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Internacional
martes, 28 de julio de 2026

La última noche de un príncipe saudí en Londres: alcohol, drogas y una muerte en un hotel de lujo

Un miembro de la familia real saudí fue hallado muerto en la habitación de un hotel de lujo en Londres. Lugar donde se alojaba tras someterse a un tratamiento de desintoxicación en la clínica Priory .

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

La última noche de un príncipe saudí en Londres: alcohol, drogas y una muerte en un hotel de lujo Una autopsia ha revelado las adicciones que presentaba Abdullah bin Fahad Al saud Regala esta noticia Añádenos en Google Abdullah bin Fahad Al saud. (RRSS) Gabriel Samaniego 28/07/2026 a las 16:27h. Un miembro de la familia real saudí fue hallado muerto en la habitación de un hotel de lujo en Londres. Lugar donde se alojaba tras someterse a un tratamiento de desintoxicación en la clínica Priory.

Los hechos ocurrieron el pasado 25 de noviembre de ... 2025 y ahora la autopsia ha revelado que murió por un paro cardíaco provocado por la ingesta de alcohol y varias drogas. La investigación británica determinó que se trató de una muerte accidental por el consumo de estas sustancias. El príncipe Abdullah se habría registrado en el hotel Marriot Kensington el 19 de noviembre de 2025 para una estancia prevista de una semana.

Las cámaras de seguridad lo captaron saliendo de su habitación en el quinto piso para fumar un cigarrillo la noche anterior que el personal del hotel lo encontrará inconsciente el 25 de noviembre. Seguidamente, el personal de seguridad del hotel y los paramédicos acudieron al lugar, pero los intentos por reanimarlo no tuvieron éxito. Noticia relacionada El último regalo de Paddy McNally a Sarah Ferguson para protegerla incluso después de muerto Daniella Bejarano Abdullah estaba solo durante la noche anterior a su muerte y los investigadores tampoco encontraron una carta en la habitación, por lo que las autoridades descartaron inmediatamente el suicidio.

El expediente estableció como causa del fallecimiento la ingesta de múltiples drogas y clasificó la muerte como accidental. Los exámenes de la autopsia detallan una concentración de 222 mg de alcohol por cada 100 ml de sangre. Una cantidad casi tres veces superior al límite permitido para conducir en Inglaterra.

Los análisis también detectaron niveles potencialmente mortales de GHB, sustancia conocida como droga de fiesta. Además, encontraron rastros de cannabis, alprazolam, conocido comercialmente como Xanax, y otros medicamentos contra la ansiedad. El informé, determinó que la combinación de las sustancias provocó el paro cardíaco que causó la muerte del príncipe.

Durante la audiencia se informó que Abdullah enfrentaba problemas relacionados con el consumo de alcohol y medicamentos controlados. En agosto del año pasado ingresó a la clínica Priory en Roehampton. El centro británico se especializa en tratamientos para adicciones y salud mental.

Allí recibió un tratamiento de desintoxicación por consumo de alcohol, benzodiazepinas y pregabalina. Posteriormente, continuó su recuperación en Rainford Hall, una clínica de rehabilitación ubicada en Merseyside. Recibió el alta en octubre.

La psiquiatra Victoria Chamorro indicó durante la investigación que el príncipe respondía bien a los tratamientos de salud mental. La especialista señaló que Abdullah no presentaba riesgos durante su atención clínica. Después de salir del centro de rehabilitación, el príncipe no asistió a las consultas de seguimiento programadas mediante videoconferencia.

El príncipe Abdullah pertenecía a los Al Jalawi, de la Casa de Saúd, una familia real que ha gobernado Arabia Saudí desde la fundación del reino en 1932. A diferencia de los miembros de alto rango de la monarquía, que desempeñan regularmente funciones públicas o diplomáticas, él se mantuvo en gran medida alejado del foco mediático. La cultura del alcohol en Arabia Saudí A partir de 2026, el reino islámico solo permite la venta del alcohol de forma limitada, y únicamente a diplomáticos no musulmanes, bajo un sistema estrictamente regulado.

Para los ciudadanos saudíes, el alcohol sigue siendo ilegal, lo que deja a quienes desean beber con pocas opciones más allá del mercado negro del país o de viajar al extranjero. Este caso pone de manifiesto el estilo de vida de la realeza saudí. Aunque el Islam prohíbe explícitamente el consumo de alcohol, hace 70 años era totalmente al contrario ya que su venta y consumo eran legales.

Un cambio que tuvo como motivo un suceso de principios de la década de 1950. Un príncipe saudí, al igual que Abdullah bin Fahad, falleció tras haberse embriagado. En ese caso, el príncipe no murió, pero acabó asesinando a tiros a un diplomático en un incidente que transformaría por completo la política del alcohol del reino.

Según un reportaje de la revista 'Time' en 1952, el príncipe Mishari se emborrachó considerablemente durante una reunión en casa de Ousman, un ciudadano de origen británico que comenzó a acosar a una mujer inglesa que se encontraba entre los invitados. Ousman intervino y ordenó al príncipe que abandonara la residencia. Al día siguiente, Mishari, todavía ebrio y furioso, regresó exigiendo que le entregaran a la mujer.

Cuando Ousman intentó nuevamente echarlo de la casa, el príncipe sacó una pistola y abrió fuego. Ousman murió en el acto. Según la revista 'Time' , el rey Abdulaziz se enfureció al enterarse del asesinato y ordenó el arresto inmediato de su hijo.

La revista 'Time' informó además que el rey conmutó la pena del príncipe Mishari por cadena perpetua, además de 20 latigazos al mes, concluyendo que la mayor parte de la culpa recaía en los extranjeros que habían introducido al príncipe en el consumo del alcohol. Poco después, el rey Abdulaziz emitió un decreto real que prohibía la importación de todas las bebidas alcohólicas a Arabia Saudí, asentando así las bases de la prohibición que gobernaría el reino durante décadas. La prohibición se mantuvo estrictamente aplicada durante décadas.

Los ciudadanos saudíes sorprendidos con alcohol se enfrentaban a penas de prisión, azotes y, en años anteriores, a flagelaciones públicas, mientras que los expatriados corrían el riesgo de ser deportados. Más de siete décadas después de imponer una prohibición total, Arabia Saudita abrió en 2024 su primera tienda de bebidas alcohólicas en Riad. Sin embargo, el acceso sigue estando estrictamente restringido a diplomáticos no musulmanes, quienes deben registrarse ante el gobierno y cumplir con cuotas de compra mensuales. comentarios Reportar un error La última noche de un príncipe saudí en Londres: alcohol, drogas y una muerte en un hotel de lujo Una autopsia ha revelado las adicciones que presentaba Abdullah bin Fahad Al saud Regala esta noticia Añádenos en Google Abdullah bin Fahad Al saud. (RRSS) Gabriel Samaniego 28/07/2026 a las 16:27h.

Un miembro de la familia real saudí fue hallado muerto en la habitación de un hotel de lujo en Londres. Lugar donde se alojaba tras someterse a un tratamiento de desintoxicación en la clínica Priory. Los hechos ocurrieron el pasado 25 de noviembre de ... 2025 y ahora la autopsia ha revelado que murió por un paro cardíaco provocado por la ingesta de alcohol y varias drogas.

La investigación británica determinó que se trató de una muerte accidental por el consumo de estas sustancias. El príncipe Abdullah se habría registrado en el hotel Marriot Kensington el 19 de noviembre de 2025 para una estancia prevista de una semana. Las cámaras de seguridad lo captaron saliendo de su habitación en el quinto piso para fumar un cigarrillo la noche anterior que el personal del hotel lo encontrará inconsciente el 25 de noviembre.

Seguidamente, el personal de seguridad del hotel y los paramédicos acudieron al lugar, pero los intentos por reanimarlo no tuvieron éxito. Noticia relacionada El último regalo de Paddy McNally a Sarah Ferguson para protegerla incluso después de muerto Daniella Bejarano Abdullah estaba solo durante la noche anterior a su muerte y los investigadores tampoco encontraron una carta en la habitación, por lo que las autoridades descartaron inmediatamente el suicidio. El expediente estableció como causa del fallecimiento la ingesta de múltiples drogas y clasificó la muerte como accidental.

Los exámenes de la autopsia detallan una concentración de 222 mg de alcohol por cada 100 ml de sangre. Una cantidad casi tres veces superior al límite permitido para conducir en Inglaterra. Los análisis también detectaron niveles potencialmente mortales de GHB, sustancia conocida como droga de fiesta.

Además, encontraron rastros de cannabis, alprazolam, conocido comercialmente como Xanax, y otros medicamentos contra la ansiedad. El informé, determinó que la combinación de las sustancias provocó el paro cardíaco que causó la muerte del príncipe. Durante la audiencia se informó que Abdullah enfrentaba problemas relacionados con el consumo de alcohol y medicamentos controlados.

En agosto del año pasado ingresó a la clínica Priory en Roehampton. El centro británico se especializa en tratamientos para adicciones y salud mental. Allí recibió un tratamiento de desintoxicación por consumo de alcohol, benzodiazepinas y pregabalina.

Posteriormente, continuó su recuperación en Rainford Hall, una clínica de rehabilitación ubicada en Merseyside. Recibió el alta en octubre. La psiquiatra Victoria Chamorro indicó durante la investigación que el príncipe respondía bien a los tratamientos de salud mental.

La especialista señaló que Abdullah no presentaba riesgos durante su atención clínica. Después de salir del centro de rehabilitación, el príncipe no asistió a las consultas de seguimiento programadas mediante videoconferencia. El príncipe Abdullah pertenecía a los Al Jalawi, de la Casa de Saúd, una familia real que ha gobernado Arabia Saudí desde la fundación del reino en 1932.

A diferencia de los miembros de alto rango de la monarquía, que desempeñan regularmente funciones públicas o diplomáticas, él se mantuvo en gran medida alejado del foco mediático. La cultura del alcohol en Arabia Saudí A partir de 2026, el reino islámico solo permite la venta del alcohol de forma limitada, y únicamente a diplomáticos no musulmanes, bajo un sistema estrictamente regulado. Para los ciudadanos saudíes, el alcohol sigue siendo ilegal, lo que deja a quienes desean beber con pocas opciones más allá del mercado negro del país o de viajar al extranjero.

Este caso pone de manifiesto el estilo de vida de la realeza saudí. Aunque el Islam prohíbe explícitamente el consumo de alcohol, hace 70 años era totalmente al contrario ya que su venta y consumo eran legales. Un cambio que tuvo como motivo un suceso de principios de la década de 1950.

Un príncipe saudí, al igual que Abdullah bin Fahad, falleció tras haberse embriagado. En ese caso, el príncipe no murió, pero acabó asesinando a tiros a un diplomático en un incidente que transformaría por completo la política del alcohol del reino. Según un reportaje de la revista 'Time' en 1952, el príncipe Mishari se emborrachó considerablemente durante una reunión en casa de Ousman, un ciudadano de origen británico que comenzó a acosar a una mujer inglesa que se encontraba entre los invitados.

Ousman intervino y ordenó al príncipe que abandonara la residencia. Al día siguiente, Mishari, todavía ebrio y furioso, regresó exigiendo que le entregaran a la mujer. Cuando Ousman intentó nuevamente echarlo de la casa, el príncipe sacó una pistola y abrió fuego.

Ousman murió en el acto. Según la revista 'Time' , el rey Abdulaziz se enfureció al enterarse del asesinato y ordenó el arresto inmediato de su hijo. La revista 'Time' informó además que el rey conmutó la pena del príncipe Mishari por cadena perpetua, además de 20 latigazos al mes, concluyendo que la mayor parte de la culpa recaía en los extranjeros que habían introducido al príncipe en el consumo del alcohol.

Poco después, el rey Abdulaziz emitió un decreto real que prohibía la importación de todas las bebidas alcohólicas a Arabia Saudí, asentando así las bases de la prohibición que gobernaría el reino durante décadas. La prohibición se mantuvo estrictamente aplicada durante décadas. Los ciudadanos saudíes sorprendidos con alcohol se enfrentaban a penas de prisión, azotes y, en años anteriores, a flagelaciones públicas, mientras que los expatriados corrían el riesgo de ser deportados.

Más de siete décadas después de imponer una prohibición total, Arabia Saudita abrió en 2024 su primera tienda de bebidas alcohólicas en Riad. Sin embargo, el acceso sigue estando estrictamente restringido a diplomáticos no musulmanes, quienes deben registrarse ante el gobierno y cumplir con cuotas de compra mensuales. comentarios Reportar un error El último regalo de Paddy McNally a Sarah Ferguson para protegerla incluso después de muerto Daniella Bejarano Con GPS y asistente de voz para hablar sin móvil: el Huawei Watch GT6 aguanta 21 días sin cargar Alejandra Santisteban Guiu Héctor Latorre: «Para las mujeres, el atractivo físico no es imprescindible» Almudena Martín Jesús Calleja, sobre su hijo adoptivo: «Le encontré rodeado de ratas»

Borja Sánchez

Publicado por Redacción · martes, 28 de julio de 2026

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