La operación salida de agosto deja atrás a muchas personas mayores: "Es la época más dura para su soledad"
El calor y la marcha de las personas más cercanas a sus destinos de vacaciones hace que algunas personas mayores no salgan de casa y no tengan a nadie que las visite. Personas voluntarias de ONG como
La operación salida de agosto deja atrás a muchas personas mayores: “Es la época más dura para su soledad” El calor y la marcha de las personas más cercanas a sus destinos de vacaciones hace que algunas personas mayores no salgan de casa y no tengan a nadie que las visite. Personas voluntarias de ONG como Solidarios tratan de paliar esa soledad — “La vejez te llega por sorpresa y esto te da energía”: mayores y jóvenes contra la soledad no deseada María Ángeles y su acompañante voluntario, David, en una visita domiciliaria en verano. Álvaro Palacio Sevilla — 1 de agosto de 2026 06:01 h Actualizado el 01/08/2026 06:01 h 0 El calor extremo y la disminución de horas que se pasan en la calle convierten al verano en una de las épocas más difíciles para las personas mayores.
Someterse a las altas temperaturas hace que muchos de ellos opten por no salir de casa, causando una situación de soledad no deseada que ya forma parte de su día a día pero que aumenta durante estos meses. Frente a esta situación, asociaciones y voluntarios intentan llenar un vacío que, para muchos, se repite cada verano. Una de esas ONG es es Solidarios, que durante todo el año tiene un programa de acompañamiento de personas mayores, donde voluntarios hacen una visita a la semana para sacar a estas personas de casa o, simplemente, estar un rato charlando con ellos.
Actualmente, hay 60 voluntarios que acompañan a personas mayores en Sevilla, aunque su objetivo es llegar a los 100. Remedios Cano, responsable del programa de mayores de Solidarios en Sevilla, explica que “los voluntarios ejercen como enlaces para que la persona vuelva a retomar su vida en comunidad”. Para ello, se les hace una formación previa que les ayuda a tratar y a mejorar la nueva relación con la persona a la que acompañan.
Del voluntariado a la amistad María Ángeles y David son una de las parejas que forman parte de este programa de acompañamiento. David, con seis años de experiencia como voluntario en Solidarios, ha estado con varias personas anteriormente. Sin embargo, para María Ángeles es su primera experiencia.
Normalmente, se ven diariamente desde las 11.00 hasta la hora de comer, aunque en verano aprovechan cada vez que David viene de la playa para verse. María Ángeles no salía de casa, y la única toma de contacto que tenía con el exterior era con su hermana y con su vecino de arriba, al que le recogía los paquetes que le llegaban a casa. En el centro de salud fue donde le recomendaron esta asociación para que no estuviese sola, y ahora reconoce que le ha venido bien.
Por su parte, David conoció a Solidarios hace más de seis años a través de un amigo. Pese a que su primera idea era entrar en el programa de personas en prisión, decidió decantarse por el voluntariado de personas mayores debido a la falta de gente. Anteriormente, sólo había acompañado a hombres, y ahora con María Ángeles ha tenido un cambio de aires con el que está muy contento.
Tras más de un año juntos, han visitado exposiciones, museos y han ido de compras o a la peluquería, incluso sufrieron juntos la incertidumbre del apagón sufrido el pasado año en España. Además, han cogido el tranvía y el autobús, algo impensable para María Ángeles hace unos años. “Le agradezco enormemente a los sitios a los que me lleva porque no voy nunca, ni iría si no fuese con él. Para mí ha supuesto una alegría”, indica María Ángeles mientras David sonríe.
El verano: “la época más dura” Con la llegada del verano, muchos voluntarios se marchan a las playas para aprovechar las vacaciones, lo que hace que “sea una de las épocas más duras para la soledad”, afirma la responsable del programa de Solidarios. Además, el calor impide que salgan a la calle y se tengan más conversaciones en casa, por lo que las visitas disminuyen y el contacto telefónico aumenta, como es el caso de María Ángeles y David. “A mí me gusta meterme un poquito con él, y a él le gusta meterse conmigo. Nos soportamos mutuamente y estoy muy contenta”, indica María Ángeles con tono de broma, mientras David ríe y asiente a su lado.
David acepta su rol y entiende que “aunque sea muy impaciente en mi día a día, aquí tengo que adoptar otro rol”. Ríen, hablan, tienen sus discrepancias y sus puntos en común. “Al final la relación que se crea es muy familiar”, reconoce Cano, que está pendiente de todos los voluntarios de personas mayores y anima a que más gente ayude a paliar la soledad de las personas mayores. Etiquetas / Andalucía / Personas mayores / Soledad / Verano La operación salida de agosto deja atrás a muchas personas mayores: “Es la época más dura para su soledad” El calor y la marcha de las personas más cercanas a sus destinos de vacaciones hace que algunas personas mayores no salgan de casa y no tengan a nadie que las visite.
Personas voluntarias de ONG como Solidarios tratan de paliar esa soledad — “La vejez te llega por sorpresa y esto te da energía”: mayores y jóvenes contra la soledad no deseada María Ángeles y su acompañante voluntario, David, en una visita domiciliaria en verano. Álvaro Palacio Sevilla — 1 de agosto de 2026 06:01 h Actualizado el 01/08/2026 06:01 h 0 El calor extremo y la disminución de horas que se pasan en la calle convierten al verano en una de las épocas más difíciles para las personas mayores. Someterse a las altas temperaturas hace que muchos de ellos opten por no salir de casa, causando una situación de soledad no deseada que ya forma parte de su día a día pero que aumenta durante estos meses.
Frente a esta situación, asociaciones y voluntarios intentan llenar un vacío que, para muchos, se repite cada verano. Una de esas ONG es es Solidarios, que durante todo el año tiene un programa de acompañamiento de personas mayores, donde voluntarios hacen una visita a la semana para sacar a estas personas de casa o, simplemente, estar un rato charlando con ellos. Actualmente, hay 60 voluntarios que acompañan a personas mayores en Sevilla, aunque su objetivo es llegar a los 100.
Remedios Cano, responsable del programa de mayores de Solidarios en Sevilla, explica que “los voluntarios ejercen como enlaces para que la persona vuelva a retomar su vida en comunidad”. Para ello, se les hace una formación previa que les ayuda a tratar y a mejorar la nueva relación con la persona a la que acompañan. Del voluntariado a la amistad María Ángeles y David son una de las parejas que forman parte de este programa de acompañamiento.
David, con seis años de experiencia como voluntario en Solidarios, ha estado con varias personas anteriormente. Sin embargo, para María Ángeles es su primera experiencia. Normalmente, se ven diariamente desde las 11.00 hasta la hora de comer, aunque en verano aprovechan cada vez que David viene de la playa para verse.
María Ángeles no salía de casa, y la única toma de contacto que tenía con el exterior era con su hermana y con su vecino de arriba, al que le recogía los paquetes que le llegaban a casa. En el centro de salud fue donde le recomendaron esta asociación para que no estuviese sola, y ahora reconoce que le ha venido bien. Por su parte, David conoció a Solidarios hace más de seis años a través de un amigo.
Pese a que su primera idea era entrar en el programa de personas en prisión, decidió decantarse por el voluntariado de personas mayores debido a la falta de gente. Anteriormente, sólo había acompañado a hombres, y ahora con María Ángeles ha tenido un cambio de aires con el que está muy contento. Tras más de un año juntos, han visitado exposiciones, museos y han ido de compras o a la peluquería, incluso sufrieron juntos la incertidumbre del apagón sufrido el pasado año en España.
Además, han cogido el tranvía y el autobús, algo impensable para María Ángeles hace unos años. “Le agradezco enormemente a los sitios a los que me lleva porque no voy nunca, ni iría si no fuese con él. Para mí ha supuesto una alegría”, indica María Ángeles mientras David sonríe. El verano: “la época más dura” Con la llegada del verano, muchos voluntarios se marchan a las playas para aprovechar las vacaciones, lo que hace que “sea una de las épocas más duras para la soledad”, afirma la responsable del programa de Solidarios.
Además, el calor impide que salgan a la calle y se tengan más conversaciones en casa, por lo que las visitas disminuyen y el contacto telefónico aumenta, como es el caso de María Ángeles y David. “A mí me gusta meterme un poquito con él, y a él le gusta meterse conmigo. Nos soportamos mutuamente y estoy muy contenta”, indica María Ángeles con tono de broma, mientras David ríe y asiente a su lado. David acepta su rol y entiende que “aunque sea muy impaciente en mi día a día, aquí tengo que adoptar otro rol”.
Ríen, hablan, tienen sus discrepancias y sus puntos en común. “Al final la relación que se crea es muy familiar”, reconoce Cano, que está pendiente de todos los voluntarios de personas mayores y anima a que más gente ayude a paliar la soledad de las personas mayores. Etiquetas / Andalucía / Personas mayores / Soledad / Verano