← Volver a la portada
Internacional
martes, 28 de julio de 2026

Sánchez abre la precampaña desde la Moncloa con un balance triunfalista de su mandato

Pedro Sánchez puso este martes el broche al curso político con un discurso que más bien parecía de apertura de campaña que de cierre por vacaciones. Una rendición de cuentas —el informe semestral 'Cum

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

Sánchez abre la precampaña desde la Moncloa con un balance triunfalista de su mandato El presidente orilla la corrupción y los frentes judiciales y se lanza a confrontar su modelo de gestión con el del PP Escucha el artículo. 4 min Escucha el artículo. 4 min Regala esta noticia Añádenos en Google Pedro Sánchez llega a la comparecencia de cierre del curso político. (Efe) Ainhoa Martínez Madrid 29/07/2026 Actualizado a las 01:35h. Pedro Sánchez puso este martes el broche al curso político con un discurso que más bien parecía de apertura de campaña que de cierre por vacaciones. Una rendición de cuentas —el informe semestral 'Cumpliendo'— convertida en balance del mandato y que sigue caldeando un ambiente de marcado acento electoral ... .

El presidente del Gobierno hilvanó un discurso de reivindicación, confrontando su modelo de gestión con el del PP, con un tono netamente triunfalista. Sánchez presentó su Gabinete como el «gobierno de la gente y para la gente» y fue glosando los hitos de la legislatura, mientras dibujaba a los populares como la representación de la política de recortes y el retroceso. Una caricatura que toma cuerpo en las comunidades gobernadas por los populares, agravada por los pactos rubricados con Vox en las últimas autonomías que se sometieron a las urnas.

«Hace tres años la ciudadanía decidió que España siguiera en la senda del progreso. A pesar de todos los obstáculos, no nos hemos detenido, hemos avanzado, convirtiendo cada reto en oportunidad», presumió Sánchez. Esta lectura positiva del mandato estuvo desprovista de cualquier referencia a los múltiples frentes judiciales que atenazan al PSOE, al Gobierno y al entorno del presidente.

No hubo autocrítica por la corrupción ni por la sentencia que condenó a más de 24 años de prisión a un exministro socialista y quien fuera mano derecha del presidente como José Luis Ábalos. Ante las contradicciones con los estándares políticos y morales que él mismo fijó en la moción de censura de 2018, el presidente se limitó a señalar que se asumieron responsabilidades políticas, sin detallar cuáles. En esta clave procesal, el jefe del Ejecutivo asumió el diagnóstico de quienes censuran que existen actores que buscan derribar al Gobierno por «métodos no democráticos».

Noticia relacionada Sánchez evita la autocrítica con la corrupción y no llamará a Feijóo para tratar los incendios Ainhoa Martínez Sánchez los identificó en forma de acusación popular. Esa figura jurídica que se demoniza desde la Moncloa, que se quiere limitar y que, al mismo tiempo, se utiliza por parte del PSOE en otras causas que afectan al PP como el caso Kitchen y la investigación a la pareja de Isabel Díaz Ayuso. El presidente, no obstante, criticó la «intencionalidad política» que les mueve cuando impulsan las investigaciones o piden elevar las penas, mientras la Fiscalía no ve indicios delictivos.

El presidente utilizó parte de su intervención para hacer un alegato contra la «deshumanización» que sufren sus familiares por ser «mujer» y «hermano» de Pedro Sánchez y reivindicó su autonomía profesional. «No es mi mujer, es Begoña Gómez, que hasta ha sacrificado su desarrollo profesional simplemente porque soy presidente del Gobierno», dijo, en el caso de su esposa. Sobre la condena —a nueve años de inhabilitación— a su hermano, el presidente calificó de «injusta» la sentencia y mostró su confianza en que ambas causas podrán revertirse en instancias judiciales superiores para acabar quedando en nada.

Menos elocuente se mostró sobre la investigación a José Luis Rodríguez Zapatero. El presidente se limitó a reproducir la respuesta tipo de «respaldo» al exdirigente socialista, apelando a la presunción de inocencia y a lo incipiente del proceso. «Ya veremos en qué deriva», sentenció.

Sánchez se mostró tibio en su «respaldo» a Zapatero y tiró de argumentario: «Ya veremos en qué deriva» El caso ha dado un giro con las últimas declaraciones de implicados en el caso reconociendo los hechos que se investigan, pero Sánchez no quiso entrar a valorar «estrategias de defensa» —«Esa es su versión», despachó sobre los escritos remitidos por 'Julito' Martínez y directivos de Plus Ultra— y volvió a reiterar la «legalidad absolutamente intachable del expediente» a través del que se aprobó el préstamo a la aerolínea y que fue avalado en Consejo de Ministros. «Ha sido examinado por activa, por pasiva y por perifrástica», zanjó, para trasladar su «absoluta tranquilidad» al respecto.

Newsletter El presidente sigue sin dar la legislatura por finiquitada aunque todas las señales apunten en esa dirección. En la Moncloa siguen sin querer comprometer un calendario de presentación de los Presupuestos conforme a lo que dicta la Constitución, esto es, presentarlos para su votación en el Congreso antes de que acabe el mes de septiembre. «Los vamos a presentar, pero seguimos sin saber fecha», señalan fuentes gubernamentales.

El presidente no se movió de la «intención» de registrarlos y la «voluntad» de aprobarlos, consciente como es de la precariedad parlamentaria de la que adolece. Sánchez auguró que queda «un año» de mandato y se revuelve contra quienes señalan que está en tiempo de descuento, apelando a que las legislaturas cuando gobierna la izquierda duran cuatro años. La contradicción, de nuevo, es que las dos veces que él ha llamado a las urnas (2019 y 2023) lo hizo de manera anticipada sin agotar el mandato. comentarios Reportar un error Sánchez abre la precampaña desde la Moncloa con un balance triunfalista de su mandato El presidente orilla la corrupción y los frentes judiciales y se lanza a confrontar su modelo de gestión con el del PP Escucha el artículo. 4 min Escucha el artículo. 4 min Regala esta noticia Añádenos en Google Pedro Sánchez llega a la comparecencia de cierre del curso político. (Efe) Ainhoa Martínez Madrid 29/07/2026 Actualizado a las 01:35h.

Pedro Sánchez puso este martes el broche al curso político con un discurso que más bien parecía de apertura de campaña que de cierre por vacaciones. Una rendición de cuentas —el informe semestral 'Cumpliendo'— convertida en balance del mandato y que sigue caldeando un ambiente de marcado acento electoral ... . El presidente del Gobierno hilvanó un discurso de reivindicación, confrontando su modelo de gestión con el del PP, con un tono netamente triunfalista.

Sánchez presentó su Gabinete como el «gobierno de la gente y para la gente» y fue glosando los hitos de la legislatura, mientras dibujaba a los populares como la representación de la política de recortes y el retroceso. Una caricatura que toma cuerpo en las comunidades gobernadas por los populares, agravada por los pactos rubricados con Vox en las últimas autonomías que se sometieron a las urnas. «Hace tres años la ciudadanía decidió que España siguiera en la senda del progreso.

A pesar de todos los obstáculos, no nos hemos detenido, hemos avanzado, convirtiendo cada reto en oportunidad», presumió Sánchez. Esta lectura positiva del mandato estuvo desprovista de cualquier referencia a los múltiples frentes judiciales que atenazan al PSOE, al Gobierno y al entorno del presidente. No hubo autocrítica por la corrupción ni por la sentencia que condenó a más de 24 años de prisión a un exministro socialista y quien fuera mano derecha del presidente como José Luis Ábalos.

Ante las contradicciones con los estándares políticos y morales que él mismo fijó en la moción de censura de 2018, el presidente se limitó a señalar que se asumieron responsabilidades políticas, sin detallar cuáles. En esta clave procesal, el jefe del Ejecutivo asumió el diagnóstico de quienes censuran que existen actores que buscan derribar al Gobierno por «métodos no democráticos». Noticia relacionada Sánchez evita la autocrítica con la corrupción y no llamará a Feijóo para tratar los incendios Ainhoa Martínez Sánchez los identificó en forma de acusación popular.

Esa figura jurídica que se demoniza desde la Moncloa, que se quiere limitar y que, al mismo tiempo, se utiliza por parte del PSOE en otras causas que afectan al PP como el caso Kitchen y la investigación a la pareja de Isabel Díaz Ayuso. El presidente, no obstante, criticó la «intencionalidad política» que les mueve cuando impulsan las investigaciones o piden elevar las penas, mientras la Fiscalía no ve indicios delictivos. El presidente utilizó parte de su intervención para hacer un alegato contra la «deshumanización» que sufren sus familiares por ser «mujer» y «hermano» de Pedro Sánchez y reivindicó su autonomía profesional.

«No es mi mujer, es Begoña Gómez, que hasta ha sacrificado su desarrollo profesional simplemente porque soy presidente del Gobierno», dijo, en el caso de su esposa. Sobre la condena —a nueve años de inhabilitación— a su hermano, el presidente calificó de «injusta» la sentencia y mostró su confianza en que ambas causas podrán revertirse en instancias judiciales superiores para acabar quedando en nada. Menos elocuente se mostró sobre la investigación a José Luis Rodríguez Zapatero.

El presidente se limitó a reproducir la respuesta tipo de «respaldo» al exdirigente socialista, apelando a la presunción de inocencia y a lo incipiente del proceso. «Ya veremos en qué deriva», sentenció. Sánchez se mostró tibio en su «respaldo» a Zapatero y tiró de argumentario: «Ya veremos en qué deriva»

El caso ha dado un giro con las últimas declaraciones de implicados en el caso reconociendo los hechos que se investigan, pero Sánchez no quiso entrar a valorar «estrategias de defensa» —«Esa es su versión», despachó sobre los escritos remitidos por 'Julito' Martínez y directivos de Plus Ultra— y volvió a reiterar la «legalidad absolutamente intachable del expediente» a través del que se aprobó el préstamo a la aerolínea y que fue avalado en Consejo de Ministros. «Ha sido examinado por activa, por pasiva y por perifrástica», zanjó, para trasladar su «absoluta tranquilidad» al respecto. Newsletter El presidente sigue sin dar la legislatura por finiquitada aunque todas las señales apunten en esa dirección.

En la Moncloa siguen sin querer comprometer un calendario de presentación de los Presupuestos conforme a lo que dicta la Constitución, esto es, presentarlos para su votación en el Congreso antes de que acabe el mes de septiembre. «Los vamos a presentar, pero seguimos sin saber fecha», señalan fuentes gubernamentales. El presidente no se movió de la «intención» de registrarlos y la «voluntad» de aprobarlos, consciente como es de la precariedad parlamentaria de la que adolece.

Sánchez auguró que queda «un año» de mandato y se revuelve contra quienes señalan que está en tiempo de descuento, apelando a que las legislaturas cuando gobierna la izquierda duran cuatro años. La contradicción, de nuevo, es que las dos veces que él ha llamado a las urnas (2019 y 2023) lo hizo de manera anticipada sin agotar el mandato. comentarios Reportar un error Sánchez evita la autocrítica con la corrupción y no llamará a Feijóo para tratar los incendios Ainhoa Martínez Con GPS y asistente de voz para hablar sin móvil: el Huawei Watch GT6 aguanta 21 días sin cargar Alejandra Santisteban Guiu Boticaria García, nutricionista: «El melón no fermenta en el estómago después de la cena. No es peor comerlo por la noche»

Francisco J. Jurado Jesús Calleja, sobre su hijo adoptivo: «Le encontré rodeado de ratas» Borja Sánchez

Publicado por Redacción · martes, 28 de julio de 2026

ReversoDigital — Pensamiento crítico, anti‑propaganda.

← Ver más noticias
Sánchez abre la precampaña desde la Moncloa con un balance triunfalista de su mandato · ReversoDigital