El antimosquitos de Cheng
Hundido en su colchón, con el cuerpo destrozado después de todo el día persiguiendo a los niños en la playa o cargando bolsas o maletas, piensa que por fin ha llegado su momento. Hasta mañana, mundo.
Hundido en su colchón, con el cuerpo destrozado después de todo el día persiguiendo a los niños en la playa o cargando bolsas o maletas, piensa que por fin ha llegado su momento. Hasta mañana, mundo. Pero entonces ese zumbido pasa a escasos milímetros de su oído durante un nanosegundo, tiempo suficiente para dejarle toda la noche en vilo.
Al maldito mosquito ni siquiera le hace falta atacarle, basta con la sugestión de su mera presencia para fastidiarnos toda la quincena de vacaciones. En ese momento, ¿cuánto pagaría usted por un remedio que erradicara al momento y para siempre a cada zancudo despreciable que se atreviera a cruzar el quicio de su ventana? Alguien llamado Steven Cheng invirtió mucho dinero,... <a href="https://www.abc.es/cultura/antimosquitos-cheng-20260731015236-nt.html">Ver Más</a>