Y sin bigote
En la sede parisina de LVMH no hay gordas. Dos periodistas de ' Le Monde ', Raphaëlle Bacqué y Vanessa Scheider, han publicado artículos que no han gustado a Bernard Arnault. «Las mujeres caminan ergu
Y sin bigote Mujeres normales como las de los anuncios de Dove. Normales como tu madre, tu tía, tú y yo misma. Normales como Isabel Garcés, que vestía de Balenciaga Escucha el artículo. 2 min Escucha el artículo. 2 min Regala esta noticia Añádenos en Google Bernard Arnault, presidente y director ejecutivo de LVMH. (Reuters) Rosa Belmonte 28/07/2026 a las 19:53h.
En la sede parisina de LVMH no hay gordas. Dos periodistas de 'Le Monde', Raphaëlle Bacqué y Vanessa Scheider, han publicado artículos que no han gustado a Bernard Arnault. «Las mujeres caminan erguidas y son, en su mayoría, jóvenes, guapas y delgadas.
No se ... encuentra a una sola empleada con sobrepeso o desaliñada». ¡Jóvenes, guapas y delgadas! Amárrame los pavos.
Y seguro que ninguna tiene bigote. Lo increíble es que el mandamás de la firma ha contestado en tres páginas a través de la cuenta de X de LVMH. «Pido disculpas a los lectores por este fracaso de la diversidad corporal y plantearé la cuestión el lunes».
También se queja de que traten a su familia como si fuera una ópera. «Entre los Arnaud, al parecer, no se habla, se conspira. No se delibera, se compite.
Lo que en una familia corriente se llama domingo, en la nuestra se llama intriga». Las webs de Nike o de Levi's tienen tallas enormes. La Gwyneth Paltrow de 'Amor ciego', la película de los Farrelly, encontraría de todo.
Si entra a Dior, quizá no. En el museo Balenciaga de Guetaria hay vestidos de tallas normales. Porque había mujeres que se podían permitir un vestido de Cristóbal Balenciaga, aunque no tuvieran las medidas de la marquesa de Llanzol.
Mujeres normales como las de los anuncios de Dove. Normales como tu madre, tu tía, tú y yo misma. Normales como Isabel Garcés, que vestía de Balenciaga.
Claro que la talla 42, 44 o 46 (puedo seguir) la usan señoras a lo mejor más guapas que esas de LVMH. Lo de no encontrar a ninguna desaliñada es de traca. Karl Lagerfeld sostenía que el desaliño y la mediana edad eran incompatibles.
Pero dudo que él tuviera trabajando a jóvenes desaliñadas. La buena presencia se pide (o en todo caso, se tiene en cuenta). ¿Nos vamos a escandalizar?
Tampoco hay gordas en el Gobierno y no sale en los periódicos. Sí hay un presidente que dice de Plus Ultra: «El expediente ha sido examinado por activa, pasiva y perifrástica no sé cuántas veces. Es de una legalidad absolutamente intachable».
Activa, pasiva y perifrástica, madre mía. Elecciones, ya. Temas Jóvenes Mujeres Karl Lagerfeld Gwyneth Paltrow comentarios Reportar un error Y sin bigote Mujeres normales como las de los anuncios de Dove.
Normales como tu madre, tu tía, tú y yo misma. Normales como Isabel Garcés, que vestía de Balenciaga Escucha el artículo. 2 min Escucha el artículo. 2 min Regala esta noticia Añádenos en Google Bernard Arnault, presidente y director ejecutivo de LVMH. (Reuters) Rosa Belmonte 28/07/2026 a las 19:53h. En la sede parisina de LVMH no hay gordas.
Dos periodistas de 'Le Monde', Raphaëlle Bacqué y Vanessa Scheider, han publicado artículos que no han gustado a Bernard Arnault. «Las mujeres caminan erguidas y son, en su mayoría, jóvenes, guapas y delgadas. No se ... encuentra a una sola empleada con sobrepeso o desaliñada».
¡Jóvenes, guapas y delgadas! Amárrame los pavos. Y seguro que ninguna tiene bigote.
Lo increíble es que el mandamás de la firma ha contestado en tres páginas a través de la cuenta de X de LVMH. «Pido disculpas a los lectores por este fracaso de la diversidad corporal y plantearé la cuestión el lunes». También se queja de que traten a su familia como si fuera una ópera.
«Entre los Arnaud, al parecer, no se habla, se conspira. No se delibera, se compite. Lo que en una familia corriente se llama domingo, en la nuestra se llama intriga».
Las webs de Nike o de Levi's tienen tallas enormes. La Gwyneth Paltrow de 'Amor ciego', la película de los Farrelly, encontraría de todo. Si entra a Dior, quizá no.
En el museo Balenciaga de Guetaria hay vestidos de tallas normales. Porque había mujeres que se podían permitir un vestido de Cristóbal Balenciaga, aunque no tuvieran las medidas de la marquesa de Llanzol. Mujeres normales como las de los anuncios de Dove.
Normales como tu madre, tu tía, tú y yo misma. Normales como Isabel Garcés, que vestía de Balenciaga. Claro que la talla 42, 44 o 46 (puedo seguir) la usan señoras a lo mejor más guapas que esas de LVMH.
Lo de no encontrar a ninguna desaliñada es de traca. Karl Lagerfeld sostenía que el desaliño y la mediana edad eran incompatibles. Pero dudo que él tuviera trabajando a jóvenes desaliñadas.
La buena presencia se pide (o en todo caso, se tiene en cuenta). ¿Nos vamos a escandalizar? Tampoco hay gordas en el Gobierno y no sale en los periódicos.
Sí hay un presidente que dice de Plus Ultra: «El expediente ha sido examinado por activa, pasiva y perifrástica no sé cuántas veces. Es de una legalidad absolutamente intachable». Activa, pasiva y perifrástica, madre mía.
Elecciones, ya. Temas Jóvenes Mujeres Karl Lagerfeld Gwyneth Paltrow comentarios Reportar un error Con GPS y asistente de voz para hablar sin móvil: el Huawei Watch GT6 aguanta 21 días sin cargar Alejandra Santisteban Guiu Boticaria García, nutricionista: «El melón no fermenta en el estómago después de la cena. No es peor comerlo por la noche»
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