¿Por qué nos da sueño? Un nuevo estudio tiene la respuesta
Hay momentos en los que la necesidad de dormir es irrefrenable. Te esfuerzas por leer una página más de ese libro, enterarte de lo que pasa en tu serie favorita o seguir haciendo scroll, pero tus párp
¿Por qué nos da sueño? Un nuevo estudio tiene la respuesta Los hallazgos aportan datos novedosos sobre cómo el cerebro genera la necesidad de dormir Regala esta noticia Añádenos en Google ¿Qué pasa en nuestro cerebro cuando sentimos le necesidad irresistible de dormir?. (ABC) Cristina Garrido 20/08/2026 a las 03:48h. Hay momentos en los que la necesidad de dormir es irrefrenable.
Te esfuerzas por leer una página más de ese libro, enterarte de lo que pasa en tu serie favorita o seguir haciendo scroll, pero tus párpados, tras un día largo, pesan más que ... un yunque. El deseo de dormir se vuelve irresistible. Esta creciente necesidad de apagarnos, también conocida como impulso de sueño, asegura que la vigilia prolongada dé paso a un descanso reparador más profundo y prolongado.
Pero, ¿qué pasa en el cerebro para que esto ocurra? Los científicos llevan mucho tiempo intentando entenderlo. Ahora, el equipo del profesor Alex Schier en el Biozentrum de la Universidad de Basilea, en colaboración con investigadores del Centro Médico Beth Israel Deaconess y la Universidad de Auburn, ha descubierto neuronas específicas cruciales que controlan la vigilia prolongada y promueven activamente las ganas de dormir.
«Esta es una pieza clave que faltaba para comprender por qué nos da sueño», afirma Alex Schier. La investigación, publicada en la revista 'Nature', comparó los patrones de activación cerebral en ratones durante ciclos normales de sueño-vigilia, privación de sueño y sueño reparador. Esto permitió identificar áreas cerebrales específicas que reflejaban el tiempo de vigilia.
Dentro de una de estas regiones, descubrieron dos poblaciones neuronales distintas que influyen en el impulso del sueño: neuronas GABAérgicas y serotoninérgicas en el tronco encefálico. La activación de ambas poblaciones neuronales aumentaba cuanto más tiempo permanecían despiertos los animales y disminuía tras conciliar el sueño. Noticia relacionada Dormir sin pastillas, la apuesta con un 85% de eficacia que proponen los expertos Después, quisieron averiguar si estas poblaciones neuronales simplemente reflejan la vigilia o si generan activamente una respuesta compensatoria al sueño.
Cuando los dos grupos de neuronas se activaron artificialmente, los ratones durmieron más tiempo y más profundamente, mostrando una forma de sueño reparador que normalmente sigue a una vigilia prolongada. Por el contrario, la inhibición de estas neuronas redujo drásticamente el sueño y permitió que los animales se mantuvieran en estado de alerta. En consecuencia, «estas neuronas no se limitan a indicar que un animal ha estado despierto.
Nuestros experimentos demuestran que son cruciales para promover el sueño y que podrían ser componentes clave del circuito neuronal que genera el impulso de dormir», asegura Schier. Para los investigadores, estos hallazgos constituyen una de las demostraciones más claras hasta la fecha de que neuronas específicas que se mantienen activas durante la vigilia aumentan el impulso de dormir. En experimentos posteriores demostraron que la inhibición a largo plazo de las dos poblaciones neuronales redujo sustancialmente la necesidad de dormir, con ratones que descansaban aproximadamente un 70% menos de lo habitual.
Lo que no esperaban es que la mayoría de estos animales no mostraron algunos de los graves trastornos del comportamiento que suelen acompañar a la privación del sueño. En otras palabras, estas neuronas parecen determinar no solo la cantidad de horas que duermen los animales, sino también la intensidad con la que aumenta su necesidad de dormir con el tiempo. Nuevos enfoques terapéuticos Comprender cómo el cerebro genera la necesidad de dormir puede abrir nuevas vías para la investigación del sueño en un contexto en el que cada vez más personas tienen dificultades para descansar.
«Futuros estudios podrían revelar cómo interactúan estas neuronas con el resto del cerebro y cómo se genera la necesidad de dormir a nivel molecular«, apunta el doctor William Joo, primer autor del estudio. Más allá de los trastornos del sueño, estos hallazgos también pueden ayudar a explicar cómo el cerebro afronta la vigilia prolongada y otros desafíos fisiológicos, lo que, en última instancia, puede inspirar nuevos enfoques terapéuticos. «Nuestra capacidad para modificar de forma estable el comportamiento del sueño también nos permite explorar las adaptaciones a la privación de sueño a largo plazo; esto podría revelar, con el tiempo, maneras de desarrollar resistencia ante la falta de sueño y otros desafíos fisiológicos», concluye el doctor Joo. comentarios Reportar un error ¿Por qué nos da sueño?
Un nuevo estudio tiene la respuesta Los hallazgos aportan datos novedosos sobre cómo el cerebro genera la necesidad de dormir Regala esta noticia Añádenos en Google ¿Qué pasa en nuestro cerebro cuando sentimos le necesidad irresistible de dormir?. (ABC) Cristina Garrido 20/08/2026 a las 03:48h. Hay momentos en los que la necesidad de dormir es irrefrenable. Te esfuerzas por leer una página más de ese libro, enterarte de lo que pasa en tu serie favorita o seguir haciendo scroll, pero tus párpados, tras un día largo, pesan más que ... un yunque.
El deseo de dormir se vuelve irresistible. Esta creciente necesidad de apagarnos, también conocida como impulso de sueño, asegura que la vigilia prolongada dé paso a un descanso reparador más profundo y prolongado. Pero, ¿qué pasa en el cerebro para que esto ocurra?
Los científicos llevan mucho tiempo intentando entenderlo. Ahora, el equipo del profesor Alex Schier en el Biozentrum de la Universidad de Basilea, en colaboración con investigadores del Centro Médico Beth Israel Deaconess y la Universidad de Auburn, ha descubierto neuronas específicas cruciales que controlan la vigilia prolongada y promueven activamente las ganas de dormir. «Esta es una pieza clave que faltaba para comprender por qué nos da sueño», afirma Alex Schier.
La investigación, publicada en la revista 'Nature', comparó los patrones de activación cerebral en ratones durante ciclos normales de sueño-vigilia, privación de sueño y sueño reparador. Esto permitió identificar áreas cerebrales específicas que reflejaban el tiempo de vigilia. Dentro de una de estas regiones, descubrieron dos poblaciones neuronales distintas que influyen en el impulso del sueño: neuronas GABAérgicas y serotoninérgicas en el tronco encefálico.
La activación de ambas poblaciones neuronales aumentaba cuanto más tiempo permanecían despiertos los animales y disminuía tras conciliar el sueño. Noticia relacionada Dormir sin pastillas, la apuesta con un 85% de eficacia que proponen los expertos Después, quisieron averiguar si estas poblaciones neuronales simplemente reflejan la vigilia o si generan activamente una respuesta compensatoria al sueño. Cuando los dos grupos de neuronas se activaron artificialmente, los ratones durmieron más tiempo y más profundamente, mostrando una forma de sueño reparador que normalmente sigue a una vigilia prolongada.
Por el contrario, la inhibición de estas neuronas redujo drásticamente el sueño y permitió que los animales se mantuvieran en estado de alerta. En consecuencia, «estas neuronas no se limitan a indicar que un animal ha estado despierto. Nuestros experimentos demuestran que son cruciales para promover el sueño y que podrían ser componentes clave del circuito neuronal que genera el impulso de dormir», asegura Schier.
Para los investigadores, estos hallazgos constituyen una de las demostraciones más claras hasta la fecha de que neuronas específicas que se mantienen activas durante la vigilia aumentan el impulso de dormir. En experimentos posteriores demostraron que la inhibición a largo plazo de las dos poblaciones neuronales redujo sustancialmente la necesidad de dormir, con ratones que descansaban aproximadamente un 70% menos de lo habitual. Lo que no esperaban es que la mayoría de estos animales no mostraron algunos de los graves trastornos del comportamiento que suelen acompañar a la privación del sueño.
En otras palabras, estas neuronas parecen determinar no solo la cantidad de horas que duermen los animales, sino también la intensidad con la que aumenta su necesidad de dormir con el tiempo. Nuevos enfoques terapéuticos Comprender cómo el cerebro genera la necesidad de dormir puede abrir nuevas vías para la investigación del sueño en un contexto en el que cada vez más personas tienen dificultades para descansar. «Futuros estudios podrían revelar cómo interactúan estas neuronas con el resto del cerebro y cómo se genera la necesidad de dormir a nivel molecular«, apunta el doctor William Joo, primer autor del estudio.
Más allá de los trastornos del sueño, estos hallazgos también pueden ayudar a explicar cómo el cerebro afronta la vigilia prolongada y otros desafíos fisiológicos, lo que, en última instancia, puede inspirar nuevos enfoques terapéuticos. «Nuestra capacidad para modificar de forma estable el comportamiento del sueño también nos permite explorar las adaptaciones a la privación de sueño a largo plazo; esto podría revelar, con el tiempo, maneras de desarrollar resistencia ante la falta de sueño y otros desafíos fisiológicos», concluye el doctor Joo. comentarios Reportar un error Dormir sin pastillas, la apuesta con un 85% de eficacia que proponen los expertos La cancelación de ruido no es de auriculares de 200 euros: 5 modelos por menos que un tope de gama Alejandra Santisteban Guiu Javier Bardem: «Sé que tipo de padre quiero ser. No quiero estar encima de ellos diciéndoles qué hacer y cómo hacerlo»
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