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Internacional
lunes, 3 de agosto de 2026

Los camarones reescriben su historia evolutiva tras 125 millones de años

La historia de la vida en la Tierra suele escribirse siguiendo el rastro de los continentes. Durante décadas, la ciencia ha explicado la distribución de muchas especies a partir del lento movimiento d

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

INVESTIGACIÓN Los camarones reescriben su historia evolutiva tras 125 millones de años Un estudio liderado por el CSIC sitúa su origen en el Pacífico y revela que su capacidad para adaptarse fue clave para conquistar los océanos tropicales Regala esta noticia Añádenos en Google El origen de los camarones se encuentra en el Pacífico de hace 125 millones de años. Alexia Rodríguez Madrid 03/08/2026 a las 22:20h. La historia de la vida en la Tierra suele escribirse siguiendo el rastro de los continentes.

Durante décadas, la ciencia ha explicado la distribución de muchas especies a partir del lento movimiento de las placas tectónicas y de la aparición o desaparición de océanos que ... actuaban como barreras naturales. Sin embargo, un pequeño crustáceo acaba de obligar a replantear parte de esta historia. Un equipo internacional liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha reconstruido la historia evolutiva de los camarones pantropicales y ha descubierto que su expansión por el planeta fue mucho más dinámica de lo que se pensaba.

Lejos de depender únicamente de los grandes cambios geológicos, estos animales aprovecharon su capacidad para adaptarse a distintos ambientes y realizaron dispersiones a larga distancia que terminaron dando lugar a la extraordinaria biodiversidad que hoy habita mares y estuarios tropicales de todo el mundo. El trabajo, publicado en la revista Journal of Biogeography, propone un modelo alternativo a las hipótesis biogeográficas clásicas y sitúa el origen del grupo hace unos 125 millones de años en el Pacífico Oriental, durante el Cretácico Inferior, en lugar del antiguo mar de Tetis, considerado hasta ahora la cuna evolutiva de estos crustáceos. «El hallazgo cambia drásticamente la comprensión de cómo estos organismos colonizaron el planeta, ya que tradicionalmente se pensaba que estos crustáceos habían surgido en el antiguo mar de Tetis», explica Mónica Núñez-Flores, investigadora del CSIC en el Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN).

«Sin embargo, nuestra investigación revela que el ancestro común más reciente de estos camarones se originó en el Pacífico Oriental durante el Cretácico Inferior hace aproximadamente 125 millones de años». Mapa más preciso del pasado Reconstruir una historia que comenzó cuando los dinosaurios dominaban la Tierra exige combinar disciplinas muy distintas. Para ello, los investigadores recurrieron a una filogenia calibrada con fósiles, marcadores moleculares y modelos estadísticos de espacio continuo, una metodología que permite seguir el movimiento de las especies con mucha mayor precisión que los modelos tradicionales.

Mientras que los enfoques clásicos dividen el planeta en grandes regiones biogeográficas, este sistema reconstruye trayectorias continuas sobre el mapa. Gracias a ello, el equipo pudo analizar más de 34.000 registros correspondientes a 155 especies actuales y reconstruir los desplazamientos realizados por sus antepasados a lo largo de millones de años. El resultado dibuja una auténtica red de rutas oceánicas.

Desde su origen en el Pacífico, los camarones protagonizaron cruces transatlánticos entre América y África y colonizaciones sucesivas hacia Oceanía y el sudeste asiático, expandiéndose por prácticamente todos los ambientes tropicales. «En nuestro viaje en el tiempo pudimos ver que, tras su origen en el Pacífico, los camarones se expandieron a través de diferentes rutas que incluyen cruces transatlánticos entre América y África y colonizaciones masivas hacia Oceanía y el sudeste asiático», señala Núñez-Flores. Oportunidades de la gran extinción Uno de los aspectos más llamativos del estudio es que detecta un aumento notable de las tasas de dispersión en torno al límite entre el Cretácico y el Paleógeno, hace aproximadamente 66 millones de años, cuando la extinción masiva acabó con los dinosaurios y transformó profundamente los ecosistemas del planeta.

Los investigadores plantean que aquella reorganización ecológica pudo generar nuevos hábitats costeros y liberar nichos que facilitaron la expansión de numerosas especies marinas, entre ellas estos crustáceos. La biodiversidad, por tanto, no habría surgido únicamente por el aislamiento provocado por los cambios geológicos, sino también gracias a las oportunidades creadas tras grandes perturbaciones ambientales que favorecieron nuevas colonizaciones. El estudio también desmonta otra idea ampliamente aceptada sobre la evolución de estos animales.

Tradicionalmente se consideraba que la duración del desarrollo larvario condicionaba su capacidad para dispersarse: las especies con larvas oceánicas tendrían más posibilidades de viajar largas distancias que aquellas vinculadas al agua dulce. Sin embargo, los resultados apuntan en otra dirección. «Lo que ha moldeado su distribución actual es su tolerancia ecológica y las oportunidades históricas de movimiento», explica Enrique González Ortegón, investigador del CSIC en el ICMAN.

En otras palabras, la clave no estuvo tanto en cuánto tiempo permanecían las larvas flotando en el agua como en la capacidad de estos organismos para sobrevivir en ambientes muy diferentes y aprovechar cualquier oportunidad para colonizar nuevos territorios. Esa plasticidad ecológica —la facultad de adaptarse a distintas condiciones ambientales— emerge así como uno de los principales motores de la diversificación evolutiva de los camarones y, posiblemente, de otros muchos grupos de organismos marinos. Una nueva mirada a la biogeografía Más allá de resolver el origen de un grupo concreto de crustáceos, el trabajo invita a revisar algunos de los principios que han guiado durante décadas el estudio de la distribución de la vida sobre la Tierra.

La investigación muestra que las fronteras geológicas no siempre fueron obstáculos infranqueables y que la historia evolutiva también puede escribirse a partir de la capacidad de las especies para dispersarse, adaptarse y aprovechar las oportunidades que ofrece un planeta en constante transformación. En un mundo donde el cambio climático está alterando nuevamente las condiciones de los océanos y desplazando numerosas especies hacia nuevas regiones, comprender cómo la biodiversidad respondió en el pasado a grandes cambios ambientales puede aportar claves valiosas para anticipar su futuro. comentarios Reportar un error INVESTIGACIÓN Los camarones reescriben su historia evolutiva tras 125 millones de años Un estudio liderado por el CSIC sitúa su origen en el Pacífico y revela que su capacidad para adaptarse fue clave para conquistar los océanos tropicales Regala esta noticia Añádenos en Google El origen de los camarones se encuentra en el Pacífico de hace 125 millones de años. Alexia Rodríguez Madrid 03/08/2026 a las 22:20h.

La historia de la vida en la Tierra suele escribirse siguiendo el rastro de los continentes. Durante décadas, la ciencia ha explicado la distribución de muchas especies a partir del lento movimiento de las placas tectónicas y de la aparición o desaparición de océanos que ... actuaban como barreras naturales. Sin embargo, un pequeño crustáceo acaba de obligar a replantear parte de esta historia.

Un equipo internacional liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha reconstruido la historia evolutiva de los camarones pantropicales y ha descubierto que su expansión por el planeta fue mucho más dinámica de lo que se pensaba. Lejos de depender únicamente de los grandes cambios geológicos, estos animales aprovecharon su capacidad para adaptarse a distintos ambientes y realizaron dispersiones a larga distancia que terminaron dando lugar a la extraordinaria biodiversidad que hoy habita mares y estuarios tropicales de todo el mundo. El trabajo, publicado en la revista Journal of Biogeography, propone un modelo alternativo a las hipótesis biogeográficas clásicas y sitúa el origen del grupo hace unos 125 millones de años en el Pacífico Oriental, durante el Cretácico Inferior, en lugar del antiguo mar de Tetis, considerado hasta ahora la cuna evolutiva de estos crustáceos.

«El hallazgo cambia drásticamente la comprensión de cómo estos organismos colonizaron el planeta, ya que tradicionalmente se pensaba que estos crustáceos habían surgido en el antiguo mar de Tetis», explica Mónica Núñez-Flores, investigadora del CSIC en el Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN). «Sin embargo, nuestra investigación revela que el ancestro común más reciente de estos camarones se originó en el Pacífico Oriental durante el Cretácico Inferior hace aproximadamente 125 millones de años». Mapa más preciso del pasado Reconstruir una historia que comenzó cuando los dinosaurios dominaban la Tierra exige combinar disciplinas muy distintas.

Para ello, los investigadores recurrieron a una filogenia calibrada con fósiles, marcadores moleculares y modelos estadísticos de espacio continuo, una metodología que permite seguir el movimiento de las especies con mucha mayor precisión que los modelos tradicionales. Mientras que los enfoques clásicos dividen el planeta en grandes regiones biogeográficas, este sistema reconstruye trayectorias continuas sobre el mapa. Gracias a ello, el equipo pudo analizar más de 34.000 registros correspondientes a 155 especies actuales y reconstruir los desplazamientos realizados por sus antepasados a lo largo de millones de años.

El resultado dibuja una auténtica red de rutas oceánicas. Desde su origen en el Pacífico, los camarones protagonizaron cruces transatlánticos entre América y África y colonizaciones sucesivas hacia Oceanía y el sudeste asiático, expandiéndose por prácticamente todos los ambientes tropicales. «En nuestro viaje en el tiempo pudimos ver que, tras su origen en el Pacífico, los camarones se expandieron a través de diferentes rutas que incluyen cruces transatlánticos entre América y África y colonizaciones masivas hacia Oceanía y el sudeste asiático», señala Núñez-Flores.

Oportunidades de la gran extinción Uno de los aspectos más llamativos del estudio es que detecta un aumento notable de las tasas de dispersión en torno al límite entre el Cretácico y el Paleógeno, hace aproximadamente 66 millones de años, cuando la extinción masiva acabó con los dinosaurios y transformó profundamente los ecosistemas del planeta. Los investigadores plantean que aquella reorganización ecológica pudo generar nuevos hábitats costeros y liberar nichos que facilitaron la expansión de numerosas especies marinas, entre ellas estos crustáceos. La biodiversidad, por tanto, no habría surgido únicamente por el aislamiento provocado por los cambios geológicos, sino también gracias a las oportunidades creadas tras grandes perturbaciones ambientales que favorecieron nuevas colonizaciones.

El estudio también desmonta otra idea ampliamente aceptada sobre la evolución de estos animales. Tradicionalmente se consideraba que la duración del desarrollo larvario condicionaba su capacidad para dispersarse: las especies con larvas oceánicas tendrían más posibilidades de viajar largas distancias que aquellas vinculadas al agua dulce. Sin embargo, los resultados apuntan en otra dirección.

«Lo que ha moldeado su distribución actual es su tolerancia ecológica y las oportunidades históricas de movimiento», explica Enrique González Ortegón, investigador del CSIC en el ICMAN. En otras palabras, la clave no estuvo tanto en cuánto tiempo permanecían las larvas flotando en el agua como en la capacidad de estos organismos para sobrevivir en ambientes muy diferentes y aprovechar cualquier oportunidad para colonizar nuevos territorios. Esa plasticidad ecológica —la facultad de adaptarse a distintas condiciones ambientales— emerge así como uno de los principales motores de la diversificación evolutiva de los camarones y, posiblemente, de otros muchos grupos de organismos marinos.

Una nueva mirada a la biogeografía Más allá de resolver el origen de un grupo concreto de crustáceos, el trabajo invita a revisar algunos de los principios que han guiado durante décadas el estudio de la distribución de la vida sobre la Tierra. La investigación muestra que las fronteras geológicas no siempre fueron obstáculos infranqueables y que la historia evolutiva también puede escribirse a partir de la capacidad de las especies para dispersarse, adaptarse y aprovechar las oportunidades que ofrece un planeta en constante transformación. En un mundo donde el cambio climático está alterando nuevamente las condiciones de los océanos y desplazando numerosas especies hacia nuevas regiones, comprender cómo la biodiversidad respondió en el pasado a grandes cambios ambientales puede aportar claves valiosas para anticipar su futuro. comentarios Reportar un error Freidora de aire, heladera y ventilador: mis 3 imprescindibles de SharkNinja para el verano Alejandra Santisteban Guiu Jordi Cruz, sobre sus inicios en televisión: «Tuve dos años que viví la noche en Madrid.

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Publicado por Redacción · lunes, 3 de agosto de 2026

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