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Internacional
martes, 28 de julio de 2026

La vara de medir de Zapatero

El expresidente del Gobierno y ex líder del PSOE ha perdido una oportunidad para preservar su credibilidad. No solo por las joyas, sino por haber intentado justificar lo injustificable.

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

DIRECTO Sigue la última hora de los incendios en España última horaEspaña registra la mayor cifra de trabajadores de su historia y reduce el paro en 213.300 personas Joaquim CollHistoriador y articulistaLa vara de medir de ZapateroEntrevista a ZapateroRTVENacionalOpinión Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos. 28 jul 2026 - 09:16Joaquim CollWhatsAppTwitterFacebookLinkedinTelegramBeloudCopiar URLEl expresidente del Gobierno y ex líder del PSOE ha perdido una oportunidad para preservar su credibilidad. No solo por las joyas, sino por haber intentado justificar lo injustificable.Lee aquí todas las opiniones de Joaquim Coll para 20minutos.En el escándalo de presunta corrupción que envuelve a José Luis Rodríguez Zapatero, lo más preocupante ya no son las joyas, sino la explicación que ha dado sobre ellas. Porque revela una forma de entender la ética pública según la cual no importa aceptar un regalo de gran valor si quien lo recibe asegura que no tenía "afán patrimonial".

En lugar de reconocer el error y pedir disculpas, ha optado por esa inaudita justificación.Un regalo de cortesía son bienes perecederos, como una cesta de Navidad, unas latas de anchoas, como las que el cántabro Miguel Ángel Revilla acostumbraba a regalar, o una caja de puros, como las que el cubano Fidel Castro entregaba protocolariamente a sus visitantes. Pero unas joyas son un bien patrimonial. Presentarlas como un gesto de cortesía supone borrar esa frontera.En defensa de los juecesZapatero sostiene ahora que las recibió "hace muchos años" cuando estaba en la Moncloa.

Supongamos que sea cierto. Tampoco así desaparece el problema. Como presidente estaba sometido al Código de Buen Gobierno, aprobado por el Ejecutivo que él presidía, que impedía aceptar regalos que excedieran los usos sociales o de cortesía.

Si esa es realmente la procedencia de las joyas, ahora pretende reinterpretar ese principio.Tras pedir al juez diez días para identificar al donante, sigue sin hacerlo. Está en su derecho de plantear las estrategias procesales que considere oportunas. Pero ninguna puede sustituir la explicación pública.Estrasburgo y el muro lingüístico en Cataluña y EuskadiSu presunción de inocencia es incuestionable.

Pero el juicio ético discurre por un cauce distinto. Su actitud respecto a las joyas ha proyectado una sombra sobre el conjunto del caso. Si, ante un hecho tan evidente recurre a una argumentación tan artificiosa como la ausencia de "afán patrimonial", resulta inevitable que su credibilidad se resienta también cuando niega el resto de los hechos que investiga el juez Calama.

No porque esas imputaciones queden acreditadas, sino porque él mismo ha debilitado la fuerza de su palabra de cara a la opinión pública.La entrevista con Javier Ruiz en RTVE el jueves pasado fue decepcionante. Solo tras varias preguntas admitió, con la boca pequeña, que quizá no debería haber aceptado un regalo semejante. Pero esa reflexión llegó tarde y sin auténtica autocrítica.

Su verdadero empeño fue convencernos de dos cosas: que unas joyas pueden ser un regalo de cortesía y que, aunque fueran valiosas, nada habría que reprocharle porque carecía de "afán patrimonial". Es decir, el criterio pasa a ser su propia intención. Él es su única vara de medir.Zapatero ha perdido una oportunidad para preservar su credibilidad.

No solo por las joyas, sino por haber intentado justificar lo injustificable cambiando la regla con la que debe ser juzgado.Conforme a los criterios de¿Por qué confiar en nosotros?Más información sobre:ZapateroPSOECorrupciónCorrupción políticaJoaquim CollOpiniónJosé Luis Rodríguez Zapatero Mostrar comentarios Comentarios Joaquim CollHistoriador y articulistaLa vara de medir de ZapateroEntrevista a ZapateroRTVENacionalOpinión Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos. 28 jul 2026 - 09:16Joaquim CollWhatsAppTwitterFacebookLinkedinTelegramBeloudCopiar URLEl expresidente del Gobierno y ex líder del PSOE ha perdido una oportunidad para preservar su credibilidad. No solo por las joyas, sino por haber intentado justificar lo injustificable.Lee aquí todas las opiniones de Joaquim Coll para 20minutos.En el escándalo de presunta corrupción que envuelve a José Luis Rodríguez Zapatero, lo más preocupante ya no son las joyas, sino la explicación que ha dado sobre ellas. Porque revela una forma de entender la ética pública según la cual no importa aceptar un regalo de gran valor si quien lo recibe asegura que no tenía "afán patrimonial".

En lugar de reconocer el error y pedir disculpas, ha optado por esa inaudita justificación.Un regalo de cortesía son bienes perecederos, como una cesta de Navidad, unas latas de anchoas, como las que el cántabro Miguel Ángel Revilla acostumbraba a regalar, o una caja de puros, como las que el cubano Fidel Castro entregaba protocolariamente a sus visitantes. Pero unas joyas son un bien patrimonial. Presentarlas como un gesto de cortesía supone borrar esa frontera.En defensa de los juecesZapatero sostiene ahora que las recibió "hace muchos años" cuando estaba en la Moncloa.

Supongamos que sea cierto. Tampoco así desaparece el problema. Como presidente estaba sometido al Código de Buen Gobierno, aprobado por el Ejecutivo que él presidía, que impedía aceptar regalos que excedieran los usos sociales o de cortesía.

Si esa es realmente la procedencia de las joyas, ahora pretende reinterpretar ese principio.Tras pedir al juez diez días para identificar al donante, sigue sin hacerlo. Está en su derecho de plantear las estrategias procesales que considere oportunas. Pero ninguna puede sustituir la explicación pública.Estrasburgo y el muro lingüístico en Cataluña y EuskadiSu presunción de inocencia es incuestionable.

Pero el juicio ético discurre por un cauce distinto. Su actitud respecto a las joyas ha proyectado una sombra sobre el conjunto del caso. Si, ante un hecho tan evidente recurre a una argumentación tan artificiosa como la ausencia de "afán patrimonial", resulta inevitable que su credibilidad se resienta también cuando niega el resto de los hechos que investiga el juez Calama.

No porque esas imputaciones queden acreditadas, sino porque él mismo ha debilitado la fuerza de su palabra de cara a la opinión pública.La entrevista con Javier Ruiz en RTVE el jueves pasado fue decepcionante. Solo tras varias preguntas admitió, con la boca pequeña, que quizá no debería haber aceptado un regalo semejante. Pero esa reflexión llegó tarde y sin auténtica autocrítica.

Su verdadero empeño fue convencernos de dos cosas: que unas joyas pueden ser un regalo de cortesía y que, aunque fueran valiosas, nada habría que reprocharle porque carecía de "afán patrimonial". Es decir, el criterio pasa a ser su propia intención. Él es su única vara de medir.Zapatero ha perdido una oportunidad para preservar su credibilidad.

No solo por las joyas, sino por haber intentado justificar lo injustificable cambiando la regla con la que debe ser juzgado.Conforme a los criterios de¿Por qué confiar en nosotros?

Publicado por Redacción · martes, 28 de julio de 2026

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