García Plaza crea un E-QUI-PO y dispara el estado de felicidad del Sevilla FC
Cuatro victorias en seis jornadas han declarado el estado de felicidad en Nervión. El Sevilla FC que ha construido Luis García Plaza , tras la revolución emprendida en los despachos, ha conseguido cre
García Plaza crea un E-QUI-PO y dispara el estado de felicidad del Sevilla FC El entrenador construye un conjunto fiable y que sigue al dedillo su libreta para firmar un arranque que recupera la ilusión del sevillismo Escucha el artículo. 2 min Escucha el artículo. 2 min Regala esta noticia Añádenos en Google Suazo se abraza con Kike Salas tras ganar el partido. (EFE) Samuel Silva 17/09/2026 Actualizado a las 07:20h. Cuatro victorias en seis jornadas han declarado el estado de felicidad en Nervión. El Sevilla FC que ha construido Luis García Plaza, tras la revolución emprendida en los despachos, ha conseguido crear un 'E-QUI-PO'.
En mayúsculas, sí. Un bloque casi sin ... fisuras que le enseñó al hasta el momento invicto Deportivo que competir en la élite no es sólo jugar con la pelota. Un triunfo por la mínima, pero que se gestó desde una idea futbolística que ha elevado el nivel competitivo del equipo.
Tres puntos que disparan al Sevilla en la tabla y permiten que el sevillismo vuelva a soñar mucho tiempo después. Este Sevilla de García Plaza es una roca. A la firmeza defensiva, con el liderazgo de Kike Salas, le ha añadido músculo por delante con Agoumé y Fofana, más los kilómetros que recorrieron en Riazor Guridi, Miguel Sierra o Félix Correia.
Un conjunto que sigue al dedillo la propuesta de su entrenador, con una presión adelantada cuando el momento del partido lo requiere pero que también supo replegar para apenas conceder espacios a Aubameyang. El gabonés acabó desquiciado, como prueba de ese entramado defensivo que gestionó el Sevilla para dejarlo casi sin opciones de gol. Mejorar el eje defensivo era uno de los retos del equipo sevillista.
Rebajar los 60 goles encajados la pasada campaña era indispensable para ese objetivo de sellar una permanencia sin apuros. Una columna vertebral con Vlachodimos, Kike Salas y Agoumé, a un nivel altísimo los tres; jugadores con oficio como Juan Iglesias y Suazo, dos futbolistas con experiencia que aplican la sencillez; y la frescura de Miguel Sierra o Lucas Stassin, dos jugadores de ataque que entendieron a la perfección el partido para generar ese desequilibrio que apareció en el segundo acto. Dos partidos seguidos con la portería a cero refrendan el trabajo del equipo.
Con dos delanteros como ante el Valencia o con Guridi de tercer centrocampista. Cambian las piezas pero no el estilo. Un equipo que ahogó la salida de pelota del Deportivo hasta sacarlo del campo.
Le faltó precisión en el primer tiempo para aprovechar esas recuperaciones en campo rival, pero sí aparecieron Stassin y Sierra para desatascar el duelo. Una maniobra perfecta del belga para dejar atrás a Giménez y buscar el gol, que llegó con el canterano aprovechando el rechace de Leo Román. E incluso el atacante, que creció tras el descanso, pudo ampliar la ventaja en otros dos intentos.
Los aficionados del Sevilla en Riazor. (EFE) Con 13 puntos en seis jornadas, el Sevilla dispara la ilusión de su gente. Ese millar de aficionados que peregrinó a Riazor acabó en éxtasis. Un inicio liguero para olvidar las penurias y apuntar hacia arriba.
Por más que García Plaza quiera mantener los pies en la tierra, el fútbol vive de los sueños. Y la hinchada, después de tres años de sufrimiento, más. Un sello de equipo que recuerda a tiempos mejores.
Un Sevilla que recibirá al Barcelona en el Ramón Sánchez-Pizjuán dispuesto a continuar en esta nube de los triunfos. Temas Sevilla FC R.C. Deportivo de La Coruña comentarios Reportar un error García Plaza crea un E-QUI-PO y dispara el estado de felicidad del Sevilla FC El entrenador construye un conjunto fiable y que sigue al dedillo su libreta para firmar un arranque que recupera la ilusión del sevillismo Escucha el artículo. 2 min Escucha el artículo. 2 min Regala esta noticia Añádenos en Google Suazo se abraza con Kike Salas tras ganar el partido. (EFE) Samuel Silva 17/09/2026 Actualizado a las 07:20h.
Cuatro victorias en seis jornadas han declarado el estado de felicidad en Nervión. El Sevilla FC que ha construido Luis García Plaza, tras la revolución emprendida en los despachos, ha conseguido crear un 'E-QUI-PO'. En mayúsculas, sí.
Un bloque casi sin ... fisuras que le enseñó al hasta el momento invicto Deportivo que competir en la élite no es sólo jugar con la pelota. Un triunfo por la mínima, pero que se gestó desde una idea futbolística que ha elevado el nivel competitivo del equipo. Tres puntos que disparan al Sevilla en la tabla y permiten que el sevillismo vuelva a soñar mucho tiempo después.
Este Sevilla de García Plaza es una roca. A la firmeza defensiva, con el liderazgo de Kike Salas, le ha añadido músculo por delante con Agoumé y Fofana, más los kilómetros que recorrieron en Riazor Guridi, Miguel Sierra o Félix Correia. Un conjunto que sigue al dedillo la propuesta de su entrenador, con una presión adelantada cuando el momento del partido lo requiere pero que también supo replegar para apenas conceder espacios a Aubameyang.
El gabonés acabó desquiciado, como prueba de ese entramado defensivo que gestionó el Sevilla para dejarlo casi sin opciones de gol. Mejorar el eje defensivo era uno de los retos del equipo sevillista. Rebajar los 60 goles encajados la pasada campaña era indispensable para ese objetivo de sellar una permanencia sin apuros.
Una columna vertebral con Vlachodimos, Kike Salas y Agoumé, a un nivel altísimo los tres; jugadores con oficio como Juan Iglesias y Suazo, dos futbolistas con experiencia que aplican la sencillez; y la frescura de Miguel Sierra o Lucas Stassin, dos jugadores de ataque que entendieron a la perfección el partido para generar ese desequilibrio que apareció en el segundo acto. Dos partidos seguidos con la portería a cero refrendan el trabajo del equipo. Con dos delanteros como ante el Valencia o con Guridi de tercer centrocampista.
Cambian las piezas pero no el estilo. Un equipo que ahogó la salida de pelota del Deportivo hasta sacarlo del campo. Le faltó precisión en el primer tiempo para aprovechar esas recuperaciones en campo rival, pero sí aparecieron Stassin y Sierra para desatascar el duelo.
Una maniobra perfecta del belga para dejar atrás a Giménez y buscar el gol, que llegó con el canterano aprovechando el rechace de Leo Román. E incluso el atacante, que creció tras el descanso, pudo ampliar la ventaja en otros dos intentos. Los aficionados del Sevilla en Riazor. (EFE) Con 13 puntos en seis jornadas, el Sevilla dispara la ilusión de su gente.
Ese millar de aficionados que peregrinó a Riazor acabó en éxtasis. Un inicio liguero para olvidar las penurias y apuntar hacia arriba. Por más que García Plaza quiera mantener los pies en la tierra, el fútbol vive de los sueños.
Y la hinchada, después de tres años de sufrimiento, más. Un sello de equipo que recuerda a tiempos mejores. Un Sevilla que recibirá al Barcelona en el Ramón Sánchez-Pizjuán dispuesto a continuar en esta nube de los triunfos.
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