La Reserva Federal vuelve a mantener los tipos sin cambios por quinta reunión consecutiva
El banco central estadounidense, con su presidente Kevin Wash a la cabeza, mantiene el precio del dinero en su segunda reunión entre el 3,5% y el 3,75%. había decidido congelar el precio del dinero e
La Reserva Federal vuelve a mantener los tipos sin cambios por quinta reunión consecutiva El banco central estadounidense, con su presidente Kevin Wash a la cabeza, mantiene el precio del dinero en su segunda reunión entre el 3,5% y el 3,75%. El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Kevin Warsh. Li Yuanqing / Xinhua News / Europa Press Juan Gabriel García Nueva York — 29 de julio de 2026 20:01 h Actualizado el 29/07/2026 20:02 h 0 La Reserva Federal ha decidido mantener los tipos de interés en Estados Unidos sin cambios por quinta reunión consecutiva.
En la reunión de junio, el banco central estadounidense había decidido congelar el precio del dinero entre el 3,5% y el 3,75%. La segunda reunión de la Fed presidida por Warsh estaba marcada por la incertidumbre. Y no por el último volantazo en Oriente Medio, donde la guerra de Irán ha vuelto a escalar.
El nuevo presidente de la Reserva Federal ya dejó claro en su estreno que iba a optar por una política de comunicación más opaca, y así ha sido. Los analistas de Wall Street habían llegado a la jornada de hoy sin saber a ciencia cierta a qué atenerse. Algo muy distinto a lo que el predecesor de Warsh, Jerome Powell, tenía acostumbrados a los inversores.
En medio de la crisis de credibilidad que ha comportado la campaña de presiones del presidente estadounidense para interferir en la política monetaria y la nominación del mismo Warsh -su candidato- como nuevo presidente, la decisión de terminar la práctica de publicar directrices prospectivas explícitas suma más inseguridad en torno a la institución. El banco central estadounidense, referente para el resto de bancos centrales e inversores, ha optado por ser otro elemento más de angustia para el sector financiero. Por si no fuera suficiente, el banco central estadounidense llegaba a la sesión de este mes de junio en una posición envenenada: subiera, bajara o mantuviese los tipos, cualquier decisión sería observada con reticencia.
La congelación de los tipos entre el 3,5% y el 3,75% era la opción más conservadora, y la más esperada por los inversores, aunque podría comportar el riesgo de que la inflación, ahora en torno al 3,5%, volviera a dispararse. En el caso de bajar los tipos, Warsh quedaría retratado como un títere de los caprichos de Trump. Desde que regresó al poder, el mandatario ha orquestado una campaña de presiones contra la Fed para influir en sus decisiones y lograr que baje los tipos de interés.
Por no mencionar que Warsh fue nominado al cargo por el republicano mientras acosaba a Powell para que cediera en sus deseos. Paradójicamente, a pesar de ser un desafío directo a las presiones del republicano, subir los tipos también podría poner en duda la credibilidad de la Fed. El repunte inflacionario está dominado por el shock energético derivado del bloqueo de Ormuz, más que por un recalentamiento de la demanda interna.
Por lo tanto, lo que apaciguaría realmente la inflación es que se terminara la guerra - o que al menos el paso marítimo pudiera ser transitable otra vez-, y no un descenso de la demanda provocado por un aumento del precio del dinero. La justificación económica de esta subida de precios sería difícil de sostener: primero, por el riesgo de comprometer el crecimiento económico del país; y segundo, porque la inflación ya ha bajado del 4,2% registrado en mayo, al 3,5% de junio. Actualmente, el gasto de los hogares ha perdido fuerza por el alto coste de vida, y gran parte del crecimiento económico se sostiene sobre el boom de la inteligencia artificial.
Además, aplicar una subida ahora podría ser interpretado como la primera de muchas más. Algo que, de hecho, los mercados esperaban más para setiembre que para esta reunión. Etiquetas / Economía / Tipos de Interés / Economía / Estados Unidos La Reserva Federal vuelve a mantener los tipos sin cambios por quinta reunión consecutiva El banco central estadounidense, con su presidente Kevin Wash a la cabeza, mantiene el precio del dinero en su segunda reunión entre el 3,5% y el 3,75%.
El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Kevin Warsh. Li Yuanqing / Xinhua News / Europa Press Juan Gabriel García Nueva York — 29 de julio de 2026 20:01 h Actualizado el 29/07/2026 20:02 h 0 La Reserva Federal ha decidido mantener los tipos de interés en Estados Unidos sin cambios por quinta reunión consecutiva. En la reunión de junio, el banco central estadounidense había decidido congelar el precio del dinero entre el 3,5% y el 3,75%.
La segunda reunión de la Fed presidida por Warsh estaba marcada por la incertidumbre. Y no por el último volantazo en Oriente Medio, donde la guerra de Irán ha vuelto a escalar. El nuevo presidente de la Reserva Federal ya dejó claro en su estreno que iba a optar por una política de comunicación más opaca, y así ha sido.
Los analistas de Wall Street habían llegado a la jornada de hoy sin saber a ciencia cierta a qué atenerse. Algo muy distinto a lo que el predecesor de Warsh, Jerome Powell, tenía acostumbrados a los inversores. En medio de la crisis de credibilidad que ha comportado la campaña de presiones del presidente estadounidense para interferir en la política monetaria y la nominación del mismo Warsh -su candidato- como nuevo presidente, la decisión de terminar la práctica de publicar directrices prospectivas explícitas suma más inseguridad en torno a la institución.
El banco central estadounidense, referente para el resto de bancos centrales e inversores, ha optado por ser otro elemento más de angustia para el sector financiero. Por si no fuera suficiente, el banco central estadounidense llegaba a la sesión de este mes de junio en una posición envenenada: subiera, bajara o mantuviese los tipos, cualquier decisión sería observada con reticencia. La congelación de los tipos entre el 3,5% y el 3,75% era la opción más conservadora, y la más esperada por los inversores, aunque podría comportar el riesgo de que la inflación, ahora en torno al 3,5%, volviera a dispararse.
En el caso de bajar los tipos, Warsh quedaría retratado como un títere de los caprichos de Trump. Desde que regresó al poder, el mandatario ha orquestado una campaña de presiones contra la Fed para influir en sus decisiones y lograr que baje los tipos de interés. Por no mencionar que Warsh fue nominado al cargo por el republicano mientras acosaba a Powell para que cediera en sus deseos.
Paradójicamente, a pesar de ser un desafío directo a las presiones del republicano, subir los tipos también podría poner en duda la credibilidad de la Fed. El repunte inflacionario está dominado por el shock energético derivado del bloqueo de Ormuz, más que por un recalentamiento de la demanda interna. Por lo tanto, lo que apaciguaría realmente la inflación es que se terminara la guerra - o que al menos el paso marítimo pudiera ser transitable otra vez-, y no un descenso de la demanda provocado por un aumento del precio del dinero.
La justificación económica de esta subida de precios sería difícil de sostener: primero, por el riesgo de comprometer el crecimiento económico del país; y segundo, porque la inflación ya ha bajado del 4,2% registrado en mayo, al 3,5% de junio. Actualmente, el gasto de los hogares ha perdido fuerza por el alto coste de vida, y gran parte del crecimiento económico se sostiene sobre el boom de la inteligencia artificial. Además, aplicar una subida ahora podría ser interpretado como la primera de muchas más.
Algo que, de hecho, los mercados esperaban más para setiembre que para esta reunión. Etiquetas / Economía / Tipos de Interés / Economía / Estados Unidos