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Internacional
martes, 28 de julio de 2026

Córdoba, punto rojo para el fuego: «En número de igniciones el riesgo es de los más elevados»

Córdoba asistió en los últimos días a uno de sus peores incendios forestales de la última década en Cerro Muriano . Aunque no todo quedó calcinado, el fuego recorrió en torno a 200 hectáreas cerca del

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

Córdoba, punto rojo para el fuego: «En número de igniciones el riesgo es de los más elevados» Juan Ramón Molina, coordinador del Laboratorio de Incendios Forestales de la UCO, aporta claves sobre el peligro de episodios como el de Cerro Muriano y cómo prevenir Regala esta noticia Añádenos en Google Juan Ramón Molina, a la derecha, coordinador del Laboratorio de Incendios Forestales de la UCO. (ABC) Rafael Ávalos Córdoba 28/07/2026 a las 08:27h. Córdoba asistió en los últimos días a uno de sus peores incendios forestales de la última década en Cerro Muriano.

Aunque no todo quedó calcinado, el fuego recorrió en torno a 200 hectáreas cerca del municipio y, sobre todo, de urbanizaciones. La estrategia del operativo de extinción ... permitió que las llamas no devorasen más territorio. El hecho es que Córdoba, aun sin episodios de tanta gravedad como tienen lugar en otras zonas, es un punto de elevado peligro en este ámbito.

Respecto de este asunto, Juan Ramón Molina, coordinador del Laboratorio de Incendios Forestales (Labif) de la Universidad de Córdoba (UCO), precisó a ABC que «primero habría que evaluar a qué se le llama riesgo». «Si es por el número de igniciones, considerando lo que llamamos conatos, incendios de menos de una hectárea o los que son de más de una, el término municipal de Córdoba es de los que estarían más rojos», explicó. Y añadió que «es uno de los que presenta más número de igniciones de media de forma anual».

Por tanto, el riesgo de incendios forestales en la sierra cordobesa «sería de los más elevados» de su entorno. «Si hablamos de grandes incendios, de los que tienen más de 500 hectáreas, Córdoba los ha tenido últimamente en el entorno de Cerro Muriano por el campo militar», señaló desde otra perspectiva. Con todo, matizó que «eso no exime de que en cualquier momento pueda tener un gran incendio forestal».

«Lo tiene todo; tiene mucho combustible, que, además, está muy seco por sus condiciones particulares y, aparte, tiene orografía con gran presencia de barrancos en muchos sitios», advirtió. Noticia relacionada Cerro Muriano, con el fuego a las puertas: «El incendio se quedó al límite de la urbanización» Rafael Ávalos Molina, que es doctor en Ingeniería de Montes y profesor de la UCO, aclaró una duda que quizá exista en la sociedad.

Mucha lluvia en las estaciones previas al verano no es sinónimo de menos riesgo de incendios forestales. «La precipitación tan acusada que hemos tenido este año favorece o promueve la aparición de pastizal y hace que haya más carga, más combustible disponible, porque ese pastizal ya está todo acostado», expuso en relación con este factor. Todavía acerca del papel que juegan las precipitaciones de invierno y primavera, repasó el coordinador del Labif las dos caras de la moneda.

«Por un lado, nos hace tener más combustible listo para que en cualquier momento, cuando haya una ignición, pueda arder», insistió. Pero, «por otro, lo que también provoca es que, por decirlo de alguna manera, el verano haya empezado un poco más tarde y haya tardado más en secarse por esa alta humedad». Con todo, hubo una conclusión clara por su parte: «Si lo vemos en conjunto, lo que hace es tener más carga, por lo que es peor».

De vuelta a la idea de riesgo de fuego en masa forestal, Juan Ramón Molina incidió en que se puede ver también desde el punto de vista humano. «El comportamiento de las llamas y el viento puede ser igual en dos sitios, pero en uno hay personas y en otro no», apuntó. En este sentido, subrayó «el riesgo también incorpora lo que hay en el territorio, es decir, esa población, esas viviendas, esa infraestructura o esas especies protegidas que tiene; es algo más que cuántos incendios hay en el territorio».

Newsletter En cuanto a la prevención, el experto de la UCO remarcó que «el problema deriva de otras muchas ramas». «Hablamos de que se abandonan muchas zonas que siempre han sido agrícolas y por ahí tendría que haber un cúmulo de medidas», comenzó su análisis. «También hablamos de pastoreo, que cada vez hay menos cabezas extensivas de ganado, y por ahí hay mucho camino», continuó.

Y, además, «el rural abandona los montes, y hay que ponerlo en valor, hay que poner en uso el terreno forestal». Cambia la sociedad, cambian los incendios Sobre estos aspectos, Molina consideró que «hay que favorecer que la gente joven no abandone esos núcleos rurales, pero no se hace favoreciendo las materias primas, sino dando ayudas para productos finales». No en vano, resaltó, son estos «los que van a fijar la población».

En este punto arguyó que «se une un plus desde el punto de vista de las administraciones, que es la prevención en puntos donde haya oportunidad para desarrollar labores de extinción». «No es hacer cortafuegos o hacer actuaciones en cualquier punto, sino en aquellos que están previamente estudiados, es decir, no hemos sido proactivos, sino reactivos», concluyó. Para el coordinador del Labif de la UCO «existe solución», pues «a corto plazo se pueden hacer ciertas cosas y, poco a poco, a medio se debería cambiar».

Lo que sí dejó claro es que «se necesita una solución global». Por otro lado, en relación con el nuevo formato de incendios forestales, destacó que estos «van cambiando porque la sociedad también lo va haciendo». «Ahora pasa que tenemos mucho combustible disponible y mucha gente que en verano vive en el monte porque en la ciudad hace mucho calor o tiene la posibilidad de una segunda vivienda», argumentó.

Al respecto, comentó que «no hay nada más que ver el entorno de Córdoba». Esto propicia que «cuando hay una ignición y vuela el primer helicóptero o llega el primer medio de extinción lo primero que hace es defender las viviendas». «Mientras, el fuego tiene la oportunidad de escaparse por otro lado y seguir haciendo y cuando atacamos o pasamos a la ofensiva ya es bastante grande», agregó.

Por si fuera poco, «el propio fuego genera condiciones que cambian lo que hay alrededor». Temas Incendios forestales Córdoba Universidad de Córdoba comentarios Reportar un error Córdoba, punto rojo para el fuego: «En número de igniciones el riesgo es de los más elevados» Juan Ramón Molina, coordinador del Laboratorio de Incendios Forestales de la UCO, aporta claves sobre el peligro de episodios como el de Cerro Muriano y cómo prevenir Regala esta noticia Añádenos en Google Juan Ramón Molina, a la derecha, coordinador del Laboratorio de Incendios Forestales de la UCO. (ABC) Rafael Ávalos Córdoba 28/07/2026 a las 08:27h.

Córdoba asistió en los últimos días a uno de sus peores incendios forestales de la última década en Cerro Muriano. Aunque no todo quedó calcinado, el fuego recorrió en torno a 200 hectáreas cerca del municipio y, sobre todo, de urbanizaciones. La estrategia del operativo de extinción ... permitió que las llamas no devorasen más territorio.

El hecho es que Córdoba, aun sin episodios de tanta gravedad como tienen lugar en otras zonas, es un punto de elevado peligro en este ámbito. Respecto de este asunto, Juan Ramón Molina, coordinador del Laboratorio de Incendios Forestales (Labif) de la Universidad de Córdoba (UCO), precisó a ABC que «primero habría que evaluar a qué se le llama riesgo». «Si es por el número de igniciones, considerando lo que llamamos conatos, incendios de menos de una hectárea o los que son de más de una, el término municipal de Córdoba es de los que estarían más rojos», explicó.

Y añadió que «es uno de los que presenta más número de igniciones de media de forma anual». Por tanto, el riesgo de incendios forestales en la sierra cordobesa «sería de los más elevados» de su entorno. «Si hablamos de grandes incendios, de los que tienen más de 500 hectáreas, Córdoba los ha tenido últimamente en el entorno de Cerro Muriano por el campo militar», señaló desde otra perspectiva.

Con todo, matizó que «eso no exime de que en cualquier momento pueda tener un gran incendio forestal». «Lo tiene todo; tiene mucho combustible, que, además, está muy seco por sus condiciones particulares y, aparte, tiene orografía con gran presencia de barrancos en muchos sitios», advirtió. Noticia relacionada Cerro Muriano, con el fuego a las puertas: «El incendio se quedó al límite de la urbanización»

Rafael Ávalos Molina, que es doctor en Ingeniería de Montes y profesor de la UCO, aclaró una duda que quizá exista en la sociedad. Mucha lluvia en las estaciones previas al verano no es sinónimo de menos riesgo de incendios forestales. «La precipitación tan acusada que hemos tenido este año favorece o promueve la aparición de pastizal y hace que haya más carga, más combustible disponible, porque ese pastizal ya está todo acostado», expuso en relación con este factor.

Todavía acerca del papel que juegan las precipitaciones de invierno y primavera, repasó el coordinador del Labif las dos caras de la moneda. «Por un lado, nos hace tener más combustible listo para que en cualquier momento, cuando haya una ignición, pueda arder», insistió. Pero, «por otro, lo que también provoca es que, por decirlo de alguna manera, el verano haya empezado un poco más tarde y haya tardado más en secarse por esa alta humedad».

Con todo, hubo una conclusión clara por su parte: «Si lo vemos en conjunto, lo que hace es tener más carga, por lo que es peor». De vuelta a la idea de riesgo de fuego en masa forestal, Juan Ramón Molina incidió en que se puede ver también desde el punto de vista humano. «El comportamiento de las llamas y el viento puede ser igual en dos sitios, pero en uno hay personas y en otro no», apuntó.

En este sentido, subrayó «el riesgo también incorpora lo que hay en el territorio, es decir, esa población, esas viviendas, esa infraestructura o esas especies protegidas que tiene; es algo más que cuántos incendios hay en el territorio». Newsletter En cuanto a la prevención, el experto de la UCO remarcó que «el problema deriva de otras muchas ramas». «Hablamos de que se abandonan muchas zonas que siempre han sido agrícolas y por ahí tendría que haber un cúmulo de medidas», comenzó su análisis.

«También hablamos de pastoreo, que cada vez hay menos cabezas extensivas de ganado, y por ahí hay mucho camino», continuó. Y, además, «el rural abandona los montes, y hay que ponerlo en valor, hay que poner en uso el terreno forestal». Cambia la sociedad, cambian los incendios Sobre estos aspectos, Molina consideró que «hay que favorecer que la gente joven no abandone esos núcleos rurales, pero no se hace favoreciendo las materias primas, sino dando ayudas para productos finales».

No en vano, resaltó, son estos «los que van a fijar la población». En este punto arguyó que «se une un plus desde el punto de vista de las administraciones, que es la prevención en puntos donde haya oportunidad para desarrollar labores de extinción». «No es hacer cortafuegos o hacer actuaciones en cualquier punto, sino en aquellos que están previamente estudiados, es decir, no hemos sido proactivos, sino reactivos», concluyó.

Para el coordinador del Labif de la UCO «existe solución», pues «a corto plazo se pueden hacer ciertas cosas y, poco a poco, a medio se debería cambiar». Lo que sí dejó claro es que «se necesita una solución global». Por otro lado, en relación con el nuevo formato de incendios forestales, destacó que estos «van cambiando porque la sociedad también lo va haciendo».

«Ahora pasa que tenemos mucho combustible disponible y mucha gente que en verano vive en el monte porque en la ciudad hace mucho calor o tiene la posibilidad de una segunda vivienda», argumentó. Al respecto, comentó que «no hay nada más que ver el entorno de Córdoba». Esto propicia que «cuando hay una ignición y vuela el primer helicóptero o llega el primer medio de extinción lo primero que hace es defender las viviendas».

«Mientras, el fuego tiene la oportunidad de escaparse por otro lado y seguir haciendo y cuando atacamos o pasamos a la ofensiva ya es bastante grande», agregó. Por si fuera poco, «el propio fuego genera condiciones que cambian lo que hay alrededor». Temas Incendios forestales Córdoba Universidad de Córdoba comentarios Reportar un error Cerro Muriano, con el fuego a las puertas: «El incendio se quedó al límite de la urbanización»

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Publicado por Redacción · martes, 28 de julio de 2026

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