El Parque La Marjal, banco de pruebas de dos proyectos de innovación ambiental
El Parque Inundable La Marjal, una infraestructura verde gestionada por Aguas de Alicante que desde hace una década contribuye a prevenir inundaciones gracias a su capacidad para almacenar hasta 45.00
El Parque La Marjal, banco de pruebas de dos proyectos de innovación ambiental Las iniciativas Iris y Biovera presentan enfoques complementarios: la digitalización de la gestión operativa y la puesta en valor de los beneficios socioambientales Regala esta noticia Añádenos en Google Imagen de La Marjal. (ABC) ABC Valencia 03/08/2026 a las 11:01h. El Parque Inundable La Marjal, una infraestructura verde gestionada por Aguas de Alicante que desde hace una década contribuye a prevenir inundaciones gracias a su capacidad para almacenar hasta 45.000 metros cúbicos de agua de lluvia, se convierte ahora en un referente en innovación ... tecnológica y medioambiental al acoger las pruebas de los proyectos Iris y Biovera. Estas iniciativas subrayan la importancia de las Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN) en la gestión del ciclo hidrológico.
A través de enfoques distintos pero estratégicamente complementarios, ambos proyectos buscan potenciar, optimizar y medir el impacto positivo de este espacio natural en el tejido urbano, involucrando activamente a la sociedad. En este contexto, las infraestructuras verdes son espacios naturales o seminaturales, como parques urbanos, humedales gestionados o zonas verdes, diseñados y gestionados para contribuir a la conservación y mejora de la biodiversidad. Además, mejoran la resiliencia ante el cambio climático gracias a aspectos como el almacenamiento y gestión de agua pluvial o la regulación de la temperatura.
Este tipo de infraestructuras constituyen una solución basada en la naturaleza (NbS, por sus siglas en inglés), es decir, una actuación que utiliza principios de la naturaleza para dar solución a problemas relacionados con la gestión territorial y urbana. Por un lado, IRIS es un proyecto de colaboración público-privada liderado por Veolia con la participación de Cetaqua-Centro Tecnológico del Agua, Aguas de Alicante y Aigües d'Elx, parcialmente financiado por la Agencia Estatal de Investigación, que busca poner en valor infraestructuras verdes mediante una gestión óptima y una mayor concienciación de los beneficios medioambientales y sociales que comportan por parte de la ciudadanía. Por su parte, Biovera, proyecto liderado por Cetaqua con la participación del Instituto Catalán del Agua (ICRA) y financiado por la Fundación Biodiversidad, trabaja en la identificación, cuantificación y monitorización de servicios ecosistémicos —es decir, los beneficios medioambientales, económicos y sociales aportados por un ecosistema— en estos mismos emplazamientos.
La revolución de la digitalización y la IA: Iris El proyecto Iris tiene como eje central la integración de una capa digital en la operación y mantenimiento de infraestructuras verdes. Mediante el despliegue de nueva sensorización, cámaras, sondas multiparamétricas y estaciones meteorológicas, Iris transformará la gestión del parque, pasando de procesos de control de calidad principalmente manuales, a un sistema automatizado y proactivo. A través de la visión artificial y la inteligencia artificial en el borde (edge AI), Aguas de Alicante podrá monitorizar en tiempo real la biodiversidad, realizar el conteo de visitantes y detectar rápidamente especies invasoras.
Además, esta tecnología permitirá adelantarse a eventos climáticos extremos y evaluar cómo el parque contribuye a reducir la temperatura en las zonas colindantes. Newsletter Tanto en esta infraestructura verde de Alicante, como en el Clot de Galvany de Elche, el impulso de la monitorización y gestión digital servirán para mejorar su eficiencia y facilitar que las administraciones encargadas de su operación puedan tomar decisiones más informadas. Además, se pondrán en marcha acciones para dar a conocer los beneficios ambientales y sociales de estos espacios entre las personas visitantes.
Cuantificado el valor medioambiental y social: Biovera Por su parte, el proyecto Biovera —que cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO)— se centra en la valoración integrada de esta infraestructura verde. Su objetivo es identificar, cuantificar y monetizar los beneficios medioambientales, económicos y sociales que La Marjal aporta a la ciudadanía. Entre los servicios ecosistémicos que evaluará el proyecto durante sus 3 años de duración destacan la absorción de gases de efecto invernadero, la provisión de hábitats para la fauna y flora, la educación ambiental y la provisión de espacios recreativos y deportivos.
El proyecto Biovera busca poner en valor las infraestructuras verdes en el arco mediterráneo para fortalecer la resiliencia climática y la protección de la biodiversidad. Esta iniciativa, que se extiende desde 2025 hasta 2028, se centra en analizar y cuantificar los beneficios ecosistémicos generados en entornos como parques inundables y humedales recuperados. Mediante la colaboración entre entidades como Cetaqua e ICRA (Instituto Catalán de Investigación del Agua), el estudio utiliza casos reales en Alicante, Elche y el Baix Llobregat (Barcelona) para desarrollar guías de adaptación.
La metodología integra la participación ciudadana a través de Comunidades de Prácticas y el uso de herramientas tecnológicas avanzadas, como los sistemas de inteligencia artificial del proyecto IRIS. En última instancia, el programa aspira a transformar espacios naturales en herramientas económicas y sociales clave contra sequías e inundaciones. Sinergia para un futuro resiliente La confluencia de Iris y Biovera en La Marjal representa un modelo de innovación transversal y complementario.
Mientras que IRIS aporta las herramientas tecnológicas avanzadas para la toma y procesamiento de datos sobre el terreno de forma precisa, Biovera se nutre y coordina con la recopilación de esos indicadores ambientales y sociales (como la biodiversidad, la calidad del agua o el número de visitantes) para cuantificar su impacto real. Conjuntamente, ambos proyectos garantizan no solo una mayor resiliencia y eficiencia operativa frente al cambio climático, sino que aseguran que la sociedad reconozca y aprecie el inmenso valor de las infraestructuras verdes. Temas Inteligencia artificial Inundaciones Alacant/Alicante Biodiversidad comentarios Reportar un error El Parque La Marjal, banco de pruebas de dos proyectos de innovación ambiental Las iniciativas Iris y Biovera presentan enfoques complementarios: la digitalización de la gestión operativa y la puesta en valor de los beneficios socioambientales Regala esta noticia Añádenos en Google Imagen de La Marjal. (ABC) ABC Valencia 03/08/2026 a las 11:01h.
El Parque Inundable La Marjal, una infraestructura verde gestionada por Aguas de Alicante que desde hace una década contribuye a prevenir inundaciones gracias a su capacidad para almacenar hasta 45.000 metros cúbicos de agua de lluvia, se convierte ahora en un referente en innovación ... tecnológica y medioambiental al acoger las pruebas de los proyectos Iris y Biovera. Estas iniciativas subrayan la importancia de las Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN) en la gestión del ciclo hidrológico. A través de enfoques distintos pero estratégicamente complementarios, ambos proyectos buscan potenciar, optimizar y medir el impacto positivo de este espacio natural en el tejido urbano, involucrando activamente a la sociedad.
En este contexto, las infraestructuras verdes son espacios naturales o seminaturales, como parques urbanos, humedales gestionados o zonas verdes, diseñados y gestionados para contribuir a la conservación y mejora de la biodiversidad. Además, mejoran la resiliencia ante el cambio climático gracias a aspectos como el almacenamiento y gestión de agua pluvial o la regulación de la temperatura. Este tipo de infraestructuras constituyen una solución basada en la naturaleza (NbS, por sus siglas en inglés), es decir, una actuación que utiliza principios de la naturaleza para dar solución a problemas relacionados con la gestión territorial y urbana.
Por un lado, IRIS es un proyecto de colaboración público-privada liderado por Veolia con la participación de Cetaqua-Centro Tecnológico del Agua, Aguas de Alicante y Aigües d'Elx, parcialmente financiado por la Agencia Estatal de Investigación, que busca poner en valor infraestructuras verdes mediante una gestión óptima y una mayor concienciación de los beneficios medioambientales y sociales que comportan por parte de la ciudadanía. Por su parte, Biovera, proyecto liderado por Cetaqua con la participación del Instituto Catalán del Agua (ICRA) y financiado por la Fundación Biodiversidad, trabaja en la identificación, cuantificación y monitorización de servicios ecosistémicos —es decir, los beneficios medioambientales, económicos y sociales aportados por un ecosistema— en estos mismos emplazamientos. La revolución de la digitalización y la IA: Iris El proyecto Iris tiene como eje central la integración de una capa digital en la operación y mantenimiento de infraestructuras verdes.
Mediante el despliegue de nueva sensorización, cámaras, sondas multiparamétricas y estaciones meteorológicas, Iris transformará la gestión del parque, pasando de procesos de control de calidad principalmente manuales, a un sistema automatizado y proactivo. A través de la visión artificial y la inteligencia artificial en el borde (edge AI), Aguas de Alicante podrá monitorizar en tiempo real la biodiversidad, realizar el conteo de visitantes y detectar rápidamente especies invasoras. Además, esta tecnología permitirá adelantarse a eventos climáticos extremos y evaluar cómo el parque contribuye a reducir la temperatura en las zonas colindantes.
Newsletter Tanto en esta infraestructura verde de Alicante, como en el Clot de Galvany de Elche, el impulso de la monitorización y gestión digital servirán para mejorar su eficiencia y facilitar que las administraciones encargadas de su operación puedan tomar decisiones más informadas. Además, se pondrán en marcha acciones para dar a conocer los beneficios ambientales y sociales de estos espacios entre las personas visitantes. Cuantificado el valor medioambiental y social: Biovera Por su parte, el proyecto Biovera —que cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO)— se centra en la valoración integrada de esta infraestructura verde.
Su objetivo es identificar, cuantificar y monetizar los beneficios medioambientales, económicos y sociales que La Marjal aporta a la ciudadanía. Entre los servicios ecosistémicos que evaluará el proyecto durante sus 3 años de duración destacan la absorción de gases de efecto invernadero, la provisión de hábitats para la fauna y flora, la educación ambiental y la provisión de espacios recreativos y deportivos. El proyecto Biovera busca poner en valor las infraestructuras verdes en el arco mediterráneo para fortalecer la resiliencia climática y la protección de la biodiversidad.
Esta iniciativa, que se extiende desde 2025 hasta 2028, se centra en analizar y cuantificar los beneficios ecosistémicos generados en entornos como parques inundables y humedales recuperados. Mediante la colaboración entre entidades como Cetaqua e ICRA (Instituto Catalán de Investigación del Agua), el estudio utiliza casos reales en Alicante, Elche y el Baix Llobregat (Barcelona) para desarrollar guías de adaptación. La metodología integra la participación ciudadana a través de Comunidades de Prácticas y el uso de herramientas tecnológicas avanzadas, como los sistemas de inteligencia artificial del proyecto IRIS.
En última instancia, el programa aspira a transformar espacios naturales en herramientas económicas y sociales clave contra sequías e inundaciones. Sinergia para un futuro resiliente La confluencia de Iris y Biovera en La Marjal representa un modelo de innovación transversal y complementario. Mientras que IRIS aporta las herramientas tecnológicas avanzadas para la toma y procesamiento de datos sobre el terreno de forma precisa, Biovera se nutre y coordina con la recopilación de esos indicadores ambientales y sociales (como la biodiversidad, la calidad del agua o el número de visitantes) para cuantificar su impacto real.
Conjuntamente, ambos proyectos garantizan no solo una mayor resiliencia y eficiencia operativa frente al cambio climático, sino que aseguran que la sociedad reconozca y aprecie el inmenso valor de las infraestructuras verdes. Temas Inteligencia artificial Inundaciones Alacant/Alicante Biodiversidad comentarios Reportar un error Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Gemma, monja de clausura: «Entrar en el convento fue para mis padres un escándalo y un dolor» Inés Romero La Aemet avisa de la llegada de fuertes tormentas y granizo esta semana