¿Está temblando más la Tierra?: «Algo se nos escapa en las predicciones de los terremotos»
En lo que llevamos de año, el planeta ha temblado con terremotos de magnitud 7 o más en una decena de ocasiones. El primero fue el 22 de febrero, un seísmo de magnitud 7 frente a Sabah (Malasia). Un m
¿Está temblando más la Tierra?: «Algo se nos escapa en las predicciones de los terremotos» Venezuela, Colombia, Indonesia... en lo que va de año se han registrado casi una decena de seísmos de magnitud 7 o superior. ¿Pura casualidad?
Los científicos descartan un aumento de la sismicidad, pero admiten que aún hay muchas incógnitas bajo nuestros pies Regala esta noticia Añádenos en Google Imágenes tras el terremoto de Venezuela del pasado 30 de julio. (Juan Barreto/AFP) Patricia Biosca 20/08/2026 Actualizado a las 01:43h. En lo que llevamos de año, el planeta ha temblado con terremotos de magnitud 7 o más en una decena de ocasiones. El primero fue el 22 de febrero, un seísmo de magnitud 7 frente a Sabah (Malasia).
Un mes después, el 24 de marzo, ... hubo otro de 7,5 en Tonga. Apenas una semana después, el 30 de marzo, se registró un seísmo de 7,3 frente a las costas de la República de Vanuatu; y otro al día siguiente en Indonesia de magnitud 7,4. Entre todos los anteriores, apenas se registraron víctimas.
Pero a partir de aquí la lista se vuelve más dramática: el 7 de junio, hubo un potente terremoto de 7,8 en Mindanao (Filipinas), que causó al menos 106 muertos; el 24 de junio, dos seísmos consecutivos de 7,2 y 7,5 en Venezuela, dejaron más de 6.000 fallecidos; el 17 de julio, un terremoto de 7,3 frente a la costa de Chiapas (México), este sin víctimas; y el 10 de agosto, un seísmo de 7,4 en el oeste de Colombia que ha dejado cerca de 300 muertos y entre cuya destrucción aún se buscan supervivientes. Una semana después, mientras Granada temblaba con dos seísmos menos potentes, de 4,8, que dejaban tres heridos y múltiples daños en los edificios, la Isla de Flores (Indonesia) registraba un potente seísmo de 7,7 que provocó casi un centenar de muertos. Con esta sucesión es normal que haya quien piense que la sismicidad ha crecido en los últimos meses, pero, ¿es así realmente o es solo una percepción?
LOS MAYORES TERREMOTOS DE 2026 Magnitud superior a 6,7 Con víctimas Sin víctimas Ene Feb Ma Abr May Jun Juli Ago 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 7,5 Venezuela 6,8 Japón 7,8 Filipinas 7,4 Colombia 7,1 Malasia 4 8 7 6 1 9 3 10 2 5 7,7 Indonesia 6,9 Chile 7,3 Vanuatu 7,4 Indonesia 7,4 Japón Mag. Fecha Fallecidos 7,5 24 de junio 6.438 Venezuela Colombia 7,4 10 de agosto 294 Filipinas 7,8 7 de junio 107 Indonesia 7,7 14 de agosto 69 Japón 6,8 28 de julio 39 7,4 20 de abril 10 Japón 7,4 2 de abril 0 Indonesia Rep. Vanuatu 7,3 30 de marzo 0 Malasia 7,1 22 de febrero 0 Chile 6,9 25 de mayo 0 Variabilidad sísmica en los últimos años Terremotos con magnitud igual o superior a 7 2020 9 2021 19 2022 11 2023 19 2024 10 2025 16 2026 11 Dato hasta el 17 de agosto Fuente Centro Nacional de Información sobre Terremotos (NEIC) ABC LOS MAYORES TERREMOTOS DE 2026 Magnitud superior a 6,7 Con víctimas Sin víctimas Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 6,8 Japón 28 de julio 39 7,5 Venezuela 24 de junio 6.438 7,8 Filipinas 7 de junio 107 7,4 Colombia 10 de agosto 294 7,1 Malasia 22 de febrero - 4 8 7 1 6 9 3 10 5 2 7,7 Indonesia 14 de agosto 69 7,3 Rep.
Vanuatu 25 de mayo - 6,9 Chile 25 de mayo - 7,4 Indonesia 2 de abril - 7,4 Japón 20 de abril 10 Variabilidad sísmica en los últimos años Terremotos con magnitud igual o superior a 7 2020 9 2021 19 2022 11 2023 19 2024 10 2025 16 2026 11 Dato hasta el 17 de agosto Fuente: Centro Nacional de Información sobre Terremotos (NEIC) / ABC «Todos los terremotos que han ocurrido en el mundo en los últimos meses son pura coincidencia», zanja Mercedes Feriche, investigadora del Instituto Andaluz de Geofísica. «De momento no hay un fundamento científico que relacione todos los terremotos entre sí». Lo mismo apunta Juan Vicente Cantavella, director de la Red Sismológica Nacional.
«No parece a primera vista, pero habría que analizar los catálogos sísmicos». De hecho, Cantabella señala que aunque en Granada se hayan registrado en apenas cinco años dos episodios de terremotos por encima de magnitud 4, «España ha vivido en el pasado terremotos mucho mayores», recordando el Terremoto de Torrevieja de 1829, de 6,6, donde hubo cerca de 400 víctimas; o el de Arenas del Rey, de 1884, de una magnitud de 6,5 y con cerca de un millar de fallecidos. Noticia relacionada Miedo en Granada a más terremotos sobre edificios ya dañados: «No podemos predecir el próximo»
Patricia Biosca El 'puzle' de la litosfera «El nivel de sismicidad más o menos se mantiene, pero hay periodos en los que los terremotos se producen más juntos y otros que son más tranquilos», explica por su parte Pablo Gabriel Silva, catedrático de Geomorfología y Riesgos Geológicos de la Escuela Politécnica Superior de Ávila, perteneciente a la Universidad de Salamanca (y uno de los mayores expertos en terremotos a nivel internacional). La razón, señala, hay que buscarla en la propia dinámica del planeta: la litosfera está fragmentada en placas tectónicas que se mueven continuamente y, cuando esas placas se desplazan, acumulan tensiones que terminan liberándose en forma de terremotos. Silva utiliza una comparación sencilla.
«La litosfera es como un puzle: el espacio que lo cubre es el que es, y cuando se mueve una pieza, afecta al resto». La Tierra, señala, «se tiene que acoplar de uno u otro lado» cuando las piezas −las placas tectónicas− se mueven. Así, una perturbación en un punto puede notarse en el resto de un sistema «muy complejo del que aún nos queda por aprender muchísimo», señala Silva, refiriéndose de alguna forma a la teoría del caos, esa que dice que el aleteo de una mariposa puede originar un huracán en otra parte del mundo.
"Son sistemas dinámicos no lineales que dependen de múltiples factores que además interactúan entre sí, generando respuestas complejas, a veces poco previsibles, que pueden que se nos estén escapando a nuestra ciencia. En algunos aspectos el comportamiento en detalle del puzle tectónico terrestre es todavía 'terra incognita' para la sismología", apostilla. «Conocemos muy bien dónde se producen, las zonas que pueden afectar y los daños, pero aún estamos lejos de saber cuándo van a ocurrir»
Raúl Pérez Geólogo del Instituto Geológico y Minero de España (IGM) Newsletter «Pero eso no significa que el terremoto de Indonesia haya provocado el de Granada», matiza Raúl Pérez, geólogo del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) e integrante del grupo de asesoramiento de emergencias del CSIC. «Lo que ponen de relevancia todos estos terremotos es lo poco que sabemos de ellos. Porque, aunque conocemos muy bien dónde se producen, las zonas que pueden afectar y los daños que podría ocasionar, aún estamos lejos de saber cuándo van a ocurrir».
Porque al contrario que los partes meteorológicos, que tienen desde satélites en el cielo a sensores de humedad, temperatura e incluso modelos climáticos para hacer sus predicciones con mucha exactitud, los sismólogos cuentan con muy pocos indicadores. «Tenemos la serie histórica de seísmos y las observaciones sobre el terreno. Y gracias a esto podemos saber más o menos cuándo podrían pasar.
Pero algo se nos escapa en las predicciones», señala Pérez. El problema aquí es que con estas variables solo se pueden obtener periodos de recurrencia −la estimación de cada cuántos años ocurre un seísmo− de varios siglos, con un margen de error de entre 20 y 30 años en el mejor de los casos. Un tiempo mínimo para la geología; pero un periodo amplísimo para la especie humana.
Imágenes del terremoto de San Francisco de 1906. (National Archives US) El ejemplo de la falla de San Andrés (California, EE.UU.) es paradigmático. Los modelos de predicción apuntan a que en la zona se produce un gran temblor más o menos cada siglo. El último, el gran terremoto de San Francisco de 1906, tuvo una magnitud de 7,9 y provocó 3.000 muertes.
«Se llevan preparando desde 2005 para otro parecido, pero de momento nada −dice Silva−. Lo que es seguro es que va a ocurrir, aunque no sabemos si será en cinco o en quince años. Ahora es imposible predecir ese 'cuándo' con cierto grado de fiabilidad».
Los terremotos de 2026, dentro de la media Según los datos del Centro Nacional de Información sobre Terremotos (NEIC) del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), hasta el 17 de agosto de 2026 se habían contabilizado 11 terremotos de magnitud igual o superior a 7. Fueron 16 en todo 2025, 10 en 2024, 19 en 2023, 11 en 2022, 19 en 2021 y 9 en 2020. La conclusión es clara para Sergio Barrientos, quien sabe bien de lo que habla, ya que es el director del Centro Sismológico Nacional de la Universidad de Chile, una de las zonas sísmicas más 'calientes' del planeta: «El dato de 2026 se encuentra dentro de la variabilidad observada en los últimos años.
No me parece que se pueda habar de una tendencia creciente en el número de eventos sísmicos», señala. En cuanto a la teoría de que haya 'algo' que pueda estar activando todos estos seísmos, Barrientos también se muestra claro y señala que, en lo que van de año, la decena de terremotos se han producido "en ambientes tectónicos diferentes y suficientemente alejados entre sí como para que pueda establecerse una relación entre ellos». Porque aunque los llamemos por el mismo nombre, existen diferentes tipos de fallas que funcionan de forma diferente: las fallas normales (como las de Granada) ocurren por tensión y hacen que un bloque de roca se deslice hacia abajo respecto al otro; por su parte, las fallas inversas (como la próxima a la Isla de Flores) se producen por compresión, empujando un bloque hacia arriba sobre el opuesto; mientras que las fallas de rumbo o desgarre (como las que provocaron los terremotos de Venezuela) implican un desplazamiento estrictamente horizontal y paralelo entre los bloques.
«En la Tierra hay terremotos a diario, si bien la mayoría no podemos sentirlos» Sergio Barrientos Director del Centro Sismológico Nacional de la Universidad de Chile El experto recuerda, además, que los grandes terremotos siguen una distribución estadística que hace que las agrupaciones de varios eventos no sean necesariamente extraordinarias. «En el planeta ocurre, como promedio de los últimos años, un terremoto de magnitud 8 o superior al año.
Por cada sismo de magnitud 8 o superior, ocurren un poco más de una docena de sismos de magnitud 7 o superior», explica. Además señala que los terremotos que se producen en la Tierra son «diarios», si bien la mayoría ni siquiera los notamos. ¿Por qué parece que hay tantos?
Jesús Galindo-Zaldívar, director del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Granada, apunta a una combinación de factores para que la percepción de la sociedad sea la de que han crecido en los últimos meses. «Terremotos catastróficos recientes como el de Venezuela y el de Colombia, que sobre todo han afectado a zonas muy pobladas, han tenido más repercusión social, aunque no por ello son más frecuentes», señala. Se suma el hecho, además, de que las comunicaciones se han globalizado, de forma paralela a que los núcleos de población son cada vez más grandes.
«En la Antártida hay terremotos de magnitudes muy superiores a 7 que no tienen impacto social y sólo se discuten en el ámbito científico» Jesús Galindo-Zaldívar Director del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Granada «En la Antártida, en el Mar de Scotia, donde hemos trabajado desde los años 90, hay terremotos de magnitudes muy superiores a 7 que no tienen impacto social y por lo tanto sólo se discuten en el ámbito científico», explica. Aparte, ahora los satélites, los sismógrafos, los teléfonos móviles, las redes sociales y los medios de comunicación hacen que un terremoto ocurrido a miles de kilómetros pueda conocerse en cuestión de minutos en todo el mundo.
Y mientras la ciencia sigue intentando comprender con mayor precisión cómo se comportan las fallas, hay algo que sí está al alcance: prepararse para el próximo terremoto sin esperar a saber exactamente cuándo llegará. Porque, como recuerdan Galindo-Zaldívar y Feriche, ambos trabajando sobre el suelo que aún tiembla en Granada, «solo podemos prevenir sus efectos construyendo bien, sabiendo cómo autoprotegernos». «Los terremotos no matan a las personas, son los edificios», concluye Silva.
No hay, por ahora, una Tierra sísmicamente más activa. Hay una Tierra que hay que seguir aprendiendo a escuchar. comentarios Reportar un error ¿Está temblando más la Tierra?: «Algo se nos escapa en las predicciones de los terremotos» Venezuela, Colombia, Indonesia... en lo que va de año se han registrado casi una decena de seísmos de magnitud 7 o superior.
¿Pura casualidad? Los científicos descartan un aumento de la sismicidad, pero admiten que aún hay muchas incógnitas bajo nuestros pies Regala esta noticia Añádenos en Google Imágenes tras el terremoto de Venezuela del pasado 30 de julio. (Juan Barreto/AFP) Patricia Biosca 20/08/2026 Actualizado a las 01:43h. En lo que llevamos de año, el planeta ha temblado con terremotos de magnitud 7 o más en una decena de ocasiones.
El primero fue el 22 de febrero, un seísmo de magnitud 7 frente a Sabah (Malasia). Un mes después, el 24 de marzo, ... hubo otro de 7,5 en Tonga. Apenas una semana después, el 30 de marzo, se registró un seísmo de 7,3 frente a las costas de la República de Vanuatu; y otro al día siguiente en Indonesia de magnitud 7,4.
Entre todos los anteriores, apenas se registraron víctimas. Pero a partir de aquí la lista se vuelve más dramática: el 7 de junio, hubo un potente terremoto de 7,8 en Mindanao (Filipinas), que causó al menos 106 muertos; el 24 de junio, dos seísmos consecutivos de 7,2 y 7,5 en Venezuela, dejaron más de 6.000 fallecidos; el 17 de julio, un terremoto de 7,3 frente a la costa de Chiapas (México), este sin víctimas; y el 10 de agosto, un seísmo de 7,4 en el oeste de Colombia que ha dejado cerca de 300 muertos y entre cuya destrucción aún se buscan supervivientes. Una semana después, mientras Granada temblaba con dos seísmos menos potentes, de 4,8, que dejaban tres heridos y múltiples daños en los edificios, la Isla de Flores (Indonesia) registraba un potente seísmo de 7,7 que provocó casi un centenar de muertos.
Con esta sucesión es normal que haya quien piense que la sismicidad ha crecido en los últimos meses, pero, ¿es así realmente o es solo una percepción? LOS MAYORES TERREMOTOS DE 2026 Magnitud superior a 6,7 Con víctimas Sin víctimas Ene Feb Ma Abr May Jun Juli Ago 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 7,5 Venezuela 6,8 Japón 7,8 Filipinas 7,4 Colombia 7,1 Malasia 4 8 7 6 1 9 3 10 2 5 7,7 Indonesia 6,9 Chile 7,3 Vanuatu 7,4 Indonesia 7,4 Japón Mag. Fecha Fallecidos 7,5 24 de junio 6.438 Venezuela Colombia 7,4 10 de agosto 294 Filipinas 7,8 7 de junio 107 Indonesia 7,7 14 de agosto 69 Japón 6,8 28 de julio 39 7,4 20 de abril 10 Japón 7,4 2 de abril 0 Indonesia Rep.
Vanuatu 7,3 30 de marzo 0 Malasia 7,1 22 de febrero 0 Chile 6,9 25 de mayo 0 Variabilidad sísmica en los últimos años Terremotos con magnitud igual o superior a 7 2020 9 2021 19 2022 11 2023 19 2024 10 2025 16 2026 11 Dato hasta el 17 de agosto Fuente Centro Nacional de Información sobre Terremotos (NEIC) ABC LOS MAYORES TERREMOTOS DE 2026 Magnitud superior a 6,7 Con víctimas Sin víctimas Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 6,8 Japón 28 de julio 39 7,5 Venezuela 24 de junio 6.438 7,8 Filipinas 7 de junio 107 7,4 Colombia 10 de agosto 294 7,1 Malasia 22 de febrero - 4 8 7 1 6 9 3 10 5 2 7,7 Indonesia 14 de agosto 69 7,3 Rep. Vanuatu 25 de mayo - 6,9 Chile 25 de mayo - 7,4 Indonesia 2 de abril - 7,4 Japón 20 de abril 10 Variabilidad sísmica en los últimos años Terremotos con magnitud igual o superior a 7 2020 9 2021 19 2022 11 2023 19 2024 10 2025 16 2026 11 Dato hasta el 17 de agosto Fuente: Centro Nacional de Información sobre Terremotos (NEIC) / ABC «Todos los terremotos que han ocurrido en el mundo en los últimos meses son pura coincidencia», zanja Mercedes Feriche, investigadora del Instituto Andaluz de Geofísica. «De momento no hay un fundamento científico que relacione todos los terremotos entre sí».
Lo mismo apunta Juan Vicente Cantavella, director de la Red Sismológica Nacional. «No parece a primera vista, pero habría que analizar los catálogos sísmicos». De hecho, Cantabella señala que aunque en Granada se hayan registrado en apenas cinco años dos episodios de terremotos por encima de magnitud 4, «España ha vivido en el pasado terremotos mucho mayores», recordando el Terremoto de Torrevieja de 1829, de 6,6, donde hubo cerca de 400 víctimas; o el de Arenas del Rey, de 1884, de una magnitud de 6,5 y con cerca de un millar de fallecidos.
Noticia relacionada Miedo en Granada a más terremotos sobre edificios ya dañados: «No podemos predecir el próximo» Patricia Biosca El 'puzle' de la litosfera «El nivel de sismicidad más o menos se mantiene, pero hay periodos en los que los terremotos se producen más juntos y otros que son más tranquilos», explica por su parte Pablo Gabriel Silva, catedrático de Geomorfología y Riesgos Geológicos de la Escuela Politécnica Superior de Ávila, perteneciente a la Universidad de Salamanca (y uno de los mayores expertos en terremotos a nivel internacional). La razón, señala, hay que buscarla en la propia dinámica del planeta: la litosfera está fragmentada en placas tectónicas que se mueven continuamente y, cuando esas placas se desplazan, acumulan tensiones que terminan liberándose en forma de terremotos.
Silva utiliza una comparación sencilla. «La litosfera es como un puzle: el espacio que lo cubre es el que es, y cuando se mueve una pieza, afecta al resto». La Tierra, señala, «se tiene que acoplar de uno u otro lado» cuando las piezas −las placas tectónicas− se mueven.
Así, una perturbación en un punto puede notarse en el resto de un sistema «muy complejo del que aún nos queda por aprender muchísimo», señala Silva, refiriéndose de alguna forma a la teoría del caos, esa que dice que el aleteo de una mariposa puede originar un huracán en otra parte del mundo. "Son sistemas dinámicos no lineales que dependen de múltiples factores que además interactúan entre sí, generando respuestas complejas, a veces poco previsibles, que pueden que se nos estén escapando a nuestra ciencia. En algunos aspectos el comportamiento en detalle del puzle tectónico terrestre es todavía 'terra incognita' para la sismología", apostilla.
«Conocemos muy bien dónde se producen, las zonas que pueden afectar y los daños, pero aún estamos lejos de saber cuándo van a ocurrir» Raúl Pérez Geólogo del Instituto Geológico y Minero de España (IGM) Newsletter «Pero eso no significa que el terremoto de Indonesia haya provocado el de Granada», matiza Raúl Pérez, geólogo del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) e integrante del grupo de asesoramiento de emergencias del CSIC. «Lo que ponen de relevancia todos estos terremotos es lo poco que sabemos de ellos.
Porque, aunque conocemos muy bien dónde se producen, las zonas que pueden afectar y los daños que podría ocasionar, aún estamos lejos de saber cuándo van a ocurrir». Porque al contrario que los partes meteorológicos, que tienen desde satélites en el cielo a sensores de humedad, temperatura e incluso modelos climáticos para hacer sus predicciones con mucha exactitud, los sismólogos cuentan con muy pocos indicadores. «Tenemos la serie histórica de seísmos y las observaciones sobre el terreno.
Y gracias a esto podemos saber más o menos cuándo podrían pasar. Pero algo se nos escapa en las predicciones», señala Pérez. El problema aquí es que con estas variables solo se pueden obtener periodos de recurrencia −la estimación de cada cuántos años ocurre un seísmo− de varios siglos, con un margen de error de entre 20 y 30 años en el mejor de los casos.
Un tiempo mínimo para la geología; pero un periodo amplísimo para la especie humana. Imágenes del terremoto de San Francisco de 1906. (National Archives US) El ejemplo de la falla de San Andrés (California, EE.UU.) es paradigmático. Los modelos de predicción apuntan a que en la zona se produce un gran temblor más o menos cada siglo.
El último, el gran terremoto de San Francisco de 1906, tuvo una magnitud de 7,9 y provocó 3.000 muertes. «Se llevan preparando desde 2005 para otro parecido, pero de momento nada −dice Silva−. Lo que es seguro es que va a ocurrir, aunque no sabemos si será en cinco o en quince años.
Ahora es imposible predecir ese 'cuándo' con cierto grado de fiabilidad». Los terremotos de 2026, dentro de la media Según los datos del Centro Nacional de Información sobre Terremotos (NEIC) del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), hasta el 17 de agosto de 2026 se habían contabilizado 11 terremotos de magnitud igual o superior a 7. Fueron 16 en todo 2025, 10 en 2024, 19 en 2023, 11 en 2022, 19 en 2021 y 9 en 2020.
La conclusión es clara para Sergio Barrientos, quien sabe bien de lo que habla, ya que es el director del Centro Sismológico Nacional de la Universidad de Chile, una de las zonas sísmicas más 'calientes' del planeta: «El dato de 2026 se encuentra dentro de la variabilidad observada en los últimos años. No me parece que se pueda habar de una tendencia creciente en el número de eventos sísmicos», señala. En cuanto a la teoría de que haya 'algo' que pueda estar activando todos estos seísmos, Barrientos también se muestra claro y señala que, en lo que van de año, la decena de terremotos se han producido "en ambientes tectónicos diferentes y suficientemente alejados entre sí como para que pueda establecerse una relación entre ellos».
Porque aunque los llamemos por el mismo nombre, existen diferentes tipos de fallas que funcionan de forma diferente: las fallas normales (como las de Granada) ocurren por tensión y hacen que un bloque de roca se deslice hacia abajo respecto al otro; por su parte, las fallas inversas (como la próxima a la Isla de Flores) se producen por compresión, empujando un bloque hacia arriba sobre el opuesto; mientras que las fallas de rumbo o desgarre (como las que provocaron los terremotos de Venezuela) implican un desplazamiento estrictamente horizontal y paralelo entre los bloques. «En la Tierra hay terremotos a diario, si bien la mayoría no podemos sentirlos» Sergio Barrientos Director del Centro Sismológico Nacional de la Universidad de Chile El experto recuerda, además, que los grandes terremotos siguen una distribución estadística que hace que las agrupaciones de varios eventos no sean necesariamente extraordinarias.
«En el planeta ocurre, como promedio de los últimos años, un terremoto de magnitud 8 o superior al año. Por cada sismo de magnitud 8 o superior, ocurren un poco más de una docena de sismos de magnitud 7 o superior», explica. Además señala que los terremotos que se producen en la Tierra son «diarios», si bien la mayoría ni siquiera los notamos.
¿Por qué parece que hay tantos? Jesús Galindo-Zaldívar, director del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Granada, apunta a una combinación de factores para que la percepción de la sociedad sea la de que han crecido en los últimos meses. «Terremotos catastróficos recientes como el de Venezuela y el de Colombia, que sobre todo han afectado a zonas muy pobladas, han tenido más repercusión social, aunque no por ello son más frecuentes», señala.
Se suma el hecho, además, de que las comunicaciones se han globalizado, de forma paralela a que los núcleos de población son cada vez más grandes. «En la Antártida hay terremotos de magnitudes muy superiores a 7 que no tienen impacto social y sólo se discuten en el ámbito científico» Jesús Galindo-Zaldívar Director del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Granada «En la Antártida, en el Mar de Scotia, donde hemos trabajado desde los años 90, hay terremotos de magnitudes muy superiores a 7 que no tienen impacto social y por lo tanto sólo se discuten en el ámbito científico», explica.
Aparte, ahora los satélites, los sismógrafos, los teléfonos móviles, las redes sociales y los medios de comunicación hacen que un terremoto ocurrido a miles de kilómetros pueda conocerse en cuestión de minutos en todo el mundo. Y mientras la ciencia sigue intentando comprender con mayor precisión cómo se comportan las fallas, hay algo que sí está al alcance: prepararse para el próximo terremoto sin esperar a saber exactamente cuándo llegará. Porque, como recuerdan Galindo-Zaldívar y Feriche, ambos trabajando sobre el suelo que aún tiembla en Granada, «solo podemos prevenir sus efectos construyendo bien, sabiendo cómo autoprotegernos».
«Los terremotos no matan a las personas, son los edificios», concluye Silva. No hay, por ahora, una Tierra sísmicamente más activa. Hay una Tierra que hay que seguir aprendiendo a escuchar. comentarios Reportar un error Miedo en Granada a más terremotos sobre edificios ya dañados: «No podemos predecir el próximo»
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