Japón recuerda la bomba atómica de Hiroshima en pleno debate sobre las armas nucleares
Japón conmemora este jueves el 81 aniversario del bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki , efeméride que su primera ministra, Sanae Takaichi, ha aprovechado para reiterar el compromiso de su país c
Japón recuerda la bomba atómica de Hiroshima en pleno debate sobre las armas nucleares Mientras aumentan las voces a favor, la primera ministra Takaichi reitera el compromiso pacifista del país en el 81 aniversario del ataque de EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial Regala esta noticia Añádenos en Google Los actos de homenaje concluyeron con el tradicional encendido de farolillos junto a la Cúpula de la Bomba Atómica. (Reuters) Jaime Santirso Corresponsal en Pekín 06/08/2026 Actualizado a las 17:52h. Japón conmemora este jueves el 81 aniversario del bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki, efeméride que su primera ministra, Sanae Takaichi, ha aprovechado para reiterar el compromiso de su país contra las armas nucleares. Una firmeza, no obstante, que no esconde el pujante debate ... entre las heridas del pasado y las amenazas del futuro.
«La devastación causada por el bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki y el indescriptible sufrimiento padecido por tanta gente nunca debe repetirse», ha proclamado la jefa de Gobierno en su discurso. Esta ha presidido la ceremonia organizada en el Parque Memorial de la Paz, en compañía de otras personalidades niponas, representantes extranjeros y una delegación de 'hibakusha', como se conoce a los supervivientes. Los allí presentes han guardado un minuto de silencio a las 8.15 de la mañana (1.15 de la madrugada, hora peninsular española), el momento preciso en el que la bomba de uranio 'Little Boy' ('El Niñito') cayó sobre Hiroshima.
A las 11.02 del 9 de agosto, otra de plutonio, 'Fat Man' ('El Gordo'), impactó en Nagasaki. Estos ataques dejaron entre 90.000 y 166.000 muertos en la primera ciudad –equivalentes al 26-49% de su población– y entre 60.000 y 80.000 en Nagasaki –22-32%–, la mitad de ellos en las primeras 24 horas. Noticia relacionada Supervivientes de Hiroshima 80 años después: «A los seis años me preparé para morir»
Jaime Santirso Mediante su intervención, Takaichi ha reafirmado la vigencia de los Tres Principios No-Nucleares del país, recogidos en su Constitución pacifista. Estos establecen que Japón no poseerá, no fabricará y no permitirá la presencia en su territorio de armas nucleares. Sin embargo, semejante renuncia se antoja cada vez más peligrosa en un mundo de hostilidad creciente, en particular dada la beligerante vecindad de tres potencias atómicas: China, Rusia y Corea del Norte.
El último en plasmar la contradicción entre principios y seguridad ha sido el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi. «Es un asunto difícil de abordar para Japón, pero no podemos eludir la cuestión nuclear», afirmó a mediados de julio en una entrevista con un medio nipón. «Debemos debatir todas las políticas sin tabúes y seguir haciéndolas avanzar».
«Es un asunto difícil de abordar para Japón, pero no podemos eludir la cuestión nuclear. Debemos debatir todas las políticas sin tabúes» Shinjiro Koizumi Ministro de Defensa de Japón El tono cauteloso del comentario no ha evitado la oposición frontal de determinados sectores de la sociedad civil.
«Hacer este tipo de declaraciones en un momento en el que las normas internacionales que regulan las armas nucleares se están erosionando demuestra una comprensión muy superficial del asunto», criticó este martes en rueda de prensa Masao Tomonaga, director emérito del Hospital de la Bomba Atómica de Nagasaki de la Cruz Roja, durante la congregación de 32 colectivos pacifistas en protesta por las declaraciones del ministro. Newsletter «Las armas nucleares y los seres humanos no pueden coexistir», afirmó Shigemitsu Tanaka, presidente del Consejo de Supervivientes de la Bomba Atómica de Nagasaki. «Nos oponemos categóricamente a que Japón participe en un sistema de reparto de armas nucleares o permita su introducción en el país».
Poderosas dudas Las palabras de Koizumi han adquirido una relevancia especial, puesto que fue uno de los candidatos favoritos en las últimas dos elecciones internas del Partido Liberal Democrático (PLD) y, por tanto, un futurible primer ministro a sus 45 años. «Como principio general de la política de defensa, es importante debatir las medidas destinadas a proteger la vida y la tranquilidad de nuestros ciudadanos sin descartar ninguna opción, al tiempo que se explican cuidadosamente a la opinión pública», expuso este martes durante una rueda de prensa convocada tras el revuelo. «Siento una profunda empatía por el sincero anhelo de las zonas afectadas por los bombardeos atómicos y de los 'hibakusha' por lograr un mundo libre de armas nucleares».
El rearme nipón como motor económico En los últimos años, Japón ha venido ampliando los límites de su Constitución pacifista, impuesta bajo la ocupación estadounidense, para mejorar sus capacidades militares. En ese sentido, el ministerio de Defensa ha presentado esta semana la nueva edición de su Libro Blanco anual, el cual presenta el rearme no solo como una exigencia defensiva, sino como una herramienta para «beneficiar a la economía en general y a las vidas de la población». Este documento alerta asimismo de que «la política exterior, las actividades militares y otras actuaciones de China constituyen un motivo de grave preocupación para Japón y la comunidad internacional, y representan el mayor desafío estratégico sin precedentes», en particular ante una posible invasión de Taiwán que «no puede descartarse».
Ahora bien, no es Koizumi el primer mandatario que ha tratado de desbrozar el debate. El propio Shinzo Abe, el más importante estadista del Japón moderno, trató de abrirlo ya desde fuera de la política activa, después de su segunda dimisión por motivos de salud. Tras la invasión rusa de Ucrania, Abe propuso la opción de que Japón albergara armas nucleares estadounidenses «en un acuerdo similar a la OTAN».
«Las discusiones sobre cómo el mundo se mantiene seguro no deberían ser tabú», argumentó entonces, meses antes del atentado que acabó con su vida. Si hasta ahora Japón no ha tenido que optar entre su supervivencia y sus principios ha sido porque las mismas bombas que arrasaron Hiroshima y Nagasaki protegen al país bajo el «paraguas nuclear» de EE.UU. Sin embargo, semejante externalización de la seguridad nacional genera una acusada dependencia y deja al país sometido a los dictados de un aliado cada vez más imprevisible bajo Donald Trump.
Esta disyuntiva oculta ha emergido porque el Gobierno liderado por Takaichi prepara una nueva estrategia de seguridad nacional, la cual debería ver la luz antes de final de año. «Es prematuro pronunciarse sobre la redacción definitiva, ya que seguimos trabajando en la revisión de los documentos», ha comentado al respecto la primera ministra. En su opinión, «lo que no ha cambiado es que Japón mantiene un firme compromiso con los Tres Principios No-Nucleares como eje de su política». comentarios Reportar un error Japón recuerda la bomba atómica de Hiroshima en pleno debate sobre las armas nucleares Mientras aumentan las voces a favor, la primera ministra Takaichi reitera el compromiso pacifista del país en el 81 aniversario del ataque de EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial Regala esta noticia Añádenos en Google Los actos de homenaje concluyeron con el tradicional encendido de farolillos junto a la Cúpula de la Bomba Atómica. (Reuters) Jaime Santirso Corresponsal en Pekín 06/08/2026 Actualizado a las 17:52h.
Japón conmemora este jueves el 81 aniversario del bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki, efeméride que su primera ministra, Sanae Takaichi, ha aprovechado para reiterar el compromiso de su país contra las armas nucleares. Una firmeza, no obstante, que no esconde el pujante debate ... entre las heridas del pasado y las amenazas del futuro. «La devastación causada por el bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki y el indescriptible sufrimiento padecido por tanta gente nunca debe repetirse», ha proclamado la jefa de Gobierno en su discurso.
Esta ha presidido la ceremonia organizada en el Parque Memorial de la Paz, en compañía de otras personalidades niponas, representantes extranjeros y una delegación de 'hibakusha', como se conoce a los supervivientes. Los allí presentes han guardado un minuto de silencio a las 8.15 de la mañana (1.15 de la madrugada, hora peninsular española), el momento preciso en el que la bomba de uranio 'Little Boy' ('El Niñito') cayó sobre Hiroshima. A las 11.02 del 9 de agosto, otra de plutonio, 'Fat Man' ('El Gordo'), impactó en Nagasaki.
Estos ataques dejaron entre 90.000 y 166.000 muertos en la primera ciudad –equivalentes al 26-49% de su población– y entre 60.000 y 80.000 en Nagasaki –22-32%–, la mitad de ellos en las primeras 24 horas. Noticia relacionada Supervivientes de Hiroshima 80 años después: «A los seis años me preparé para morir» Jaime Santirso Mediante su intervención, Takaichi ha reafirmado la vigencia de los Tres Principios No-Nucleares del país, recogidos en su Constitución pacifista.
Estos establecen que Japón no poseerá, no fabricará y no permitirá la presencia en su territorio de armas nucleares. Sin embargo, semejante renuncia se antoja cada vez más peligrosa en un mundo de hostilidad creciente, en particular dada la beligerante vecindad de tres potencias atómicas: China, Rusia y Corea del Norte. El último en plasmar la contradicción entre principios y seguridad ha sido el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi.
«Es un asunto difícil de abordar para Japón, pero no podemos eludir la cuestión nuclear», afirmó a mediados de julio en una entrevista con un medio nipón. «Debemos debatir todas las políticas sin tabúes y seguir haciéndolas avanzar». «Es un asunto difícil de abordar para Japón, pero no podemos eludir la cuestión nuclear.
Debemos debatir todas las políticas sin tabúes» Shinjiro Koizumi Ministro de Defensa de Japón El tono cauteloso del comentario no ha evitado la oposición frontal de determinados sectores de la sociedad civil. «Hacer este tipo de declaraciones en un momento en el que las normas internacionales que regulan las armas nucleares se están erosionando demuestra una comprensión muy superficial del asunto», criticó este martes en rueda de prensa Masao Tomonaga, director emérito del Hospital de la Bomba Atómica de Nagasaki de la Cruz Roja, durante la congregación de 32 colectivos pacifistas en protesta por las declaraciones del ministro.
Newsletter «Las armas nucleares y los seres humanos no pueden coexistir», afirmó Shigemitsu Tanaka, presidente del Consejo de Supervivientes de la Bomba Atómica de Nagasaki. «Nos oponemos categóricamente a que Japón participe en un sistema de reparto de armas nucleares o permita su introducción en el país». Poderosas dudas Las palabras de Koizumi han adquirido una relevancia especial, puesto que fue uno de los candidatos favoritos en las últimas dos elecciones internas del Partido Liberal Democrático (PLD) y, por tanto, un futurible primer ministro a sus 45 años.
«Como principio general de la política de defensa, es importante debatir las medidas destinadas a proteger la vida y la tranquilidad de nuestros ciudadanos sin descartar ninguna opción, al tiempo que se explican cuidadosamente a la opinión pública», expuso este martes durante una rueda de prensa convocada tras el revuelo. «Siento una profunda empatía por el sincero anhelo de las zonas afectadas por los bombardeos atómicos y de los 'hibakusha' por lograr un mundo libre de armas nucleares». El rearme nipón como motor económico En los últimos años, Japón ha venido ampliando los límites de su Constitución pacifista, impuesta bajo la ocupación estadounidense, para mejorar sus capacidades militares.
En ese sentido, el ministerio de Defensa ha presentado esta semana la nueva edición de su Libro Blanco anual, el cual presenta el rearme no solo como una exigencia defensiva, sino como una herramienta para «beneficiar a la economía en general y a las vidas de la población». Este documento alerta asimismo de que «la política exterior, las actividades militares y otras actuaciones de China constituyen un motivo de grave preocupación para Japón y la comunidad internacional, y representan el mayor desafío estratégico sin precedentes», en particular ante una posible invasión de Taiwán que «no puede descartarse». Ahora bien, no es Koizumi el primer mandatario que ha tratado de desbrozar el debate.
El propio Shinzo Abe, el más importante estadista del Japón moderno, trató de abrirlo ya desde fuera de la política activa, después de su segunda dimisión por motivos de salud. Tras la invasión rusa de Ucrania, Abe propuso la opción de que Japón albergara armas nucleares estadounidenses «en un acuerdo similar a la OTAN». «Las discusiones sobre cómo el mundo se mantiene seguro no deberían ser tabú», argumentó entonces, meses antes del atentado que acabó con su vida.
Si hasta ahora Japón no ha tenido que optar entre su supervivencia y sus principios ha sido porque las mismas bombas que arrasaron Hiroshima y Nagasaki protegen al país bajo el «paraguas nuclear» de EE.UU. Sin embargo, semejante externalización de la seguridad nacional genera una acusada dependencia y deja al país sometido a los dictados de un aliado cada vez más imprevisible bajo Donald Trump. Esta disyuntiva oculta ha emergido porque el Gobierno liderado por Takaichi prepara una nueva estrategia de seguridad nacional, la cual debería ver la luz antes de final de año.
«Es prematuro pronunciarse sobre la redacción definitiva, ya que seguimos trabajando en la revisión de los documentos», ha comentado al respecto la primera ministra. En su opinión, «lo que no ha cambiado es que Japón mantiene un firme compromiso con los Tres Principios No-Nucleares como eje de su política». comentarios Reportar un error Supervivientes de Hiroshima 80 años después: «A los seis años me preparé para morir» Jaime Santirso Los expertos eligen: las 7 cuentas remuneradas sin comisiones con mejor TIN de agosto Javier López Pando Vicente Vallés, convencido de cuál es la mejor zona de España para ir de vacaciones Jorge Rey se adelanta a la Aemet y alerta del tiempo que hará durante el eclipse solar del 12 en agosto en España: «Las Cabañuelas lo avisaban»
M. O