Dos de los tres acusados por la muerte de los 21 marineros del Pitanxo, ante el juez
Dos de los tres acusados por la muerte de 21 marineros en aguas de Terranova en febrero de 2022 se presentaron este miércoles, y tras un segundo llamamiento por parte del instructor Ismael Moreno , en
Dos de los tres acusados por la muerte de los 21 marineros del Pitanxo, ante el juez Solo Padín y el administrador acuden a la segunda cita con Ismael Moreno, después del plantón de julio Regala esta noticia Añádenos en Google El patrón Juan Padín, durante su primera declaración en la Audiencia Nacional. (EFE) Patricia Abet Santiago 05/08/2026 a las 18:59h. Dos de los tres acusados por la muerte de 21 marineros en aguas de Terranova en febrero de 2022 se presentaron este miércoles, y tras un segundo llamamiento por parte del instructor Ismael Moreno, en la Audiencia Nacional. Se trata de José Antonio Nores ...
Ortega, director de la flota, y de Juan Padín, patrón de la embarcación. Era la segunda oportunidad que el magistrado Ismael Moreno les daba para recibir en persona la notificación de apertura de juicio oral contra ellos y la amplísima documentación de cara al plenario que se celebrará en Madrid en los próximos meses. En la primera citación tras publicar el auto los tres implicados le habían dado plantón.
Lo justificaron de variopintas maneras, informando de que estaba de viaje en Uruguay, el primero de ellos; o de que no encontraba medios para viajar a la capital, como trató de esgrimir el capitán del buque naufragado ante la justicia, con nulo resultado. El instructor desoyó las excusas de los acusados y su intento de recibir estas notificaciones en Vigo y Marín, y los volvió a citar, dándoles un nuevo margen de 12 días. Este miércoles, la única ausencia fue la de José Antonio Nores Rodríguez, padre del otro acusado y administrador, que presentó un nuevo parte médico, distinto al anterior, en la víspera de la comparecencia.
La citación para comunicarles su procesamiento como acusados por las muertes es el colofón a una instrucción que se dilata ya cuatro años en el tiempo y que derivó el pasado mes en la apertura de juicio oral contra los tres implicados, que se exponen a condenas de hasta 9 años de prisión por el homicidio de los 21 marineros que aquella madrugada no sobrevivieron al naufragio en la gélidas aguas de Canadá. Tan solo salieron con vida de ese pesquero el patrón y su sobrino, los únicos que llegaron a vestirse los trajes de supervivencia, y un tercer tripulante, Samuel Kwesi, que aguantó vestido durante horas de pie en la misma balsa en la que vio morir a sus compañeros, uno a uno. Su declaración sobre cómo se produjo el hundimiento fue determinante a la hora de dirigir la acusación hacia Padín, que sigue manteniendo la versión de una parada repentina del buque como germen de la tragedia.
La confesión del tercer superviviente, sin embargo, unida a todas las diligencias técnicas y al propio descenso al pecio que las familias lograron tras meses de pugna con el Gobierno central revelan un encadenado de malas decisiones para no soltar las capturas que hizo desestabilizarse al barco y que se sumó a un aviso tardío de desalojo, por el que ahora Padín tendrá que dar explicaciones ante un tribunal. Las indagaciones a raíz del naufragio también dejaron al descubierto problemas previos, como la precaria situación en la que estaban los marineros (con las comunicaciones controladas, sin calefacción y con compañeros infectados de Covid conviviendo con ellos) y como modificaciones que se habían realizado en la embarcación y que no estaban registradas. En su auto de apertura de juicio oral, el juez requirió a los tres acusados para que depositasen 44 millones de euros como fianza para garantizar las responsabilidades pecuniarias que se les pudieran imponer.
También reclamó a la responsable civil subsidiaria, Pesquerías Nores, que prestase la misma cantidad de forma solidaria con los tres acusados, así como a la responsable civil, la seguradora British Marine Luxembourg. La Fiscalía reclama nueve años de cárcel para los tres acusados por imprudencia grave y uno contra los derechos de los trabajadores, así como la inhabilitación por un periodo de 13 años para la profesión de patrón de barco para Padín y otros 13 años de inhabilitación para administrar o dirigir empresas dedicadas a la pesca para ambos directivos de la armadora. Según la tesis de Ismael Moreno, el barco se hundió, entre otras causas, por la sobrecarga no controlada, así como por la falta de medidas de precaución ante la posibilidad de realizar una virada en condiciones meteorológicas muy adversas o la decisión del capitán de continuar el giro con mal tiempo, en lugar de tomar otras posibles alternativas más seguras, como su propia tripulación le gritó llegando a acusando de «asesino» minutos antes de que el buque se fuese a pique.
El peor naufragio Doce de los cuerpos nunca fueron rescatados. La autopsia del resto determinó que habían muerto por hipotermia, o ahogados, en las gélidas aguas canadienses En su crítica al trío de procesados, el magistrado señaló que el barco no estaba autorizado para navegar en zonas de formación de hielo y que sus tripulantes no tenían formación sobre los riesgos de hipotermia. Tampoco estaban familiarizados con los medios de salvamento, los procedimientos de abandono y los riesgos específicos de navegación en aguas frías, lo que salpica al resto de implicados en uno de los peores naufragios de la historia de España.
Doce de los cuerpos de los marineros que participaban de esa campaña en Terranova nunca fueron rescatados del mar, pese a los intentos de los primeros días. El resto, confirmaron las autopsias, murieron por ahogamiento o hipotermia. Temas Audiencia Nacional Naufragios Vigo España Canadá Covid-19 comentarios Reportar un error Dos de los tres acusados por la muerte de los 21 marineros del Pitanxo, ante el juez Solo Padín y el administrador acuden a la segunda cita con Ismael Moreno, después del plantón de julio Regala esta noticia Añádenos en Google El patrón Juan Padín, durante su primera declaración en la Audiencia Nacional. (EFE) Patricia Abet Santiago 05/08/2026 a las 18:59h.
Dos de los tres acusados por la muerte de 21 marineros en aguas de Terranova en febrero de 2022 se presentaron este miércoles, y tras un segundo llamamiento por parte del instructor Ismael Moreno, en la Audiencia Nacional. Se trata de José Antonio Nores ... Ortega, director de la flota, y de Juan Padín, patrón de la embarcación.
Era la segunda oportunidad que el magistrado Ismael Moreno les daba para recibir en persona la notificación de apertura de juicio oral contra ellos y la amplísima documentación de cara al plenario que se celebrará en Madrid en los próximos meses. En la primera citación tras publicar el auto los tres implicados le habían dado plantón. Lo justificaron de variopintas maneras, informando de que estaba de viaje en Uruguay, el primero de ellos; o de que no encontraba medios para viajar a la capital, como trató de esgrimir el capitán del buque naufragado ante la justicia, con nulo resultado.
El instructor desoyó las excusas de los acusados y su intento de recibir estas notificaciones en Vigo y Marín, y los volvió a citar, dándoles un nuevo margen de 12 días. Este miércoles, la única ausencia fue la de José Antonio Nores Rodríguez, padre del otro acusado y administrador, que presentó un nuevo parte médico, distinto al anterior, en la víspera de la comparecencia. La citación para comunicarles su procesamiento como acusados por las muertes es el colofón a una instrucción que se dilata ya cuatro años en el tiempo y que derivó el pasado mes en la apertura de juicio oral contra los tres implicados, que se exponen a condenas de hasta 9 años de prisión por el homicidio de los 21 marineros que aquella madrugada no sobrevivieron al naufragio en la gélidas aguas de Canadá.
Tan solo salieron con vida de ese pesquero el patrón y su sobrino, los únicos que llegaron a vestirse los trajes de supervivencia, y un tercer tripulante, Samuel Kwesi, que aguantó vestido durante horas de pie en la misma balsa en la que vio morir a sus compañeros, uno a uno. Su declaración sobre cómo se produjo el hundimiento fue determinante a la hora de dirigir la acusación hacia Padín, que sigue manteniendo la versión de una parada repentina del buque como germen de la tragedia. La confesión del tercer superviviente, sin embargo, unida a todas las diligencias técnicas y al propio descenso al pecio que las familias lograron tras meses de pugna con el Gobierno central revelan un encadenado de malas decisiones para no soltar las capturas que hizo desestabilizarse al barco y que se sumó a un aviso tardío de desalojo, por el que ahora Padín tendrá que dar explicaciones ante un tribunal.
Las indagaciones a raíz del naufragio también dejaron al descubierto problemas previos, como la precaria situación en la que estaban los marineros (con las comunicaciones controladas, sin calefacción y con compañeros infectados de Covid conviviendo con ellos) y como modificaciones que se habían realizado en la embarcación y que no estaban registradas. En su auto de apertura de juicio oral, el juez requirió a los tres acusados para que depositasen 44 millones de euros como fianza para garantizar las responsabilidades pecuniarias que se les pudieran imponer. También reclamó a la responsable civil subsidiaria, Pesquerías Nores, que prestase la misma cantidad de forma solidaria con los tres acusados, así como a la responsable civil, la seguradora British Marine Luxembourg.
La Fiscalía reclama nueve años de cárcel para los tres acusados por imprudencia grave y uno contra los derechos de los trabajadores, así como la inhabilitación por un periodo de 13 años para la profesión de patrón de barco para Padín y otros 13 años de inhabilitación para administrar o dirigir empresas dedicadas a la pesca para ambos directivos de la armadora. Según la tesis de Ismael Moreno, el barco se hundió, entre otras causas, por la sobrecarga no controlada, así como por la falta de medidas de precaución ante la posibilidad de realizar una virada en condiciones meteorológicas muy adversas o la decisión del capitán de continuar el giro con mal tiempo, en lugar de tomar otras posibles alternativas más seguras, como su propia tripulación le gritó llegando a acusando de «asesino» minutos antes de que el buque se fuese a pique. El peor naufragio Doce de los cuerpos nunca fueron rescatados.
La autopsia del resto determinó que habían muerto por hipotermia, o ahogados, en las gélidas aguas canadienses En su crítica al trío de procesados, el magistrado señaló que el barco no estaba autorizado para navegar en zonas de formación de hielo y que sus tripulantes no tenían formación sobre los riesgos de hipotermia. Tampoco estaban familiarizados con los medios de salvamento, los procedimientos de abandono y los riesgos específicos de navegación en aguas frías, lo que salpica al resto de implicados en uno de los peores naufragios de la historia de España. Doce de los cuerpos de los marineros que participaban de esa campaña en Terranova nunca fueron rescatados del mar, pese a los intentos de los primeros días.
El resto, confirmaron las autopsias, murieron por ahogamiento o hipotermia. Temas Audiencia Nacional Naufragios Vigo España Canadá Covid-19 comentarios Reportar un error 4 almohadas cervicales que mantienen la forma después de un año y evitan el dolor de cuello Teresa Rodríguez García David Bustamante: «No teníamos para vacaciones, pero nunca faltaba el plato combinado de la churrería» Borja Sánchez Pedro Ruiz ve que Sánchez se marcha de vacaciones en plena crisis migratoria: «No es muy presentable»
Borja Sánchez