Morante pone el alma y el susto en una gran noche taurina en la plaza de Palma
La Plaza de Toros de Palma volvió a vivir este jueves una de esas noches que evidencian el gran interés de la afición mallorquina por la tauromaquia. Un cartel de auténtico lujo, con Diego Ventura, Mo
MALLORCA VIBRA CON LA TAUROMAQUIA Morante pone el alma y el susto en una gran noche taurina en la plaza de Palma El quinto de la noche hiere al diestro sevillano en una mano ante tres cuartos de entrada en el coso palmesano para un cartel de máximo nivel con Diego Ventura y Sebastián Castella Regala esta noticia Añádenos en Google Morante es embestido por el quinto toro tras entrar a matar y tuvo que visitar la enfermería. (Agencia EFE) Andrés Lasaga Palma 31/07/2026 Actualizado a las 00:21h. La Plaza de Toros de Palma volvió a vivir este jueves una de esas noches que evidencian el gran interés de la afición mallorquina por la tauromaquia. Un cartel de auténtico lujo, con Diego Ventura, Morante de la Puebla y Sebastián Castella, despertó una ... enorme expectación y reunió a tres cuartos de entrada en el coso palmesano, consolidando la recuperación de la actividad taurina en la capital balear tras varios años marcados por las restricciones y prohibiciones impulsadas durante la pasada legislatura por los partidos de izquierda.
Desde mucho antes del inicio del festejo, los alrededores de la plaza registraron un notable ambiente, con cientos de aficionados accediendo al recinto mientras apenas una treintena de manifestantes antitaurinos se concentraban en las inmediaciones para mostrar su rechazo a la celebración del espectáculo. La protesta transcurrió sin incidentes y quedó ampliamente eclipsada por el ambiente festivo que se respiraba entre los asistentes. La tarde comenzó con Diego Ventura, que abrió plaza con una actuación de mérito frente a un toro de María Guiomar Cortés de Moura que salió muy suelto y llegó incluso a poner en aprietos el inicio del festejo.
El rejoneador portugués dominó la situación con autoridad, dejó momentos de gran nivel y únicamente el fallo con el rejón de muerte le impidió cortar trofeo, siendo despedido entre palmas. El gran protagonista artístico de la noche fue Morante de la Puebla. El sevillano dejó destellos de su tauromaquia más clásica en el segundo de la tarde, un ejemplar noble aunque justo de fuerzas de Juan Pedro Domecq.
Su capote volvió a enamorar al público con un elegante quite por chicuelinas y, ya con la muleta, toreó con la suavidad y el temple que le caracterizan. La estocada fue efectiva, aunque el toro tardó en caer, circunstancia que llevó al presidente a negar una oreja que gran parte del público reclamó con insistencia, provocando una sonora protesta mientras el maestro saludaba desde el tercio. Sebastián Castella, por su parte, firmó una actuación seria y entregada ante el tercer toro, otro ejemplar de Juan Pedro Domecq que presentó complicaciones.
El francés construyó una faena basada en el esfuerzo y la capacidad para someter una embestida exigente, escuchando una ovación tras una petición de oreja que finalmente no prosperó. La segunda intervención de Diego Ventura volvió a levantar al público de sus asientos. Frente al cuarto toro firmó una auténtica exhibición de doma y valor, con quiebros de enorme exposición y momentos de máxima conexión con los tendidos, especialmente sobre el caballo 'Bronce', al que condujo sin cabezada ni riendas.
El descabello le privó de los máximos trofeos, aunque recibió una cerrada ovación. Newsletter La emoción alcanzó su punto culminante con el quinto toro. Morante volvió a dejar momentos de enorme calidad con el capote, especialmente a la verónica y por delantales, frente a un ejemplar de Álvaro Núñez complicado por su tendencia a echar la cara arriba.
El sevillano fue creciendo durante la faena, tragando mucho al toro y dejando los pasajes de mayor hondura en la segunda mitad, con un toreo a pies juntos y un cierre por alto de enorme sabor. Sin embargo, cuando se disponía a entrar a matar llegó el gran susto de la noche. Morante no terminó de salir de la cara del toro y el animal hizo por él, propinándole una aparatosa voltereta que dejó en silencio a la plaza durante unos instantes.
Tras recuperarse, el torero abandonó el ruedo por su propio pie camino de la enfermería, mientras Sebastián Castella asumía la responsabilidad de dar muerte al animal. Gran afición en Palma Los servicios médicos confirmaron posteriormente que Morante sufrió un profundo corte en la mano derecha, que fue suturado en la propia enfermería de la plaza y que, afortunadamente, no reviste gravedad. La tarde concluyó con el triunfo de Sebastián Castella, que cortó la única oreja del festejo tras firmar una de las faenas más completas de su temporada frente a un notable toro de Álvaro Núñez.
El diestro francés brilló ya de salida con el capote, dejando templadas verónicas y un variado quite por chicuelinas y tafalleras. Inició la faena de muleta con pases cambiados y construyó una labor de gran calidad y entrega, cuajando especialmente al natural. Tras una estocada y un certero descabello, el palco concedió una oreja mientras los tendidos reclamaban con fuerza la segunda, petición que finalmente no fue atendida.
Fue el broche a una noche de gran ambiente taurino en Palma, marcada por el regreso de las grandes figuras al coso balear y por el susto sufrido por Morante de la Puebla. La velada confirmó que la tauromaquia ha recuperado un espacio destacado en el calendario cultural y festivo de la ciudad, en una noche donde el arte de Morante, la espectacularidad de Diego Ventura, la entrega de Sebastián Castella y el susto final protagonizaron una crónica que difícilmente olvidarán quienes llenaron los tendidos del Coliseo Balear. Temas Palma de Mallorca Morante de la Puebla Sebastián Castella Diego Ventura comentarios Reportar un error MALLORCA VIBRA CON LA TAUROMAQUIA Morante pone el alma y el susto en una gran noche taurina en la plaza de Palma El quinto de la noche hiere al diestro sevillano en una mano ante tres cuartos de entrada en el coso palmesano para un cartel de máximo nivel con Diego Ventura y Sebastián Castella Regala esta noticia Añádenos en Google Morante es embestido por el quinto toro tras entrar a matar y tuvo que visitar la enfermería. (Agencia EFE) Andrés Lasaga Palma 31/07/2026 Actualizado a las 00:21h.
La Plaza de Toros de Palma volvió a vivir este jueves una de esas noches que evidencian el gran interés de la afición mallorquina por la tauromaquia. Un cartel de auténtico lujo, con Diego Ventura, Morante de la Puebla y Sebastián Castella, despertó una ... enorme expectación y reunió a tres cuartos de entrada en el coso palmesano, consolidando la recuperación de la actividad taurina en la capital balear tras varios años marcados por las restricciones y prohibiciones impulsadas durante la pasada legislatura por los partidos de izquierda. Desde mucho antes del inicio del festejo, los alrededores de la plaza registraron un notable ambiente, con cientos de aficionados accediendo al recinto mientras apenas una treintena de manifestantes antitaurinos se concentraban en las inmediaciones para mostrar su rechazo a la celebración del espectáculo.
La protesta transcurrió sin incidentes y quedó ampliamente eclipsada por el ambiente festivo que se respiraba entre los asistentes. La tarde comenzó con Diego Ventura, que abrió plaza con una actuación de mérito frente a un toro de María Guiomar Cortés de Moura que salió muy suelto y llegó incluso a poner en aprietos el inicio del festejo. El rejoneador portugués dominó la situación con autoridad, dejó momentos de gran nivel y únicamente el fallo con el rejón de muerte le impidió cortar trofeo, siendo despedido entre palmas.
El gran protagonista artístico de la noche fue Morante de la Puebla. El sevillano dejó destellos de su tauromaquia más clásica en el segundo de la tarde, un ejemplar noble aunque justo de fuerzas de Juan Pedro Domecq. Su capote volvió a enamorar al público con un elegante quite por chicuelinas y, ya con la muleta, toreó con la suavidad y el temple que le caracterizan.
La estocada fue efectiva, aunque el toro tardó en caer, circunstancia que llevó al presidente a negar una oreja que gran parte del público reclamó con insistencia, provocando una sonora protesta mientras el maestro saludaba desde el tercio. Sebastián Castella, por su parte, firmó una actuación seria y entregada ante el tercer toro, otro ejemplar de Juan Pedro Domecq que presentó complicaciones. El francés construyó una faena basada en el esfuerzo y la capacidad para someter una embestida exigente, escuchando una ovación tras una petición de oreja que finalmente no prosperó.
La segunda intervención de Diego Ventura volvió a levantar al público de sus asientos. Frente al cuarto toro firmó una auténtica exhibición de doma y valor, con quiebros de enorme exposición y momentos de máxima conexión con los tendidos, especialmente sobre el caballo 'Bronce', al que condujo sin cabezada ni riendas. El descabello le privó de los máximos trofeos, aunque recibió una cerrada ovación.
Newsletter La emoción alcanzó su punto culminante con el quinto toro. Morante volvió a dejar momentos de enorme calidad con el capote, especialmente a la verónica y por delantales, frente a un ejemplar de Álvaro Núñez complicado por su tendencia a echar la cara arriba. El sevillano fue creciendo durante la faena, tragando mucho al toro y dejando los pasajes de mayor hondura en la segunda mitad, con un toreo a pies juntos y un cierre por alto de enorme sabor.
Sin embargo, cuando se disponía a entrar a matar llegó el gran susto de la noche. Morante no terminó de salir de la cara del toro y el animal hizo por él, propinándole una aparatosa voltereta que dejó en silencio a la plaza durante unos instantes. Tras recuperarse, el torero abandonó el ruedo por su propio pie camino de la enfermería, mientras Sebastián Castella asumía la responsabilidad de dar muerte al animal.
Gran afición en Palma Los servicios médicos confirmaron posteriormente que Morante sufrió un profundo corte en la mano derecha, que fue suturado en la propia enfermería de la plaza y que, afortunadamente, no reviste gravedad. La tarde concluyó con el triunfo de Sebastián Castella, que cortó la única oreja del festejo tras firmar una de las faenas más completas de su temporada frente a un notable toro de Álvaro Núñez. El diestro francés brilló ya de salida con el capote, dejando templadas verónicas y un variado quite por chicuelinas y tafalleras.
Inició la faena de muleta con pases cambiados y construyó una labor de gran calidad y entrega, cuajando especialmente al natural. Tras una estocada y un certero descabello, el palco concedió una oreja mientras los tendidos reclamaban con fuerza la segunda, petición que finalmente no fue atendida. Fue el broche a una noche de gran ambiente taurino en Palma, marcada por el regreso de las grandes figuras al coso balear y por el susto sufrido por Morante de la Puebla.
La velada confirmó que la tauromaquia ha recuperado un espacio destacado en el calendario cultural y festivo de la ciudad, en una noche donde el arte de Morante, la espectacularidad de Diego Ventura, la entrega de Sebastián Castella y el susto final protagonizaron una crónica que difícilmente olvidarán quienes llenaron los tendidos del Coliseo Balear. Temas Palma de Mallorca Morante de la Puebla Sebastián Castella Diego Ventura comentarios Reportar un error Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Tony Aguilar explica el estado de salud de su hijo Biel tras estar ingresado por una picadura de garrapata Francisco J. Jurado El chef José Andrés estalla por un ranking sin platos españoles: «Si necesitáis ayuda, aquí estoy»
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