McLaren se suma a una F1 cada vez más igualada
La victoria de Norris en el GP de Hungría, en una carrera intensa, con luchas y estrategias diferentes, permite la reaparición de McLaren en la disputa por el título con Mercedes. Lo analiza el Podcas
McLaren se suma a una F1 cada vez más igualada La victoria de Norris en el GP de Hungría, en una carrera intensa, con luchas y estrategias diferentes, permite la reaparición de McLaren en la disputa por el título con Mercedes. Lo analiza el Podcast Técnica Fórmula 1 Carrera en el GP de F1 de Hungría X F1 Raúl Molina 29 de julio de 2026 12:06 h 0 El GP de F1 de Hungría dejó una de esas carreras que ayudan a reconciliarse, aunque sea parcialmente, con la Fórmula 1 de 2026. Sin el superclipping como protagonista absoluto, el Hungaroring permitió ver una prueba intensa, con luchas, estrategias diferentes y una pelea por la victoria que no quedó cerrada hasta muy tarde.
Una carrera que toca analizar a fondo en el primer episodio de la semana del Pocast Técnica Fórmula 1. Haciendo los deberes antes del verano Ganó Lando Norris, y no fue una victoria menor. McLaren ha dado un salto importante y ya no parece un equipo que aparece sólo cuando el circuito se adapta perfectamente a su coche.
En Hungría logró la pole, ganó la carrera y confirmó que se mete de lleno en la lucha con Mercedes, Ferrari y Red Bull por las posiciones importantes. Eso es, quizá, lo más interesante de esta temporada. Más allá de todos los problemas de esta normativa, hay campeonato.
Y no un campeonato pobre, sino uno con cuatro equipos capaces de pelear por poles, podios y victorias. Mercedes sigue teniendo una referencia enorme en Antonelli, Ferrari ha recuperado presencia con Hamilton y Leclerc, Red Bull sigue siendo competitivo con Verstappen y Hadjar, y ahora McLaren vuelve a golpear con Norris. El resultado final en Budapest habla de esa igualdad.
Norris ganó por delante de Hamilton, Leclerc, Antonelli, Verstappen, Hadjar y Russell. Siete pilotos de cuatro equipos distintos en la zona caliente de la carrera. Si uno mira sólo los nombres y las diferencias de rendimiento, la temporada tiene argumentos de sobra para enganchar.
El problema es que no siempre la normativa permite que esa igualdad se traduzca en espectáculo. En Hungría, al menos, la pista ayudó. Es un circuito donde adelantar nunca ha sido fácil, pero con más frenadas, menos tiempo a fondo y menos exposición al desastre energético que vimos en Spa.
Por eso la carrera pudo respirar mejor. La salida ya alteró el guión Piastri superó a Norris, que se fue ancho; Verstappen se colocó tercero; Leclerc perdió posiciones tras una mala arrancada; Hamilton quedó por delante del monegasco; Antonelli se situó sexto; y Russell cayó hasta el fondo por un problema técnico que Mercedes reconoció después. En pocos metros, el Gran Premio quedó abierto.
La lucha entre Hamilton y Verstappen fue uno de los grandes hilos de la carrera. El Ferrari salió con blandos e intentó el undercut parando pronto, en la vuelta 14, para quitarse de encima al Red Bull. Pero Verstappen volvió a demostrar que, incluso cuando no tiene el coche más rápido, puede sacar petróleo de cualquier oportunidad.
Su adelantamiento a Lawson y Hamilton en la vuelta 16 fue una de las maniobras del día. Red Bull también jugó bien con Hadjar. El francés volvió a hacer una carrera muy seria, supo leer su papel y permitió al equipo aprovechar una ventana mínima con sus dos coches en posiciones útiles.
No todo fue ritmo puro; hubo también inteligencia estratégica. En una temporada tan comprimida, eso marca diferencias. Ferrari dejó señales mixtas Hamilton estuvo en la pelea, pero acabó con una sanción de cinco segundos.
Leclerc tuvo momentos de mayor ritmo, aunque su carrera volvió a depender mucho del comportamiento de los neumáticos. El propio piloto explicó que había juegos de duros que funcionaban de forma muy distinta dentro del mismo rango, algo que condicionó fases enteras de la prueba. También hubo problemas para McLaren.
Piastri se detuvo en la vuelta 56 y abrió la puerta a dudas de fiabilidad justo cuando el equipo parece haber dado un salto competitivo. La victoria de Norris pesa mucho. Sin embargo, si McLaren quiere pelear con regularidad contra Mercedes, Ferrari y Red Bull, necesita que los dos coches puedan cerrar los domingos sin sobresaltos.
Antonelli se va cómodo a las vacaciones Antonelli, por su parte, no ganó esta vez, pero sigue liderando el Mundial con una renta muy cómoda. El italiano quizá no tuvo el fin de semana perfecto, pero volvió a estar arriba en una carrera en la que Russell quedó muy tocado. La temporada sigue avanzando y, salvo giro importante, Antonelli empieza a tener margen para gestionar.
Está claro que Hungría no arregla todos los problemas de la Fórmula 1 de 2026. Los adelantamientos siguen dependiendo demasiado de la gestión de potencia y no tanto del riesgo puro del piloto. Eso sí, vuelve a dejar patente algo muy importante: cuando el circuito no expone tanto las debilidades de los coches, esta temporada tiene mucho que ofrecer, parece la típica temporada con la que todos soñábamos, con varios equipos en la lucha.
Hay igualdad, hay tensión y hay varios equipos en condiciones de ganar. Y eso no es poco. De hecho, es muchísimo.
La pena es que la normativa no esté a la altura del campeonato que tenemos ahora mismo. Etiquetas / Competición y estilo McLaren se suma a una F1 cada vez más igualada La victoria de Norris en el GP de Hungría, en una carrera intensa, con luchas y estrategias diferentes, permite la reaparición de McLaren en la disputa por el título con Mercedes. Lo analiza el Podcast Técnica Fórmula 1 Carrera en el GP de F1 de Hungría X F1 Raúl Molina 29 de julio de 2026 12:06 h 0 El GP de F1 de Hungría dejó una de esas carreras que ayudan a reconciliarse, aunque sea parcialmente, con la Fórmula 1 de 2026.
Sin el superclipping como protagonista absoluto, el Hungaroring permitió ver una prueba intensa, con luchas, estrategias diferentes y una pelea por la victoria que no quedó cerrada hasta muy tarde. Una carrera que toca analizar a fondo en el primer episodio de la semana del Pocast Técnica Fórmula 1. Haciendo los deberes antes del verano Ganó Lando Norris, y no fue una victoria menor.
McLaren ha dado un salto importante y ya no parece un equipo que aparece sólo cuando el circuito se adapta perfectamente a su coche. En Hungría logró la pole, ganó la carrera y confirmó que se mete de lleno en la lucha con Mercedes, Ferrari y Red Bull por las posiciones importantes. Eso es, quizá, lo más interesante de esta temporada.
Más allá de todos los problemas de esta normativa, hay campeonato. Y no un campeonato pobre, sino uno con cuatro equipos capaces de pelear por poles, podios y victorias. Mercedes sigue teniendo una referencia enorme en Antonelli, Ferrari ha recuperado presencia con Hamilton y Leclerc, Red Bull sigue siendo competitivo con Verstappen y Hadjar, y ahora McLaren vuelve a golpear con Norris.
El resultado final en Budapest habla de esa igualdad. Norris ganó por delante de Hamilton, Leclerc, Antonelli, Verstappen, Hadjar y Russell. Siete pilotos de cuatro equipos distintos en la zona caliente de la carrera.
Si uno mira sólo los nombres y las diferencias de rendimiento, la temporada tiene argumentos de sobra para enganchar. El problema es que no siempre la normativa permite que esa igualdad se traduzca en espectáculo. En Hungría, al menos, la pista ayudó.
Es un circuito donde adelantar nunca ha sido fácil, pero con más frenadas, menos tiempo a fondo y menos exposición al desastre energético que vimos en Spa. Por eso la carrera pudo respirar mejor. La salida ya alteró el guión Piastri superó a Norris, que se fue ancho; Verstappen se colocó tercero; Leclerc perdió posiciones tras una mala arrancada; Hamilton quedó por delante del monegasco; Antonelli se situó sexto; y Russell cayó hasta el fondo por un problema técnico que Mercedes reconoció después.
En pocos metros, el Gran Premio quedó abierto. La lucha entre Hamilton y Verstappen fue uno de los grandes hilos de la carrera. El Ferrari salió con blandos e intentó el undercut parando pronto, en la vuelta 14, para quitarse de encima al Red Bull.
Pero Verstappen volvió a demostrar que, incluso cuando no tiene el coche más rápido, puede sacar petróleo de cualquier oportunidad. Su adelantamiento a Lawson y Hamilton en la vuelta 16 fue una de las maniobras del día. Red Bull también jugó bien con Hadjar.
El francés volvió a hacer una carrera muy seria, supo leer su papel y permitió al equipo aprovechar una ventana mínima con sus dos coches en posiciones útiles. No todo fue ritmo puro; hubo también inteligencia estratégica. En una temporada tan comprimida, eso marca diferencias.
Ferrari dejó señales mixtas Hamilton estuvo en la pelea, pero acabó con una sanción de cinco segundos. Leclerc tuvo momentos de mayor ritmo, aunque su carrera volvió a depender mucho del comportamiento de los neumáticos. El propio piloto explicó que había juegos de duros que funcionaban de forma muy distinta dentro del mismo rango, algo que condicionó fases enteras de la prueba.
También hubo problemas para McLaren. Piastri se detuvo en la vuelta 56 y abrió la puerta a dudas de fiabilidad justo cuando el equipo parece haber dado un salto competitivo. La victoria de Norris pesa mucho.
Sin embargo, si McLaren quiere pelear con regularidad contra Mercedes, Ferrari y Red Bull, necesita que los dos coches puedan cerrar los domingos sin sobresaltos. Antonelli se va cómodo a las vacaciones Antonelli, por su parte, no ganó esta vez, pero sigue liderando el Mundial con una renta muy cómoda. El italiano quizá no tuvo el fin de semana perfecto, pero volvió a estar arriba en una carrera en la que Russell quedó muy tocado.
La temporada sigue avanzando y, salvo giro importante, Antonelli empieza a tener margen para gestionar. Está claro que Hungría no arregla todos los problemas de la Fórmula 1 de 2026. Los adelantamientos siguen dependiendo demasiado de la gestión de potencia y no tanto del riesgo puro del piloto.
Eso sí, vuelve a dejar patente algo muy importante: cuando el circuito no expone tanto las debilidades de los coches, esta temporada tiene mucho que ofrecer, parece la típica temporada con la que todos soñábamos, con varios equipos en la lucha. Hay igualdad, hay tensión y hay varios equipos en condiciones de ganar. Y eso no es poco.
De hecho, es muchísimo. La pena es que la normativa no esté a la altura del campeonato que tenemos ahora mismo. Etiquetas / Competición y estilo