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Internacional
martes, 4 de agosto de 2026

Nerea Soto, enfermera en Conxo, estudiará Medicina a los 31 años: «La edad es solo un número»

12,812. Una nota, un número, una cifra que dicta sentencia sobre las aspiraciones profesionales de miles de recién graduados de bachillerato, pero también sobre aquellos que, como Nerea Soto, deciden

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

Nerea Soto, enfermera en Conxo, estudiará Medicina a los 31 años: «La edad es solo un número» Tras lograr la interinidad, compaginará las guardias con la facultad para seguir enriqueciendo su vocación Regala esta noticia Añádenos en Google Nerea Soto, en el Hospital de Conxo. (Cedida) Xoán Pardal Santiago 04/08/2026 a las 10:23h. 12,812. Una nota, un número, una cifra que dicta sentencia sobre las aspiraciones profesionales de miles de recién graduados de bachillerato, pero también sobre aquellos que, como Nerea Soto, deciden tomar un camino alternativo.

En su caso, un 13,570. Detrás de los cinco ... dígitos, el esfuerzo, las horas de estudio y el apoyo de familiares, pareja, amigos y compañeros de trabajo que la han acercado a conseguir una meta que sigue construyendo su vocación «desde siempre»: «cuidar a las personas». Nerea tiene 31 años, es de Padrón, y comenzó la universidad en el año 2013 para estudiar Enfermería, en 2017 terminó el grado y casi ocho años después, en octubre de 2025, consiguió la «ansiada» interinidad.

«Una interinidad da estabilidad, pero no me quitó las ganas de seguir aprendiendo», asegura. Lejos de acomodarse en la estabilidad del logro profesional, que para muchos significaría la meta definitiva, entendió que estudiar medicina era la vía ideal para complementar su bagaje como enfermera. Por eso, hace dos años, con 29, canalizó esas ganas de continuar estudiando en un Ciclo Formativo de Grado Superior: «me vi en un buen momento, estudié las alternativas para entrar a medicina y no me pareció mala idea, así empezó todo».

Enfermera orgullosa, trabaja en el Hospital de Conxo, en medicina interna. «Me considero una enfermera muy vocacional, me gusta acompañar, escuchar y ayudar a las personas», afirma emocionada. Precisamente eso, el trato humano, es una cuestión que considera que nunca debe pasar por alto la atención sanitaria porque «detrás de cada diagnóstico hay una persona».

Esa misma visión cercana la traslada al trabajo en el hospital, donde, lejos de ver la Enfermería y la Medicina como disciplinas jerárquicas, las entiende como dos caras de la misma moneda: «somos compañeros, la atención sanitaria funciona mediante un equipo multidisciplinar donde cada uno tiene su función». Dar el salto a Medicina no significa para ella dejar atrás sus días como enfermera. Coordinará estudios y trabajo, un ejercicio de esfuerzo que lleva ya realizando dos años, pero que afronta con ilusión y responsabilidad a partes iguales.

«Es como 'un puzle', cambiar turnos de trabajo, doblar jornadas y mover muchas cosas para encajar todo», explica. A la espera de saber cuántas asignaturas le convalidarán por su titulación previa, asume que si tiene que cursarlo todo de golpe lo hará con la misma determinación. Un rompecabezas exigente que apenas le dejará tiempo libre, pero que asume convencida de que el esfuerzo «merece la pena».

El puzle de la Selectividad Más de 13.000 estudiantes completaron las pruebas de acceso a la universidad (PAU) en Galicia. En cuanto a medicina, el acceso a la carrera está muy reñido en toda España —se exige más de un 12 en todas las facultades públicas del país— y eso hace que los estudiantes que quieren entrar en la carrera se inscriban en tantos grados y ciudades como pueden. Solo en Santiago, el año pasado más de 4200 jóvenes solicitaron una de las 403 plazas de la Facultade de Medicina, una proporción de más de diez peticiones por vacante.

La nota de bachillerato no es la única opción válida para hacerse con uno de los 403 puestos, y Nerea es un ejemplo de que hay más de un camino válido para alcanzarlo. Mientras cursaba el primer año del Ciclo, preparó la optativa de biología y este curso Química, aunque reconoce que fue difícil conjugarlo todo: «debía acabar las prácticas de la FP, los exámenes finales y el proyecto, además de mi trabajo y la Selectividad». Unas pruebas que, además, preparó «sola, con los conocimientos que tenía, reciclándolos un poco y esforzándome mucho», sentencia.

Las vueltas que da la vida Newsletter «La edad es solo un número y no importa las veces que lo intentes», dice Nerea al ser preguntada por el consejo que le daría a todos esos jóvenes que en esta ocasión se quedaron a las puertas de entrar al grado. «No tiene por que ser entrar a la primera; la vida da muchas vueltas, pero las vueltas también dan mucha vida», añade. Todas esas vueltas la han llevado hasta el momento exacto en el que se encuentra hoy, un momento vital poco frecuente e inesperado al terminar la carrera: «quien me iba a decir a mi que, después de ser enfermera, acabaría volviendo a empezar donde estoy ahora».

Nerea afronta este nuevo reto sin perder de vista el «respeto por las personas» que dice la llevan a plantearse las especialidades con una gran carga de trato humano como medicina de familia, urgencias, anestesia, medicina interna y UCI. Temas Selectividad Medicina Universidades Hospital comentarios Reportar un error Nerea Soto, enfermera en Conxo, estudiará Medicina a los 31 años: «La edad es solo un número» Tras lograr la interinidad, compaginará las guardias con la facultad para seguir enriqueciendo su vocación Regala esta noticia Añádenos en Google Nerea Soto, en el Hospital de Conxo. (Cedida) Xoán Pardal Santiago 04/08/2026 a las 10:23h. 12,812.

Una nota, un número, una cifra que dicta sentencia sobre las aspiraciones profesionales de miles de recién graduados de bachillerato, pero también sobre aquellos que, como Nerea Soto, deciden tomar un camino alternativo. En su caso, un 13,570. Detrás de los cinco ... dígitos, el esfuerzo, las horas de estudio y el apoyo de familiares, pareja, amigos y compañeros de trabajo que la han acercado a conseguir una meta que sigue construyendo su vocación «desde siempre»: «cuidar a las personas».

Nerea tiene 31 años, es de Padrón, y comenzó la universidad en el año 2013 para estudiar Enfermería, en 2017 terminó el grado y casi ocho años después, en octubre de 2025, consiguió la «ansiada» interinidad. «Una interinidad da estabilidad, pero no me quitó las ganas de seguir aprendiendo», asegura. Lejos de acomodarse en la estabilidad del logro profesional, que para muchos significaría la meta definitiva, entendió que estudiar medicina era la vía ideal para complementar su bagaje como enfermera.

Por eso, hace dos años, con 29, canalizó esas ganas de continuar estudiando en un Ciclo Formativo de Grado Superior: «me vi en un buen momento, estudié las alternativas para entrar a medicina y no me pareció mala idea, así empezó todo». Enfermera orgullosa, trabaja en el Hospital de Conxo, en medicina interna. «Me considero una enfermera muy vocacional, me gusta acompañar, escuchar y ayudar a las personas», afirma emocionada.

Precisamente eso, el trato humano, es una cuestión que considera que nunca debe pasar por alto la atención sanitaria porque «detrás de cada diagnóstico hay una persona». Esa misma visión cercana la traslada al trabajo en el hospital, donde, lejos de ver la Enfermería y la Medicina como disciplinas jerárquicas, las entiende como dos caras de la misma moneda: «somos compañeros, la atención sanitaria funciona mediante un equipo multidisciplinar donde cada uno tiene su función». Dar el salto a Medicina no significa para ella dejar atrás sus días como enfermera.

Coordinará estudios y trabajo, un ejercicio de esfuerzo que lleva ya realizando dos años, pero que afronta con ilusión y responsabilidad a partes iguales. «Es como 'un puzle', cambiar turnos de trabajo, doblar jornadas y mover muchas cosas para encajar todo», explica. A la espera de saber cuántas asignaturas le convalidarán por su titulación previa, asume que si tiene que cursarlo todo de golpe lo hará con la misma determinación.

Un rompecabezas exigente que apenas le dejará tiempo libre, pero que asume convencida de que el esfuerzo «merece la pena». El puzle de la Selectividad Más de 13.000 estudiantes completaron las pruebas de acceso a la universidad (PAU) en Galicia. En cuanto a medicina, el acceso a la carrera está muy reñido en toda España —se exige más de un 12 en todas las facultades públicas del país— y eso hace que los estudiantes que quieren entrar en la carrera se inscriban en tantos grados y ciudades como pueden.

Solo en Santiago, el año pasado más de 4200 jóvenes solicitaron una de las 403 plazas de la Facultade de Medicina, una proporción de más de diez peticiones por vacante. La nota de bachillerato no es la única opción válida para hacerse con uno de los 403 puestos, y Nerea es un ejemplo de que hay más de un camino válido para alcanzarlo. Mientras cursaba el primer año del Ciclo, preparó la optativa de biología y este curso Química, aunque reconoce que fue difícil conjugarlo todo: «debía acabar las prácticas de la FP, los exámenes finales y el proyecto, además de mi trabajo y la Selectividad».

Unas pruebas que, además, preparó «sola, con los conocimientos que tenía, reciclándolos un poco y esforzándome mucho», sentencia. Las vueltas que da la vida Newsletter «La edad es solo un número y no importa las veces que lo intentes», dice Nerea al ser preguntada por el consejo que le daría a todos esos jóvenes que en esta ocasión se quedaron a las puertas de entrar al grado. «No tiene por que ser entrar a la primera; la vida da muchas vueltas, pero las vueltas también dan mucha vida», añade.

Todas esas vueltas la han llevado hasta el momento exacto en el que se encuentra hoy, un momento vital poco frecuente e inesperado al terminar la carrera: «quien me iba a decir a mi que, después de ser enfermera, acabaría volviendo a empezar donde estoy ahora». Nerea afronta este nuevo reto sin perder de vista el «respeto por las personas» que dice la llevan a plantearse las especialidades con una gran carga de trato humano como medicina de familia, urgencias, anestesia, medicina interna y UCI. Temas Selectividad Medicina Universidades Hospital comentarios Reportar un error 4 almohadas cervicales que mantienen la forma después de un año y evitan el dolor de cuello Teresa Rodríguez García Roberto Brasero alerta a los españoles sobre lo que no deben hacer durante el eclipse total del12 de agosto Ramoncín, convencido sobre cuál es el auténtico problema de España tras la llegada de miles de inmigrantes desde Marruecos Marina Ortiz

Publicado por Redacción · martes, 4 de agosto de 2026

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