo al cementerio con miles de cruces de madera.
No había nadie, el único sonido era el del viento que movía los matorrales. Sufrí un ataque de melancolía al pensar que había pasado medio siglo desde la escena en la que Eastwood salva en el último momento a Wallach de la horca al romper la cuerda de un certero disparo. Todavía escucho los pasos de Eastwood sobre las piedras del cementerio mientras se echa la capa a los hombros frente de sus dos adversarios.
Suena la banda de Morricone y se oyen unas castañuelas mientras rasguea una guitarra. La cámara se fija sobre los ojos y las manos de los pistoleros. Todo acaba en un instante.
Cleef se desploma muerto sobre una tumba, Wallach se queda sin balas. Seis décadas son una vida. Todo ha pasado en un abrir y cerrar de ojos.
Eastwood es un anciano de 96 años y los que éramos niños estamos entrando en la vejez. Sad Hill es un monumento a la nostalgia y también un recordatorio de que todo es efímero en este mundo devastado por los incendios. Temas Actores Hotel Ennio Morricone Clint Eastwood comentarios Reportar un error Qué reloj Garmin comprar según el deporte que haces: MediaMarkt rebaja toda la gama en verano Alejandra Santisteban Guiu Prueban las tortillas de patatas de Mercadona, Lidl, Alcampo y otros supermercados e indican cuál es la mejor de todas Francisco J.
Jurado Dan Buettner: «Beber el café filtrado evita el aumento del colesterol» Almudena Martín