Los días de verano con condiciones idóneas para el fuego se han duplicado desde los 80
Los días de verano con condiciones meteorológicas idóneas para la propagación de fuego están aumentando en la Península Ibérica. Han pasado de rozar los diez días en promedio entre 1981 y 2010 a sumar
Los días de verano con condiciones idóneas para el fuego se han duplicado desde los 80 Buena parte de la Península ya vive hasta 25 días al año en situación de riesgo extremo de propagación de incendios Regala esta noticia Añádenos en Google Un miembro de la UME durante las labores de extinción del incendio en La Mierla. (AFP) Isabel Miranda Madrid 30/07/2026 Actualizado a las 17:10h. Los días de verano con condiciones meteorológicas idóneas para la propagación de fuego están aumentando en la Península Ibérica. Han pasado de rozar los diez días en promedio entre 1981 y 2010 a sumar hasta 25 jornadas en algunas zonas de España.
«La región ... parece estar entrando en una era de riesgo extremo de incendios», deslizan los autores de un estudio publicado este jueves en 'Scientific Reports'. España está inmersa en un torbellino de graves incendios mientras sufre la cuarta ola de calor del verano. Van más de 170.000 hectáreas calcinadas solo desde junio, según los datos provisionales de Copernicus.
Los expertos coinciden en que el cambio en el paisaje, abandonado y acumulando combustible desde hace décadas, y una climatología cada vez más favorable a la propagación del fuego están multiplicando los grandes incendios forestales y llevándolos fuera de la capacidad de extinción. El estudio, liderado por la Universidad de Groninga (Países Bajos), analiza las condiciones meteorológicas estivales en la península ibérica, Francia, Italia y Grecia desde 1981. Según constata, las temperaturas han sido hasta 2 grados más altas durante la última década frente a la media y las precipitaciones del verano, en especial en el suroeste de la Península, se han rebajado hasta un 50%.
Por eso, concluyen los autores, la intensidad de las condiciones clave para el fuego (el calor, la sequedad y el viento) son un 50% mayores en España y Francia. A la vez, el número de días de riesgo extremo han pasado de ser menos de diez por verano entre 1981 y 2010 a unos 25 días en la última década. Noticia relacionada España, perfecta para arder: «Entramos en julio en condiciones de finales de agosto»
Isabel Miranda Menos incendios Esta creciente presión climática en el sur de Europa no ha ido acompañada hasta ahora de un aumento proporcional en incendios. De hecho, la superficie quemada en todos los países del sur de Europa, excepto Portugal, es menor hoy que en los 80. Y el número de incidentes ha disminuido más de un 40% en la región, un descenso especialmente acusado en España, que registra menos de 10.000 incendios al año frente a los más de 20.000 que tenía a principios de los 2000.
Detrás está la mejora en la lucha contra el fuego. «Desde la década de 1980, el sur de Europa ha reforzado su capacidad de extinción de incendios mediante brigadas mejor entrenadas, la ampliación de los recursos aéreos, estrategias de ataque inicial rápido y, en varios países, redes de cortafuegos y campañas de concienciación pública», destacan los autores. Estas medidas podrían no ser suficientes en el futuro.
«Bajo condiciones meteorológicas extremas, los incendios que escapan al ataque inicial pueden volverse rápidamente catastróficos», avisan. Ser especialistas en luchar contra las llamas se quedará corto, hay que escalar en la prevención y gestión forestal. Por eso, los autores piden estrategias integradas que combinen una mejor gestión de incendios con una planificación del uso de la tierra 'resiliente al clima', incluidas las quemas controladas.
Cambio de paradigma «La intensificación de las condiciones meteorológicas aumenta la probabilidad de que algunos incendios superen la capacidad del sistema de extinción, lo que resalta la necesidad de un cambio de paradigma en la gestión del riesgo», reconoce Jonathan Troncho, técnico del área de Conocimiento y Ciencia Aplicada de la Fundación Pau Costa en declaraciones a SMC. Matiza, eso sí, que el estudio analiza las principales variables meteorológicas detrás de los grandes incendios pero no integra de forma directa las características del combustible como la cantidad, estructura o continuidad, que constituyen factores clave. «Los datos sí que nos indican que hay un cambio en el régimen de los incendios en los últimos años que requiere de nuevas estrategias que incluyan prevención», opina por su parte María José Sanz, directora del BC3 (Centro Vasco de Investigación sobre Cambio Climático), a SMC, y quien también cree necesario «ahondar en nuevos sistemas predictivos».
Temas Ola de calor Calor Medio Ambiente Incendios Incendios forestales Cambio Climático comentarios Reportar un error Los días de verano con condiciones idóneas para el fuego se han duplicado desde los 80 Buena parte de la Península ya vive hasta 25 días al año en situación de riesgo extremo de propagación de incendios Regala esta noticia Añádenos en Google Un miembro de la UME durante las labores de extinción del incendio en La Mierla. (AFP) Isabel Miranda Madrid 30/07/2026 Actualizado a las 17:10h. Los días de verano con condiciones meteorológicas idóneas para la propagación de fuego están aumentando en la Península Ibérica. Han pasado de rozar los diez días en promedio entre 1981 y 2010 a sumar hasta 25 jornadas en algunas zonas de España.
«La región ... parece estar entrando en una era de riesgo extremo de incendios», deslizan los autores de un estudio publicado este jueves en 'Scientific Reports'. España está inmersa en un torbellino de graves incendios mientras sufre la cuarta ola de calor del verano. Van más de 170.000 hectáreas calcinadas solo desde junio, según los datos provisionales de Copernicus.
Los expertos coinciden en que el cambio en el paisaje, abandonado y acumulando combustible desde hace décadas, y una climatología cada vez más favorable a la propagación del fuego están multiplicando los grandes incendios forestales y llevándolos fuera de la capacidad de extinción. El estudio, liderado por la Universidad de Groninga (Países Bajos), analiza las condiciones meteorológicas estivales en la península ibérica, Francia, Italia y Grecia desde 1981. Según constata, las temperaturas han sido hasta 2 grados más altas durante la última década frente a la media y las precipitaciones del verano, en especial en el suroeste de la Península, se han rebajado hasta un 50%.
Por eso, concluyen los autores, la intensidad de las condiciones clave para el fuego (el calor, la sequedad y el viento) son un 50% mayores en España y Francia. A la vez, el número de días de riesgo extremo han pasado de ser menos de diez por verano entre 1981 y 2010 a unos 25 días en la última década. Noticia relacionada España, perfecta para arder: «Entramos en julio en condiciones de finales de agosto»
Isabel Miranda Menos incendios Esta creciente presión climática en el sur de Europa no ha ido acompañada hasta ahora de un aumento proporcional en incendios. De hecho, la superficie quemada en todos los países del sur de Europa, excepto Portugal, es menor hoy que en los 80. Y el número de incidentes ha disminuido más de un 40% en la región, un descenso especialmente acusado en España, que registra menos de 10.000 incendios al año frente a los más de 20.000 que tenía a principios de los 2000.
Detrás está la mejora en la lucha contra el fuego. «Desde la década de 1980, el sur de Europa ha reforzado su capacidad de extinción de incendios mediante brigadas mejor entrenadas, la ampliación de los recursos aéreos, estrategias de ataque inicial rápido y, en varios países, redes de cortafuegos y campañas de concienciación pública», destacan los autores. Estas medidas podrían no ser suficientes en el futuro.
«Bajo condiciones meteorológicas extremas, los incendios que escapan al ataque inicial pueden volverse rápidamente catastróficos», avisan. Ser especialistas en luchar contra las llamas se quedará corto, hay que escalar en la prevención y gestión forestal. Por eso, los autores piden estrategias integradas que combinen una mejor gestión de incendios con una planificación del uso de la tierra 'resiliente al clima', incluidas las quemas controladas.
Cambio de paradigma «La intensificación de las condiciones meteorológicas aumenta la probabilidad de que algunos incendios superen la capacidad del sistema de extinción, lo que resalta la necesidad de un cambio de paradigma en la gestión del riesgo», reconoce Jonathan Troncho, técnico del área de Conocimiento y Ciencia Aplicada de la Fundación Pau Costa en declaraciones a SMC. Matiza, eso sí, que el estudio analiza las principales variables meteorológicas detrás de los grandes incendios pero no integra de forma directa las características del combustible como la cantidad, estructura o continuidad, que constituyen factores clave. «Los datos sí que nos indican que hay un cambio en el régimen de los incendios en los últimos años que requiere de nuevas estrategias que incluyan prevención», opina por su parte María José Sanz, directora del BC3 (Centro Vasco de Investigación sobre Cambio Climático), a SMC, y quien también cree necesario «ahondar en nuevos sistemas predictivos».
Temas Ola de calor Calor Medio Ambiente Incendios Incendios forestales Cambio Climático comentarios Reportar un error España, perfecta para arder: «Entramos en julio en condiciones de finales de agosto» Isabel Miranda Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Tony Aguilar explica el estado de salud de su hijo Biel tras estar ingresado por una picadura de garrapata Francisco J. Jurado Mercadona pone un nuevo precio a los huevos en sus supermercados: cuánto cuestan ahora