Yayoi Kusama: puntos (o lunares) suspensivos
Creo que resulta un hecho difícilmente cuestionable el que Yayoi Kusama (1929-2026) sea una de las artistas más singulares dentro del plural mundo del arte contemporáneo. Pocos creadores han inventado
ARTE Yayoi Kusama: puntos (o lunares) suspensivos Concebida como retrospectiva, la inauguración de su cita en el Museo Stedelijk de Ámsterdam se transforma en homenaje póstumo y oportunidad para contemplar una obra ya concluida Regala esta noticia Añádenos en Google Detalle del montaje de la exposición en el Stedelijk. (Peter Tijhuis) Francisco Carpio Ámsterdam 17/09/2026 a las 10:04h. Creo que resulta un hecho difícilmente cuestionable el que Yayoi Kusama (1929-2026) sea una de las artistas más singulares dentro del plural mundo del arte contemporáneo. Pocos creadores han inventado un universo visual tan reconocible y personal. Lunares, redes repetidas hasta el infinito, ... habitaciones de espejos, turgencias fálicas, flores y calabazas a gran escala, todo es parte ya de una sintaxis artística que ha conseguido alcanzar la fascinación de millones de personas, convirtiéndola en un auténtico fenómeno de masas. Esta casi ubicua comercialización de su imaginario ha generado inevitablemente un debate crítico, y el peligro de reducir su arte a un conjunto de iconos demasiado identificables. Noticia relacionada ARTE John Porral, por siempre jamás Fernando Castro Flórez Aquí reside una de las aparentes paradojas de su obra y de su figura. Sin embargo, a mi juicio, detrás de este supuesto carácter lúdico y de la atrayente belleza de sus imágenes circula, como una suerte de invisible corriente subterránea, una voluntad mucho más compleja y polisémica, signada por el sufrimiento psicológico, la repetición obsesiva, la sexualidad, el miedo, la muerte y el deseo de disolver el yo individual en el infinito. Kusama no inventó simplemente un estilo sino que consiguió transmutar sus angustias más personales y hondas en toda una cosmología. Nacida en el Japón rural de preguerras dentro de una familia acomodada pero problemática, comenzó muy pronto a interesarse por el arte. Ya en su infancia experimentó alucinaciones visuales y auditivas: flores, círculos y otros motivos que se multiplicaban y extendían por las paredes, los objetos y su propio cuerpo. En lugar de huir de ellas logró controlarlas dándoles una forma. Así pues –y esto es muy importante recordarlo– estos elementos no nacieron como recursos decorativos sino como herramientas de supervivencia psicológica. Una decisión valiente Kusama decidió mudarse en 1958 a Nueva York. Una valiente decisión para una joven japonesa con poco dinero, inglés limitado y un ambiente ferozmente competitivo y masculino, pero con una inmensa ambición. Allí desarrollaría algunas de sus primeras series conocidas, entre ellas, las 'Infinity Nets', pinturas compuestas por obsesivos e innumerables gestos diminutos y repetidos, en las que planteaba ya una de sus claves creativas al tratar de disolver lo unitario en lo infinito. Newsletter También amplió su lenguaje hacia otros medios como la escultura (cubriendo objetos cotidianos con formas fálicas cosidas y rellenas), las instalaciones y las 'performances'. En 1965 creó 'Infinity Mirror Room-Phall´s Field', una propuesta más radical de lo que podía aparentar, en la que el espectador ya no permanecía ante la obra de arte sino que era literalmente engullido por ella. Kusama llamó a todo este proceso creativo 'self-obliteration', mediante el cual el yo se disolvía en un amplio 'continuum' visual. Su regreso definitivo a Japón en 1973 supuso una difícil decisión. Cuatro años después ingresaría voluntariamente en un hospital psiquiátrico de Tokio donde continuó viviendo, sin abandonar en absoluto el ritmo de creación, hasta su reciente fallecimiento. En los últimos años se dedicó asimismo cada vez más a la literatura, publicando novelas y poesía en paralelo a su obra visual. En las imágenes, detalle del montaje de la muestra de Yayoi Kusama en Ámsterdam. (Peter Tijhuis) La espléndida exposición que ahora presenta el Stedelijk Museum de Ámsterdam es la parada final de una itinerancia que comenzó en 2025 en la Fundación Beyeler (Basilea) y siguió este año en el Ludwig Museum de Colonia. Obviamente, la muestra fue concebida hace ya bastante tiempo como gran retrospectiva, con gran implicación por su parte, pero su muerte apenas unas semanas antes de la inauguración ha transformado su significado, convirtiéndola en un homenaje póstumo y una oportunidad para que el público europeo contemple una obra ya concluida. Presenta más de setenta años de producción y abarca un amplio registro de lenguajes expresivos: pintura, escultura, instalación, dibujo, 'collage', moda, grabado, foto y documentación. Al reunir múltiples disciplinas en lugar de concentrarse en sus espectaculares instalaciones, la propuesta ahonda en la poliédrica complejidad de toda una obra. Las primeras salas se centran, por un lado, en algunos dibujos y pinturas iniciales realizados en una época muy temprana, seguidos de otras obras que produjo durante su primera estancia en Japón. Son composiciones que ya muestran esa incipiente y obsesiva repetición de formas, con un marcado horror vacui que inevitablemente me recuerda al arte de los alienados y al Art Brut. También se observa una cierta influencia del Informalismo europeo. Newsletter Poco a poco vamos penetrando en su fascinante mundo. Objetos fálicos, redes infinitas, 'collages', diseños de moda y fotos de 'performances' sirven como ejemplo de su estancia en el Nueva York de los 60. Después pueden verse otras series pictóricas posteriores de vuelta en su país como 'My Eternal Soul', conjunto de pinturas abstractas de gran formato, muy coloristas y con composiciones variadas, y también 'Every Day I Pray for Love', la serie más reciente, con obras de menor formato en las que, junto a sus habituales motivos, incorpora igualmente palabras y frases. 'Major Retrospective' Yayoi Kusama Lugar: Stedelijk Museum. (Ámsterdam) Comisaria: Leontine Coelewij Clausura: Hasta el 17 de enero de 2027 Valoración: ***** La parada final es una de sus impresionantes instalaciones inmersivas, creada específicamente para esta ocasión, que resume todas sus obsesiones y logros. Temas Exposiciones Amsterdam comentarios Reportar un error ARTE Yayoi Kusama: puntos (o lunares) suspensivos Concebida como retrospectiva, la inauguración de su cita en el Museo Stedelijk de Ámsterdam se transforma en homenaje póstumo y oportunidad para contemplar una obra ya concluida Regala esta noticia Añádenos en Google Detalle del montaje de la exposición en el Stedelijk. (Peter Tijhuis) Francisco Carpio Ámsterdam 17/09/2026 a las 10:04h. Creo que resulta un hecho difícilmente cuestionable el que Yayoi Kusama (1929-2026) sea una de las artistas más singulares dentro del plural mundo del arte contemporáneo. Pocos creadores han inventado un universo visual tan reconocible y personal. Lunares, redes repetidas hasta el infinito, ... habitaciones de espejos, turgencias fálicas, flores y calabazas a gran escala, todo es parte ya de una sintaxis artística que ha conseguido alcanzar la fascinación de millones de personas, convirtiéndola en un auténtico fenómeno de masas. Esta casi ubicua comercialización de su imaginario ha generado inevitablemente un debate crítico, y el peligro de reducir su arte a un conjunto de iconos demasiado identificables. Noticia relacionada ARTE John Porral, por siempre jamás Fernando Castro Flórez Aquí reside una de las aparentes paradojas de su obra y de su figura. Sin embargo, a mi juicio, detrás de este supuesto carácter lúdico y de la atrayente belleza de sus imágenes circula, como una suerte de invisible corriente subterránea, una voluntad mucho más compleja y polisémica, signada por el sufrimiento psicológico, la repetición obsesiva, la sexualidad, el miedo, la muerte y el deseo de disolver el yo individual en el infinito. Kusama no inventó simplemente un estilo sino que consiguió transmutar sus angustias más personales y hondas en toda una cosmología. Nacida en el Japón rural de preguerras dentro de una familia acomodada pero problemática, comenzó muy pronto a interesarse por el arte. Ya en su infancia experimentó alucinaciones visuales y auditivas: flores, círculos y otros motivos que se multiplicaban y extendían por las paredes, los objetos y su propio cuerpo. En lugar de huir de ellas logró controlarlas dándoles una forma. Así pues –y esto es muy importante recordarlo– estos elementos no nacieron como recursos decorativos sino como herramientas de supervivencia psicológica. Una decisión valiente Kusama decidió mudarse en 1958 a Nueva York. Una valiente decisión para una joven japonesa con poco dinero, inglés limitado y un ambiente ferozmente competitivo y masculino, pero con una inmensa ambición. Allí desarrollaría algunas de sus primeras series conocidas, entre ellas, las 'Infinity Nets', pinturas compuestas por obsesivos e innumerables gestos diminutos y repetidos, en las que planteaba ya una de sus claves creativas al tratar de disolver lo unitario en lo infinito. Newsletter También amplió su lenguaje hacia otros medios como la escultura (cubriendo objetos cotidianos con formas fálicas cosidas y rellenas), las instalaciones y las 'performances'. En 1965 creó 'Infinity Mirror Room-Phall´s Field', una propuesta más radical de lo que podía aparentar, en la que el espectador ya no permanecía ante la obra de arte sino que era literalmente engullido por ella. Kusama llamó a todo este proceso creativo 'self-obliteration', mediante el cual el yo se disolvía en un amplio 'continuum' visual. Su regreso definitivo a Japón en 1973 supuso una difícil decisión. Cuatro años después ingresaría voluntariamente en un hospital psiquiátrico de Tokio donde continuó viviendo, sin abandonar en absoluto el ritmo de creación, hasta su reciente fallecimiento. En los últimos años se dedicó asimismo cada vez más a la literatura, publicando novelas y poesía en paralelo a su obra visual. En las imágenes, detalle del montaje de la muestra de Yayoi Kusama en Ámsterdam. (Peter Tijhuis) La espléndida exposición que ahora presenta el Stedelijk Museum de Ámsterdam es la parada final de una itinerancia que comenzó en 2025 en la Fundación Beyeler (Basilea) y siguió este año en el Ludwig Museum de Colonia. Obviamente, la muestra fue concebida hace ya bastante tiempo como gran retrospectiva, con gran implicación por su parte, pero su muerte apenas unas semanas antes de la inauguración ha transformado su significado, convirtiéndola en un homenaje póstumo y una oportunidad para que el público europeo contemple una obra ya concluida. Presenta más de setenta años de producción y abarca un amplio registro de lenguajes expresivos: pintura, escultura, instalación, dibujo, 'collage', moda, grabado, foto y documentación. Al reunir múltiples disciplinas en lugar de concentrarse en sus espectaculares instalaciones, la propuesta ahonda en la poliédrica complejidad de toda una obra. Las primeras salas se centran, por un lado, en algunos dibujos y pinturas iniciales realizados en una época muy temprana, seguidos de otras obras que produjo durante su primera estancia en Japón. Son composiciones que ya muestran esa incipiente y obsesiva repetición de formas, con un marcado horror vacui que inevitablemente me recuerda al arte de los alienados y al Art Brut. También se observa una cierta influencia del Informalismo europeo. Newsletter Poco a poco vamos penetrando en su fascinante mundo. Objetos fálicos, redes infinitas, 'collages', diseños de moda y fotos de 'performances' sirven como ejemplo de su estancia en el Nueva York de los 60. Después pueden verse otras series pictóricas posteriores de vuelta en su país como 'My Eternal Soul', conjunto de pinturas abstractas de gran formato, muy coloristas y con composiciones variadas, y también 'Every Day I Pray for Love', la serie más reciente, con obras de menor formato en las que, junto a sus habituales motivos, incorpora igualmente palabras y frases. 'Major Retrospective' Yayoi Kusama Lugar: Stedelijk Museum. (Ámsterdam) Comisaria: Leontine Coelewij Clausura: Hasta el 17 de enero de 2027 Valoración: ***** La parada final es una de sus impresionantes instalaciones inmersivas, creada específicamente para esta ocasión, que resume todas sus obsesiones y logros. Temas Exposiciones Amsterdam comentarios Reportar un error ARTE John Porral, por siempre jamás Fernando Castro Flórez Moldeador de pelo Cecotec AirGlisse 14in1: 14 accesorios en un solo aparato Teresa Rodríguez García Juan Andrés, cura: «No hubiera entrado al seminario si no fuera por mi novia. 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