El Gobierno amenaza Doñana con la expropiación de su marisma
La propuesta de deslinde aprobada por el Ministerio para la Transición Ecológica ha suscitado el rechazo general de todas las instituciones vinculadas al Parque Nacional, porque contraviene el consens
ANDALUC�AANDALUC�AEl Gobierno amenaza Do�ana con la expropiaci�n de su marismaLa propuesta de deslinde aprobada por el Ministerio para la Transici�n Ecol�gica ha suscitado el rechazo general de todas las instituciones vinculadas al Parque Nacional, porque contraviene el consenso cient�fico sobre la naturaleza pluvial del humedalCompartirComentarFlamencos en el Lucio del Lobo el pasado junio, a�n con abundante agua tras un invierno de fuertes lluvias, dentro del Parque Nacional de Do�ana.ANTONIO POZOARABA PRESSTeresa L�pez Pav�n Hinojos (Huelva)Hinojos (Huelva)SEGUIR AUTORAActualizado Martes, 18 agosto 2026 - 22:56A�ADE EL MUNDO EN GOOGLEHaz que nuestras noticias aparezcan en tus b�squedasMedio Ambiente La Fiscal�a de la Audiencia Nacional presenta demanda contra el Ministerio para la Transici�n Ecol�gica por los pozos ilegales de Do�ana La marisma de Do�ana se inunda durante el invierno por el aporte de agua de los r�os y la lluvia y se seca en verano. Se trata de un fen�meno natural descrito por los investigadores y conservadores durante d�cadas en m�ltiples estudios cient�ficos, incluidos los que realiz� Jos� Antonio Valverde, considerado el padre de Do�ana por ser uno de los primeros defensores y promotores de la conservaci�n de esta reserva de la biodiversidad que fue protegida como Parque Nacional en 1969.Sin embargo, la Direcci�n General de Costas (dependiente del Ministerio para la Transici�n Ecol�gica y el Reto Demogr�fico, el Miteco), en una resoluci�n fechada el 10 de octubre de 2025, cuestiona el consenso cient�fico para calificar estos humedales de Do�ana como marismas mareales, que son las que se inundan del agua del mar gracias al efecto de las mareas. Esta recalificaci�n le permite al Miteco expropiar una franja de 118.772 metros en aplicaci�n de la Ley de Costas, ya que considera que ese suelo es parte del �dominio p�blico mar�timo-terrestre (DPMT)�, lo que concede al Estado el control del espacio, situaci�n que podr�a tener consecuencias directas para su conservaci�n futura.La iniciativa de la Direcci�n General de Costas ha provocado una reacci�n en contra pr�cticamente un�nime de los organismos que participan en la conservaci�n de Do�ana, incluida la Confederaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir, que tambi�n depende del Miteco.
Ser� finalmente la Audiencia Nacional la que tenga que resolver el dilema, despu�s de admitir a tr�mite el recurso contencioso-administrativo que al respecto ha presentado, entre otros, WWF Espa�a, la organizaci�n conservacionista que naci� en Do�ana y es titular de parte de los terrenos afectados por esta nueva catalogaci�n.Estamos hablando de suelos integrados en el Parque Nacional, cuya conservaci�n y gesti�n depende de la Junta de Andaluc�a. El Ministerio ejerce, sin embargo, una labor de tutela y coordinaci�n, que se realiza de acuerdo con la asesor�a cient�fica de la Estaci�n Biol�gica de Do�ana, dependiente del Centro Superior de Investigaciones Cient�ficas (CSIC).La resoluci�n de la Direcci�n General de Costas sobre el deslinde de las marismas supone un cambio de titularidad, pero no tendr�a por qu� afectar a la gesti�n del Parque Nacional. Sin embargo, a la comunidad cient�fica le preocupa que los errores conceptuales sobre el origen y la din�mica de las marismas introducidos en los informes que acompa�an esa resoluci�n puedan llevar en el futuro a justificar intervenciones catastr�ficas para su conservaci�n.Seg�n la propuesta del Miteco, aproximadamente dos tercios de la actual marisma pluvio-fluvial de Do�ana pasar�a a considerarse marisma mareal, lo que no s�lo parte de una definici�n incorrecta del ecosistema, sino que podr�a tener �graves consecuencias sobre los h�bitats y especies protegidas del espacio�, explica el portavoz en Do�ana de WWF, Juanjo Carmona. �Los criterios aplicados en Do�ana son err�neos y no reflejan la realidad ecol�gica del humedal, lo que podr�a provocar impactos irreversibles sobre sus ecosistemas marisme�os�.Hablar de la marisma como un sistema mareal obligar�a en el futuro a intervenir para �eliminar obst�culos� que impiden actualmente la inundaci�n con aguas mareales de las actuales marismas de agua dulce, incluso en verano, �algo completamente in�dito en la historia de este territorio, tal y como recogen los documentos de gesti�n y la literatura cient�fica de los �ltimos siglos�.Uno de esos obst�culos ser�a la conocida como �Monta�a del R�o�, una suerte de barrera natural generada por un proceso de sedimientaci�n que fue restaurada en el a�o 1983, precisamente para preservar el car�cter estanco del terreno sobre el que se acumula el agua que procede de la lluvia y de los cauces de los r�os.
Sin embargo, a partir de los informes elaborados por las empresas Tragsatec e Idyma, el Miteco ha puesto en cuesti�n toda la literatura cient�fica para considerar que la Monta�a del R�o fue una obra de ingenier�a que alter� la din�mica natural de las marismas e impide actualmente la llegada del agua de las mareas. O sea que, si las marismas se cubren hoy de agua dulce, es porque una actuaci�n del hombre en los a�os 80 alter� su natural funcionamiento, seg�n el criterio del Ministerio. Lo l�gico a continuaci�n ser�a, por tanto, eliminar las barreras artificiales para permitir que las marismas vuelvan a recibir el agua del mar.Los recursos presentados han dado ya lugar a un conflicto judicial en la Audiencia Nacional.
El tribunal ha negado, de momento, la adopci�n de medidas cautelares, pero no ha entrado a�n en el fondo del asunto. WWF, que participa en la conservaci�n de Do�ana desde antes de la creaci�n del Parque Nacional, conf�a en que la Justicia les d� la raz�n, pero cree que un largo proceso puede �retrasar proyectos esenciales y comprometidos para la recuperaci�n de la biodiversidad amenazada de Do�ana�.Valverde riega Do�ana con vino en 1969.E. M.Centenario del hombre que luch� por la reservaT.
L. P.Garcillas, somormujos y flamencos se refrescan a media ma�ana en las aguas que a�n conservan los lucios de El Lobo y Mari L�pez. Estamos a finales del mes de junio y estas fincas situadas entre Hinojos (Huelva) y Aznalc�zar (Sevilla) siguen parcialmente inundadas como consecuencia de las lluvias abundantes del invierno y la primavera.
Son estas mismas marismas las que Jos� Antonio Valverde, primer director de la Estaci�n Biol�gica de Do�ana, reg� con vino de Jerez (en la foto de abajo) en mayo de 1969 para celebrar la compra, por parte de WWF, de los terrenos que pasar�an a convertirse en la mayor reserva de la biodiversidad de Europa. El pasado 21 de marzo se cumpli� el centenario del nacimiento de Valverde, fallecido en 2003. De la mano de Adena (filial espa�ola de WWF), el cient�fico trabaj� de forma incansable hasta lograr que el 14 de agosto de 1969, hace hoy 57 a�os, el Consejo de Ministros, reunido en La Coru�a, declarase Parque Nacional 35.000 hect�reas en el coraz�n de Do�ana.
El paisaje apenas ha cambiado gracias a que un grupo de rom�nticos logr� entonces frenar la desecaci�n de Do�ana.Do�anaNLPremium Ver enlaces de inter�s Ultimas noticias Programacion TV Traductor Calendario laboral 2026 Andalucia Calendario laboral 2026 Sevilla Temas Volver a la noticiaEl Gobierno amenaza Do�ana con la expropiaci�n de su marisma ANDALUC�AEl Gobierno amenaza Do�ana con la expropiaci�n de su marismaLa propuesta de deslinde aprobada por el Ministerio para la Transici�n Ecol�gica ha suscitado el rechazo general de todas las instituciones vinculadas al Parque Nacional, porque contraviene el consenso cient�fico sobre la naturaleza pluvial del humedalCompartirComentarFlamencos en el Lucio del Lobo el pasado junio, a�n con abundante agua tras un invierno de fuertes lluvias, dentro del Parque Nacional de Do�ana.ANTONIO POZOARABA PRESSTeresa L�pez Pav�n Hinojos (Huelva)Hinojos (Huelva)SEGUIR AUTORAActualizado Martes, 18 agosto 2026 - 22:56A�ADE EL MUNDO EN GOOGLEHaz que nuestras noticias aparezcan en tus b�squedasMedio Ambiente La Fiscal�a de la Audiencia Nacional presenta demanda contra el Ministerio para la Transici�n Ecol�gica por los pozos ilegales de Do�ana La marisma de Do�ana se inunda durante el invierno por el aporte de agua de los r�os y la lluvia y se seca en verano. Se trata de un fen�meno natural descrito por los investigadores y conservadores durante d�cadas en m�ltiples estudios cient�ficos, incluidos los que realiz� Jos� Antonio Valverde, considerado el padre de Do�ana por ser uno de los primeros defensores y promotores de la conservaci�n de esta reserva de la biodiversidad que fue protegida como Parque Nacional en 1969.Sin embargo, la Direcci�n General de Costas (dependiente del Ministerio para la Transici�n Ecol�gica y el Reto Demogr�fico, el Miteco), en una resoluci�n fechada el 10 de octubre de 2025, cuestiona el consenso cient�fico para calificar estos humedales de Do�ana como marismas mareales, que son las que se inundan del agua del mar gracias al efecto de las mareas. Esta recalificaci�n le permite al Miteco expropiar una franja de 118.772 metros en aplicaci�n de la Ley de Costas, ya que considera que ese suelo es parte del �dominio p�blico mar�timo-terrestre (DPMT)�, lo que concede al Estado el control del espacio, situaci�n que podr�a tener consecuencias directas para su conservaci�n futura.La iniciativa de la Direcci�n General de Costas ha provocado una reacci�n en contra pr�cticamente un�nime de los organismos que participan en la conservaci�n de Do�ana, incluida la Confederaci�n Hidrogr�fica del Guadalquivir, que tambi�n depende del Miteco.
Ser� finalmente la Audiencia Nacional la que tenga que resolver el dilema, despu�s de admitir a tr�mite el recurso contencioso-administrativo que al respecto ha presentado, entre otros, WWF Espa�a, la organizaci�n conservacionista que naci� en Do�ana y es titular de parte de los terrenos afectados por esta nueva catalogaci�n.Estamos hablando de suelos integrados en el Parque Nacional, cuya conservaci�n y gesti�n depende de la Junta de Andaluc�a. El Ministerio ejerce, sin embargo, una labor de tutela y coordinaci�n, que se realiza de acuerdo con la asesor�a cient�fica de la Estaci�n Biol�gica de Do�ana, dependiente del Centro Superior de Investigaciones Cient�ficas (CSIC).La resoluci�n de la Direcci�n General de Costas sobre el deslinde de las marismas supone un cambio de titularidad, pero no tendr�a por qu� afectar a la gesti�n del Parque Nacional. Sin embargo, a la comunidad cient�fica le preocupa que los errores conceptuales sobre el origen y la din�mica de las marismas introducidos en los informes que acompa�an esa resoluci�n puedan llevar en el futuro a justificar intervenciones catastr�ficas para su conservaci�n.Seg�n la propuesta del Miteco, aproximadamente dos tercios de la actual marisma pluvio-fluvial de Do�ana pasar�a a considerarse marisma mareal, lo que no s�lo parte de una definici�n incorrecta del ecosistema, sino que podr�a tener �graves consecuencias sobre los h�bitats y especies protegidas del espacio�, explica el portavoz en Do�ana de WWF, Juanjo Carmona. �Los criterios aplicados en Do�ana son err�neos y no reflejan la realidad ecol�gica del humedal, lo que podr�a provocar impactos irreversibles sobre sus ecosistemas marisme�os�.Hablar de la marisma como un sistema mareal obligar�a en el futuro a intervenir para �eliminar obst�culos� que impiden actualmente la inundaci�n con aguas mareales de las actuales marismas de agua dulce, incluso en verano, �algo completamente in�dito en la historia de este territorio, tal y como recogen los documentos de gesti�n y la literatura cient�fica de los �ltimos siglos�.Uno de esos obst�culos ser�a la conocida como �Monta�a del R�o�, una suerte de barrera natural generada por un proceso de sedimientaci�n que fue restaurada en el a�o 1983, precisamente para preservar el car�cter estanco del terreno sobre el que se acumula el agua que procede de la lluvia y de los cauces de los r�os.
Sin embargo, a partir de los informes elaborados por las empresas Tragsatec e Idyma, el Miteco ha puesto en cuesti�n toda la literatura cient�fica para considerar que la Monta�a del R�o fue una obra de ingenier�a que alter� la din�mica natural de las marismas e impide actualmente la llegada del agua de las mareas. O sea que, si las marismas se cubren hoy de agua dulce, es porque una actuaci�n del hombre en los a�os 80 alter� su natural funcionamiento, seg�n el criterio del Ministerio. Lo l�gico a continuaci�n ser�a, por tanto, eliminar las barreras artificiales para permitir que las marismas vuelvan a recibir el agua del mar.Los recursos presentados han dado ya lugar a un conflicto judicial en la Audiencia Nacional.
El tribunal ha negado, de momento, la adopci�n de medidas cautelares, pero no ha entrado a�n en el fondo del asunto. WWF, que participa en la conservaci�n de Do�ana desde antes de la creaci�n del Parque Nacional, conf�a en que la Justicia les d� la raz�n, pero cree que un largo proceso puede �retrasar proyectos esenciales y comprometidos para la recuperaci�n de la biodiversidad amenazada de Do�ana�.Valverde riega Do�ana con vino en 1969.E. M.Centenario del hombre que luch� por la reservaT.
L. P.Garcillas, somormujos y flamencos se refrescan a media ma�ana en las aguas que a�n conservan los lucios de El Lobo y Mari L�pez. Estamos a finales del mes de junio y estas fincas situadas entre Hinojos (Huelva) y Aznalc�zar (Sevilla) siguen parcialmente inundadas como consecuencia de las lluvias abundantes del invierno y la primavera.
Son estas mismas marismas las que Jos� Antonio Valverde, primer director de la Estaci�n Biol�gica de Do�ana, reg� con vino de Jerez (en la foto de abajo) en mayo de 1969 para celebrar la compra, por parte de WWF, de los terrenos que pasar�an a convertirse en la mayor reserva de la biodiversidad de Europa. El pasado 21 de marzo se cumpli� el centenario del nacimiento de Valverde, fallecido en 2003. De la mano de Adena (filial espa�ola de WWF), el cient�fico trabaj� de forma incansable hasta lograr que el 14 de agosto de 1969, hace hoy 57 a�os, el Consejo de Ministros, reunido en La Coru�a, declarase Parque Nacional 35.000 hect�reas en el coraz�n de Do�ana.
El paisaje apenas ha cambiado gracias a que un grupo de rom�nticos logr� entonces frenar la desecaci�n de Do�ana.