La batalla por explicar los incendios
La izquierda no puede limitarse a denunciar el negacionismo, como si bastara con señalar la supuesta ignorancia de sus adversarios. De manera más ambiciosa, necesita construir un proyecto para el mund
La batalla por explicar los incendios La izquierda no puede limitarse a denunciar el negacionismo, como si bastara con señalar la supuesta ignorancia de sus adversarios. De manera más ambiciosa, necesita construir un proyecto para el mundo rural capaz de integrar la gestión del territorio, la revitalización económica y la lucha contra el cambio climático Imagen de uno de los incendios que han afectado a diversos territorios de ESpaña. Pexels 29 de julio de 2026 21:52 h Actualizado el 30/07/2026 05:30 h 0 Otro año más, España se quema en verano.
Esta vez con especial gravedad: la superficie quemada multiplica por seis la registrada por estas fechas el año pasado y, en el conjunto de la Unión Europea, el número de incendios duplica ampliamente la media de años anteriores. Por si fuera poco, el consenso científico subraya que nos dirigimos hacia un escenario mucho peor para el futuro. Todo esto justificaría un pacto de Estado en el que participen todos los partidos, pero es precisamente ante esa posibilidad que ha elevado su voz Díaz Ayuso, al descalificar el marco completo asegurando que señalar la emergencia climática como causa de los incendios es una solución de “brocha gorda”.
Esta posición de Ayuso, que ha sido reproducida posteriormente por el resto del PP, ha recibido una contundente respuesta por parte de la izquierda. El mensaje general ha sido el de acusarla de cómplice del negacionismo climático y de difusora de bulos, ya que también sugirió que uno de los problemas era una inexistente dificultad legal para limpiar los montes. Sin embargo, cuando examinamos con más detalle el discurso de Díaz Ayuso y de otros dirigentes del PP no encontramos un negacionismo climático descarnado, sino algo mucho más sutil y efectivo.
En este sentido, hay que comenzar aceptando que ella tiene razón al señalar que las causas de estos incendios van más allá del cambio climático. De hecho, la cuestión política decisiva es cómo se ordenan las diferentes causas que conviven a la vez, es decir, qué factor se presenta como principal y cuáles quedan relegados a un papel secundario. En política rara vez se discute únicamente sobre los hechos; también se discute sobre cuáles de esos hechos deben considerarse decisivos.
Es en esa jerarquización donde están las verdaderas diferencias entre el discurso de las derechas y de las izquierdas respecto a los incendios. La batalla por explicar los incendios La izquierda no puede limitarse a denunciar el negacionismo, como si bastara con señalar la supuesta ignorancia de sus adversarios. De manera más ambiciosa, necesita construir un proyecto para el mundo rural capaz de integrar la gestión del territorio, la revitalización económica y la lucha contra el cambio climático Imagen de uno de los incendios que han afectado a diversos territorios de ESpaña.
Pexels 29 de julio de 2026 21:52 h Actualizado el 30/07/2026 05:30 h 0 Otro año más, España se quema en verano. Esta vez con especial gravedad: la superficie quemada multiplica por seis la registrada por estas fechas el año pasado y, en el conjunto de la Unión Europea, el número de incendios duplica ampliamente la media de años anteriores. Por si fuera poco, el consenso científico subraya que nos dirigimos hacia un escenario mucho peor para el futuro.
Todo esto justificaría un pacto de Estado en el que participen todos los partidos, pero es precisamente ante esa posibilidad que ha elevado su voz Díaz Ayuso, al descalificar el marco completo asegurando que señalar la emergencia climática como causa de los incendios es una solución de “brocha gorda”. Esta posición de Ayuso, que ha sido reproducida posteriormente por el resto del PP, ha recibido una contundente respuesta por parte de la izquierda. El mensaje general ha sido el de acusarla de cómplice del negacionismo climático y de difusora de bulos, ya que también sugirió que uno de los problemas era una inexistente dificultad legal para limpiar los montes.
Sin embargo, cuando examinamos con más detalle el discurso de Díaz Ayuso y de otros dirigentes del PP no encontramos un negacionismo climático descarnado, sino algo mucho más sutil y efectivo. En este sentido, hay que comenzar aceptando que ella tiene razón al señalar que las causas de estos incendios van más allá del cambio climático. De hecho, la cuestión política decisiva es cómo se ordenan las diferentes causas que conviven a la vez, es decir, qué factor se presenta como principal y cuáles quedan relegados a un papel secundario.
En política rara vez se discute únicamente sobre los hechos; también se discute sobre cuáles de esos hechos deben considerarse decisivos. Es en esa jerarquización donde están las verdaderas diferencias entre el discurso de las derechas y de las izquierdas respecto a los incendios.