Ceuta paga los pecados de Sánchez
Cuando el enemigo huele debilidad, la aprovecha, en este caso promoviendo una invasión en toda regla de Ceuta , plaza que ya era española antes de que existiera Marruecos, lo que invalida los alegatos
Ceuta paga los pecados de Sánchez Esto es un acto de guerra y como tal debería ser respondido, no solo por España, sino por nuestros socios europeos Escucha el artículo. 2 min Escucha el artículo. 2 min Regala esta noticia Añádenos en Google El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su llegada a Ceuta tras la invasión por parte de miles de marroquíes. (AFP) Isabel San Sebastián 31/07/2026 Actualizado a las 19:32h. Cuando el enemigo huele debilidad, la aprovecha, en este caso promoviendo una invasión en toda regla de Ceuta, plaza que ya era española antes de que existiera Marruecos, lo que invalida los alegatos de quienes apelan a una presunta ocupación colonial ilegítima. Los miles ... de magrebíes que han entrado estos días en la ciudad, asaltando las fronteras desguarnecidas por nuestro gobierno, no son migrantes al uso, sino soldados de una guerra hibrida en la que Rabat utiliza esa carne de cañon para sus fines políticos.
Desconocemos todavía si esta vez ha sido el propio ejecutivo marroquí quien ha lanzado a esas hordas a la conquista, o si la movilización a través de las redes sociales ha respondido a una iniciativa del Partido islamista de la Justicia y el Desarrollo (¡que siniestra paradoja!) pero, al margen de quien diera la orden, lo cierto es que el régimen alaui no ha hecho absolutamente nada por evitar la avalancha. Lo cual, desde su lógica de enemistad ancestral hacia nosotros, es comprensible. Lo que no se entiende es que nuestro presidente haya consentido el ataque sin reaccionar, a pesar de las alertas emitidas por la Guardia Civil y de las desesperadas llamadas de socorro efectuadas por Juan Jesús Vivas.
Pedro Sánchez ha dejado vendidos a los ceutíes, en un acto de traición que no puede obedecer únicamente a la incompetencia. Ceuta está hoy ocupada por un ejercito de cincuenta mil hombres que han entrado sin encontrar resistencia y campan por allí sus anchas mientras el marido de Begoña se niega a tomar medidas drásticas. ¿Cobardia?
¿Miedo a que trascienda el contenido de ese teléfono espiado por los servicios de inteligencia marroquíes, o acaso algo aún peor? Lo cierto es que nuestro país es víctima de una ofensiva bélica no declarada y el responsable de encabezar su defensa se ha convertido en cómplice del atacante por su negativa a plantarle cara. Esto va mucho mas allá del efecto llamada provocado por las políticas migratorias socialistas, con ser éstas delirante.
Va mucho mas alla de la sentencia del Supremo, forzada por una ley irresponsable, o de las mafias que hacen su agosto aprovechando el buenismo de este Frankenstein que nos gobierna. Esto es un acto de guerra y como tal deberia ser respondido, no solo por la parte que le toca a España, sino porque estamos fallando a nuestros socios europeos al faltar a nuestro deber de proteger las fronteras Schengen. La historia nos enseña que lo ocurrido no constituye una novedad.
Desde la marcha verde, coincidente con el final del franquismo, hasta el Guadalete en el 711, en plena crisis del Reino Visigodo, sin olvidar las invasiones de almorávides, almohades y benimerines, aprovechando la fragilidad de las taifas, las agresiones procedentes del norte de África han sido constantes y solo se han detenido ante una cosa: la fuerza. Temas Marruecos España Ceuta Pedro Sánchez comentarios Reportar un error Ceuta paga los pecados de Sánchez Esto es un acto de guerra y como tal debería ser respondido, no solo por España, sino por nuestros socios europeos Escucha el artículo. 2 min Escucha el artículo. 2 min Regala esta noticia Añádenos en Google El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su llegada a Ceuta tras la invasión por parte de miles de marroquíes. (AFP) Isabel San Sebastián 31/07/2026 Actualizado a las 19:32h. Cuando el enemigo huele debilidad, la aprovecha, en este caso promoviendo una invasión en toda regla de Ceuta, plaza que ya era española antes de que existiera Marruecos, lo que invalida los alegatos de quienes apelan a una presunta ocupación colonial ilegítima.
Los miles ... de magrebíes que han entrado estos días en la ciudad, asaltando las fronteras desguarnecidas por nuestro gobierno, no son migrantes al uso, sino soldados de una guerra hibrida en la que Rabat utiliza esa carne de cañon para sus fines políticos. Desconocemos todavía si esta vez ha sido el propio ejecutivo marroquí quien ha lanzado a esas hordas a la conquista, o si la movilización a través de las redes sociales ha respondido a una iniciativa del Partido islamista de la Justicia y el Desarrollo (¡que siniestra paradoja!) pero, al margen de quien diera la orden, lo cierto es que el régimen alaui no ha hecho absolutamente nada por evitar la avalancha. Lo cual, desde su lógica de enemistad ancestral hacia nosotros, es comprensible.
Lo que no se entiende es que nuestro presidente haya consentido el ataque sin reaccionar, a pesar de las alertas emitidas por la Guardia Civil y de las desesperadas llamadas de socorro efectuadas por Juan Jesús Vivas. Pedro Sánchez ha dejado vendidos a los ceutíes, en un acto de traición que no puede obedecer únicamente a la incompetencia. Ceuta está hoy ocupada por un ejercito de cincuenta mil hombres que han entrado sin encontrar resistencia y campan por allí sus anchas mientras el marido de Begoña se niega a tomar medidas drásticas.
¿Cobardia? ¿Miedo a que trascienda el contenido de ese teléfono espiado por los servicios de inteligencia marroquíes, o acaso algo aún peor? Lo cierto es que nuestro país es víctima de una ofensiva bélica no declarada y el responsable de encabezar su defensa se ha convertido en cómplice del atacante por su negativa a plantarle cara.
Esto va mucho mas allá del efecto llamada provocado por las políticas migratorias socialistas, con ser éstas delirante. Va mucho mas alla de la sentencia del Supremo, forzada por una ley irresponsable, o de las mafias que hacen su agosto aprovechando el buenismo de este Frankenstein que nos gobierna. Esto es un acto de guerra y como tal deberia ser respondido, no solo por la parte que le toca a España, sino porque estamos fallando a nuestros socios europeos al faltar a nuestro deber de proteger las fronteras Schengen.
La historia nos enseña que lo ocurrido no constituye una novedad. Desde la marcha verde, coincidente con el final del franquismo, hasta el Guadalete en el 711, en plena crisis del Reino Visigodo, sin olvidar las invasiones de almorávides, almohades y benimerines, aprovechando la fragilidad de las taifas, las agresiones procedentes del norte de África han sido constantes y solo se han detenido ante una cosa: la fuerza. Temas Marruecos España Ceuta Pedro Sánchez comentarios Reportar un error Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Chenoa: «Vengo de una familia muy justa de dinero.
Los niños iban al comedor y yo, con ocho años, comía en las escaleras sola» Inés Romero Jorge Rey se adelanta a la Aemet y alerta del tiempo que hará en agosto según las Cabañuelas: «Otra ola de calor» Borja Sánchez