Y en la arena escribí tu nombre: SEAT 850 Spider, «Licencia Fiat»
«Coge tu sombrero y póntelo, vamos a la playa calienta el sol» cantaban José Moreno Hurtado, «Josele», y Luís Moreno, «Los Payos» , en aquel verano de 1969, en que en la Televisión Española se escucha
Y en la arena escribí tu nombre: SEAT 850 Spider, «Licencia Fiat» El de 1969, en que SEAT presentó un pequeño y precioso descapotable, no fue un verano más Regala esta noticia Añádenos en Google SEAT fabricó unas mil setecientas unidades del 850 descapotable. (Copiloto) Santiago de Garnica Cortezo Valladolid 02/08/2026 a las 07:30h. «Coge tu sombrero y póntelo, vamos a la playa calienta el sol» cantaban José Moreno Hurtado, «Josele», y Luís Moreno, «Los Payos» , en aquel verano de 1969, en que en la Televisión Española se escuchaba un 20 de julio el «Ahí está, ahí esta , ... el pie de un astronauta…»
Era el pie de Armstrong que descendía del «Eagle», el módulo lunar del Apolo XI, sobre el suelo lunar. Bueno, pues en esos días de calor en que los españoles iban de vacaciones a la playa, algunos, pocos, lo podían hacer con estilo «dolce vita», es decir en un precioso descapotable de dos plazas que tres, ya saben, son multitud…». Menos de un año después del lanzamiento de la berlina 850, dos puertas y cuatro plazas, Fiat desvelaba en el Salón de Ginebra 1965, dos extrapolaciones: un coupé, y un descapotable obra de Bertone, de 3,78 m de largo, 1,50 m de ancho y 1,22 m de alto.
Noticia relacionada Del Saab 92001 al Hyundai Ioniq 6, un viaje de ochenta años…, por el aire Santiago de Garnica Cortezo Conservaba la arquitectura «todo atrás» de la berlina así como el motor cuatro cilindros de 843 cc, pero algo más potente y frenos de disco delanteros en lugar de tambores, y una velocidad máxima real de 140 kilómetros hora: los 47 CV iniciales (y luego 49 CV) para un peso de menos de setecientos kilos hacían maravillas y le permitía un comportamiento comparable e rivales más potentes. Pero bueno, no eran las prestaciones, cronómetro en mano, su atractivo si no la posibilidad de circular, de disfrutar, con el aire por techo. Su capota de lona se retiraba, y guardaba perfectamente protegida en un espacio tapado, con suma facilidad (era de lo mejor entre sus rivales), aunque al capotar, el anclaje de la capota en el parabrisas no resultaba fácil.
La capota, una vez descubierto, quedaba totalmente oculta. (Copiloto) Un buen detalle era el espacio reservado para los equipajes detrás de los asientos, protegido de los remolinos de aire y de la lluvia. Y para el invierno, Bertone propone como opción un techo duro de agradable diseño y bien integrado en el conjunto. En marcha, en el contexto de la época, destacaba por su estabilidad (la suspensión trasera lago más rebajada y con ligera caída negativa contribuía a ello), frenada efectiva y resistente, una dirección suave y precisa, una presentación interior correcta, una buena caja de cambios, un confort de suspensiones aceptable y un consumo ajustado, hablamos de entre 6,5 y 9,5 litros a los 100 kilómetros en cifras reales.
En cambio, notas menos positivas, eran una cierta sensibilidad al viento lateral, la incómoda disposición de los pedales (heredada de la berlina) algunas vibraciones de la carrocería en malas carreteras, y una potencia algo justa. El Fiat 850 se produce en los talleres de Bertone, en Grugliasco (Turín), e incluso es importado a los Estados Unidos donde enamora su imagen y carácter muy italiano hasta el punto que en varios medios se habla del «Little Ferrari», el «pequeño Ferrari». Segunda entrega y SEAT En 1968, el Fiat 850 descapotable evoluciona.
Exteriormente, cambia el frontal donde las ópticas inclinadas dejan paso a unas verticales, con un adorno en su base que recuerda a lo que se puede ver en el fabuloso Lamborghini Miura, también obra de Bertone. El frontal ya con sus faros verticales, propios de la segunda generación del Spider 850, la fabricada por SEAT. (Copiloto) Y cambios en la mecánica, pasando a montar el cuatro cilindros del 903 Sport Coupé, más potente, ya hablamos de 52 CV y un par de 6,6 mkg a 4.000 rpm, con más compresión (9,5 a 1), que ya monta alternador en lugar de dinamo, y un cárter aleteado de aluminio para el aceite que mejoraba la refrigeración. Es con esta nueva carrocería y motor, como SEAT inicia la producción del 850 conocido como Spider, si bien su nombre oficial era 850 Sport.
Si de Grugliasco saldrían entre 1965 y 1972, nada menos que 130.903 unidades del FIAT, en la Zona Franca de Barcelona, SEAT fabricó menos de mil ochocientas, muy apreciadas entre los coleccionistas de todo el mundo por su mayor rareza. El volante de madera del 850 Spider, imagen sport de los sesenta. (Copiloto) Este precioso SEAT 850 Spider, nos ha hecho «viajar» al último y caluroso verano de la década de los sesenta, a vivir la llegada del hombre a la luna en la voz del inolvidable Jesús Hermida, a escuchar las canciones de Jimi Hendrix, Janis Joplin, los Who o a Joe Cocker ante cerca de medio millón de personas en Woodstock; a entrar en el cine para ver en la pantalla «Cowboy de Medianoche» o «Easy Rider»… Hace calor. Por las ventanas abiertas, en la noche, se escucha… «En la arena escribí tu nombre y luego lo borré, para que nadie pisara tu nombre, María Isabel…».
Y yo sueño, mirando una pequeña miniatura de Pilen escala 1/43, en aquel 850 Spider. Temas Viajar Calor Verano Salón del Automóvil de Ginebra Fiat (coches) SEAT Jimi Hendrix Motor comentarios Reportar un error Y en la arena escribí tu nombre: SEAT 850 Spider, «Licencia Fiat» El de 1969, en que SEAT presentó un pequeño y precioso descapotable, no fue un verano más Regala esta noticia Añádenos en Google SEAT fabricó unas mil setecientas unidades del 850 descapotable. (Copiloto) Santiago de Garnica Cortezo Valladolid 02/08/2026 a las 07:30h.
«Coge tu sombrero y póntelo, vamos a la playa calienta el sol» cantaban José Moreno Hurtado, «Josele», y Luís Moreno, «Los Payos» , en aquel verano de 1969, en que en la Televisión Española se escuchaba un 20 de julio el «Ahí está, ahí esta , ... el pie de un astronauta…» Era el pie de Armstrong que descendía del «Eagle», el módulo lunar del Apolo XI, sobre el suelo lunar. Bueno, pues en esos días de calor en que los españoles iban de vacaciones a la playa, algunos, pocos, lo podían hacer con estilo «dolce vita», es decir en un precioso descapotable de dos plazas que tres, ya saben, son multitud…».
Menos de un año después del lanzamiento de la berlina 850, dos puertas y cuatro plazas, Fiat desvelaba en el Salón de Ginebra 1965, dos extrapolaciones: un coupé, y un descapotable obra de Bertone, de 3,78 m de largo, 1,50 m de ancho y 1,22 m de alto. Noticia relacionada Del Saab 92001 al Hyundai Ioniq 6, un viaje de ochenta años…, por el aire Santiago de Garnica Cortezo Conservaba la arquitectura «todo atrás» de la berlina así como el motor cuatro cilindros de 843 cc, pero algo más potente y frenos de disco delanteros en lugar de tambores, y una velocidad máxima real de 140 kilómetros hora: los 47 CV iniciales (y luego 49 CV) para un peso de menos de setecientos kilos hacían maravillas y le permitía un comportamiento comparable e rivales más potentes. Pero bueno, no eran las prestaciones, cronómetro en mano, su atractivo si no la posibilidad de circular, de disfrutar, con el aire por techo.
Su capota de lona se retiraba, y guardaba perfectamente protegida en un espacio tapado, con suma facilidad (era de lo mejor entre sus rivales), aunque al capotar, el anclaje de la capota en el parabrisas no resultaba fácil. La capota, una vez descubierto, quedaba totalmente oculta. (Copiloto) Un buen detalle era el espacio reservado para los equipajes detrás de los asientos, protegido de los remolinos de aire y de la lluvia. Y para el invierno, Bertone propone como opción un techo duro de agradable diseño y bien integrado en el conjunto.
En marcha, en el contexto de la época, destacaba por su estabilidad (la suspensión trasera lago más rebajada y con ligera caída negativa contribuía a ello), frenada efectiva y resistente, una dirección suave y precisa, una presentación interior correcta, una buena caja de cambios, un confort de suspensiones aceptable y un consumo ajustado, hablamos de entre 6,5 y 9,5 litros a los 100 kilómetros en cifras reales. En cambio, notas menos positivas, eran una cierta sensibilidad al viento lateral, la incómoda disposición de los pedales (heredada de la berlina) algunas vibraciones de la carrocería en malas carreteras, y una potencia algo justa. El Fiat 850 se produce en los talleres de Bertone, en Grugliasco (Turín), e incluso es importado a los Estados Unidos donde enamora su imagen y carácter muy italiano hasta el punto que en varios medios se habla del «Little Ferrari», el «pequeño Ferrari».
Segunda entrega y SEAT En 1968, el Fiat 850 descapotable evoluciona. Exteriormente, cambia el frontal donde las ópticas inclinadas dejan paso a unas verticales, con un adorno en su base que recuerda a lo que se puede ver en el fabuloso Lamborghini Miura, también obra de Bertone. El frontal ya con sus faros verticales, propios de la segunda generación del Spider 850, la fabricada por SEAT. (Copiloto) Y cambios en la mecánica, pasando a montar el cuatro cilindros del 903 Sport Coupé, más potente, ya hablamos de 52 CV y un par de 6,6 mkg a 4.000 rpm, con más compresión (9,5 a 1), que ya monta alternador en lugar de dinamo, y un cárter aleteado de aluminio para el aceite que mejoraba la refrigeración.
Es con esta nueva carrocería y motor, como SEAT inicia la producción del 850 conocido como Spider, si bien su nombre oficial era 850 Sport. Si de Grugliasco saldrían entre 1965 y 1972, nada menos que 130.903 unidades del FIAT, en la Zona Franca de Barcelona, SEAT fabricó menos de mil ochocientas, muy apreciadas entre los coleccionistas de todo el mundo por su mayor rareza. El volante de madera del 850 Spider, imagen sport de los sesenta. (Copiloto) Este precioso SEAT 850 Spider, nos ha hecho «viajar» al último y caluroso verano de la década de los sesenta, a vivir la llegada del hombre a la luna en la voz del inolvidable Jesús Hermida, a escuchar las canciones de Jimi Hendrix, Janis Joplin, los Who o a Joe Cocker ante cerca de medio millón de personas en Woodstock; a entrar en el cine para ver en la pantalla «Cowboy de Medianoche» o «Easy Rider»… Hace calor.
Por las ventanas abiertas, en la noche, se escucha… «En la arena escribí tu nombre y luego lo borré, para que nadie pisara tu nombre, María Isabel…». Y yo sueño, mirando una pequeña miniatura de Pilen escala 1/43, en aquel 850 Spider. Temas Viajar Calor Verano Salón del Automóvil de Ginebra Fiat (coches) SEAT Jimi Hendrix Motor comentarios Reportar un error Del Saab 92001 al Hyundai Ioniq 6, un viaje de ochenta años…, por el aire Santiago de Garnica Cortezo Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Chenoa: «Vengo de una familia muy justa de dinero.
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