Toyota gana un 75,6% más gracias a los 'regalos' de Trump
El líder mundial del automóvil dispara su beneficio neto gracias a la mejora del cambio del yen con el dólar y a la mejora de las ventas en EEUU, que palían la caída en China y el sobrecoste por la gu
Toyota gana un 75,6% más gracias a los 'regalos' de Trump El líder mundial del automóvil dispara su beneficio neto gracias a la mejora del cambio del yen con el dólar y a la mejora de las ventas en EEUU, que palían la caída en China y el sobrecoste por la guerra de Irán — Toyota contenta a Trump con más inversión en EEUU y el traslado de producción de México Trabajador de una fábrica de Toyota de EEUU TOYOTA Toni Fuentes 4 de agosto de 2026 11:00 h 0 La política comercial de Donald Trump ha terminado convirtiéndose, al menos por ahora, en un aliado inesperado para Toyota. El mayor fabricante mundial de automóviles disparó un 75,6% su beneficio neto en el primer trimestre de su ejercicio fiscal (abril a junio de 2026), hasta 1,47 billones de yenes (8.100 millones de euros), gracias sobre todo a la fuerte depreciación del yen frente al dólar y al buen comportamiento de las ventas en Norteamérica, dos factores que compensaron la presión de los aranceles estadounidenses, el desplome del negocio en China y el elevado coste derivado de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. El grupo japonés obtuvo entre abril y junio unos ingresos de 13,52 billones de yenes (75.540 millones de euros), un 10,4% más que un año antes, mientras que el beneficio operativo descendió un 8,8%, hasta 1,06 billones de yenes (5.844 millones de euros), encadenando así su quinto trimestre consecutivo de caída.
Aun así, Toyota destacó que logró mantener un nivel de rentabilidad “comparable” al del año anterior gracias al efecto favorable del tipo de cambio, la reducción de costes y la mejora de sus actividades comerciales. El gran impulso llegó del mercado de divisas. La compañía revisó de forma sustancial sus previsiones para el conjunto del ejercicio al asumir un cambio medio de 160 yenes por dólar, frente a los 150 yenes contemplados anteriormente, lo que incrementará notablemente el valor en yenes de los beneficios generados en Estados Unidos.
Solo este efecto aportará cientos de miles de millones de yenes adicionales al resultado operativo previsto. Además del viento de cola cambiario, Toyota elevó su previsión anual de beneficio operativo un 13%, hasta 3,4 billones de yenes, y aumentó en 100.000 unidades su objetivo de ventas mundiales, hasta los 9,7 millones de vehículos, apoyándose en la sólida demanda de Norteamérica y Europa y en la recuperación prevista de Oriente Medio gracias a nuevas rutas logísticas. EEUU salva las cuentas Aunque las ventas en Estados Unidos apenas crecieron un 1% durante el trimestre, Norteamérica fue uno de los pocos mercados donde Toyota mejoró su rentabilidad.
La compañía explicó que la combinación de revisiones de precios, la depreciación del yen y una menor presión arancelaria permitió que la región volviera a aumentar sus beneficios operativos. Toyota también subrayó que sus esfuerzos comerciales, junto con el establecimiento de rutas logísticas alternativas para abastecer Oriente Medio sin depender del estrecho de Ormuz, han reducido significativamente el impacto económico del conflicto en la región y han permitido revisar al alza sus previsiones de resultados. China sigue siendo el gran problema No todas las regiones evolucionan de forma positiva.
Toyota continúa perdiendo terreno en China, el mayor mercado mundial del automóvil, donde la ofensiva de los fabricantes locales de vehículos eléctricos sigue pasando factura a las marcas tradicionales extranjeras. Durante el trimestre, las ventas de Toyota y Lexus en el país asiático se desplomaron un 28%, hasta 324.000 unidades, mientras que el beneficio de sus filiales y participadas en China también retrocedió por el mayor esfuerzo comercial necesario para sostener la actividad. La compañía también acusó el impacto de la guerra en Oriente Medio, que redujo las ventas en la región y elevó el coste de materias primas como el aluminio, además de incrementar los gastos logísticos y de apoyo a proveedores.
Más híbridos para responder a la competencia china Pese a ese contexto, Toyota sigue reforzando su estrategia de electrificación. Los vehículos electrificados ya representan el 55,3% de las ventas mundiales del grupo, frente al 47,4% de hace un año, impulsados especialmente por el crecimiento de los híbridos y de los eléctricos en Norteamérica y Europa. Para mantener esa ventaja, el fabricante anunció que comenzará entre 2027 y 2028 la producción de una nueva generación de baterías para vehículos híbridos, con mejores prestaciones y menores costes.
El objetivo es superar por primera vez los cinco millones de híbridos vendidos al año y reforzar una tecnología que considera clave frente al avance de los fabricantes chinos de vehículos eléctricos. Junto con la mejora de sus previsiones, Toyota anunció un programa de recompra de acciones por valor de hasta un billón de yenes (unos 6.300 millones de dólares) y la amortización de 200 millones de títulos, una decisión orientada a mejorar la rentabilidad para el accionista y la eficiencia del capital. Etiquetas / Sector y mercado / Toyota / Automoción / Lexus Toyota gana un 75,6% más gracias a los 'regalos' de Trump El líder mundial del automóvil dispara su beneficio neto gracias a la mejora del cambio del yen con el dólar y a la mejora de las ventas en EEUU, que palían la caída en China y el sobrecoste por la guerra de Irán — Toyota contenta a Trump con más inversión en EEUU y el traslado de producción de México Trabajador de una fábrica de Toyota de EEUU TOYOTA Toni Fuentes 4 de agosto de 2026 11:00 h 0 La política comercial de Donald Trump ha terminado convirtiéndose, al menos por ahora, en un aliado inesperado para Toyota.
El mayor fabricante mundial de automóviles disparó un 75,6% su beneficio neto en el primer trimestre de su ejercicio fiscal (abril a junio de 2026), hasta 1,47 billones de yenes (8.100 millones de euros), gracias sobre todo a la fuerte depreciación del yen frente al dólar y al buen comportamiento de las ventas en Norteamérica, dos factores que compensaron la presión de los aranceles estadounidenses, el desplome del negocio en China y el elevado coste derivado de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. El grupo japonés obtuvo entre abril y junio unos ingresos de 13,52 billones de yenes (75.540 millones de euros), un 10,4% más que un año antes, mientras que el beneficio operativo descendió un 8,8%, hasta 1,06 billones de yenes (5.844 millones de euros), encadenando así su quinto trimestre consecutivo de caída. Aun así, Toyota destacó que logró mantener un nivel de rentabilidad “comparable” al del año anterior gracias al efecto favorable del tipo de cambio, la reducción de costes y la mejora de sus actividades comerciales.
El gran impulso llegó del mercado de divisas. La compañía revisó de forma sustancial sus previsiones para el conjunto del ejercicio al asumir un cambio medio de 160 yenes por dólar, frente a los 150 yenes contemplados anteriormente, lo que incrementará notablemente el valor en yenes de los beneficios generados en Estados Unidos. Solo este efecto aportará cientos de miles de millones de yenes adicionales al resultado operativo previsto.
Además del viento de cola cambiario, Toyota elevó su previsión anual de beneficio operativo un 13%, hasta 3,4 billones de yenes, y aumentó en 100.000 unidades su objetivo de ventas mundiales, hasta los 9,7 millones de vehículos, apoyándose en la sólida demanda de Norteamérica y Europa y en la recuperación prevista de Oriente Medio gracias a nuevas rutas logísticas. EEUU salva las cuentas Aunque las ventas en Estados Unidos apenas crecieron un 1% durante el trimestre, Norteamérica fue uno de los pocos mercados donde Toyota mejoró su rentabilidad. La compañía explicó que la combinación de revisiones de precios, la depreciación del yen y una menor presión arancelaria permitió que la región volviera a aumentar sus beneficios operativos.
Toyota también subrayó que sus esfuerzos comerciales, junto con el establecimiento de rutas logísticas alternativas para abastecer Oriente Medio sin depender del estrecho de Ormuz, han reducido significativamente el impacto económico del conflicto en la región y han permitido revisar al alza sus previsiones de resultados. China sigue siendo el gran problema No todas las regiones evolucionan de forma positiva. Toyota continúa perdiendo terreno en China, el mayor mercado mundial del automóvil, donde la ofensiva de los fabricantes locales de vehículos eléctricos sigue pasando factura a las marcas tradicionales extranjeras.
Durante el trimestre, las ventas de Toyota y Lexus en el país asiático se desplomaron un 28%, hasta 324.000 unidades, mientras que el beneficio de sus filiales y participadas en China también retrocedió por el mayor esfuerzo comercial necesario para sostener la actividad. La compañía también acusó el impacto de la guerra en Oriente Medio, que redujo las ventas en la región y elevó el coste de materias primas como el aluminio, además de incrementar los gastos logísticos y de apoyo a proveedores. Más híbridos para responder a la competencia china Pese a ese contexto, Toyota sigue reforzando su estrategia de electrificación.
Los vehículos electrificados ya representan el 55,3% de las ventas mundiales del grupo, frente al 47,4% de hace un año, impulsados especialmente por el crecimiento de los híbridos y de los eléctricos en Norteamérica y Europa. Para mantener esa ventaja, el fabricante anunció que comenzará entre 2027 y 2028 la producción de una nueva generación de baterías para vehículos híbridos, con mejores prestaciones y menores costes. El objetivo es superar por primera vez los cinco millones de híbridos vendidos al año y reforzar una tecnología que considera clave frente al avance de los fabricantes chinos de vehículos eléctricos.
Junto con la mejora de sus previsiones, Toyota anunció un programa de recompra de acciones por valor de hasta un billón de yenes (unos 6.300 millones de dólares) y la amortización de 200 millones de títulos, una decisión orientada a mejorar la rentabilidad para el accionista y la eficiencia del capital. Etiquetas / Sector y mercado / Toyota / Automoción / Lexus