El pueblo marinero de Galicia donde podrás ver el atardecer más tardío de la Europa continental
Cabo Touriñán marca el extremo occidental de la España peninsular, en un municipio donde la tradición jacobea y la costa atlántica completan la visita La pequeña isla de la Ría de Arousa con 36 kilóme
El pueblo marinero de Galicia donde podrás ver el atardecer más tardío de la Europa continental Cabo Touriñán marca el extremo occidental de la España peninsular, en un municipio donde la tradición jacobea y la costa atlántica completan la visita — La pequeña isla de la Ría de Arousa con 36 kilómetros de costa declarados Reserva Natural Faro en el Cabo de Touriñán. Basotxerri / Wikimedia Commons Edu Molina 19 de agosto de 2026 13:22 h 0 Muxía, en la provincia de A Coruña, es uno de los municipios que forman parte de la Costa da Morte y mantiene una relación muy estrecha con el Atlántico. Su núcleo principal se encuentra sobre una pequeña península, mientras que el término municipal se reparte entre varias parroquias situadas al norte y al sur.
A lo largo de este tramo de costa aparecen playas, miradores, templos y construcciones relacionadas con la tradición marinera y con el paso de peregrinos. Uno de los elementos que diferencia al municipio se encuentra en cabo Touriñán. Aunque Fisterra suele relacionarse con el extremo occidental de la Península, el punto situado más al oeste de la España peninsular está en realidad en Muxía.
Touriñán se adentra cerca de un kilómetro en el océano y su posición geográfica hace que, durante determinados momentos del año, sea el último lugar de la Europa continental donde se pone el sol. Esta particularidad ha convertido el cabo en uno de los lugares más conocidos del municipio, especialmente al final del día. Pero Muxía cuenta con otros puntos de interés en esta parte de Galicia: el Santuario da Virxe da Barca, varios arenales abiertos al mar, el casco urbano de tradición marinera y una red de iglesias repartidas por el entorno rural forman parte de una visita en la que se combinan costa, patrimonio y vida local.
Cabo Touriñán, el punto más occidental de la España peninsular Cabo Touriñán ocupa el extremo occidental de la España peninsular y se encuentra muy cerca del núcleo de Muxía. Su ubicación hace que, en determinados momentos del año, el sol se ponga allí más tarde que en otros puntos del continente. Entre marzo y septiembre, y especialmente en fechas próximas a los equinoccios, este lugar permite observar el llamado finis solis, cuando el último rayo de luz de la Europa continental desaparece sobre el Atlántico.
El cabo está formado por una lengua de tierra que se adentra en el océano y funciona como uno de los principales miradores naturales del municipio. En este entorno se encuentra también su faro, cuyo primer edificio fue construido en 1898. La presencia de esta construcción, junto a la orientación del promontorio, hace que Touriñán sea uno de los lugares elegidos para contemplar el final del día desde la costa coruñesa.
La fama de Fisterra como extremo occidental de Galicia ha contribuido a mantener cierta confusión sobre la geografía de esta zona. Sin embargo, el punto que ocupa esa posición dentro de la España peninsular es Touriñán. Esto no significa que sea el lugar más occidental de toda Europa, pero sí explica por qué durante determinadas fechas el ocaso se produce allí más tarde que en otros enclaves del continente.
El entorno de Muxía cuenta además con otros puntos elevados desde los que observar la costa. El Monte do Corpiño permite contemplar el pueblo y la ría desde una altura moderada, mientras que el Monte Facho ofrece una vista más amplia de la península sobre la que se asienta la localidad y de las playas y ensenadas cercanas. A este último se puede llegar en coche.
Qué ver en Muxía más allá del atardecer Uno de los principales lugares del casco urbano es el Santuario da Virxe da Barca, construido en el siglo XVIII sobre una antigua ermita del siglo XII. Se encuentra frente al Atlántico, en el extremo norte de la villa, y está relacionado tanto con la tradición jacobea como con la devoción local. Según la tradición, la Virgen llegó hasta este punto en una embarcación de piedra para animar al apóstol Santiago.
Con el tiempo, esta peregrinación dio origen a la actual Romería da Barca. Santuario de la Virgen de la Barca. Estruébanos / Wikimedia Commons El carácter marinero también se mantiene en las calles del núcleo antiguo, donde todavía se conservan casas de cantería con galerías y patines.
El puerto y la cercanía del mar forman parte de la identidad de la localidad, al igual que la presencia de peregrinos que prolongan su recorrido hasta la costa. Esta relación con la pesca y con el Camino ayuda a explicar buena parte del patrimonio y de las tradiciones que se mantienen en Muxía. Durante un paseo por esta zona también puede verse cómo las construcciones tradicionales conviven con edificios posteriores sin perder la conexión con el puerto y la línea costera.
Las playas completan el recorrido por el municipio. Nemiña es uno de los arenales más conocidos entre quienes practican surf debido a su exposición al mar abierto y a la presencia habitual de oleaje. Más cerca del casco urbano se encuentra la playa da Cruz.
También aparecen la playa de Lago y Area Maior, en Merexo, además de zonas más rocosas como Moreiras y Arnela, esta última con un acceso más complicado. El patrimonio religioso se reparte también por las parroquias del municipio. Entre sus templos se encuentran San Martiño de Ozón, San Xiao de Moraime, Santa Leocadia de Frixe, A Grixa de Vilastose, Santa María, la capilla de A Santiña de Trasufre y San Cristovo de Nemiña.
Varias de estas iglesias conservan elementos románicos, mientras que otras incorporan soluciones barrocas. En A Grixa de Vilastose, por ejemplo, el conjunto incluye un campanario barroco, un hórreo y un cruceiro, mientras que San Xiao de Moraime y Santa Leocadia de Frixe conservan un origen románico del siglo XII dentro del propio término municipal. A ellas se suman otras muestras de arquitectura popular repartidas por el entorno rural, que completan la visita fuera del núcleo principal.
Etiquetas / Viajes / Galicia / A Coruña / Pueblos / Playas El pueblo marinero de Galicia donde podrás ver el atardecer más tardío de la Europa continental Cabo Touriñán marca el extremo occidental de la España peninsular, en un municipio donde la tradición jacobea y la costa atlántica completan la visita — La pequeña isla de la Ría de Arousa con 36 kilómetros de costa declarados Reserva Natural Faro en el Cabo de Touriñán. Basotxerri / Wikimedia Commons Edu Molina 19 de agosto de 2026 13:22 h 0 Muxía, en la provincia de A Coruña, es uno de los municipios que forman parte de la Costa da Morte y mantiene una relación muy estrecha con el Atlántico. Su núcleo principal se encuentra sobre una pequeña península, mientras que el término municipal se reparte entre varias parroquias situadas al norte y al sur.
A lo largo de este tramo de costa aparecen playas, miradores, templos y construcciones relacionadas con la tradición marinera y con el paso de peregrinos. Uno de los elementos que diferencia al municipio se encuentra en cabo Touriñán. Aunque Fisterra suele relacionarse con el extremo occidental de la Península, el punto situado más al oeste de la España peninsular está en realidad en Muxía.
Touriñán se adentra cerca de un kilómetro en el océano y su posición geográfica hace que, durante determinados momentos del año, sea el último lugar de la Europa continental donde se pone el sol. Esta particularidad ha convertido el cabo en uno de los lugares más conocidos del municipio, especialmente al final del día. Pero Muxía cuenta con otros puntos de interés en esta parte de Galicia: el Santuario da Virxe da Barca, varios arenales abiertos al mar, el casco urbano de tradición marinera y una red de iglesias repartidas por el entorno rural forman parte de una visita en la que se combinan costa, patrimonio y vida local.
Cabo Touriñán, el punto más occidental de la España peninsular Cabo Touriñán ocupa el extremo occidental de la España peninsular y se encuentra muy cerca del núcleo de Muxía. Su ubicación hace que, en determinados momentos del año, el sol se ponga allí más tarde que en otros puntos del continente. Entre marzo y septiembre, y especialmente en fechas próximas a los equinoccios, este lugar permite observar el llamado finis solis, cuando el último rayo de luz de la Europa continental desaparece sobre el Atlántico.
El cabo está formado por una lengua de tierra que se adentra en el océano y funciona como uno de los principales miradores naturales del municipio. En este entorno se encuentra también su faro, cuyo primer edificio fue construido en 1898. La presencia de esta construcción, junto a la orientación del promontorio, hace que Touriñán sea uno de los lugares elegidos para contemplar el final del día desde la costa coruñesa.
La fama de Fisterra como extremo occidental de Galicia ha contribuido a mantener cierta confusión sobre la geografía de esta zona. Sin embargo, el punto que ocupa esa posición dentro de la España peninsular es Touriñán. Esto no significa que sea el lugar más occidental de toda Europa, pero sí explica por qué durante determinadas fechas el ocaso se produce allí más tarde que en otros enclaves del continente.
El entorno de Muxía cuenta además con otros puntos elevados desde los que observar la costa. El Monte do Corpiño permite contemplar el pueblo y la ría desde una altura moderada, mientras que el Monte Facho ofrece una vista más amplia de la península sobre la que se asienta la localidad y de las playas y ensenadas cercanas. A este último se puede llegar en coche.
Qué ver en Muxía más allá del atardecer Uno de los principales lugares del casco urbano es el Santuario da Virxe da Barca, construido en el siglo XVIII sobre una antigua ermita del siglo XII. Se encuentra frente al Atlántico, en el extremo norte de la villa, y está relacionado tanto con la tradición jacobea como con la devoción local. Según la tradición, la Virgen llegó hasta este punto en una embarcación de piedra para animar al apóstol Santiago.
Con el tiempo, esta peregrinación dio origen a la actual Romería da Barca. Santuario de la Virgen de la Barca. Estruébanos / Wikimedia Commons El carácter marinero también se mantiene en las calles del núcleo antiguo, donde todavía se conservan casas de cantería con galerías y patines.
El puerto y la cercanía del mar forman parte de la identidad de la localidad, al igual que la presencia de peregrinos que prolongan su recorrido hasta la costa. Esta relación con la pesca y con el Camino ayuda a explicar buena parte del patrimonio y de las tradiciones que se mantienen en Muxía. Durante un paseo por esta zona también puede verse cómo las construcciones tradicionales conviven con edificios posteriores sin perder la conexión con el puerto y la línea costera.
Las playas completan el recorrido por el municipio. Nemiña es uno de los arenales más conocidos entre quienes practican surf debido a su exposición al mar abierto y a la presencia habitual de oleaje. Más cerca del casco urbano se encuentra la playa da Cruz.
También aparecen la playa de Lago y Area Maior, en Merexo, además de zonas más rocosas como Moreiras y Arnela, esta última con un acceso más complicado. El patrimonio religioso se reparte también por las parroquias del municipio. Entre sus templos se encuentran San Martiño de Ozón, San Xiao de Moraime, Santa Leocadia de Frixe, A Grixa de Vilastose, Santa María, la capilla de A Santiña de Trasufre y San Cristovo de Nemiña.
Varias de estas iglesias conservan elementos románicos, mientras que otras incorporan soluciones barrocas. En A Grixa de Vilastose, por ejemplo, el conjunto incluye un campanario barroco, un hórreo y un cruceiro, mientras que San Xiao de Moraime y Santa Leocadia de Frixe conservan un origen románico del siglo XII dentro del propio término municipal. A ellas se suman otras muestras de arquitectura popular repartidas por el entorno rural, que completan la visita fuera del núcleo principal.
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