Primeros auxilios en la piscina: cómo reaccionar ante un golpe en la cabeza
Los accidentes en piscinas forman parte de los riesgos más frecuentes del verano, especialmente cuando se producen saltos, zambullidas imprudentes o caídas cerca del borde. En la mayoría de los casos,
SALUD AL DÍA Primeros auxilios en la piscina: cómo reaccionar ante un golpe en la cabeza En los golpes de cabeza en la piscina, la prudencia no es alarmismo; es la mejor forma de evitar que una lesión grave pase inadvertida. Regala esta noticia Añádenos en Google Jóvenes en una piscina. (PXHERE) R. Ibarra 04/08/2026 a las 00:44h.
Los accidentes en piscinas forman parte de los riesgos más frecuentes del verano, especialmente cuando se producen saltos, zambullidas imprudentes o caídas cerca del borde. En la mayoría de los casos, un golpe en la cabeza puede quedar en una contusión con dolor y hematoma, ... pero también puede esconder lesiones mucho más graves, sobre todo si afecta al cuello, a la columna cervical o si se acompaña de pérdida de consciencia. La Dra.
Auxiliadora Caballero, jefa del Servicio de Urgencias del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa, en Sevilla, explica que los riesgos pueden ir «desde una contusión craneal a un traumatismo a nivel de columna cervical». Por eso, ante un accidente de este tipo, la primera reacción no debe ser mover a la persona de cualquier manera, sino valorar la situación y pedir ayuda especializada. Nivel de consciencia El primer paso consiste en comprobar si la persona está consciente, si responde, si puede hablar y si presenta dolor intenso, dificultad para moverse, hormigueos, pérdida de fuerza en brazos o piernas, heridas visibles o alteración del comportamiento.
Según la Dra. Caballero, «el nivel de consciencia es el dato más fiable para saber si la lesión es más importante», y la movilidad de brazos y piernas también orienta sobre una posible afectación cervical. Si la persona está en el agua, hay que sacarla, pero con muchas precauciones.
La recomendación es evitar movimientos bruscos, mantener el cuerpo alineado y proteger especialmente el cuello. La especialista insiste en que se debe mover «en bloque» y con «mucha precaución con la región cervical». Es decir, no se debe levantar a la persona tirando de los brazos, incorporarla bruscamente ni permitir que se ponga de pie si existe sospecha de lesión cervical o neurológica.
Una vez fuera del agua, si hay dudas sobre la gravedad del golpe, debe solicitarse ayuda a los servicios de emergencias. La llamada permite que profesionales sanitarios realicen un triaje telefónico y orienten sobre la actuación más adecuada. La Dra.
Caballero considera recomendable contactar con emergencias porque «tras el triaje telefónico valoran qué tipo de ayuda se necesita». Señales llamativas Las señales que obligan a extremar la vigilancia son pérdida de consciencia, somnolencia anormal, confusión, dolor de cabeza intenso o progresivo, náuseas, vómitos, mareo, dificultad para hablar, convulsiones, sangrado, dolor cervical, hormigueos, alteración de la sensibilidad o imposibilidad para mover brazos o piernas. La presencia de cualquiera de estos síntomas puede indicar una lesión cerebral, una conmoción o un traumatismo cervical.
Dra. Auxiliadora Caballero García. Cuando se sospecha lesión en cuello o columna, la postura recomendada hasta que llegue ayuda médica es mantener a la persona inmovilizada, con el cuerpo alineado y en decúbito supino, es decir, tumbada boca arriba.
«Por dolor en la zona, alguna alteración en brazos y piernas como hormigueos, alteración de la sensibilidad o imposibilidad para moverlas» puede sospecharse una lesión cervical o vertebral, señala la especialista. En el caso de los niños, las recomendaciones generales son similares, aunque conviene ser especialmente prudentes porque pueden explicar peor lo que sienten o minimizar los síntomas tras el susto inicial. También hay que tener en cuenta que algunos signos pueden aparecer más tarde.
La Dra. Caballero recuerda que, como ocurre con otros golpes en la cabeza, «las primeras 48 horas son claves» para detectar posibles síntomas. Durante ese periodo se recomienda observar el nivel de consciencia, la aparición de cefalea, náuseas, vómitos o cualquier cambio en el comportamiento.
Si algo no encaja, no hay que esperar a que «se pase solo»: conviene alertar a los servicios de emergencias o acudir a valoración médica. En los golpes de cabeza en la piscina, la prudencia no es alarmismo; es la mejor forma de evitar que una lesión grave pase inadvertida. Temas Servicios de emergencias Emergencias Señales Agua comentarios Reportar un error SALUD AL DÍA Primeros auxilios en la piscina: cómo reaccionar ante un golpe en la cabeza En los golpes de cabeza en la piscina, la prudencia no es alarmismo; es la mejor forma de evitar que una lesión grave pase inadvertida.
Regala esta noticia Añádenos en Google Jóvenes en una piscina. (PXHERE) R. Ibarra 04/08/2026 a las 00:44h. Los accidentes en piscinas forman parte de los riesgos más frecuentes del verano, especialmente cuando se producen saltos, zambullidas imprudentes o caídas cerca del borde.
En la mayoría de los casos, un golpe en la cabeza puede quedar en una contusión con dolor y hematoma, ... pero también puede esconder lesiones mucho más graves, sobre todo si afecta al cuello, a la columna cervical o si se acompaña de pérdida de consciencia. La Dra. Auxiliadora Caballero, jefa del Servicio de Urgencias del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa, en Sevilla, explica que los riesgos pueden ir «desde una contusión craneal a un traumatismo a nivel de columna cervical».
Por eso, ante un accidente de este tipo, la primera reacción no debe ser mover a la persona de cualquier manera, sino valorar la situación y pedir ayuda especializada. Nivel de consciencia El primer paso consiste en comprobar si la persona está consciente, si responde, si puede hablar y si presenta dolor intenso, dificultad para moverse, hormigueos, pérdida de fuerza en brazos o piernas, heridas visibles o alteración del comportamiento. Según la Dra.
Caballero, «el nivel de consciencia es el dato más fiable para saber si la lesión es más importante», y la movilidad de brazos y piernas también orienta sobre una posible afectación cervical. Si la persona está en el agua, hay que sacarla, pero con muchas precauciones. La recomendación es evitar movimientos bruscos, mantener el cuerpo alineado y proteger especialmente el cuello.
La especialista insiste en que se debe mover «en bloque» y con «mucha precaución con la región cervical». Es decir, no se debe levantar a la persona tirando de los brazos, incorporarla bruscamente ni permitir que se ponga de pie si existe sospecha de lesión cervical o neurológica. Una vez fuera del agua, si hay dudas sobre la gravedad del golpe, debe solicitarse ayuda a los servicios de emergencias.
La llamada permite que profesionales sanitarios realicen un triaje telefónico y orienten sobre la actuación más adecuada. La Dra. Caballero considera recomendable contactar con emergencias porque «tras el triaje telefónico valoran qué tipo de ayuda se necesita».
Señales llamativas Las señales que obligan a extremar la vigilancia son pérdida de consciencia, somnolencia anormal, confusión, dolor de cabeza intenso o progresivo, náuseas, vómitos, mareo, dificultad para hablar, convulsiones, sangrado, dolor cervical, hormigueos, alteración de la sensibilidad o imposibilidad para mover brazos o piernas. La presencia de cualquiera de estos síntomas puede indicar una lesión cerebral, una conmoción o un traumatismo cervical. Dra.
Auxiliadora Caballero García. Cuando se sospecha lesión en cuello o columna, la postura recomendada hasta que llegue ayuda médica es mantener a la persona inmovilizada, con el cuerpo alineado y en decúbito supino, es decir, tumbada boca arriba. «Por dolor en la zona, alguna alteración en brazos y piernas como hormigueos, alteración de la sensibilidad o imposibilidad para moverlas» puede sospecharse una lesión cervical o vertebral, señala la especialista.
En el caso de los niños, las recomendaciones generales son similares, aunque conviene ser especialmente prudentes porque pueden explicar peor lo que sienten o minimizar los síntomas tras el susto inicial. También hay que tener en cuenta que algunos signos pueden aparecer más tarde. La Dra.
Caballero recuerda que, como ocurre con otros golpes en la cabeza, «las primeras 48 horas son claves» para detectar posibles síntomas. Durante ese periodo se recomienda observar el nivel de consciencia, la aparición de cefalea, náuseas, vómitos o cualquier cambio en el comportamiento. Si algo no encaja, no hay que esperar a que «se pase solo»: conviene alertar a los servicios de emergencias o acudir a valoración médica.
En los golpes de cabeza en la piscina, la prudencia no es alarmismo; es la mejor forma de evitar que una lesión grave pase inadvertida. Temas Servicios de emergencias Emergencias Señales Agua comentarios Reportar un error Freidora de aire, heladera y ventilador: mis 3 imprescindibles de SharkNinja para el verano Alejandra Santisteban Guiu Jordi Cruz, sobre sus inicios en televisión: «Tuve dos años que viví la noche en Madrid. Probé cosas, pero no me sentaron bien»
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