Qué es una serie sísmica como la que sacude Granada: "Lo normal es que continúe"
La provincia de Granada ha registrado cerca de 500 terremotos en cinco días, en un fenómeno conocido como 'serie sísmica' que los expertos creen que continuará, aunque irá "reduciéndose en cuanto a nú
Qué es una serie sísmica como la que sacude Granada: “Lo normal es que continúe” La provincia de Granada ha registrado cerca de 500 terremotos en cinco días, en un fenómeno conocido como 'serie sísmica' que los expertos creen que continuará, aunque irá “reduciéndose en cuanto a número e intensidad” — Dos terremotos de 4,8 en cuatro días ponen a Granada ante uno de sus peores episodios sísmicos: “Tenemos miedo” Imágenes de los destrozos causado por el terremoto en Granada. Arsenio Zurita / Ep Gemma Barra 19 de agosto de 2026 13:41 h 0 Granada lleva cinco días en movimiento. Desde el pasado 14 de agosto, el Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha localizado cerca de 500 terremotos en el área metropolitana, principalmente en torno a Alhendín, Gójar, La Zubia, Ogíjares y Armilla.
Aunque dos de ellos han alcanzado una magnitud de 4,8 Mw —cifras próximas a las del terremoto de Lorca en 2011, que alcanzaron los 5,2— el resto de movimientos sísmicos han sido de menor magnitud y poca profundidad. La sucesión de terremotos que está viviendo la provincia andaluza se denomina 'serie sísmica'. Este fenómeno consiste en la concatenación de movimientos relacionados entre sí en una misma zona, pero de magnitudes diferentes.
Aunque podría confundirse con un en enjambre sísmico, no lo es. “Un enjambre es cuando tenemos un número elevado de terremotos, en una área y tiempo determinados, pero todos tienen más o menos la misma magnitud”, explica a elDiario.es el geólogo y divulgador científico, Nahúm Méndez Chazarra. En Granada, en cambio, se están registrando desde pequeños movimientos hasta terremotos de magnitud 4,8. La diversidad de magnitudes hace que este fenómeno se denomine como serie y no como enjambre.
El efecto cascada Pese a que es “pronto para conclusiones”, una de las posibilidades que contemplan los expertos es que alguno de los movimientos correspondan a un “efecto cascada”. Un terremoto puede “sobrecargar las fallas que están cerca” y provocar otro movimiento “en otra falla o en otro segmento cercano”, explica Méndez. Además, si el nuevo terremoto alcanza una magnitud suficientemente elevada, puede generar sus propias réplicas.
El proceso puede continuar así de forma sucesiva: “A veces puede ser un efecto cascada o un efecto dominó, en el que un terremoto va generando otros”. Aunque no se puede determinar exactamente qué mecanismo está detrás de la secuencia, “los científicos están trabajando casi sin descanso porque quieren saber qué está pasando”, apunta el sismólogo. Lo normal es que este tipo de sismicidad continúe Nahúm Méndez Chazarra — Sismólogo Tampoco se puede predecir cuándo ocurrirá el próximo sismo, ni cuando finalizará la serie: “No hay forma de anticipar el final de la secuencia”, aclara el experto.
No obstante, durante los próximos días no sería “extraño” que los movimientos continuaran. El experto lo ejemplifica con el antecedente de Santa Fe y Atarfe en 2020 y 2021, cuando se registraron más de 3.000 terremotos y varios superaron la magnitud 4, con movimientos que se prolongaron durante meses. “Lo normal es que ese tipo de sismicidad continúe durante un tiempo”, señala Mendez, quien subraya que “no se pueden descartar” terremotos en los próximos días. La expectativa es que “vayan reduciéndose en cuanto a número e intensidad” y la serie vaya decayendo poco a poco.
Granada, territorio sísmico La provincia de Granada se encuentra en una de las áreas sísmicamente activas de la península, por lo que “no ocurre todos los años, pero está en riesgo” y no es “algo extraño” que se produzcan movimientos. Este riesgo se debe a que “el continente africano y Eurasia están colisionando” y la energía de ese choque se concentra en el sureste peninsular. Las rocas, sometidas a esta presión durante largos períodos, van acumulando tensión hasta que no pueden seguir soportándola: “Tienen cierta capacidad de deformación, pero llega determinado momenten en el que, finalmente, se rompen y la energía se libera en forma de terremoto”, apunta Méndez.
El experto lo ilustra con una goma elástica: “Comenzamos a estirarla poco a poco, hasta que llega un momento que no da más de sí, se rompe y cuando se rompe, salta”. Las magnitudes registradas estos días tampoco son inéditas en la provincia. El catálogo histórico recogido por el experto identifica varios movimientos de intensidad V en el territorio: uno en 1955, otro en 1956 y otro en 1984, así como otros de menor magnitud.
Lo “extraordinario”, señala, reside en la serie sísmica: “Tenemos ya una serie de terremotos más continúos y un poco más difícil de aguantar”. La magnitud no determina los daños Los daños que causa un terremoto no pueden identificarse únicamente por la magnitud del fenómeno. Véase el terremoto de Lorca en 2011, que resultó ser más destructivo, pese a presentar magnitudes similares a la de los actuales.
Méndez indica que se trata de una cuestión “multifactorial”, en la que influyen la cercanía al epicentro, la profundidad, el tipo de suelo y las características de los edificios. “Cuando está más cerca de la superficie, los daños son también mucho mayores en el área del epicentro”, matiza. También influye el terreno; en zonas como la Vega de Granada o la del Valle del Guadalentín, las ondas sísmicas “pierden mucha velocidad y se amplifican” porque tienen materiales blandos. Otro factor importante es la “vulnerabilidad de las construcciones”.
El experto apunta la antigüedad de estas y las normas sismorresistentes aplicadas en el momento de construcción como factores para que un terremoto tenga consecuencias diferentes: “Un terremoto que, en un momento dato, no puede causar muchos daños, pueda ser muchísimo más destructivo”. En este contexto, algunos espacios afectados por los temblores han ido reabierto con protocolos de evacuación preparados ante nuevas sacudidas. “Siempre tenemos que tener todo muy bien preparado”, explica el experto en relación con las zonas sísmicamente activas. Es necesario, para que si se vuelve a producir, “se pueda hacer una evacuación rápida, sin problemas”.
Etiquetas / Sociedad / Sociedad / Terremotos / Granada / Desastres naturales / Ciencia / Emergencias Qué es una serie sísmica como la que sacude Granada: “Lo normal es que continúe” La provincia de Granada ha registrado cerca de 500 terremotos en cinco días, en un fenómeno conocido como 'serie sísmica' que los expertos creen que continuará, aunque irá “reduciéndose en cuanto a número e intensidad” — Dos terremotos de 4,8 en cuatro días ponen a Granada ante uno de sus peores episodios sísmicos: “Tenemos miedo” Imágenes de los destrozos causado por el terremoto en Granada. Arsenio Zurita / Ep Gemma Barra 19 de agosto de 2026 13:41 h 0 Granada lleva cinco días en movimiento. Desde el pasado 14 de agosto, el Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha localizado cerca de 500 terremotos en el área metropolitana, principalmente en torno a Alhendín, Gójar, La Zubia, Ogíjares y Armilla.
Aunque dos de ellos han alcanzado una magnitud de 4,8 Mw —cifras próximas a las del terremoto de Lorca en 2011, que alcanzaron los 5,2— el resto de movimientos sísmicos han sido de menor magnitud y poca profundidad. La sucesión de terremotos que está viviendo la provincia andaluza se denomina 'serie sísmica'. Este fenómeno consiste en la concatenación de movimientos relacionados entre sí en una misma zona, pero de magnitudes diferentes.
Aunque podría confundirse con un en enjambre sísmico, no lo es. “Un enjambre es cuando tenemos un número elevado de terremotos, en una área y tiempo determinados, pero todos tienen más o menos la misma magnitud”, explica a elDiario.es el geólogo y divulgador científico, Nahúm Méndez Chazarra. En Granada, en cambio, se están registrando desde pequeños movimientos hasta terremotos de magnitud 4,8. La diversidad de magnitudes hace que este fenómeno se denomine como serie y no como enjambre.
El efecto cascada Pese a que es “pronto para conclusiones”, una de las posibilidades que contemplan los expertos es que alguno de los movimientos correspondan a un “efecto cascada”. Un terremoto puede “sobrecargar las fallas que están cerca” y provocar otro movimiento “en otra falla o en otro segmento cercano”, explica Méndez. Además, si el nuevo terremoto alcanza una magnitud suficientemente elevada, puede generar sus propias réplicas.
El proceso puede continuar así de forma sucesiva: “A veces puede ser un efecto cascada o un efecto dominó, en el que un terremoto va generando otros”. Aunque no se puede determinar exactamente qué mecanismo está detrás de la secuencia, “los científicos están trabajando casi sin descanso porque quieren saber qué está pasando”, apunta el sismólogo. Lo normal es que este tipo de sismicidad continúe Nahúm Méndez Chazarra — Sismólogo Tampoco se puede predecir cuándo ocurrirá el próximo sismo, ni cuando finalizará la serie: “No hay forma de anticipar el final de la secuencia”, aclara el experto.
No obstante, durante los próximos días no sería “extraño” que los movimientos continuaran. El experto lo ejemplifica con el antecedente de Santa Fe y Atarfe en 2020 y 2021, cuando se registraron más de 3.000 terremotos y varios superaron la magnitud 4, con movimientos que se prolongaron durante meses. “Lo normal es que ese tipo de sismicidad continúe durante un tiempo”, señala Mendez, quien subraya que “no se pueden descartar” terremotos en los próximos días. La expectativa es que “vayan reduciéndose en cuanto a número e intensidad” y la serie vaya decayendo poco a poco.
Granada, territorio sísmico La provincia de Granada se encuentra en una de las áreas sísmicamente activas de la península, por lo que “no ocurre todos los años, pero está en riesgo” y no es “algo extraño” que se produzcan movimientos. Este riesgo se debe a que “el continente africano y Eurasia están colisionando” y la energía de ese choque se concentra en el sureste peninsular. Las rocas, sometidas a esta presión durante largos períodos, van acumulando tensión hasta que no pueden seguir soportándola: “Tienen cierta capacidad de deformación, pero llega determinado momenten en el que, finalmente, se rompen y la energía se libera en forma de terremoto”, apunta Méndez.
El experto lo ilustra con una goma elástica: “Comenzamos a estirarla poco a poco, hasta que llega un momento que no da más de sí, se rompe y cuando se rompe, salta”. Las magnitudes registradas estos días tampoco son inéditas en la provincia. El catálogo histórico recogido por el experto identifica varios movimientos de intensidad V en el territorio: uno en 1955, otro en 1956 y otro en 1984, así como otros de menor magnitud.
Lo “extraordinario”, señala, reside en la serie sísmica: “Tenemos ya una serie de terremotos más continúos y un poco más difícil de aguantar”. La magnitud no determina los daños Los daños que causa un terremoto no pueden identificarse únicamente por la magnitud del fenómeno. Véase el terremoto de Lorca en 2011, que resultó ser más destructivo, pese a presentar magnitudes similares a la de los actuales.
Méndez indica que se trata de una cuestión “multifactorial”, en la que influyen la cercanía al epicentro, la profundidad, el tipo de suelo y las características de los edificios. “Cuando está más cerca de la superficie, los daños son también mucho mayores en el área del epicentro”, matiza. También influye el terreno; en zonas como la Vega de Granada o la del Valle del Guadalentín, las ondas sísmicas “pierden mucha velocidad y se amplifican” porque tienen materiales blandos. Otro factor importante es la “vulnerabilidad de las construcciones”.
El experto apunta la antigüedad de estas y las normas sismorresistentes aplicadas en el momento de construcción como factores para que un terremoto tenga consecuencias diferentes: “Un terremoto que, en un momento dato, no puede causar muchos daños, pueda ser muchísimo más destructivo”. En este contexto, algunos espacios afectados por los temblores han ido reabierto con protocolos de evacuación preparados ante nuevas sacudidas. “Siempre tenemos que tener todo muy bien preparado”, explica el experto en relación con las zonas sísmicamente activas. Es necesario, para que si se vuelve a producir, “se pueda hacer una evacuación rápida, sin problemas”.
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