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Internacional
miércoles, 29 de julio de 2026

El pueblo de Jaén que guarda una ciudad romana bajo sus calles y casi nadie conoce

La primera vez que aparece su nombre en las crónicas es mencionada por el historiador romano Tito Livio en el año 193 antes de Cristo y la llama Ilucia . En ese año, poco después de haberse acabado la

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

El pueblo de Jaén que guarda una ciudad romana bajo sus calles y casi nadie conoce Santisteban del Puerto es la principal localidad de la comarca de El Condado en la provincia de Jaén y tiene un rico legado histórico de sus tiempos como municipio latino en Hispania Regala esta noticia Añádenos en Google Ilurgo fue un importante enclave entre Andalucía y la Meseta en la Hispania romana. (Diputación de Jaén) Cecilia Gallo Jaén 29/07/2026 a las 17:19h. La primera vez que aparece su nombre en las crónicas es mencionada por el historiador romano Tito Livio en el año 193 antes de Cristo y la llama Ilucia. En ese año, poco después de haberse acabado la Segunda Guerra Púnica (218-201 a. ...

C.) llega a Hispania el pretor Cayo Flaminio para hacerse cargo de la Hispania Citerior, a la que entonces pertenecía Santisteban del Puerto. Por aquel entonces, los pueblos que vivían en esta parte de España eran íberos y además, habían apoyado al bando cartaginés en la Segunda Guerra Púnica. Aníbal, que ya estaba asentado en Hispania, se había ido ganando de los íberos e incluso se había casado con la princesa de Cástulo, Himilce.

Lo hizo para reforzar la lealtad de su pueblo y para asegurarse la explotación de las ricas minas que existían en el territorio. Ante el inminente ataque romano en el 218 a. C., los cartagineses abandonan la ciudad y algunos pueblos autóctonos se alían con los romanos.

En cualquier caso, los cartagineses se niegan a perder una tierra tan rica como Cástulo y declaran la guerra a los romanos, muriendo los hermanos Escipiones, Publio y Cneo, que comandaban las tropas. Poco después llega a Hispania Publio Cornelio Escipión, hijo de Publio, conocido como El Africano. Estaba dispuesto a vengar la muerte de su padre y de su tio e infligió a los cartagineses una dura derrota en la Batalla de Baécula en el 208 a.

C. Desde entonces, la mauyoría de los habitantes de la zona se posicionan con los romanos, aunque Santisteban del Puerto y los pueblos oretanos, situados en torno a Cástulo, se resisten a hacerlo, permaneciendo insumisos a la política del Imperio y siendo conocidos como la «España indómita». No será hasta el período entre el 97-93 a.

C. cuando se convierte en un enclave importante romano siendo la llave de paso de Andalucía a la Meseta. En ese momento cambia su nombre íbero de Ilucia al romano de Ilugo que, pese a las constantes guerras para la expansión del imperialismo romano (Sertorio contra Sila y César contra Pompeyo), siguió siendo un pueblo estratégico como lo demuestra una inscripción honorífica dedicada al emperador Adriano (121 d.C) y la existencia de 3 miliarios dedicados a Tiberio, Trajano y Adriano. La inscripción honorífica a Adriano es posiblemente la base de una estatua consagrada por los decuriones (miembros de familias influyentes que formaban parte del clero o del Senado) al que califican «restaurador» del municipio latino de Ilugo.

Lápida y miliario en honor a Adriano, conservadas en el Museo Arqueológico de Santisteban del Puerto. (Dialnet) Los miliarios son columnas de piedra que los romanos colocaban al borde de sus calzadas para indicar distancias. Este, en concreto, se encontraba en la Vía Augusta, la calzada que partía de Cádiz y llegaba hasta la misma Roma. También se han hallado multitud de inscripciones funerarias, que aportan una información fundamental para conocer el sentido de la muerte que tenían los antiguos romanos y los hispanos romanizados, así como otros aspectos de su vida social y religiosa.

En ellas aparecían, además del nombre del difunto, el nombre de su padre y el de la tribu a la que pertenecía, datos como su edad, el rango que ocupaba, quién hacía la dedicatoria o las condiciones económicas del monumento, con la expresión sua omni inpensa (completamente a sus expensas) o inpensa sua (a sus expensas). Otro de los vestigios más destacados es un gran mosaico mitológico hallado en 1969 en una villa de la que apenas quedan restos, conocida como La Peñuela, con un tamaño de 8x3'10 metros y en el que relata 2 historias mitológicas; la de Apolo y Marsias y la de Aquiles en la isla de Esciros y que se conserva en el Museo Provincial de Jaén. En los siglos III y IV Hispania pasa a ser un terrirorio marginal dentro del imperio: ya no contribuye económicamente como hacía antes, la vida urbana se va sustituyendo por la rural y los terratenientres comienzan a vivir aislados en sus villas que se convierten en importantes centros de explotación agrícola, donde concentraban importantes obras de arte, como el mosaico de La Peñuela.

Gran mosaico mitológico hallado cerca de Santisteban del Puerto. (Dialnet) Santisteban del Puerto se levantó sobre lo que fue un municipio importante en la Hipania romana pero también podemos encontrar huellas de otras civilizaciones e incluso mucho más antiguas como es el monumeto natural a las huellas de dinosaurios del período Triásico encontradas en el yacimiento de Erillas Blancas, datadas hace 250 millones de años y declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Iglesia única en Andalucía Con la llegada de los visigodos cambió su nombre al de San Esteban y de esta época es uno de sus principales tesoros: la iglesia Santa María del Collado, única muestra de este estilo en Andalucía. Está edificada en la falda de su legendario castillo moro que le prestó una de sus torres albarranas para ser su campanario.

Sería probablemente reedificado en el siglo XIII tras la conquista de la zona por Fernando III. Consta de tres naves, separadas por columnas con singulares capiteles visigodos de la primitiva iglesia. La cubierta es de madera.

El ábside central, al que se accede por un arco apuntado de sillería, comprende un retablo plateresco que comunica con el camarín barroco. En su interior destaca el arte plateresco: la verja de madera de la capilla, el retablo de madera tallada y la sillería del coro. En el exterior, llaman la atención las dos portadas, una gótica con arco apuntado y la otra renacentista con cinco arcos de sillería, sustentados por pilares de ladrillo sobre basamentos de cantería.

Fue declarada Bien de Interés Cultural en 1978. En el interior se custodia la imagen de la Virgen del Collado, «morenita» y de trazas bizantinas, protagonista de las fiestas mayores de Santisteban. Temas Santisteban del Puerto Jaén Adriano comentarios Reportar un error El pueblo de Jaén que guarda una ciudad romana bajo sus calles y casi nadie conoce Santisteban del Puerto es la principal localidad de la comarca de El Condado en la provincia de Jaén y tiene un rico legado histórico de sus tiempos como municipio latino en Hispania Regala esta noticia Añádenos en Google Ilurgo fue un importante enclave entre Andalucía y la Meseta en la Hispania romana. (Diputación de Jaén) Cecilia Gallo Jaén 29/07/2026 a las 17:19h.

La primera vez que aparece su nombre en las crónicas es mencionada por el historiador romano Tito Livio en el año 193 antes de Cristo y la llama Ilucia. En ese año, poco después de haberse acabado la Segunda Guerra Púnica (218-201 a. ... C.) llega a Hispania el pretor Cayo Flaminio para hacerse cargo de la Hispania Citerior, a la que entonces pertenecía Santisteban del Puerto.

Por aquel entonces, los pueblos que vivían en esta parte de España eran íberos y además, habían apoyado al bando cartaginés en la Segunda Guerra Púnica. Aníbal, que ya estaba asentado en Hispania, se había ido ganando de los íberos e incluso se había casado con la princesa de Cástulo, Himilce. Lo hizo para reforzar la lealtad de su pueblo y para asegurarse la explotación de las ricas minas que existían en el territorio.

Ante el inminente ataque romano en el 218 a. C., los cartagineses abandonan la ciudad y algunos pueblos autóctonos se alían con los romanos. En cualquier caso, los cartagineses se niegan a perder una tierra tan rica como Cástulo y declaran la guerra a los romanos, muriendo los hermanos Escipiones, Publio y Cneo, que comandaban las tropas.

Poco después llega a Hispania Publio Cornelio Escipión, hijo de Publio, conocido como El Africano. Estaba dispuesto a vengar la muerte de su padre y de su tio e infligió a los cartagineses una dura derrota en la Batalla de Baécula en el 208 a. C.

Desde entonces, la mauyoría de los habitantes de la zona se posicionan con los romanos, aunque Santisteban del Puerto y los pueblos oretanos, situados en torno a Cástulo, se resisten a hacerlo, permaneciendo insumisos a la política del Imperio y siendo conocidos como la «España indómita». No será hasta el período entre el 97-93 a. C. cuando se convierte en un enclave importante romano siendo la llave de paso de Andalucía a la Meseta.

En ese momento cambia su nombre íbero de Ilucia al romano de Ilugo que, pese a las constantes guerras para la expansión del imperialismo romano (Sertorio contra Sila y César contra Pompeyo), siguió siendo un pueblo estratégico como lo demuestra una inscripción honorífica dedicada al emperador Adriano (121 d.C) y la existencia de 3 miliarios dedicados a Tiberio, Trajano y Adriano. La inscripción honorífica a Adriano es posiblemente la base de una estatua consagrada por los decuriones (miembros de familias influyentes que formaban parte del clero o del Senado) al que califican «restaurador» del municipio latino de Ilugo. Lápida y miliario en honor a Adriano, conservadas en el Museo Arqueológico de Santisteban del Puerto. (Dialnet) Los miliarios son columnas de piedra que los romanos colocaban al borde de sus calzadas para indicar distancias.

Este, en concreto, se encontraba en la Vía Augusta, la calzada que partía de Cádiz y llegaba hasta la misma Roma. También se han hallado multitud de inscripciones funerarias, que aportan una información fundamental para conocer el sentido de la muerte que tenían los antiguos romanos y los hispanos romanizados, así como otros aspectos de su vida social y religiosa. En ellas aparecían, además del nombre del difunto, el nombre de su padre y el de la tribu a la que pertenecía, datos como su edad, el rango que ocupaba, quién hacía la dedicatoria o las condiciones económicas del monumento, con la expresión sua omni inpensa (completamente a sus expensas) o inpensa sua (a sus expensas).

Otro de los vestigios más destacados es un gran mosaico mitológico hallado en 1969 en una villa de la que apenas quedan restos, conocida como La Peñuela, con un tamaño de 8x3'10 metros y en el que relata 2 historias mitológicas; la de Apolo y Marsias y la de Aquiles en la isla de Esciros y que se conserva en el Museo Provincial de Jaén. En los siglos III y IV Hispania pasa a ser un terrirorio marginal dentro del imperio: ya no contribuye económicamente como hacía antes, la vida urbana se va sustituyendo por la rural y los terratenientres comienzan a vivir aislados en sus villas que se convierten en importantes centros de explotación agrícola, donde concentraban importantes obras de arte, como el mosaico de La Peñuela. Gran mosaico mitológico hallado cerca de Santisteban del Puerto. (Dialnet) Santisteban del Puerto se levantó sobre lo que fue un municipio importante en la Hipania romana pero también podemos encontrar huellas de otras civilizaciones e incluso mucho más antiguas como es el monumeto natural a las huellas de dinosaurios del período Triásico encontradas en el yacimiento de Erillas Blancas, datadas hace 250 millones de años y declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Iglesia única en Andalucía Con la llegada de los visigodos cambió su nombre al de San Esteban y de esta época es uno de sus principales tesoros: la iglesia Santa María del Collado, única muestra de este estilo en Andalucía. Está edificada en la falda de su legendario castillo moro que le prestó una de sus torres albarranas para ser su campanario. Sería probablemente reedificado en el siglo XIII tras la conquista de la zona por Fernando III.

Consta de tres naves, separadas por columnas con singulares capiteles visigodos de la primitiva iglesia. La cubierta es de madera. El ábside central, al que se accede por un arco apuntado de sillería, comprende un retablo plateresco que comunica con el camarín barroco.

En su interior destaca el arte plateresco: la verja de madera de la capilla, el retablo de madera tallada y la sillería del coro. En el exterior, llaman la atención las dos portadas, una gótica con arco apuntado y la otra renacentista con cinco arcos de sillería, sustentados por pilares de ladrillo sobre basamentos de cantería. Fue declarada Bien de Interés Cultural en 1978.

En el interior se custodia la imagen de la Virgen del Collado, «morenita» y de trazas bizantinas, protagonista de las fiestas mayores de Santisteban. Temas Santisteban del Puerto Jaén Adriano comentarios Reportar un error Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Huelva La madre de una de las menores agresoras de Moguer: «Mi hija se tomó la justicia por su mano. No le he dado esa educación»

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Publicado por Redacción · miércoles, 29 de julio de 2026

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