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Internacional
jueves, 6 de agosto de 2026

Un cohete abandonado de SpaceX se estrella sin querer contra la Luna y deja un cráter que ahora investigan los científicos

Residuos lunares - Los investigadores esperan analizar la excavación del terreno, la dispersión del polvo y las vibraciones para mejorar la protección de futuras infraestructuras La mayor luna de Satu

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

Un cohete abandonado de SpaceX se estrella sin querer contra la Luna y deja un cráter que ahora investigan los científicos Residuos lunares — Los investigadores esperan analizar la excavación del terreno, la dispersión del polvo y las vibraciones para mejorar la protección de futuras infraestructuras — La mayor luna de Saturno gana fuerza como futura gasolinera espacial para explorar el espacio profundo La parte superior desechable del cohete impulsó dos módulos hacia la Luna antes de quedar desplazándose sin control SpaceX Héctor Farrés 6 de agosto de 2026 13:30 h 0 El movimiento lento de una etapa abandonada durante 18 meses terminó convertido en una colisión lunar que varios observatorios intentan reconstruir ahora mediante imágenes tomadas desde América. La pieza, perteneciente a un Falcon 9 de SpaceX, habría golpeado el pasado miércoles 5 de agosto una zona cercana al cráter Einstein a unos 8.700 kilómetros por hora, después de que la actividad solar y las fuerzas gravitatorias alteraran su trayectoria. La trayectoria cambió hasta dirigirse al satélite El Mundo y CNN sitúan el origen del fragmento en el lanzamiento del 15 de enero de 2025, cuando el cohete transportó los módulos privados Blue Ghost, de Firefly Aerospace, y Resilience, de ispace, dentro del programa de Servicios Comerciales de Carga Lunar de la NASA.

Blue Ghost logró alunizar en marzo de ese año, mientras Resilience se estrelló meses después al intentar descender. La segunda etapa era la parte superior y desechable del cohete, una pieza de unos 4.000 kilogramos que dio el último empuje a Blue Ghost y Resilience para sacarlas de la órbita terrestre y enviarlas hacia la Luna. Una vez terminada esa función, quedó abandonada en una órbita amplia.

La maniobra diseñada para dejar el vehículo en una órbita segura no evitó que la gravedad y la radiación solar alteraran poco a poco su recorrido Julianna Scheiman, directora de programas científicos de la NASA y de las cápsulas Dragon en SpaceX, explicó que la empresa intentó dejarla en una trayectoria segura, aunque la maniobra no consiguió mantenerla bajo control. La presión de la luz solar y la atracción de la Tierra, la Luna y el Sol fueron modificando su recorrido hasta dirigirla hacia la superficie lunar. Los astrónomos independientes siguieron el objeto con datos públicos, y el Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA confirmó que avanzaba hacia la superficie lunar.

La agencia descartó cualquier peligro para nuestro planeta y mantuvo el seguimiento con fines de entrenamiento, además de preparar la observación posterior del lugar donde habría caído. El cráter permitirá estudiar cómo responde el suelo lunar El choque estaba calculado para las 8:35 hora peninsular española, sobre un terreno iluminado por el Sol, una condición que reducía las posibilidades de distinguir el destello. Paul Wiegert, profesor de Astronomía y Física en la Western University de Ontario, situó el punto del golpe cerca de la posición de las diez en un reloj imaginario sobre la Luna.

El brillo lunar podía atenuar la señal, aunque la luz solar ofrecía alguna posibilidad de detectar la columna de material expulsado. El plan observacional publicado en arXiv.org indicaba que el destello y la nube posterior podrían ser captados desde instalaciones terrestres o espaciales, aunque su magnitud visual no podía calcularse con precisión. Darryl Seligman, profesor asistente de Física y Astronomía en la Universidad Estatal de Michigan y coautor del estudio enviado a The Astrophysical Journal Letters, señaló que las predicciones se difundieron antes del impacto para que otros equipos preparasen sus instrumentos.

Los científicos aprovechan el choque para obtener nuevos datos EFE Según las estimaciones, el cráter resultante tendría entre 20 y 30 metros de diámetro y alrededor de cinco metros de profundidad, mientras parte del material rocoso podría desplazarse hasta 805 kilómetros antes de volver a caer. Los investigadores quieren comprobar cómo se excavan estas cavidades, cómo se dispersa el polvo y qué vibraciones se transmiten por el interior lunar, datos que ayudarán a valorar la protección necesaria para módulos, equipos y futuras bases. El orbitador surcoreano Danuri pasó cerca de la zona poco antes del choque y analizará sus registros antes de publicar cualquier resultado, mientras el Orbitador de Reconocimiento Lunar de la NASA comparará fotografías anteriores y posteriores.

Los telescopios de América, incluidos varios situados en Chile, revisan una señal producida por un objeto de unos 14 metros observado desde aproximadamente 385.000 kilómetros. La acumulación de restos impulsa un nuevo control del tráfico lunar La Luna ha recibido al menos 800 impactos de objetos fabricados por seres humanos, desde etapas de los Saturno V hasta restos vinculados a misiones chinas, además de miles de meteoritos que abren cráteres cada año. Chris Hadfield, astronauta canadiense, recordó en X que el satélite carece de vida y ecosistemas, pero advirtió que el aumento de los alunizajes obliga a registrar mejor cada operación.

The Lunar Ledger centraliza datos para reducir riesgos ante las más de cien misiones previstas hasta 2030, una presión que convertirá la gestión de residuos en una condición básica para la permanencia humana impulsada por Artemis y por los planes de China. Etiquetas / SPIN / Espacio / Luna / SpaceX / Elon Musk Un cohete abandonado de SpaceX se estrella sin querer contra la Luna y deja un cráter que ahora investigan los científicos Residuos lunares — Los investigadores esperan analizar la excavación del terreno, la dispersión del polvo y las vibraciones para mejorar la protección de futuras infraestructuras — La mayor luna de Saturno gana fuerza como futura gasolinera espacial para explorar el espacio profundo La parte superior desechable del cohete impulsó dos módulos hacia la Luna antes de quedar desplazándose sin control SpaceX Héctor Farrés 6 de agosto de 2026 13:30 h 0 El movimiento lento de una etapa abandonada durante 18 meses terminó convertido en una colisión lunar que varios observatorios intentan reconstruir ahora mediante imágenes tomadas desde América. La pieza, perteneciente a un Falcon 9 de SpaceX, habría golpeado el pasado miércoles 5 de agosto una zona cercana al cráter Einstein a unos 8.700 kilómetros por hora, después de que la actividad solar y las fuerzas gravitatorias alteraran su trayectoria.

La trayectoria cambió hasta dirigirse al satélite El Mundo y CNN sitúan el origen del fragmento en el lanzamiento del 15 de enero de 2025, cuando el cohete transportó los módulos privados Blue Ghost, de Firefly Aerospace, y Resilience, de ispace, dentro del programa de Servicios Comerciales de Carga Lunar de la NASA. Blue Ghost logró alunizar en marzo de ese año, mientras Resilience se estrelló meses después al intentar descender. La segunda etapa era la parte superior y desechable del cohete, una pieza de unos 4.000 kilogramos que dio el último empuje a Blue Ghost y Resilience para sacarlas de la órbita terrestre y enviarlas hacia la Luna.

Una vez terminada esa función, quedó abandonada en una órbita amplia. La maniobra diseñada para dejar el vehículo en una órbita segura no evitó que la gravedad y la radiación solar alteraran poco a poco su recorrido Julianna Scheiman, directora de programas científicos de la NASA y de las cápsulas Dragon en SpaceX, explicó que la empresa intentó dejarla en una trayectoria segura, aunque la maniobra no consiguió mantenerla bajo control. La presión de la luz solar y la atracción de la Tierra, la Luna y el Sol fueron modificando su recorrido hasta dirigirla hacia la superficie lunar.

Los astrónomos independientes siguieron el objeto con datos públicos, y el Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA confirmó que avanzaba hacia la superficie lunar. La agencia descartó cualquier peligro para nuestro planeta y mantuvo el seguimiento con fines de entrenamiento, además de preparar la observación posterior del lugar donde habría caído. El cráter permitirá estudiar cómo responde el suelo lunar El choque estaba calculado para las 8:35 hora peninsular española, sobre un terreno iluminado por el Sol, una condición que reducía las posibilidades de distinguir el destello.

Paul Wiegert, profesor de Astronomía y Física en la Western University de Ontario, situó el punto del golpe cerca de la posición de las diez en un reloj imaginario sobre la Luna. El brillo lunar podía atenuar la señal, aunque la luz solar ofrecía alguna posibilidad de detectar la columna de material expulsado. El plan observacional publicado en arXiv.org indicaba que el destello y la nube posterior podrían ser captados desde instalaciones terrestres o espaciales, aunque su magnitud visual no podía calcularse con precisión.

Darryl Seligman, profesor asistente de Física y Astronomía en la Universidad Estatal de Michigan y coautor del estudio enviado a The Astrophysical Journal Letters, señaló que las predicciones se difundieron antes del impacto para que otros equipos preparasen sus instrumentos. Los científicos aprovechan el choque para obtener nuevos datos EFE Según las estimaciones, el cráter resultante tendría entre 20 y 30 metros de diámetro y alrededor de cinco metros de profundidad, mientras parte del material rocoso podría desplazarse hasta 805 kilómetros antes de volver a caer. Los investigadores quieren comprobar cómo se excavan estas cavidades, cómo se dispersa el polvo y qué vibraciones se transmiten por el interior lunar, datos que ayudarán a valorar la protección necesaria para módulos, equipos y futuras bases.

El orbitador surcoreano Danuri pasó cerca de la zona poco antes del choque y analizará sus registros antes de publicar cualquier resultado, mientras el Orbitador de Reconocimiento Lunar de la NASA comparará fotografías anteriores y posteriores. Los telescopios de América, incluidos varios situados en Chile, revisan una señal producida por un objeto de unos 14 metros observado desde aproximadamente 385.000 kilómetros. La acumulación de restos impulsa un nuevo control del tráfico lunar La Luna ha recibido al menos 800 impactos de objetos fabricados por seres humanos, desde etapas de los Saturno V hasta restos vinculados a misiones chinas, además de miles de meteoritos que abren cráteres cada año.

Chris Hadfield, astronauta canadiense, recordó en X que el satélite carece de vida y ecosistemas, pero advirtió que el aumento de los alunizajes obliga a registrar mejor cada operación. The Lunar Ledger centraliza datos para reducir riesgos ante las más de cien misiones previstas hasta 2030, una presión que convertirá la gestión de residuos en una condición básica para la permanencia humana impulsada por Artemis y por los planes de China. Etiquetas / SPIN / Espacio / Luna / SpaceX / Elon Musk

Publicado por Redacción · jueves, 6 de agosto de 2026

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