El día después de autorizar el trasvase, el Tajo incumplía en Toledo su caudal mínimo
El Tajo vuelve a mostrar en Toledo su cara más preocupante en pleno verano. Poco después de que la Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura autorizara un nuevo envío de 87 hectómetros
El día después de autorizar el trasvase, el Tajo incumplía en Toledo su caudal mínimo El portavoz de la Red del Tajo, Miguel Ángel Sánchez, denuncia que el río está «estrangulado» a su paso por Toledo y Talavera: «Los caudales ecológicos legales son una auténtica miseria y deberían ser, como mínimo, el doble» Regala esta noticia Añádenos en Google El río Tajo, a su paso por Toledo en la zona de los Molinos de Daicán, este lunes; se podría cruzar caminando. (H.FRAILE) Valle Sánchez TOLEDO 17/08/2026 a las 14:41h. El Tajo vuelve a mostrar en Toledo su cara más preocupante en pleno verano.
Poco después de que la Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura autorizara un nuevo envío de 87 hectómetros cúbicos al Levante —60 para agosto y otros 27 para ... septiembre—, el río se situó por debajo del caudal ecológico mínimo establecido para este tramo. La autorización se produjo el 7 de agosto y, dos días después, el domingo 9, la estación de la Casa del Diamantista registró apenas 12,8 metros cúbicos por segundo, frente a los 13 que marca como mínimo la normativa. Ya el día anterior, el 8 de agosto, llegó a registrar un caudal de 13,3 metros cúbicos por segundo, rozando el límite legal.
La cifra puede parecer pequeña, pero adquiere otra dimensión cuando se observa el estado del cauce, que, a veces, parece un riachuelo a su paso por Toledo. El problema, advierten los colectivos que llevan años siguiendo la evolución del río, no es únicamente que el Tajo pueda bajar puntualmente de los límites legales. Es que, incluso cuando los cumple, el aspecto del río evidencia hasta qué punto esos mínimos resultan insuficientes para garantizar un cauce con unas condiciones ambientales adecuadas.
Las imágenes que ofrece este verano el Tajo a su paso por Toledo son difíciles de conciliar con la idea de un río en buenas condiciones. En el entorno del embarcadero de la senda ecológica, en la zona de los Molinos de Dacián, el agua ha retrocedido y deja al descubierto amplias superficies de piedra y barr. En algunos puntos, la lámina de agua es tan reducida que permite incluso cruzar de una orilla a otra.
Noticia relacionada TRASVASE TAJO-SEGURA El alcalde socialista de Sacedón pide el cese de Sabrido: «A nosotros sí se nos puede estrangular» Valle Sánchez El contraste es especialmente llamativo después de un invierno y una primavera con abundantes precipitaciones, que llegaron a disparar el caudal del Tajo hasta cifras superiores a los 448 metros cúbicos por segundo y provocaron la activación del nivel rojo. Aquella imagen de un río crecido y con fuerza ha quedado atrás.
Con la llegada del verano, el agua ha vuelto a retirarse y reaparecen las islas fluviales en distintos puntos del cauce, especialmente en las inmediaciones del puente de Azarquiel y junto al puente de Alcántara. Los datos de la estación de la Casa del Diamantista permiten poner cifras a esa percepción. El sábado 8 de agosto, el caudal alcanzó los 13,3 metros cúbicos por segundo.
Al día siguiente, domingo 9, descendió hasta los 12,8. Es decir, 0,2 metros cúbicos por segundo por debajo del mínimo establecido para este periodo. El registro se produjo poco antes de las once de la mañana.
El episodio se produce precisamente cuando vuelve a ponerse sobre la mesa la relación entre la cantidad de agua que permanece en el Tajo y la que sale de su cabecera a través del trasvase. La Comisión Central de Explotaciónacordó el 7 de agosto autorizar 87 hectómetros cúbicos para agosto y septiembre, en aplicación de las reglas de explotación vigentes. Los embalses de Entrepeñas y Buendía se encontraban al inicio de agosto en nivel 1, con 1.312,5 hectómetros cúbicos almacenados, lo que permite un trasvase mensual de hasta 60 hectómetros cúbicos; para septiembre, la previsión es pasar a nivel 2, con un máximo de 27.
«Es un caudal ecológico legal, pero es una auténtica miseria. Una cosa es no incumplir la ley y otra muy distinta que el río esté en buenas condiciones» Miguel Ángel Sánchez Portavoz de la Red del Tajo Newsletter Miguel Ángel Sánchez, portavoz de la Red del Tajo, considera que el episodio vuelve a poner de manifiesto una contradicción que, a su juicio, arrastra el río desde hace años.
«Es un caudal ecológico legal, pero es una auténtica miseria. Una cosa es no incumplir la ley y otra muy distinta que el río esté en buenas condiciones», afirma a ABC. Estado del río Tajo a su paso por Toledo es lunes 17 de agosto.. (FOTOS: H.
FRAILE) Sánchez sostiene que los mínimos actuales no son suficientes para mantener un río con unas condiciones ambientales adecuadas ni en Toledo ni en Talavera de la Reina. «Ahora tanto en Toledo como en Talavera se están cumpliendo esos caudales mínimos, claro, pero deberían ser el doble como mínimo, el doble de lo que tenemos», señala. La aparición de islas y la reducción de la lámina de agua son, para la Red del Tajo, una señal de alarma.
«Nos asusta cuando vemos cómo se forman esas islas y nos preocupa a los ciudadanos», explica Sánchez, que insiste en que el problema no se limita a un eventual incumplimiento puntual. «Lo que venimos diciendo siempre es que los caudales mínimos ahora mismo no son reales, es decir, esos caudales son demasiado bajos». El portavoz de la Red del Tajo reclama, en concreto, que durante el verano el río disponga en Toledo de entre 25 y 30 metros cúbicos por segundo.
«En Toledo, mínimo 20, entre 25 y 30 en verano. Sería lo mínimo exigible», afirma. Esa reivindicación coincide con el planteamiento que desde hace años vienen defendiendo la Red del Tajo y la Cátedra del Tajo, partidarias de incrementar de forma sustancial los caudales ecológicos.
La cuestión cobra especial relevancia por la situación del río aguas arriba. Sánchez recuerda que por el Jarama llega menos agua debido a las extracciones para regadío y que, desde Aranjuez hacia Toledo, el Tajo circula con unos caudales que considera muy ajustados. «Por el Jarama viene menos porque se coge para regar y por el Tajo, por Toledo, por Aranjuez, pasa estrictamente lo legal», señala.
«Realmente la Confederación está cumpliendo, todo se está cumpliendo, pero la legalidad en este caso no justifica el estado del río» Miguel Ángel Sánchez Portavoz de la Red del Tajo A su juicio, el hecho de que la Confederación Hidrográfica del Tajo pueda acreditar el cumplimiento de los mínimos establecidos no significa que el río se encuentre en buenas condiciones. «Realmente la Confederación está cumpliendo, todo se está cumpliendo», reconoce.
Pero inmediatamente añade: «La legalidad en este caso no justifica» el estado del cauce. La situación actual llega además en un momento de transición normativa. Los nuevos caudales ecológicos previstos para el Tajo se han ido incorporando progresivamente como consecuencia de los sucesivos planes hidrológicos y de las sentencias del Tribunal Supremo.
En paralelo, el Ministerio para la Transición Ecológica trabaja sobre unas nuevas reglas de explotación del trasvase, con cambios previstos para los próximos años. El debate enfrenta así dos calendarios: el de la aplicación de los caudales ambientales en el Tajo y el de las reglas que determinan cuánto agua puede salir de la cabecera. Para Sánchez, el resultado de mantener unos mínimos tan bajos es que el problema puede repetirse cada verano aunque formalmente se cumpla la normativa.
«Quizá todo sirva para que con el nuevo plan de cuenca la gente vea que, aunque se cumpla, seguimos con unos caudales que... vamos a tener este espectáculo siempre», lamenta. El Tajo, mientras tanto, vuelve a quedar reducido a un cauce estrecho en algunos de los lugares más emblemáticos de Toledo. Las piedras, el barro y las islas que afloran donde en otras épocas del año domina una corriente mucho más caudalosa son la evidencia visible de una realidad que los colectivos ecologistas llevan tiempo denunciando: un río puede estar dentro de la legalidad y, al mismo tiempo, encontrarse muy lejos de las condiciones que necesita para funcionar como un ecosistema vivo, sin contar la contaminación que sufre desde hace décadas.
Y este verano, apenas 24 horas después de que se autorizara un nuevo trasvase desde su cabecera, el Tajo ni siquiera alcanzó en Toledo el mínimo ecológico fijado por la propia normativa. comentarios Reportar un error El día después de autorizar el trasvase, el Tajo incumplía en Toledo su caudal mínimo El portavoz de la Red del Tajo, Miguel Ángel Sánchez, denuncia que el río está «estrangulado» a su paso por Toledo y Talavera: «Los caudales ecológicos legales son una auténtica miseria y deberían ser, como mínimo, el doble» Regala esta noticia Añádenos en Google El río Tajo, a su paso por Toledo en la zona de los Molinos de Daicán, este lunes; se podría cruzar caminando. (H.FRAILE) Valle Sánchez TOLEDO 17/08/2026 a las 14:41h. El Tajo vuelve a mostrar en Toledo su cara más preocupante en pleno verano.
Poco después de que la Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura autorizara un nuevo envío de 87 hectómetros cúbicos al Levante —60 para agosto y otros 27 para ... septiembre—, el río se situó por debajo del caudal ecológico mínimo establecido para este tramo. La autorización se produjo el 7 de agosto y, dos días después, el domingo 9, la estación de la Casa del Diamantista registró apenas 12,8 metros cúbicos por segundo, frente a los 13 que marca como mínimo la normativa. Ya el día anterior, el 8 de agosto, llegó a registrar un caudal de 13,3 metros cúbicos por segundo, rozando el límite legal.
La cifra puede parecer pequeña, pero adquiere otra dimensión cuando se observa el estado del cauce, que, a veces, parece un riachuelo a su paso por Toledo. El problema, advierten los colectivos que llevan años siguiendo la evolución del río, no es únicamente que el Tajo pueda bajar puntualmente de los límites legales. Es que, incluso cuando los cumple, el aspecto del río evidencia hasta qué punto esos mínimos resultan insuficientes para garantizar un cauce con unas condiciones ambientales adecuadas.
Las imágenes que ofrece este verano el Tajo a su paso por Toledo son difíciles de conciliar con la idea de un río en buenas condiciones. En el entorno del embarcadero de la senda ecológica, en la zona de los Molinos de Dacián, el agua ha retrocedido y deja al descubierto amplias superficies de piedra y barr. En algunos puntos, la lámina de agua es tan reducida que permite incluso cruzar de una orilla a otra.
Noticia relacionada TRASVASE TAJO-SEGURA El alcalde socialista de Sacedón pide el cese de Sabrido: «A nosotros sí se nos puede estrangular» Valle Sánchez El contraste es especialmente llamativo después de un invierno y una primavera con abundantes precipitaciones, que llegaron a disparar el caudal del Tajo hasta cifras superiores a los 448 metros cúbicos por segundo y provocaron la activación del nivel rojo. Aquella imagen de un río crecido y con fuerza ha quedado atrás.
Con la llegada del verano, el agua ha vuelto a retirarse y reaparecen las islas fluviales en distintos puntos del cauce, especialmente en las inmediaciones del puente de Azarquiel y junto al puente de Alcántara. Los datos de la estación de la Casa del Diamantista permiten poner cifras a esa percepción. El sábado 8 de agosto, el caudal alcanzó los 13,3 metros cúbicos por segundo.
Al día siguiente, domingo 9, descendió hasta los 12,8. Es decir, 0,2 metros cúbicos por segundo por debajo del mínimo establecido para este periodo. El registro se produjo poco antes de las once de la mañana.
El episodio se produce precisamente cuando vuelve a ponerse sobre la mesa la relación entre la cantidad de agua que permanece en el Tajo y la que sale de su cabecera a través del trasvase. La Comisión Central de Explotaciónacordó el 7 de agosto autorizar 87 hectómetros cúbicos para agosto y septiembre, en aplicación de las reglas de explotación vigentes. Los embalses de Entrepeñas y Buendía se encontraban al inicio de agosto en nivel 1, con 1.312,5 hectómetros cúbicos almacenados, lo que permite un trasvase mensual de hasta 60 hectómetros cúbicos; para septiembre, la previsión es pasar a nivel 2, con un máximo de 27.
«Es un caudal ecológico legal, pero es una auténtica miseria. Una cosa es no incumplir la ley y otra muy distinta que el río esté en buenas condiciones» Miguel Ángel Sánchez Portavoz de la Red del Tajo Newsletter Miguel Ángel Sánchez, portavoz de la Red del Tajo, considera que el episodio vuelve a poner de manifiesto una contradicción que, a su juicio, arrastra el río desde hace años.
«Es un caudal ecológico legal, pero es una auténtica miseria. Una cosa es no incumplir la ley y otra muy distinta que el río esté en buenas condiciones», afirma a ABC. Estado del río Tajo a su paso por Toledo es lunes 17 de agosto.. (FOTOS: H.
FRAILE) Sánchez sostiene que los mínimos actuales no son suficientes para mantener un río con unas condiciones ambientales adecuadas ni en Toledo ni en Talavera de la Reina. «Ahora tanto en Toledo como en Talavera se están cumpliendo esos caudales mínimos, claro, pero deberían ser el doble como mínimo, el doble de lo que tenemos», señala. La aparición de islas y la reducción de la lámina de agua son, para la Red del Tajo, una señal de alarma.
«Nos asusta cuando vemos cómo se forman esas islas y nos preocupa a los ciudadanos», explica Sánchez, que insiste en que el problema no se limita a un eventual incumplimiento puntual. «Lo que venimos diciendo siempre es que los caudales mínimos ahora mismo no son reales, es decir, esos caudales son demasiado bajos». El portavoz de la Red del Tajo reclama, en concreto, que durante el verano el río disponga en Toledo de entre 25 y 30 metros cúbicos por segundo.
«En Toledo, mínimo 20, entre 25 y 30 en verano. Sería lo mínimo exigible», afirma. Esa reivindicación coincide con el planteamiento que desde hace años vienen defendiendo la Red del Tajo y la Cátedra del Tajo, partidarias de incrementar de forma sustancial los caudales ecológicos.
La cuestión cobra especial relevancia por la situación del río aguas arriba. Sánchez recuerda que por el Jarama llega menos agua debido a las extracciones para regadío y que, desde Aranjuez hacia Toledo, el Tajo circula con unos caudales que considera muy ajustados. «Por el Jarama viene menos porque se coge para regar y por el Tajo, por Toledo, por Aranjuez, pasa estrictamente lo legal», señala.
«Realmente la Confederación está cumpliendo, todo se está cumpliendo, pero la legalidad en este caso no justifica el estado del río» Miguel Ángel Sánchez Portavoz de la Red del Tajo A su juicio, el hecho de que la Confederación Hidrográfica del Tajo pueda acreditar el cumplimiento de los mínimos establecidos no significa que el río se encuentre en buenas condiciones. «Realmente la Confederación está cumpliendo, todo se está cumpliendo», reconoce.
Pero inmediatamente añade: «La legalidad en este caso no justifica» el estado del cauce. La situación actual llega además en un momento de transición normativa. Los nuevos caudales ecológicos previstos para el Tajo se han ido incorporando progresivamente como consecuencia de los sucesivos planes hidrológicos y de las sentencias del Tribunal Supremo.
En paralelo, el Ministerio para la Transición Ecológica trabaja sobre unas nuevas reglas de explotación del trasvase, con cambios previstos para los próximos años. El debate enfrenta así dos calendarios: el de la aplicación de los caudales ambientales en el Tajo y el de las reglas que determinan cuánto agua puede salir de la cabecera. Para Sánchez, el resultado de mantener unos mínimos tan bajos es que el problema puede repetirse cada verano aunque formalmente se cumpla la normativa.
«Quizá todo sirva para que con el nuevo plan de cuenca la gente vea que, aunque se cumpla, seguimos con unos caudales que... vamos a tener este espectáculo siempre», lamenta. El Tajo, mientras tanto, vuelve a quedar reducido a un cauce estrecho en algunos de los lugares más emblemáticos de Toledo. Las piedras, el barro y las islas que afloran donde en otras épocas del año domina una corriente mucho más caudalosa son la evidencia visible de una realidad que los colectivos ecologistas llevan tiempo denunciando: un río puede estar dentro de la legalidad y, al mismo tiempo, encontrarse muy lejos de las condiciones que necesita para funcionar como un ecosistema vivo, sin contar la contaminación que sufre desde hace décadas.
Y este verano, apenas 24 horas después de que se autorizara un nuevo trasvase desde su cabecera, el Tajo ni siquiera alcanzó en Toledo el mínimo ecológico fijado por la propia normativa. comentarios Reportar un error TRASVASE TAJO-SEGURA El alcalde socialista de Sacedón pide el cese de Sabrido: «A nosotros sí se nos puede estrangular» Valle Sánchez