El testimonio de un sevillano atrapado en Ceuta durante la invasión: «He pasado miedo y no puedo abrir mi negocio»
El asalto a Ceuta, con más de 70.000 individuos que entraron de forma ilegal el pasado jueves a la ciudad autónoma, ha sembrado de incertidumbre unas calles que, apenas un día antes, disfrutaban de un
El testimonio de un sevillano atrapado en Ceuta durante la invasión: «He pasado miedo y no puedo abrir mi negocio» Matías Verutti, empresario afincado en la ciudad autónoma, ha perdido la inversión que realizó para su caseta en la feria ceutí Regala esta noticia Añádenos en Google Varios de los asaltantes caminan por las calles de Ceuta. (Víctor Rodríguez) José Ángel Ríos 04/08/2026 Actualizado a las 17:12h. El asalto a Ceuta, con más de 70.000 individuos que entraron de forma ilegal el pasado jueves a la ciudad autónoma, ha sembrado de incertidumbre unas calles que, apenas un día antes, disfrutaban de una total normalidad.
Tras haber alterado de forma abrupta ... el status quo de sus vecinos, esta situación también ha afectado la actividad económica de muchos de sus comerciantes. Uno de ellos es Matías Verutti. Este empresario sevillano de Sevilla llegó a Ceuta el año pasado y actualmente regenta dos negocios hosteleros: una hamburguesería y una cafetería.
Al igual que muchos colegas de profesión, su objetivo en estas fechas era compaginarlos con una caseta en la Feria. «Tenía ya todo preparado para la Feria, que iba a empezar el 1 de agosto, e incluso cerré mis otros dos negocios para organizarla», explica Matías a este periódico. «Después de trabajar durante toda la semana, con la mercancía comprada, la electricidad contratada y con todos los gastos que ello conlleva, nos dijeron un día antes que se cancelaba.
Hay quien dice que se podía haber pospuesto, pero yo no lo veo factible». Las imágenes de las calles ceutíes atestadas de asaltantes procedentes de Marruecos quedarán grabadas en las retinas de sus habitantes durante mucho tiempo. Mientras algunos marroquíes vuelven al otro lado de la frontera, la devolución de otros individuos resulta más compleja en función de su estatus jurídico.
En cuanto a la seguridad, este hostelero afirma que «el centro está algo más normalizado, pero la situación en el extrarradio aún es complicada porque hay inmigrantes escondidos y algunos incluso han hecho chabolas», narra, aún afectado, mientras intenta adaptarse a la coyuntura y volver a la normalidad de forma progresiva. «Yo tengo la cafetería en el centro y la puedo abrir, pero la hamburguesería que está en el extrarradio me da miedo abrirla porque había más de 500 personas acampando fuera, comiendo y haciendo sus necesidades. Había un hedor terrible», sostiene Matías Verutti.
«El pueblo ha tenido que salir a la calle a imponer la normalidad porque estábamos desamparados. Nosotros intentamos proteger lo nuestro y ellos lo suyo. Yo pasé miedo porque no sabes cómo estos individuos pueden reaccionar.
Creo que vamos a tardar en recuperar la normalidad en el extrarradio», añade. Desesperación de los ceutíes La extensión de la ciudad autónoma se lo pone aún más difícil a sus vecinos. Con 18 kilómetros cuadrados, una invasión de semejantes características también afecta a quienes tienen que desplazarse en coche a sus puestos de trabajo.
En relación a ello, subraya que «yo vivo a tres o cuatro kilómetros del centro, en la playa de Benítez, donde hay una de las grandes concentraciones por estar allí el CETI». Newsletter La desesperación en Ceuta alcanza nuevas cotas cada día. «Aún quedan unas 5.000 personas en las calles que no se quieren ir».
Para finalizar, Matías hace un llamamiento público para que la situación que actualmente sufren los ceutíes no caiga en el ostracismo: «Le pedimos al Gobierno poder recuperar nuestra inversión, porque se supone que iba a dar una ayuda para los autónomos. Yo tengo dos negocios más, pero hay gente que ahora sólo tiene la caseta o su comercio en la periferia. Estamos desamparados y no hay ninguna asociación de caseteros.
Ahora mismo la hostelería en Ceuta está perdida». Temas Inmigración ilegal Marruecos Ceuta comentarios Reportar un error El testimonio de un sevillano atrapado en Ceuta durante la invasión: «He pasado miedo y no puedo abrir mi negocio» Matías Verutti, empresario afincado en la ciudad autónoma, ha perdido la inversión que realizó para su caseta en la feria ceutí Regala esta noticia Añádenos en Google Varios de los asaltantes caminan por las calles de Ceuta. (Víctor Rodríguez) José Ángel Ríos 04/08/2026 Actualizado a las 17:12h.
El asalto a Ceuta, con más de 70.000 individuos que entraron de forma ilegal el pasado jueves a la ciudad autónoma, ha sembrado de incertidumbre unas calles que, apenas un día antes, disfrutaban de una total normalidad. Tras haber alterado de forma abrupta ... el status quo de sus vecinos, esta situación también ha afectado la actividad económica de muchos de sus comerciantes. Uno de ellos es Matías Verutti.
Este empresario sevillano de Sevilla llegó a Ceuta el año pasado y actualmente regenta dos negocios hosteleros: una hamburguesería y una cafetería. Al igual que muchos colegas de profesión, su objetivo en estas fechas era compaginarlos con una caseta en la Feria. «Tenía ya todo preparado para la Feria, que iba a empezar el 1 de agosto, e incluso cerré mis otros dos negocios para organizarla», explica Matías a este periódico.
«Después de trabajar durante toda la semana, con la mercancía comprada, la electricidad contratada y con todos los gastos que ello conlleva, nos dijeron un día antes que se cancelaba. Hay quien dice que se podía haber pospuesto, pero yo no lo veo factible». Las imágenes de las calles ceutíes atestadas de asaltantes procedentes de Marruecos quedarán grabadas en las retinas de sus habitantes durante mucho tiempo.
Mientras algunos marroquíes vuelven al otro lado de la frontera, la devolución de otros individuos resulta más compleja en función de su estatus jurídico. En cuanto a la seguridad, este hostelero afirma que «el centro está algo más normalizado, pero la situación en el extrarradio aún es complicada porque hay inmigrantes escondidos y algunos incluso han hecho chabolas», narra, aún afectado, mientras intenta adaptarse a la coyuntura y volver a la normalidad de forma progresiva. «Yo tengo la cafetería en el centro y la puedo abrir, pero la hamburguesería que está en el extrarradio me da miedo abrirla porque había más de 500 personas acampando fuera, comiendo y haciendo sus necesidades.
Había un hedor terrible», sostiene Matías Verutti. «El pueblo ha tenido que salir a la calle a imponer la normalidad porque estábamos desamparados. Nosotros intentamos proteger lo nuestro y ellos lo suyo.
Yo pasé miedo porque no sabes cómo estos individuos pueden reaccionar. Creo que vamos a tardar en recuperar la normalidad en el extrarradio», añade. Desesperación de los ceutíes La extensión de la ciudad autónoma se lo pone aún más difícil a sus vecinos.
Con 18 kilómetros cuadrados, una invasión de semejantes características también afecta a quienes tienen que desplazarse en coche a sus puestos de trabajo. En relación a ello, subraya que «yo vivo a tres o cuatro kilómetros del centro, en la playa de Benítez, donde hay una de las grandes concentraciones por estar allí el CETI». Newsletter La desesperación en Ceuta alcanza nuevas cotas cada día.
«Aún quedan unas 5.000 personas en las calles que no se quieren ir». Para finalizar, Matías hace un llamamiento público para que la situación que actualmente sufren los ceutíes no caiga en el ostracismo: «Le pedimos al Gobierno poder recuperar nuestra inversión, porque se supone que iba a dar una ayuda para los autónomos. Yo tengo dos negocios más, pero hay gente que ahora sólo tiene la caseta o su comercio en la periferia.
Estamos desamparados y no hay ninguna asociación de caseteros. Ahora mismo la hostelería en Ceuta está perdida». Temas Inmigración ilegal Marruecos Ceuta comentarios Reportar un error 4 almohadas cervicales que mantienen la forma después de un año y evitan el dolor de cuello Teresa Rodríguez García Edu Saz: «Si quieres enfriar tu piso sin poner aire acondicionado, usa plantas de interior»
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