Preguntas para Vivas
Sí, preguntadle a Vivas. A ver si sabe cuántos ocupantes quedan en Ceuta, que el Gobierno con todos sus recursos no alcanza a dar una cifra cierta. Preguntadle por el colapso del hospital, el único ju
Preguntas para Vivas Al líder de Ceuta hay que preguntarle por todo eso de lo que ni se ocupa ni responde el Gobierno. Menos por el papel de Marruecos Escucha el artículo. 2 min Escucha el artículo. 2 min Regala esta noticia Añádenos en Google Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta. (Pablo Ortega) Ignacio Camacho 17/09/2026 Actualizado a las 19:25h. Sí, preguntadle a Vivas.
A ver si sabe cuántos ocupantes quedan en Ceuta, que el Gobierno con todos sus recursos no alcanza a dar una cifra cierta. Preguntadle por el colapso del hospital, el único junto al de Melilla que gestiona el Ministerio, o por ... el incremento de las urgencias, o por el estrés de los médicos y enfermeras que los ha llevado a convocar una huelga. Preguntadle por el verano sin turistas, por el miedo de la gente a salir de sus casas –perdón, el «sentimiento de inseguridad subjetiva»–, por la frecuencia de las peleas callejeras o de los allanamientos de viviendas.
Preguntadle por qué hay supermercados y colegios protegidos por la Policía y el Ejército, o por qué algunas madres mandan a sus hijos a la escuela con aerosoles de gas pimienta. A ver qué os cuenta. Preguntadle también, aunque esto ya lo va a hacer la juez de la Audiencia Nacional que investiga el caso, cuántas veces y a quién avisó de la inminencia de un asalto.
Preguntadle si le creyeron, y de paso si es verdad que algún alto funcionario de la Moncloa lo llamó pesado. Preguntadle qué interlocutores tuvo en Madrid en las horas críticas de la avalancha, y cuántos agentes había en el espigón del Tarajal cuando los primeros cientos de nadadores empezaron a bordearlo vestidos con trajes neumáticos. Preguntadle qué le dicen los militares de la guarnición sobre las órdenes que reciben del mando.
Preguntadle por qué de los cuatro o cinco soldados que componen las patrullas de vigilancia sólo uno va armado. Preguntadle cuánto calcula que va a durar la situación enquistada. Preguntadle qué puede pasar si llega el mal tiempo del otoño con miles de personas hacinadas en las chabolas de las playas.
Preguntadle si los plazos de expulsión anunciados por el Ejecutivo tienen visos de cumplirse al ritmo que avanza la tramitación burocrática. Preguntadle de dónde salen tantas armas blancas. Preguntadle por la economía subterránea del alquiler de pisos patera, de garajes y hasta de terrazas.
Preguntadle si sus conciudadanos caballas se sienten protegidos por España. Preguntadle si se puede llamar normalidad a una especie de estado crónico de alarma. Y preguntadle, aunque sea una pregunta indiscreta, de que habló con el Rey en su visita de agosto a Palma.
Sí, hay que preguntar a Vivas por todo eso, menores incluidos, de lo que debería responder y ocuparse el Gobierno que para escurrir el bulto lo está sometiendo a él –mucho han tardado– a una campaña de señalamiento. Preguntarle por todo menos por un asunto: el papel de Marruecos, que ya dijo el canciller Albares, nuestro pequeño Metternich posmoderno, que la simple sugerencia de alguna clase de responsabilidad en la invasión era una falta de respeto. Tabú, silencio: a un socio cuya leal colaboración al abrir la frontera fue imprescindible para que Pedro diera el problema por resuelto no se le incomoda con insinuaciones sin soporte serio.
Y bien mirado, tampoco hace falta perder el tiempo preguntando lo que todo el mundo sabe desde el primer momento. Temas Audiencia Nacional Marruecos Ceuta Juan Jesús Vivas comentarios Reportar un error Preguntas para Vivas Al líder de Ceuta hay que preguntarle por todo eso de lo que ni se ocupa ni responde el Gobierno. Menos por el papel de Marruecos Escucha el artículo. 2 min Escucha el artículo. 2 min Regala esta noticia Añádenos en Google Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta. (Pablo Ortega) Ignacio Camacho 17/09/2026 Actualizado a las 19:25h.
Sí, preguntadle a Vivas. A ver si sabe cuántos ocupantes quedan en Ceuta, que el Gobierno con todos sus recursos no alcanza a dar una cifra cierta. Preguntadle por el colapso del hospital, el único junto al de Melilla que gestiona el Ministerio, o por ... el incremento de las urgencias, o por el estrés de los médicos y enfermeras que los ha llevado a convocar una huelga.
Preguntadle por el verano sin turistas, por el miedo de la gente a salir de sus casas –perdón, el «sentimiento de inseguridad subjetiva»–, por la frecuencia de las peleas callejeras o de los allanamientos de viviendas. Preguntadle por qué hay supermercados y colegios protegidos por la Policía y el Ejército, o por qué algunas madres mandan a sus hijos a la escuela con aerosoles de gas pimienta. A ver qué os cuenta.
Preguntadle también, aunque esto ya lo va a hacer la juez de la Audiencia Nacional que investiga el caso, cuántas veces y a quién avisó de la inminencia de un asalto. Preguntadle si le creyeron, y de paso si es verdad que algún alto funcionario de la Moncloa lo llamó pesado. Preguntadle qué interlocutores tuvo en Madrid en las horas críticas de la avalancha, y cuántos agentes había en el espigón del Tarajal cuando los primeros cientos de nadadores empezaron a bordearlo vestidos con trajes neumáticos.
Preguntadle qué le dicen los militares de la guarnición sobre las órdenes que reciben del mando. Preguntadle por qué de los cuatro o cinco soldados que componen las patrullas de vigilancia sólo uno va armado. Preguntadle cuánto calcula que va a durar la situación enquistada.
Preguntadle qué puede pasar si llega el mal tiempo del otoño con miles de personas hacinadas en las chabolas de las playas. Preguntadle si los plazos de expulsión anunciados por el Ejecutivo tienen visos de cumplirse al ritmo que avanza la tramitación burocrática. Preguntadle de dónde salen tantas armas blancas.
Preguntadle por la economía subterránea del alquiler de pisos patera, de garajes y hasta de terrazas. Preguntadle si sus conciudadanos caballas se sienten protegidos por España. Preguntadle si se puede llamar normalidad a una especie de estado crónico de alarma.
Y preguntadle, aunque sea una pregunta indiscreta, de que habló con el Rey en su visita de agosto a Palma. Sí, hay que preguntar a Vivas por todo eso, menores incluidos, de lo que debería responder y ocuparse el Gobierno que para escurrir el bulto lo está sometiendo a él –mucho han tardado– a una campaña de señalamiento. Preguntarle por todo menos por un asunto: el papel de Marruecos, que ya dijo el canciller Albares, nuestro pequeño Metternich posmoderno, que la simple sugerencia de alguna clase de responsabilidad en la invasión era una falta de respeto.
Tabú, silencio: a un socio cuya leal colaboración al abrir la frontera fue imprescindible para que Pedro diera el problema por resuelto no se le incomoda con insinuaciones sin soporte serio. Y bien mirado, tampoco hace falta perder el tiempo preguntando lo que todo el mundo sabe desde el primer momento. Temas Audiencia Nacional Marruecos Ceuta Juan Jesús Vivas comentarios Reportar un error La caja de herramientas de Cecotec con 380 piezas que querrás tener en casa Teresa Rodríguez García Risto Mejide, 51 años, sobre sus estudios universitarios de ADE: «Nunca me han regalado nada»
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