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Internacional
miércoles, 19 de agosto de 2026

Una candidata del ala más progresista del Partido Demócrata gana por sorpresa las primarias de Florida al Senado

Nixon derrota en las elecciones del Partido Demócrata al candidato centrista y apuntala el crecimiento de la corriente izquierdista “Los votantes están hartos”: las primarias obligan al Partido Demócr

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

Una candidata del ala más progresista del Partido Demócrata gana por sorpresa las primarias de Florida al Senado Nixon derrota en las elecciones del Partido Demócrata al candidato centrista y apuntala el crecimiento de la corriente izquierdista — “Los votantes están hartos”: las primarias obligan al Partido Demócrata a aceptar un giro a la izquierda La aspirante demócrata al Senado estadounidense por Florida Angie Nixon, en un acto en la campaña de las primarias del Partido Demócrata la semana pasada. Pablo Urbón/EFE Sam Levin / Richard Luscombe 19 de agosto de 2026 11:11 h Actualizado el 19/08/2026 11:19 h 0 La progresista Angie Nixon ha ganado, para sorpresa en la cúpula del Partido Demócrata, las primarias de la formación para el Senado de EEUU en Florida, imponiéndose al exoficial de inteligencia del ejército Alexander Vindman. Nixon, diputada estatal y miembro de los Socialistas Demócratas de América (DSA), contaba con una financiación considerablemente menor de cara a las primarias: 975.000 dólares frente a los 16,3 millones de Vindman a finales de julio, según Florida Politics.

Vindman formó parte del Consejo de Seguridad Nacional durante el primer mandato de Donald Trump y se convirtió en un conocido denunciante y testigo en el primer proceso de destitución del presidente, centrado en las presiones ejercidas por Trump sobre Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, para que investigara a Joe Biden. Los demócratas buscan derrotar a la republicana Ashley Moody en las elecciones generales al Senado. Moody, elegida por DeSantis para sustituir a Marco Rubio cuando este asumió el cargo de secretario de Estado el año pasado, ganó unas primarias casi sin oposición para presentarse en noviembre y cubrir los dos años restantes del mandato de Rubio.

Nixon, diputada estatal y miembro de los Socialistas Democrátioas de América (DSA), contaba con una financiación considerablemente menor de cara a las primarias que su rival: 975.000 dólares frente a 16,3 millones Nixon, nacida en Jacksonville, se ha opuesto enérgicamente a las políticas del gobernador de Florida, Ron DeSantis, participando incluso en una sentada en la oficina del gobernador esta primavera para protestar contra el rediseño de las circunscripciones electorales por parte de los republicanos, según informó el Miami Herald. Esa manifestación le valió acusaciones de delitos menores por allanamiento y resistencia a la autoridad, contra las que está luchando en los tribunales. La campaña de Vindman se había centrado en Moody, no en su rival en las primarias, contra quien no quiso debatir a pesar de la insistencia de Nixon en hacerlo. “Los floridanos no quieren que el establishment de Washington DC decida quién va a ser su candidato demócrata y senador”, declaró Nixon al Tampa Bay Times. “Yo estoy dispuesta a debatir.

Él no. Soy alguien a quien no hace falta informar de los problemas a los que se enfrentan los floridanos, porque llevo casi dos décadas luchando con ellos contra los ataques”. Vindman elogió a Nixon en una publicación en redes el martes por la noche, tras conocerse el resultado de las elecciones.

Afirmó que “llevó a cabo una campaña sólida”. “Estaré a su lado en la lucha contra Ashley Moody. Espero que os unáis a mí”, escribió, y añadió: “¿Quién hubiera pensado jamás que un refugiado judía llegaría al Ejército de los EEUU, a la Casa Blanca y a convertirse en candidato al Senado? Solo en EEUU es eso posible”.

Se esperaba que Vindman ganara las primarias dada su enorme ventaja en la recaudación de fondos. Los partidarios de Nixon habían señalado una encuesta que sugería que ella obtendría mejores resultados frente a Moody en noviembre que Vindman, aunque esa encuesta pronosticaba que el candidato republicano saliente ganaría frente a cualquiera de los dos demócratas. “Lo hemos conseguido, gente”, publicó Nixon el martes por la noche. “Gracias a todas las personas que han puesto su corazón en esta campaña”, añadió. Los líderes nacionales del Partido Demócrata elogiaron a Nixon por su victoria; Chuck Schumer, líder demócrata en el Senado, y Kirsten Gillibrand, presidenta del Comité de Campaña Senatorial Demócrata, publicaron un comunicado en el que destacaron su trayectoria como antigua organizadora sindical y afirmaron que había “dedicado su carrera a luchar por Florida”.

Resultados dispares de los progresistas La victoria de Nixon se suma a una serie de victorias en las primarias de candidatos respaldados por los DSA en todo el país, incluidas las primarias de Filadelfia, Colorado, Míchigan y Nueva York. Los demócratas del establishment se impusieron, sin embargo, en otras contiendas de Florida esta semana, durante la que se han celebrado las primeras elecciones del estado tras los cambios en el diseño de las circunscripciones. Debbie Wasserman Schultz, congresista durante 11 legislaturas y expresidenta del Comité Nacional Demócrata, derrotó a Elijah Manley, un profesor sustituto de 27 años que contaba con el respaldo de un grupo progresista.

Wasserman Schultz había sido objeto de críticas por presentarse en un distrito que cuenta con una mayoría de votantes negros y que durante mucho tiempo ha estado representado por un demócrata negro. El antiguo distrito de Wasserman Schultz quedó dividido por los mapas electorales manipulados por los republicanos, y ella decidió no presentarse en el distrito donde vive, sino en uno de nueva creación que era firmemente demócrata. Jared Moskowitz, congresista durante dos mandatos y demócrata centrista, derrotó a un rival socialista democrático, presentándose en un nuevo escaño de un distrito costero que se extiende desde Delray Beach hasta Miami Beach.

Moskowitz se enfrentaba a Oliver Larkin, de 34 años, que abogaba por la sanidad universal y la matrícula gratuita en las universidades públicas y que ha apoyado la abolición del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), responsable de graves abusos. Moskowitz fue el primer congresista demócrata en respaldar la iniciativa de Trump denominada “Departamento de Eficiencia Gubernamental” (DOGE), que desmanteló el USAID, la agencia de cooperación internacional que ha dejado en el alambre multitud de proyectos humanitarios. Moskowitz también se enfrentó a las críticas de Larkin por su apoyo a una ley respaldada por los republicanos que ampliaba los poderesdel ICE para realizar arrestos.

El congresista centrista también es un firme defensor de Israel y votó en contra de una resolución para restringir la intervención militar estadounidense en Irán. Etiquetas / The Guardian / Estados Unidos / Primarias demócratas / Florida Una candidata del ala más progresista del Partido Demócrata gana por sorpresa las primarias de Florida al Senado Nixon derrota en las elecciones del Partido Demócrata al candidato centrista y apuntala el crecimiento de la corriente izquierdista — “Los votantes están hartos”: las primarias obligan al Partido Demócrata a aceptar un giro a la izquierda La aspirante demócrata al Senado estadounidense por Florida Angie Nixon, en un acto en la campaña de las primarias del Partido Demócrata la semana pasada. Pablo Urbón/EFE Sam Levin / Richard Luscombe 19 de agosto de 2026 11:11 h Actualizado el 19/08/2026 11:19 h 0 La progresista Angie Nixon ha ganado, para sorpresa en la cúpula del Partido Demócrata, las primarias de la formación para el Senado de EEUU en Florida, imponiéndose al exoficial de inteligencia del ejército Alexander Vindman.

Nixon, diputada estatal y miembro de los Socialistas Demócratas de América (DSA), contaba con una financiación considerablemente menor de cara a las primarias: 975.000 dólares frente a los 16,3 millones de Vindman a finales de julio, según Florida Politics. Vindman formó parte del Consejo de Seguridad Nacional durante el primer mandato de Donald Trump y se convirtió en un conocido denunciante y testigo en el primer proceso de destitución del presidente, centrado en las presiones ejercidas por Trump sobre Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, para que investigara a Joe Biden. Los demócratas buscan derrotar a la republicana Ashley Moody en las elecciones generales al Senado.

Moody, elegida por DeSantis para sustituir a Marco Rubio cuando este asumió el cargo de secretario de Estado el año pasado, ganó unas primarias casi sin oposición para presentarse en noviembre y cubrir los dos años restantes del mandato de Rubio. Nixon, diputada estatal y miembro de los Socialistas Democrátioas de América (DSA), contaba con una financiación considerablemente menor de cara a las primarias que su rival: 975.000 dólares frente a 16,3 millones Nixon, nacida en Jacksonville, se ha opuesto enérgicamente a las políticas del gobernador de Florida, Ron DeSantis, participando incluso en una sentada en la oficina del gobernador esta primavera para protestar contra el rediseño de las circunscripciones electorales por parte de los republicanos, según informó el Miami Herald. Esa manifestación le valió acusaciones de delitos menores por allanamiento y resistencia a la autoridad, contra las que está luchando en los tribunales.

La campaña de Vindman se había centrado en Moody, no en su rival en las primarias, contra quien no quiso debatir a pesar de la insistencia de Nixon en hacerlo. “Los floridanos no quieren que el establishment de Washington DC decida quién va a ser su candidato demócrata y senador”, declaró Nixon al Tampa Bay Times. “Yo estoy dispuesta a debatir. Él no. Soy alguien a quien no hace falta informar de los problemas a los que se enfrentan los floridanos, porque llevo casi dos décadas luchando con ellos contra los ataques”.

Vindman elogió a Nixon en una publicación en redes el martes por la noche, tras conocerse el resultado de las elecciones. Afirmó que “llevó a cabo una campaña sólida”. “Estaré a su lado en la lucha contra Ashley Moody. Espero que os unáis a mí”, escribió, y añadió: “¿Quién hubiera pensado jamás que un refugiado judía llegaría al Ejército de los EEUU, a la Casa Blanca y a convertirse en candidato al Senado?

Solo en EEUU es eso posible”. Se esperaba que Vindman ganara las primarias dada su enorme ventaja en la recaudación de fondos. Los partidarios de Nixon habían señalado una encuesta que sugería que ella obtendría mejores resultados frente a Moody en noviembre que Vindman, aunque esa encuesta pronosticaba que el candidato republicano saliente ganaría frente a cualquiera de los dos demócratas. “Lo hemos conseguido, gente”, publicó Nixon el martes por la noche. “Gracias a todas las personas que han puesto su corazón en esta campaña”, añadió.

Los líderes nacionales del Partido Demócrata elogiaron a Nixon por su victoria; Chuck Schumer, líder demócrata en el Senado, y Kirsten Gillibrand, presidenta del Comité de Campaña Senatorial Demócrata, publicaron un comunicado en el que destacaron su trayectoria como antigua organizadora sindical y afirmaron que había “dedicado su carrera a luchar por Florida”. Resultados dispares de los progresistas La victoria de Nixon se suma a una serie de victorias en las primarias de candidatos respaldados por los DSA en todo el país, incluidas las primarias de Filadelfia, Colorado, Míchigan y Nueva York. Los demócratas del establishment se impusieron, sin embargo, en otras contiendas de Florida esta semana, durante la que se han celebrado las primeras elecciones del estado tras los cambios en el diseño de las circunscripciones.

Debbie Wasserman Schultz, congresista durante 11 legislaturas y expresidenta del Comité Nacional Demócrata, derrotó a Elijah Manley, un profesor sustituto de 27 años que contaba con el respaldo de un grupo progresista. Wasserman Schultz había sido objeto de críticas por presentarse en un distrito que cuenta con una mayoría de votantes negros y que durante mucho tiempo ha estado representado por un demócrata negro. El antiguo distrito de Wasserman Schultz quedó dividido por los mapas electorales manipulados por los republicanos, y ella decidió no presentarse en el distrito donde vive, sino en uno de nueva creación que era firmemente demócrata.

Jared Moskowitz, congresista durante dos mandatos y demócrata centrista, derrotó a un rival socialista democrático, presentándose en un nuevo escaño de un distrito costero que se extiende desde Delray Beach hasta Miami Beach. Moskowitz se enfrentaba a Oliver Larkin, de 34 años, que abogaba por la sanidad universal y la matrícula gratuita en las universidades públicas y que ha apoyado la abolición del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), responsable de graves abusos. Moskowitz fue el primer congresista demócrata en respaldar la iniciativa de Trump denominada “Departamento de Eficiencia Gubernamental” (DOGE), que desmanteló el USAID, la agencia de cooperación internacional que ha dejado en el alambre multitud de proyectos humanitarios.

Moskowitz también se enfrentó a las críticas de Larkin por su apoyo a una ley respaldada por los republicanos que ampliaba los poderesdel ICE para realizar arrestos. El congresista centrista también es un firme defensor de Israel y votó en contra de una resolución para restringir la intervención militar estadounidense en Irán. Etiquetas / The Guardian / Estados Unidos / Primarias demócratas / Florida

Publicado por Redacción · miércoles, 19 de agosto de 2026

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