El calor reduce la actividad de los gatos... pero no su necesidad de jugar cada día
El ejercicio continúa siendo importante durante el verano, pero debe adaptarse al calor.
ÚLTIMA HORADetenido un hombre como presunto asesino de la mujer de 34 años apuñalada en Barcelona economíaCaixaBank bate récord de beneficio semestral tras ganar más de 3.200 millones, un 8,5% más El calor reduce la actividad de los gatos pero no su necesidad de jugarLa estimulación del gato a través del juego favorece un correcto desarrollo físico y psíquico del animal.©GTRESONLINEEscucha este artículoGatosNoticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 29 jul 2026 - 07:24Inés LópezWhatsAppTwitterFacebookLinkedinTelegramBeloudCopiar URLEl ejercicio continúa siendo importante durante el verano, pero debe adaptarse al calor.Más juego y menos estrés: ideas sencillas para enriquecer el día a día de los gatos.Las altas temperaturas también modifican el comportamiento cotidiano de los gatos. Durante los meses de verano, muchos animales reducen sus desplazamientos, buscan las zonas más frescas de la vivienda y pasan más tiempo descansando para evitar un gasto excesivo de energía. Aunque esta respuesta resulta natural, una inactividad prolongada puede limitar la estimulación física y mental que necesitan para mantener su bienestar.El ejercicio continúa siendo importante durante el verano, pero debe adaptarse al calor, a la edad y a las condiciones físicas de cada gato.
Las sesiones intensas o realizadas en las horas centrales del día pueden resultar contraproducentes, por lo que es preferible concentrar el juego durante las primeras horas de la mañana o al caer la tarde, cuando la temperatura suele ser más baja."Durante el verano, el juego no desaparece, sino que se transforma en interacciones más cortas y en horarios frescos, pero siguen siendo necesarias para que nuestros gatos puedan mantener su equilibrio físico y emocional y prevenir problemas derivados del aburrimiento o la falta de estimulación ambiental", explica Eva Sánchez-Paniagua, veterinaria de Clinicanimal, la red de clínicas veterinarias de Tiendanimal.¿Tu gato está gordo? Pautas y consejos para ayudarle a adelgazarLas actividades que reproducen conductas propias de la caza, como perseguir, acechar o atrapar objetos, permiten mantener activo al animal sin necesidad de someterlo a sesiones largas. Es aconsejable realizar varios periodos breves de juego a lo largo del día y detener la actividad cuando el gato pierda interés, jadee o busque alejarse hacia una zona de descanso.No todos los ejemplares muestran el mismo nivel de actividad.
Los gatos jóvenes suelen demandar más interacción, mientras que los animales mayores, con sobrepeso o con problemas de movilidad pueden necesitar ejercicios más suaves. En todos los casos, el objetivo debe ser estimularlos sin obligarlos a moverse cuando están cansados o sienten demasiado calor.El entorno doméstico también puede favorecer el ejercicio espontáneo. Distribuir juguetes en distintos puntos, cambiar periódicamente su ubicación o facilitar el acceso a espacios verticales anima al gato a explorar y desplazarse.
Estas modificaciones deben realizarse sin saturar el hogar de estímulos y respetando siempre las zonas que el animal utiliza para descansar o esconderse.Durante el verano, el juego no desaparece, sino que se transforma en interacciones más cortas y en horarios frescosTambién, los rascadores cumplen igualmente una función relevante. Además de ayudar al mantenimiento de las uñas, permiten que el gato estire la musculatura, marque su territorio y libere energía mediante una conducta propia de la especie. Los modelos situados a ras de suelo pueden ser especialmente accesibles durante los días calurosos, ya que no exigen grandes saltos o desplazamientos."Los rascadores son esenciales para el bienestar físico y emocional del gato, por lo que contar con opciones accesibles y bien ubicadas en verano favorece que el animal pueda mantenerse activo sin sobreesfuerzos innecesarios y expresar conductas propias de la especie de forma adecuada", asegura Sánchez-Paniagua.La reducción de la actividad debe compensarse también con una estimulación mental adecuada.
Esconder pequeñas porciones de comida, introducir variaciones en las rutinas de juego o permitir que el animal observe el exterior desde una ventana protegida son algunas formas de mantener su curiosidad. Las propuestas deben plantearse de manera gradual para evitar frustración o estrés.¿Es tu casa 'cat-friendly'?: manual definitivo para crear el hogar ideal para tu gatoEl descanso, sin embargo, sigue siendo esencial. El gato debe disponer de varias superficies frescas, lugares ventilados y espacios alejados del sol directo entre los que pueda elegir.
No conviene despertarlo repetidamente para jugar ni insistir cuando prefiere permanecer tumbado, ya que la regulación de la actividad también forma parte de su respuesta frente al calor.Por otro lado, la hidratación adquiere una importancia adicional cuando aumenta el ejercicio. Los gatos no siempre beben suficiente agua de manera espontánea, por lo que conviene mantener varios recipientes limpios, renovar su contenido con frecuencia y colocarlos lejos del arenero y de las zonas más calurosas."La deshidratación es uno de los riesgos más comunes en esta época, por lo que es imprescindible facilitar el acceso al agua y fomentar su consumo, clave para prevenir episodios de deshidratación y contribuir al correcto funcionamiento del organismo, especialmente del sistema urinario", expresa la veterinaria. "El bienestar en verano no depende de grandes cambios, sino de pequeños ajustes en la rutina diaria"Además, incorporar alimento húmedo a la dieta o combinarlo con la alimentación habitual "puede ayudar a aumentar la ingesta total de agua, especialmente en gatos con tendencia a beber poco", añade.La observación diaria permite comprobar si la menor actividad responde únicamente al calor o puede estar relacionada con un problema de salud.
Una apatía intensa, la negativa persistente a jugar, la pérdida de apetito, el jadeo, la debilidad o los cambios bruscos de comportamiento requieren atención veterinaria, especialmente si aparecen después de una exposición a temperaturas elevadas."El bienestar en verano no depende de grandes cambios, sino de pequeños ajustes en la rutina diaria, para lo que es esencial observar al animal, entender sus necesidades y ofrecerle opciones adaptadas", concluye Sánchez-Paniagua.Conforme a los criterios de¿Por qué confiar en nosotros?Más información sobre:GatosBienestar animal Mostrar comentarios Comentarios El calor reduce la actividad de los gatos pero no su necesidad de jugarLa estimulación del gato a través del juego favorece un correcto desarrollo físico y psíquico del animal.©GTRESONLINEEscucha este artículoGatosNoticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 29 jul 2026 - 07:24Inés LópezWhatsAppTwitterFacebookLinkedinTelegramBeloudCopiar URLEl ejercicio continúa siendo importante durante el verano, pero debe adaptarse al calor.Más juego y menos estrés: ideas sencillas para enriquecer el día a día de los gatos.Las altas temperaturas también modifican el comportamiento cotidiano de los gatos. Durante los meses de verano, muchos animales reducen sus desplazamientos, buscan las zonas más frescas de la vivienda y pasan más tiempo descansando para evitar un gasto excesivo de energía. Aunque esta respuesta resulta natural, una inactividad prolongada puede limitar la estimulación física y mental que necesitan para mantener su bienestar.El ejercicio continúa siendo importante durante el verano, pero debe adaptarse al calor, a la edad y a las condiciones físicas de cada gato.
Las sesiones intensas o realizadas en las horas centrales del día pueden resultar contraproducentes, por lo que es preferible concentrar el juego durante las primeras horas de la mañana o al caer la tarde, cuando la temperatura suele ser más baja."Durante el verano, el juego no desaparece, sino que se transforma en interacciones más cortas y en horarios frescos, pero siguen siendo necesarias para que nuestros gatos puedan mantener su equilibrio físico y emocional y prevenir problemas derivados del aburrimiento o la falta de estimulación ambiental", explica Eva Sánchez-Paniagua, veterinaria de Clinicanimal, la red de clínicas veterinarias de Tiendanimal.¿Tu gato está gordo? Pautas y consejos para ayudarle a adelgazarLas actividades que reproducen conductas propias de la caza, como perseguir, acechar o atrapar objetos, permiten mantener activo al animal sin necesidad de someterlo a sesiones largas. Es aconsejable realizar varios periodos breves de juego a lo largo del día y detener la actividad cuando el gato pierda interés, jadee o busque alejarse hacia una zona de descanso.No todos los ejemplares muestran el mismo nivel de actividad.
Los gatos jóvenes suelen demandar más interacción, mientras que los animales mayores, con sobrepeso o con problemas de movilidad pueden necesitar ejercicios más suaves. En todos los casos, el objetivo debe ser estimularlos sin obligarlos a moverse cuando están cansados o sienten demasiado calor.El entorno doméstico también puede favorecer el ejercicio espontáneo. Distribuir juguetes en distintos puntos, cambiar periódicamente su ubicación o facilitar el acceso a espacios verticales anima al gato a explorar y desplazarse.
Estas modificaciones deben realizarse sin saturar el hogar de estímulos y respetando siempre las zonas que el animal utiliza para descansar o esconderse.Durante el verano, el juego no desaparece, sino que se transforma en interacciones más cortas y en horarios frescosTambién, los rascadores cumplen igualmente una función relevante. Además de ayudar al mantenimiento de las uñas, permiten que el gato estire la musculatura, marque su territorio y libere energía mediante una conducta propia de la especie. Los modelos situados a ras de suelo pueden ser especialmente accesibles durante los días calurosos, ya que no exigen grandes saltos o desplazamientos."Los rascadores son esenciales para el bienestar físico y emocional del gato, por lo que contar con opciones accesibles y bien ubicadas en verano favorece que el animal pueda mantenerse activo sin sobreesfuerzos innecesarios y expresar conductas propias de la especie de forma adecuada", asegura Sánchez-Paniagua.La reducción de la actividad debe compensarse también con una estimulación mental adecuada.
Esconder pequeñas porciones de comida, introducir variaciones en las rutinas de juego o permitir que el animal observe el exterior desde una ventana protegida son algunas formas de mantener su curiosidad. Las propuestas deben plantearse de manera gradual para evitar frustración o estrés.¿Es tu casa 'cat-friendly'?: manual definitivo para crear el hogar ideal para tu gatoEl descanso, sin embargo, sigue siendo esencial. El gato debe disponer de varias superficies frescas, lugares ventilados y espacios alejados del sol directo entre los que pueda elegir.
No conviene despertarlo repetidamente para jugar ni insistir cuando prefiere permanecer tumbado, ya que la regulación de la actividad también forma parte de su respuesta frente al calor.Por otro lado, la hidratación adquiere una importancia adicional cuando aumenta el ejercicio. Los gatos no siempre beben suficiente agua de manera espontánea, por lo que conviene mantener varios recipientes limpios, renovar su contenido con frecuencia y colocarlos lejos del arenero y de las zonas más calurosas."La deshidratación es uno de los riesgos más comunes en esta época, por lo que es imprescindible facilitar el acceso al agua y fomentar su consumo, clave para prevenir episodios de deshidratación y contribuir al correcto funcionamiento del organismo, especialmente del sistema urinario", expresa la veterinaria. "El bienestar en verano no depende de grandes cambios, sino de pequeños ajustes en la rutina diaria"Además, incorporar alimento húmedo a la dieta o combinarlo con la alimentación habitual "puede ayudar a aumentar la ingesta total de agua, especialmente en gatos con tendencia a beber poco", añade.La observación diaria permite comprobar si la menor actividad responde únicamente al calor o puede estar relacionada con un problema de salud.
Una apatía intensa, la negativa persistente a jugar, la pérdida de apetito, el jadeo, la debilidad o los cambios bruscos de comportamiento requieren atención veterinaria, especialmente si aparecen después de una exposición a temperaturas elevadas."El bienestar en verano no depende de grandes cambios, sino de pequeños ajustes en la rutina diaria, para lo que es esencial observar al animal, entender sus necesidades y ofrecerle opciones adaptadas", concluye Sánchez-Paniagua.Conforme a los criterios de¿Por qué confiar en nosotros?