La puesta a punto del estadio Panatenaico: sus mármoles vuelven a brillar tras una limpieza
El estadio Panatenaico o `Kalimármaro´, como lo llaman los atenienses y cuyo nombre significa precisamente `mármol bello´, forma parte de la historia de Atenas y también de la historia del olimpismo m
La puesta a punto del estadio Panatenaico: sus mármoles vuelven a brillar tras una limpieza El estadio ateniense está siendo sometido, por primera vez en más de un siglo, a una limpieza que busca recuperar su esplendor Regala esta noticia Añádenos en Google Labores de limpieza del estadio Panatenaico de Atenas. (ABC) Marta Cañete Corresponsal en Atenas 18/08/2026 a las 16:48h. El estadio Panatenaico o `Kalimármaro´, como lo llaman los atenienses y cuyo nombre significa precisamente `mármol bello´, forma parte de la historia de Atenas y también de la historia del olimpismo moderno. El actual monumento fue reconstruido a finales del siglo XIX sobre las ruinas ... de un antiguo estadio utilizado por los griegos y los romanos para las competiciones atléticas y fue elegido para acoger los Juegos Olímpicos de 1896, los primeros de la era moderna.
Construido íntegramente con mármol blanco del Pentélico, el mismo material utilizado en la construcción del Partenón, el estadio ha acogido durante sus 120 años de existencia acontecimientos deportivos, ceremonias y espectáculos culturales. Cada cuatro años, además, sus gradas y su pista se convierten en el escenario de una de las ceremonias más simbólicas de los Juegos Olímpicos: la entrega de la llama olímpica al país que acoge los juegos. La última ceremonia tuvo lugar en 2024, antes del inicio de los Juegos Olímpicos de París, y contó con la actuación de la artista griega Nana Mouskouri, que interpretó los himnos griego y francés.
La próxima gran ceremonia tendrá lugar en 2028, con motivo de juegos de Los Ángeles. Durante los Juegos Olímpicos de Atenas de 2004, el estadio fue, además, la sede de la competición de tiro con arco y la meta de la maratón. Cada mes de noviembre, además, el Kalimármaro vuelve a llenarse de corredores porque el monumento es la meta de la Maratón Clásica de Atenas, la prueba que recorre los 42,195 kilómetros que separan Atenas de Maratón, es decir, el mismo recurrido que el soldado ateniense Filípides realizó para anunciar la victoria de los griegos sobre los persas.
Según el relato histórico, el soldado murió poco después de comunicar la noticia debido al esfuerzo realizado. A esa intensa actividad deportiva se suma a que en los últimos años el estadio se ha convertido en uno de los grandes escenarios culturales de la capital griega. Sus cerca de 50 filas de gradas han acogido a miles de espectadores que han acudido a conciertos de artistas consagrados nacionales, como Sakis Rouvás, e internacionales.
En julio de 2024 actuaron José Carreras y Plácido Domingo; en septiembre de 2025, el público escuchó a Ludovico Einaudi bajo la luz de la luna y, en octubre de ese mismo año, el estadio volvió a vibrar con la música de Robbie Williams. Además de las competiciones, conciertos y ceremonias, cientos de turistas recorren diariamente el monumento, se sientan en sus gradas y caminan sobre la piedra que, pese a su resistencia, también sufre por el uso continuado. El resultado se traduce en una acumulación progresiva de suciedad que ha ido cubriendo parte de la superficie del mármol y que, en algunas zonas, ha restado intensidad al característico brillo dorado de los mármoles procedentes de las canteras de Diónisos (norte de Atenas).
Por esta razón, y sin la intención de devolver a la piedra un tono blanco impoluto, sino de recuperar parte de la luminosidad propia del mármol pentélico sin borrar las huellas que el tiempo ha dejado sobre la piedra, el Comité Olímpico Helénico, encargado de la gestión del monumento, ha puesto en marcha la limpieza integral del estadio. Un trabajo delicado Newsletter Precisamente ese objetivo convierte en la tarea en una labor delicada y más complicada de lo que parece. Para eliminar la suciedad acumulada sobre los mármoles sin destruir la pátina que el paso del tiempo ha ido depositando sobre su superficie, se está empleado agua y una maquinaria especial que expulsa el líquido a baja presión.
Esta técnica permite retirar la suciedad sin ejercer una presión excesiva sobre la piedra. Esta técnica forma parte de los procedimientos no invasivos empleados también en la limpieza y conservación de los monumentos de la Acrópolis. Al igual que en la limpieza de los templos de la Acrópolis, en el Kalimármaro cada superficie debe tratarse de manera que se elimine la suciedad pero que conserve todo aquello que forma parte de la historia del monumento.
Cabe destacar que, en este tipo de intervenciones, limpiar demasiado puede originar daños irreversibles en los monumentos. También se emplea vapor para despegar los chicles que algunos visitantes poco cuidadosos dejan pegados sobre el mármol, así como para tratar manchas difíciles como las producen refrescos y otras bebidas que se consumen durante algunos de los eventos celebrados en el estadio. Uno de los mayores retos para los equipos de limpieza y conservación en eliminar las marcas que dejan los zapatos de tacón alto sobre la piedra, una de las razones por las que este tipo de calzado está prohibido en la mayoría de los sitios arqueológicos de Grecia, incluidos la Acrópolis y el Odeón de Herodes.
Según ha explicado el Comité Olímpico Helénico en un comunicado, la limpieza se está llevando a cabo respetando plenamente el valor histórico y arquitectónico del estadio. La intervención está, además, bajo la supervisión del arquitecto y jefe del Servicio de Restauración de la Acrópolis, Manolis Korres y de otros expertos del Ministerio de Cultura. La iniciativa cuenta con la financiación parcial de un patrocinador privado.
El resultado de esta intervención podremos comprobarlo el público el próximo 10 de septiembre, cuando el Panatenaico vuelva a convertirse en escenario de la ceremonia con motivo de la entrega de la llama de los Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026. Temas Juegos Olímpicos Monumentos historia Grecia comentarios Reportar un error La puesta a punto del estadio Panatenaico: sus mármoles vuelven a brillar tras una limpieza El estadio ateniense está siendo sometido, por primera vez en más de un siglo, a una limpieza que busca recuperar su esplendor Regala esta noticia Añádenos en Google Labores de limpieza del estadio Panatenaico de Atenas. (ABC) Marta Cañete Corresponsal en Atenas 18/08/2026 a las 16:48h. El estadio Panatenaico o `Kalimármaro´, como lo llaman los atenienses y cuyo nombre significa precisamente `mármol bello´, forma parte de la historia de Atenas y también de la historia del olimpismo moderno.
El actual monumento fue reconstruido a finales del siglo XIX sobre las ruinas ... de un antiguo estadio utilizado por los griegos y los romanos para las competiciones atléticas y fue elegido para acoger los Juegos Olímpicos de 1896, los primeros de la era moderna. Construido íntegramente con mármol blanco del Pentélico, el mismo material utilizado en la construcción del Partenón, el estadio ha acogido durante sus 120 años de existencia acontecimientos deportivos, ceremonias y espectáculos culturales. Cada cuatro años, además, sus gradas y su pista se convierten en el escenario de una de las ceremonias más simbólicas de los Juegos Olímpicos: la entrega de la llama olímpica al país que acoge los juegos.
La última ceremonia tuvo lugar en 2024, antes del inicio de los Juegos Olímpicos de París, y contó con la actuación de la artista griega Nana Mouskouri, que interpretó los himnos griego y francés. La próxima gran ceremonia tendrá lugar en 2028, con motivo de juegos de Los Ángeles. Durante los Juegos Olímpicos de Atenas de 2004, el estadio fue, además, la sede de la competición de tiro con arco y la meta de la maratón.
Cada mes de noviembre, además, el Kalimármaro vuelve a llenarse de corredores porque el monumento es la meta de la Maratón Clásica de Atenas, la prueba que recorre los 42,195 kilómetros que separan Atenas de Maratón, es decir, el mismo recurrido que el soldado ateniense Filípides realizó para anunciar la victoria de los griegos sobre los persas. Según el relato histórico, el soldado murió poco después de comunicar la noticia debido al esfuerzo realizado. A esa intensa actividad deportiva se suma a que en los últimos años el estadio se ha convertido en uno de los grandes escenarios culturales de la capital griega.
Sus cerca de 50 filas de gradas han acogido a miles de espectadores que han acudido a conciertos de artistas consagrados nacionales, como Sakis Rouvás, e internacionales. En julio de 2024 actuaron José Carreras y Plácido Domingo; en septiembre de 2025, el público escuchó a Ludovico Einaudi bajo la luz de la luna y, en octubre de ese mismo año, el estadio volvió a vibrar con la música de Robbie Williams. Además de las competiciones, conciertos y ceremonias, cientos de turistas recorren diariamente el monumento, se sientan en sus gradas y caminan sobre la piedra que, pese a su resistencia, también sufre por el uso continuado.
El resultado se traduce en una acumulación progresiva de suciedad que ha ido cubriendo parte de la superficie del mármol y que, en algunas zonas, ha restado intensidad al característico brillo dorado de los mármoles procedentes de las canteras de Diónisos (norte de Atenas). Por esta razón, y sin la intención de devolver a la piedra un tono blanco impoluto, sino de recuperar parte de la luminosidad propia del mármol pentélico sin borrar las huellas que el tiempo ha dejado sobre la piedra, el Comité Olímpico Helénico, encargado de la gestión del monumento, ha puesto en marcha la limpieza integral del estadio. Un trabajo delicado Newsletter Precisamente ese objetivo convierte en la tarea en una labor delicada y más complicada de lo que parece.
Para eliminar la suciedad acumulada sobre los mármoles sin destruir la pátina que el paso del tiempo ha ido depositando sobre su superficie, se está empleado agua y una maquinaria especial que expulsa el líquido a baja presión. Esta técnica permite retirar la suciedad sin ejercer una presión excesiva sobre la piedra. Esta técnica forma parte de los procedimientos no invasivos empleados también en la limpieza y conservación de los monumentos de la Acrópolis.
Al igual que en la limpieza de los templos de la Acrópolis, en el Kalimármaro cada superficie debe tratarse de manera que se elimine la suciedad pero que conserve todo aquello que forma parte de la historia del monumento. Cabe destacar que, en este tipo de intervenciones, limpiar demasiado puede originar daños irreversibles en los monumentos. También se emplea vapor para despegar los chicles que algunos visitantes poco cuidadosos dejan pegados sobre el mármol, así como para tratar manchas difíciles como las producen refrescos y otras bebidas que se consumen durante algunos de los eventos celebrados en el estadio.
Uno de los mayores retos para los equipos de limpieza y conservación en eliminar las marcas que dejan los zapatos de tacón alto sobre la piedra, una de las razones por las que este tipo de calzado está prohibido en la mayoría de los sitios arqueológicos de Grecia, incluidos la Acrópolis y el Odeón de Herodes. Según ha explicado el Comité Olímpico Helénico en un comunicado, la limpieza se está llevando a cabo respetando plenamente el valor histórico y arquitectónico del estadio. La intervención está, además, bajo la supervisión del arquitecto y jefe del Servicio de Restauración de la Acrópolis, Manolis Korres y de otros expertos del Ministerio de Cultura.
La iniciativa cuenta con la financiación parcial de un patrocinador privado. El resultado de esta intervención podremos comprobarlo el público el próximo 10 de septiembre, cuando el Panatenaico vuelva a convertirse en escenario de la ceremonia con motivo de la entrega de la llama de los Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026. Temas Juegos Olímpicos Monumentos historia Grecia comentarios Reportar un error Navegación, música y manos libres del móvil en la misma pantalla para modernizar el coche Alejandra Santisteban Guiu Marta González, monja de clausura: «Salgo del convento dos veces a la semana, pero con permiso»
Borja Sánchez Jesulín de Ubrique, sobre su infancia: «No fue la de un niño normal porque tenía una responsabilidad muy grande. Con 13 años tenía que dar de comer a toda mi familia» Marina Ortiz