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Internacional
jueves, 17 de septiembre de 2026

Ángel Serrano (Café Sin Intermediarios): «Desde un entorno rural se pueden hacer las cosas con la misma profesionalidad, calidad y visión internacional que desde una gran ciudad »

Ángel Serrano lleva más de una década demostrando que no hace falta estar en una gran ciudad para construir un proyecto cafetero con ambición. Desde su tostador rural de Pozoblanco , Café Sin Intermed

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

ENTREVISTA Ángel Serrano (Café Sin Intermediarios): «Desde un entorno rural se pueden hacer las cosas con la misma profesionalidad, calidad y visión internacional que desde una gran ciudad » El tostador rural Café Sin Intermediarios trabaja ya con más de 500 establecimientos en España y apuesta por la trazabilidad, la relación directa con los productores y la formación en hostelería Regala esta noticia Añádenos en Google Ángel Serrano, propietario de Café Sin Intermediarios (Córdoba). (GURMÉ) Mercedes Ordóñez 17/09/2026 a las 09:45h. Ángel Serrano lleva más de una década demostrando que no hace falta estar en una gran ciudad para construir un proyecto cafetero con ambición.

Desde su tostador rural de Pozoblanco, Café Sin Intermediarios ha ido creciendo hasta trabajar con más de 500 bares y ... restaurantes de toda España, además de ampliar su presencia fuera de nuestras fronteras. Su apuesta pasa por conocer el origen de cada grano, mantener una relación directa con los productores y acompañar también a los profesionales que después convierten ese café en la taza perfecta para sus clientes. ¿Cómo ha evolucionado Café Sin Intermediarios desde aquellos comienzos hasta hoy?

Claro, empezamos como un proyecto muy pequeñito, muy centrado en conectar directamente con productores, en contar el origen del café sin adornos y en explicar por qué ciertos granos sabían diferente. Con el tiempo, fuimos afinando procesos, construyendo relaciones estables con fincas, siendo mucho más rigurosos con los tuestes y abriendo poco a poco un diálogo más pedagógico con la gente que, bueno, quiere entender qué hay realmente en su taza. Hoy, pues, seguimos siendo fieles a esa esencia, pero con un equipo más formado, una comunidad más curiosa y, sobre todo, una cadena de suministro mucho más clara y honesta.

Sois un tostador rural ubicado en Los Pedroches y trabajáis con un producto que llega desde lugares tan lejanos como Colombia, Honduras o México. ¿Qué significa para vosotros desarrollar todo el proyecto desde el mundo rural y qué ventajas —y dificultades— tiene trabajar desde Pozoblanco? Para nosotros desarrollarlo desde Los Pedroches no es una limitación, sino parte de nuestra identidad.

Nos permite mantener un ritmo más humano, trabajar con calma y sobre todo ser coherentes con nuestros valores, aportando vida al territorio y demostrando que desde aquí también se pueden impulsar proyectos con alcance internacional. Y sí, claro que hay desafíos, pues de logística y algunos servicios especializados, pero las ventajas de trabajar desde un lugar con raíces, autenticidad y una conexión real con la comunidad compensan esas dificultades. Uno de los cafés que podemos encontrar en Café Sin Intermediarios es el hondureño orgánico. (GURMÉ) Newsletter Vuestro nombre habla de trabajar «sin intermediarios».

¿Qué significa realmente esa filosofía en vuestro día a día? Trabajar sin intermediarios significa construir relaciones directas y duraderas con productores. No es solo comprar café, es conocer quién está detrás de cada lote, cómo trabaja, qué variedades cultiva y cuál es su manera de entender el café.

Esa cercanía nos permite seleccionar cafés no solo por su calidad en taza, sino también por la trazabilidad, la sostenibilidad y la confianza mutua. Cuando conocemos personalmente al productor y el origen de cada grano, podemos contar su historia con honestidad y garantizar que el valor se reparte de una forma más justa. Al final, creemos que un buen café empieza mucho antes del tueste.

Empieza en la finca, en las personas que lo hacen posible. El tostado es una parte fundamental de vuestro trabajo. ¿Qué ocurre en ese proceso y cuánto puede cambiar un café dependiendo de cómo se tueste?

Y para alguien que todavía se pierde entre cafés, ¿qué diferencias debería conocer? El tostado es donde realmente se desarrolla todo el potencial que trae el café desde la finca. Un mismo grano puede revelar dulzor, acidez, notas afrutadas o un perfil más intenso y con más cuerpo, dependiendo de cómo se tueste.

O sea, no se trata de quemar el café, sino de encontrar el punto que mejor exprese su origen y el trabajo del productor. Para alguien que empieza, yo diría que lo más importante es entender que el café de especialidad prioriza la calidad, la trazabilidad y el cuidado en el proceso. El café de origen viene de una región o finca concreta, mientras que un blend es una mezcla de varios cafés pensada para lograr un perfil específico y constante en taza.

Y el café descafeinado, si parte de un buen café y se descafeína con un buen proceso, puede ofrecer una experiencia, pues muy parecida a la de un café con cafeína. Al final, se trata de encontrar lo que te guste a ti, lo que conecte contigo y cómo lo quieres preparar en casa cada día. Recogida de los granos de café en origen. (GURMÉ) En los últimos años habéis crecido mucho en hostelería y ya trabajáis con más de 500 establecimientos.

¿Cómo ha sido la acogida de bares y restaurantes? La acogida ha sido muy positiva y además ha crecido de forma muy natural. Al principio trabajamos con cafeterías muy cercanas, donde el trato personal era clave.

La mayoría de nuestros clientes eran de Córdoba, por cercanía y porque era donde podíamos ofrecer un trato muy, muy directo. Pero con el tiempo, gracias al boca a boca y a la confianza de nuestros clientes, hemos ido creciendo y hoy trabajamos con establecimientos de toda España. Lo que nos ha permitido expandirnos no ha sido solo la calidad del café, sino el acompañamiento que ofrecemos, asesoramiento, formación y un servicio cercano para que cada cafetería o restaurante pueda sacar el máximo partido al producto.

Al final, aunque estemos en muchos puntos del país, seguimos trabajando con la misma filosofía de cercanía y relaciones a largo plazo que teníamos al principio. Entre esos clientes está Regadera. ¿Cómo surgió esa colaboración y qué supone que un restaurante con una propuesta gastronómica de ese nivel confíe también en vuestro café?

La historia con La Regadera es muy curiosa, porque sucedió de una manera muy natural, Adrián ya nos compraba café por internet, pero no sabía que estábamos en Pozoblanco. Un día, en la peluquería le habló de un café que había descubierto y que le encantaba, y cuando le enseñó el paquete, se dio cuenta que era el mismo café que ya tomaba en casa. Al descubrir que, además, éramos una empresa del norte de Córdoba, pues le picó aún más la curiosidad, porque él siempre ha apostado por poner en valor todo lo que venga de nuestra tierra, Córdoba.

Y así fue como nos conocimos y como empezó una relación que valoramos muchísimo. Es un orgullo trabajar con un restaurante así, que comparte nuestra forma de ver la calidad, el producto y el cuidado por los detalles. Pero no son los únicos, también colaboramos con referentes como el Patio del Posadero, La Bohemia, Restaurante La Boca, Singular Coffee o el nuevo proyecto Suite Coffee.

Ángel Serrano en uno de sus viajes a los cultivos de café. (GURMÉ) Con el tiempo, hemos crecido mucho más allá de Córdoba y hoy trabajamos con cientos de establecimientos en toda España e incluso, algunos proyectos en Europa. Lo que más valoran nuestros clientes no es solo la calidad del café, sino el acompañamiento, la formación y la cercanía. Vamos, que buscamos ser compañeros de camino, más que unos proveedores.

Hoy en día lo que buscamos es que el comensal termine la experiencia, con un café a la altura del resto de la comida. Creemos que una gran comida o cena finaliza como se merece con una gran taza de café y, bueno, cada vez más restaurantes también lo entienden así. No os limitáis a suministrar el café: también formáis a los equipos y asesoráis sobre extracción, maquinaria y preparación.

¿Qué errores os encontráis habitualmente en bares y restaurantes y hasta qué punto puede cambiar un buen café simplemente mejorando su preparación? Además de formar y asesorar, cuidamos la preparación en cada detalle, como por ejemplo, saber cremar bien la leche, purgar la lanza de vapor, mantener el equipo limpio y contar con maquinaria adecuada. Al final, un buen café necesita herramientas que estén a la altura y un equipo que sepa usarlas, porque la mejor materia prima, por sí sola, no garantiza una gran taza.

Con los mismos granos, ajustando la receta, la temperatura, la textura de la leche y cuidando cada paso, el resultado cambia por completo. Selección de granos de café en los cultivos de Honduras. (GURMÉ) También creemos que la forma de poner precio al café debe estar a la altura de esa misma filosofía. Por eso buscamos ser cada vez más precisos, justos y transparentes a la hora de establecer nuestros precios, valorando de forma responsable la calidad del café, su origen y todo el trabajo que hay detrás.

Queremos que el precio sea coherente con el producto que ofrecemos y que nuestros clientes sepan qué están pagando y por qué. Nuestro objetivo es que cada establecimiento saque el máximo partido al café y que el cliente disfrute de la experiencia exactamente como el productor y nosotros queremos ofrecerla. Porque la calidad depende de toda la cadena, desde la finca hasta la persona que sirve esa taza al cliente, y también de que cada parte de esa cadena sea valorada de una manera justa y transparente.

¿Creéis que está cambiando la cultura del café en Córdoba y en España en general? Sí, pues mira, yo te diría que... Sí, está cambiando; pero es un cambio en construcción aún.

La cultura cafetera se está virando hacia lo artesanal y lo trazable, y eso se nota en Córdoba y en toda España. Pero aún se confunde «fuerte» con «bueno» y cuesta invertir en formación y maquinaria. Aun así, notas que cada año más negocios quieren hacer las cosas bien, preguntar, catar, mejorar.

Y yo creo que poco a poco, con paciencia y con ejemplos buenos, esa cultura se va a ir consolidando. Al final lo que impulsa el cambio es la curiosidad de la gente y que el profesional quiera contar mejor lo que sirve, desde el grano hasta la taza. Poco a poco va habiendo más curiosidad, yo creo.

Almacenaje de los granos de café. (GURMÉ) Después de más de diez años, de vender fuera de España y de entrar con fuerza en la hostelería, ¿cuál es ahora vuestro siguiente reto? Pues más que crecer por crecer, nuestro reto es crecer bien, mantener nuestra esencia, la relación directa con los productores, el tostado de calidad y, bueno, un trato, pues eso, cercano con cada cliente. Apostamos por seguir formando y asesorando.

Porque creemos que el café de especialidad aún tiene mucho recorrido en España, y en Europa. Y, bueno, nos gustaría ayudar a que cada vez más consumidores entiendan qué hay detrás de una taza, el trabajo del caficultor, el origen, el tueste, la preparación. Si conseguimos que la gente valore todo ese recorrido, estaremos aportando un grano de arena para un sector mejor, más sostenible, más justo.

No se trata de ser, los más grandes, yo creo. Se trata de seguir siendo, pues eso, un referente por cómo hacemos las cosas y por mantener, pues esa cercanía y honestidad que nos ha acompañado desde el primer día. Recogida de granos de café en los cultivos con los que trabaja Café Sin Intermediarios. (GURMÉ) Y una última más personal, Ángel: después de tantos años rodeado de café, ¿cómo es el café que te preparas cuando llegas a casa y no estás trabajando?

Después de tantos años rodeado de café, cuando llego a casa me preparo una taza sencilla, sin prisa. Suelo elegir algún café de origen que conozco bien, pero más que por el perfil que tenga, ese café, lo que me gusta es reconectar con la historia que hay detrás de ese café. Porque creo que tenemos muchas cosas en común con los productores con los que trabajamos.

Ellos también viven y trabajan en entornos rurales. Saben lo que es cuidar la tierra, tener paciencia, depender del clima, poner pasión en cada detalle. Y desde Los Pedroches entendemos muy bien esa manera de trabajar.

Quizá por eso nuestras relaciones no son solo comerciales, sino vínculos, relaciones mucho más profundas, casi familiares. Y cada taza me recuerda que, desde un entorno rural como el nuestro, se pueden hacer las cosas con la misma profesionalidad, con la misma calidad y la misma visión internacional que desde una gran ciudad, sin perder nuestra propia cercanía y nuestros valores. Yo creo que esa es la esencia de Café Sin Intermediarios, conectar dos mundos rurales, el de origen y el nuestro, para que el consumidor pueda disfrutar de un café excepcional sabiendo la historia que hay detrás de cada grano. comentarios Reportar un error ENTREVISTA Ángel Serrano (Café Sin Intermediarios): «Desde un entorno rural se pueden hacer las cosas con la misma profesionalidad, calidad y visión internacional que desde una gran ciudad »

El tostador rural Café Sin Intermediarios trabaja ya con más de 500 establecimientos en España y apuesta por la trazabilidad, la relación directa con los productores y la formación en hostelería Regala esta noticia Añádenos en Google Ángel Serrano, propietario de Café Sin Intermediarios (Córdoba). (GURMÉ) Mercedes Ordóñez 17/09/2026 a las 09:45h. Ángel Serrano lleva más de una década demostrando que no hace falta estar en una gran ciudad para construir un proyecto cafetero con ambición. Desde su tostador rural de Pozoblanco, Café Sin Intermediarios ha ido creciendo hasta trabajar con más de 500 bares y ... restaurantes de toda España, además de ampliar su presencia fuera de nuestras fronteras.

Su apuesta pasa por conocer el origen de cada grano, mantener una relación directa con los productores y acompañar también a los profesionales que después convierten ese café en la taza perfecta para sus clientes. ¿Cómo ha evolucionado Café Sin Intermediarios desde aquellos comienzos hasta hoy? Claro, empezamos como un proyecto muy pequeñito, muy centrado en conectar directamente con productores, en contar el origen del café sin adornos y en explicar por qué ciertos granos sabían diferente.

Con el tiempo, fuimos afinando procesos, construyendo relaciones estables con fincas, siendo mucho más rigurosos con los tuestes y abriendo poco a poco un diálogo más pedagógico con la gente que, bueno, quiere entender qué hay realmente en su taza. Hoy, pues, seguimos siendo fieles a esa esencia, pero con un equipo más formado, una comunidad más curiosa y, sobre todo, una cadena de suministro mucho más clara y honesta. Sois un tostador rural ubicado en Los Pedroches y trabajáis con un producto que llega desde lugares tan lejanos como Colombia, Honduras o México.

¿Qué significa para vosotros desarrollar todo el proyecto desde el mundo rural y qué ventajas —y dificultades— tiene trabajar desde Pozoblanco? Para nosotros desarrollarlo desde Los Pedroches no es una limitación, sino parte de nuestra identidad. Nos permite mantener un ritmo más humano, trabajar con calma y sobre todo ser coherentes con nuestros valores, aportando vida al territorio y demostrando que desde aquí también se pueden impulsar proyectos con alcance internacional.

Y sí, claro que hay desafíos, pues de logística y algunos servicios especializados, pero las ventajas de trabajar desde un lugar con raíces, autenticidad y una conexión real con la comunidad compensan esas dificultades. Uno de los cafés que podemos encontrar en Café Sin Intermediarios es el hondureño orgánico. (GURMÉ) Newsletter Vuestro nombre habla de trabajar «sin intermediarios». ¿Qué significa realmente esa filosofía en vuestro día a día?

Trabajar sin intermediarios significa construir relaciones directas y duraderas con productores. No es solo comprar café, es conocer quién está detrás de cada lote, cómo trabaja, qué variedades cultiva y cuál es su manera de entender el café. Esa cercanía nos permite seleccionar cafés no solo por su calidad en taza, sino también por la trazabilidad, la sostenibilidad y la confianza mutua.

Cuando conocemos personalmente al productor y el origen de cada grano, podemos contar su historia con honestidad y garantizar que el valor se reparte de una forma más justa. Al final, creemos que un buen café empieza mucho antes del tueste. Empieza en la finca, en las personas que lo hacen posible.

El tostado es una parte fundamental de vuestro trabajo. ¿Qué ocurre en ese proceso y cuánto puede cambiar un café dependiendo de cómo se tueste? Y para alguien que todavía se pierde entre cafés, ¿qué diferencias debería conocer?

El tostado es donde realmente se desarrolla todo el potencial que trae el café desde la finca. Un mismo grano puede revelar dulzor, acidez, notas afrutadas o un perfil más intenso y con más cuerpo, dependiendo de cómo se tueste. O sea, no se trata de quemar el café, sino de encontrar el punto que mejor exprese su origen y el trabajo del productor.

Para alguien que empieza, yo diría que lo más importante es entender que el café de especialidad prioriza la calidad, la trazabilidad y el cuidado en el proceso. El café de origen viene de una región o finca concreta, mientras que un blend es una mezcla de varios cafés pensada para lograr un perfil específico y constante en taza. Y el café descafeinado, si parte de un buen café y se descafeína con un buen proceso, puede ofrecer una experiencia, pues muy parecida a la de un café con cafeína.

Al final, se trata de encontrar lo que te guste a ti, lo que conecte contigo y cómo lo quieres preparar en casa cada día. Recogida de los granos de café en origen. (GURMÉ) En los últimos años habéis crecido mucho en hostelería y ya trabajáis con más de 500 establecimientos. ¿Cómo ha sido la acogida de bares y restaurantes?

La acogida ha sido muy positiva y además ha crecido de forma muy natural. Al principio trabajamos con cafeterías muy cercanas, donde el trato personal era clave. La mayoría de nuestros clientes eran de Córdoba, por cercanía y porque era donde podíamos ofrecer un trato muy, muy directo.

Pero con el tiempo, gracias al boca a boca y a la confianza de nuestros clientes, hemos ido creciendo y hoy trabajamos con establecimientos de toda España. Lo que nos ha permitido expandirnos no ha sido solo la calidad del café, sino el acompañamiento que ofrecemos, asesoramiento, formación y un servicio cercano para que cada cafetería o restaurante pueda sacar el máximo partido al producto. Al final, aunque estemos en muchos puntos del país, seguimos trabajando con la misma filosofía de cercanía y relaciones a largo plazo que teníamos al principio.

Entre esos clientes está Regadera. ¿Cómo surgió esa colaboración y qué supone que un restaurante con una propuesta gastronómica de ese nivel confíe también en vuestro café? La historia con La Regadera es muy curiosa, porque sucedió de una manera muy natural, Adrián ya nos compraba café por internet, pero no sabía que estábamos en Pozoblanco.

Un día, en la peluquería le habló de un café que había descubierto y que le encantaba, y cuando le enseñó el paquete, se dio cuenta que era el mismo café que ya tomaba en casa. Al descubrir que, además, éramos una empresa del norte de Córdoba, pues le picó aún más la curiosidad, porque él siempre ha apostado por poner en valor todo lo que venga de nuestra tierra, Córdoba. Y así fue como nos conocimos y como empezó una relación que valoramos muchísimo.

Es un orgullo trabajar con un restaurante así, que comparte nuestra forma de ver la calidad, el producto y el cuidado por los detalles. Pero no son los únicos, también colaboramos con referentes como el Patio del Posadero, La Bohemia, Restaurante La Boca, Singular Coffee o el nuevo proyecto Suite Coffee. Ángel Serrano en uno de sus viajes a los cultivos de café. (GURMÉ) Con el tiempo, hemos crecido mucho más allá de Córdoba y hoy trabajamos con cientos de establecimientos en toda España e incluso, algunos proyectos en Europa.

Lo que más valoran nuestros clientes no es solo la calidad del café, sino el acompañamiento, la formación y la cercanía. Vamos, que buscamos ser compañeros de camino, más que unos proveedores. Hoy en día lo que buscamos es que el comensal termine la experiencia, con un café a la altura del resto de la comida.

Creemos que una gran comida o cena finaliza como se merece con una gran taza de café y, bueno, cada vez más restaurantes también lo entienden así. No os limitáis a suministrar el café: también formáis a los equipos y asesoráis sobre extracción, maquinaria y preparación. ¿Qué errores os encontráis habitualmente en bares y restaurantes y hasta qué punto puede cambiar un buen café simplemente mejorando su preparación?

Además de formar y asesorar, cuidamos la preparación en cada detalle, como por ejemplo, saber cremar bien la leche, purgar la lanza de vapor, mantener el equipo limpio y contar con maquinaria adecuada. Al final, un buen café necesita herramientas que estén a la altura y un equipo que sepa usarlas, porque la mejor materia prima, por sí sola, no garantiza una gran taza. Con los mismos granos, ajustando la receta, la temperatura, la textura de la leche y cuidando cada paso, el resultado cambia por completo.

Selección de granos de café en los cultivos de Honduras. (GURMÉ) También creemos que la forma de poner precio al café debe estar a la altura de esa misma filosofía. Por eso buscamos ser cada vez más precisos, justos y transparentes a la hora de establecer nuestros precios, valorando de forma responsable la calidad del café, su origen y todo el trabajo que hay detrás. Queremos que el precio sea coherente con el producto que ofrecemos y que nuestros clientes sepan qué están pagando y por qué.

Nuestro objetivo es que cada establecimiento saque el máximo partido al café y que el cliente disfrute de la experiencia exactamente como el productor y nosotros queremos ofrecerla. Porque la calidad depende de toda la cadena, desde la finca hasta la persona que sirve esa taza al cliente, y también de que cada parte de esa cadena sea valorada de una manera justa y transparente. ¿Creéis que está cambiando la cultura del café en Córdoba y en España en general?

Sí, pues mira, yo te diría que... Sí, está cambiando; pero es un cambio en construcción aún. La cultura cafetera se está virando hacia lo artesanal y lo trazable, y eso se nota en Córdoba y en toda España.

Pero aún se confunde «fuerte» con «bueno» y cuesta invertir en formación y maquinaria. Aun así, notas que cada año más negocios quieren hacer las cosas bien, preguntar, catar, mejorar. Y yo creo que poco a poco, con paciencia y con ejemplos buenos, esa cultura se va a ir consolidando.

Al final lo que impulsa el cambio es la curiosidad de la gente y que el profesional quiera contar mejor lo que sirve, desde el grano hasta la taza. Poco a poco va habiendo más curiosidad, yo creo. Almacenaje de los granos de café. (GURMÉ) Después de más de diez años, de vender fuera de España y de entrar con fuerza en la hostelería, ¿cuál es ahora vuestro siguiente reto?

Pues más que crecer por crecer, nuestro reto es crecer bien, mantener nuestra esencia, la relación directa con los productores, el tostado de calidad y, bueno, un trato, pues eso, cercano con cada cliente. Apostamos por seguir formando y asesorando. Porque creemos que el café de especialidad aún tiene mucho recorrido en España, y en Europa.

Y, bueno, nos gustaría ayudar a que cada vez más consumidores entiendan qué hay detrás de una taza, el trabajo del caficultor, el origen, el tueste, la preparación. Si conseguimos que la gente valore todo ese recorrido, estaremos aportando un grano de arena para un sector mejor, más sostenible, más justo. No se trata de ser, los más grandes, yo creo.

Se trata de seguir siendo, pues eso, un referente por cómo hacemos las cosas y por mantener, pues esa cercanía y honestidad que nos ha acompañado desde el primer día. Recogida de granos de café en los cultivos con los que trabaja Café Sin Intermediarios. (GURMÉ) Y una última más personal, Ángel: después de tantos años rodeado de café, ¿cómo es el café que te preparas cuando llegas a casa y no estás trabajando? Después de tantos años rodeado de café, cuando llego a casa me preparo una taza sencilla, sin prisa.

Suelo elegir algún café de origen que conozco bien, pero más que por el perfil que tenga, ese café, lo que me gusta es reconectar con la historia que hay detrás de ese café. Porque creo que tenemos muchas cosas en común con los productores con los que trabajamos. Ellos también viven y trabajan en entornos rurales.

Saben lo que es cuidar la tierra, tener paciencia, depender del clima, poner pasión en cada detalle. Y desde Los Pedroches entendemos muy bien esa manera de trabajar. Quizá por eso nuestras relaciones no son solo comerciales, sino vínculos, relaciones mucho más profundas, casi familiares.

Y cada taza me recuerda que, desde un entorno rural como el nuestro, se pueden hacer las cosas con la misma profesionalidad, con la misma calidad y la misma visión internacional que desde una gran ciudad, sin perder nuestra propia cercanía y nuestros valores. Yo creo que esa es la esencia de Café Sin Intermediarios, conectar dos mundos rurales, el de origen y el nuestro, para que el consumidor pueda disfrutar de un café excepcional sabiendo la historia que hay detrás de cada grano. comentarios Reportar un error Moldeador de pelo Cecotec AirGlisse 14in1: 14 accesorios en un solo aparato Teresa Rodríguez García Juan Andrés, cura: «No hubiera entrado al seminario si no fuera por mi novia. Llevábamos casi 4 años»

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Francisco J. Jurado

Publicado por Redacción · jueves, 17 de septiembre de 2026

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