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Internacional
miércoles, 19 de agosto de 2026

El fruto seco que más uso en verano para mejorar ensaladas, yogures y platos fríos

En verano apetecen platos frescos, sencillos y que no obliguen a pasar demasiado tiempo en la cocina. Ensaladas, yogures, cremas frías o boles de frutas se convierten en habituales, pero a veces neces

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

El fruto seco que más uso en verano para mejorar ensaladas, yogures y platos fríos Los anacardos aportan un toque crujiente y cremoso a las recetas y, además, son una buena fuente de proteínas, grasas saludables y minerales Regala esta noticia Añádenos en Google Este fruto seco nos aporta muchos beneficios y añade un toque diferente a nuestros platos. (GURMÉ) Esperanza Fuentes 19/08/2026 a las 09:11h. En verano apetecen platos frescos, sencillos y que no obliguen a pasar demasiado tiempo en la cocina. Ensaladas, yogures, cremas frías o boles de frutas se convierten en habituales, pero a veces necesitan algún ingrediente que les dé un poco más de sabor y ... textura.

Uno de mis favoritos para conseguirlo son los anacardos. Este fruto seco tiene un sabor suave, ligeramente dulce, que combina fácilmente tanto con ingredientes salados como dulces. Pero su interés no se queda en la cocina: también aporta proteínas vegetales, grasas saludables (como las almendras), y minerales como magnesio, cobre o zinc.

Un puñado de anacardos transforma una ensalada Una de las maneras más sencillas de utilizar anacardos es incorporarlos a una ensalada. Su textura crujiente contrasta con las hojas verdes, el tomate o frutas como el melocotón, la nectarina o el mango, habituales en las recetas estivales. Se pueden añadir enteros o ligeramente troceados y tostarlos unos minutos en una sartén sin aceite para potenciar su sabor.

También funcionan especialmente bien en ensaladas de arroz, pasta, quinoa o legumbres. Además de mejorar el plato desde el punto de vista gastronómico, hacen que resulte más completo y saciante gracias a su combinación de grasas, proteínas y fibra. También funcionan en yogures y desayunos fríos El anacardo tiene la ventaja de no resultar excesivamente amargo ni intenso, por lo que encaja muy bien con yogur natural, fruta fresca, avena o granola.

Unas cucharadas de yogur con frutos rojos, melocotón y anacardos troceados pueden convertirse en un desayuno o merienda de verano muy sencillo. Al añadir el fruto seco conseguimos, además, que el plato tenga más textura y resulte más saciante. Lo ideal es escoger anacardos naturales o tostados y evitar, para el consumo habitual, las versiones fritas, muy saladas o caramelizadas.

El truco para hacer salsas cremosas sin nata Hay otra característica de los anacardos que resulta especialmente interesante en cocina: al dejarlos en remojo y triturarlos adquieren una textura muy cremosa. Se pueden batir con agua, limón, hierbas aromáticas o especias para preparar salsas con las que acompañar ensaladas, verduras o platos fríos. Variando la cantidad de líquido se consigue desde una crema espesa hasta un aliño mucho más ligero.

También pueden utilizarse para preparar cremas vegetales, patés y otras elaboraciones en las que buscamos cremosidad sin recurrir necesariamente a la nata. Incluso puedes hacer con los anacardos versiones de recetas clásicas de cremas frías, como la mazamorra, elaborada tradicionalmente con almendras. Una buena forma de dar más juego a los platos de verano Los anacardos no tienen por qué quedarse en el cuenco de frutos secos del aperitivo.

Su sabor discreto es precisamente una de sus mayores ventajas: permiten incorporarlos a multitud de recetas sin ocultar al resto de ingredientes. Tener un bote de anacardos en la despensa puede ser, por tanto, un recurso muy práctico para mejorar en pocos segundos algunos de los platos que más preparamos durante el verano. comentarios Reportar un error El fruto seco que más uso en verano para mejorar ensaladas, yogures y platos fríos Los anacardos aportan un toque crujiente y cremoso a las recetas y, además, son una buena fuente de proteínas, grasas saludables y minerales Regala esta noticia Añádenos en Google Este fruto seco nos aporta muchos beneficios y añade un toque diferente a nuestros platos. (GURMÉ) Esperanza Fuentes 19/08/2026 a las 09:11h. En verano apetecen platos frescos, sencillos y que no obliguen a pasar demasiado tiempo en la cocina.

Ensaladas, yogures, cremas frías o boles de frutas se convierten en habituales, pero a veces necesitan algún ingrediente que les dé un poco más de sabor y ... textura. Uno de mis favoritos para conseguirlo son los anacardos. Este fruto seco tiene un sabor suave, ligeramente dulce, que combina fácilmente tanto con ingredientes salados como dulces.

Pero su interés no se queda en la cocina: también aporta proteínas vegetales, grasas saludables (como las almendras), y minerales como magnesio, cobre o zinc. Un puñado de anacardos transforma una ensalada Una de las maneras más sencillas de utilizar anacardos es incorporarlos a una ensalada. Su textura crujiente contrasta con las hojas verdes, el tomate o frutas como el melocotón, la nectarina o el mango, habituales en las recetas estivales.

Se pueden añadir enteros o ligeramente troceados y tostarlos unos minutos en una sartén sin aceite para potenciar su sabor. También funcionan especialmente bien en ensaladas de arroz, pasta, quinoa o legumbres. Además de mejorar el plato desde el punto de vista gastronómico, hacen que resulte más completo y saciante gracias a su combinación de grasas, proteínas y fibra.

También funcionan en yogures y desayunos fríos El anacardo tiene la ventaja de no resultar excesivamente amargo ni intenso, por lo que encaja muy bien con yogur natural, fruta fresca, avena o granola. Unas cucharadas de yogur con frutos rojos, melocotón y anacardos troceados pueden convertirse en un desayuno o merienda de verano muy sencillo. Al añadir el fruto seco conseguimos, además, que el plato tenga más textura y resulte más saciante.

Lo ideal es escoger anacardos naturales o tostados y evitar, para el consumo habitual, las versiones fritas, muy saladas o caramelizadas. El truco para hacer salsas cremosas sin nata Hay otra característica de los anacardos que resulta especialmente interesante en cocina: al dejarlos en remojo y triturarlos adquieren una textura muy cremosa. Se pueden batir con agua, limón, hierbas aromáticas o especias para preparar salsas con las que acompañar ensaladas, verduras o platos fríos.

Variando la cantidad de líquido se consigue desde una crema espesa hasta un aliño mucho más ligero. También pueden utilizarse para preparar cremas vegetales, patés y otras elaboraciones en las que buscamos cremosidad sin recurrir necesariamente a la nata. Incluso puedes hacer con los anacardos versiones de recetas clásicas de cremas frías, como la mazamorra, elaborada tradicionalmente con almendras.

Una buena forma de dar más juego a los platos de verano Los anacardos no tienen por qué quedarse en el cuenco de frutos secos del aperitivo. Su sabor discreto es precisamente una de sus mayores ventajas: permiten incorporarlos a multitud de recetas sin ocultar al resto de ingredientes. Tener un bote de anacardos en la despensa puede ser, por tanto, un recurso muy práctico para mejorar en pocos segundos algunos de los platos que más preparamos durante el verano. comentarios Reportar un error Navegación, música y manos libres del móvil en la misma pantalla para modernizar el coche Alejandra Santisteban Guiu Elsa Pataky: «Ceno a las 18.30 y ayuno hasta las 10.

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Marina Ortiz

Publicado por Redacción · miércoles, 19 de agosto de 2026

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