Un poeta portugués
Con tilde, «Luís». Así, en bronce y a ras del pavimento, estrenó la calle Tetuán su Paseo de los Poetas de la Generación del 27, y así, con el guion de «1902 – 1963» bien ventilado, quedó fundido el n
Un poeta portugués Dos erratas en un reglón: a Luis Cernuda en Sevilla, en vida o muerto, no lo lee ni quien le inaugura placas Regala esta noticia Añádenos en Google Lucas Haurie 05/08/2026 a las 21:36h. Con tilde, «Luís». Así, en bronce y a ras del pavimento, estrenó la calle Tetuán su Paseo de los Poetas de la Generación del 27, y así, con el guion de «1902 – 1963» bien ventilado, quedó fundido el nombre del poeta, dos faltas en cinco ... palabras, porque aquí los homenajes se licitan, se funden y se atornillan, pero no se leen.
De pie sobre la errata, Sanz llamó a Cernuda «posiblemente el poeta más universal que dio Sevilla» y anunció que la ciudad arrastra con él «una deuda de memoria que hoy empieza a saldar en las calles». El presente de indicativo tuvo puntería: la deuda empezaba a saldarse bajo sus zapatos. Y advertirla no exigía haber abierto 'La Realidad y el Deseo': bastaba llamarse José Luis sin acentuar, mérito que el alcalde trae de la pila.
Porque el Luís tildado es grafía portuguesa –la de Camões–, así que la placa consagró a un vate luso de la calle Acetres. Sobra de confianza, la hipercorrección del que no lee. Del negociado que redactó el texto a la fundición que lo coció, del operario que lo atornilló –los tornillos, eso sí, impecables– al edil que lo inauguró, el renglón atravesó manos de sobra y ni un par de ojos.
Leerlo era gratis y se tardaba ocho segundos; la enmienda costará contrato menor y agosto entero. Flanqueaba al alcalde, para más recochineo, el decano del (Ilustre) Colegio de Abogados, mecenas del cachivache. El gremio que factura por leer la letra pequeña posó ante la grande sin leerla, apadrinando al matriculado de 1919 que jamás ejerció.
Durante cuatro días la pisó media Sevilla, y el primer ser humano que la leyó resultó vivir en Madrid y presidir la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre. Los amigos de otro poeta velan más que los propios. Al cuarto día la desatornillaron.
Los que vivimos –es mucho decir: los que comemos– de juntar letras hemos dejado pasar algún «púbico» por «público», pero nuestras faltas mueren al día siguiente, sin licitación ni soplete. Así que, por deformación profesional y gratis, dejamos adelantada la fe de erratas: «Advertido error en el bronce de la calle Tetuán, procede su subsanación: donde dice 'Luís', debe decir 'Luis', y donde dice 'posiblemente el poeta más universal que dio Sevilla', debe decir, de momento, 'posiblemente'». En 1962, en 'Birds in the night', Cernuda dejó dictada la jurisprudencia.
«El gobierno francés, ¿o fue el gobierno inglés?, puso una lápida», arranca el poema, un ajuste de cuentas con los gobiernos que ponen mármol a los poetas que dejaron morir lejos, y hasta la vacilación del verso acertó: daba igual el gobierno, la especie es universal. Confesémoslo, ya que hasta aquí no llega leyendo ningún concejal: la placa les gustaba así. Es la única línea sincera que ha firmado esa casa, la prueba pericial, en bronce y para siempre, de que a Cernuda no lo ha abierto ni quien lo inaugura.
La sustituta dirá «Luis», con el guion pegadito a sus años, y será, de puro correcta, bastante más embustera. Mejor dejen el hueco. Temas Erratas Poeta comentarios Reportar un error Un poeta portugués Dos erratas en un reglón: a Luis Cernuda en Sevilla, en vida o muerto, no lo lee ni quien le inaugura placas Regala esta noticia Añádenos en Google Lucas Haurie 05/08/2026 a las 21:36h.
Con tilde, «Luís». Así, en bronce y a ras del pavimento, estrenó la calle Tetuán su Paseo de los Poetas de la Generación del 27, y así, con el guion de «1902 – 1963» bien ventilado, quedó fundido el nombre del poeta, dos faltas en cinco ... palabras, porque aquí los homenajes se licitan, se funden y se atornillan, pero no se leen. De pie sobre la errata, Sanz llamó a Cernuda «posiblemente el poeta más universal que dio Sevilla» y anunció que la ciudad arrastra con él «una deuda de memoria que hoy empieza a saldar en las calles».
El presente de indicativo tuvo puntería: la deuda empezaba a saldarse bajo sus zapatos. Y advertirla no exigía haber abierto 'La Realidad y el Deseo': bastaba llamarse José Luis sin acentuar, mérito que el alcalde trae de la pila. Porque el Luís tildado es grafía portuguesa –la de Camões–, así que la placa consagró a un vate luso de la calle Acetres.
Sobra de confianza, la hipercorrección del que no lee. Del negociado que redactó el texto a la fundición que lo coció, del operario que lo atornilló –los tornillos, eso sí, impecables– al edil que lo inauguró, el renglón atravesó manos de sobra y ni un par de ojos. Leerlo era gratis y se tardaba ocho segundos; la enmienda costará contrato menor y agosto entero.
Flanqueaba al alcalde, para más recochineo, el decano del (Ilustre) Colegio de Abogados, mecenas del cachivache. El gremio que factura por leer la letra pequeña posó ante la grande sin leerla, apadrinando al matriculado de 1919 que jamás ejerció. Durante cuatro días la pisó media Sevilla, y el primer ser humano que la leyó resultó vivir en Madrid y presidir la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre.
Los amigos de otro poeta velan más que los propios. Al cuarto día la desatornillaron. Los que vivimos –es mucho decir: los que comemos– de juntar letras hemos dejado pasar algún «púbico» por «público», pero nuestras faltas mueren al día siguiente, sin licitación ni soplete.
Así que, por deformación profesional y gratis, dejamos adelantada la fe de erratas: «Advertido error en el bronce de la calle Tetuán, procede su subsanación: donde dice 'Luís', debe decir 'Luis', y donde dice 'posiblemente el poeta más universal que dio Sevilla', debe decir, de momento, 'posiblemente'». En 1962, en 'Birds in the night', Cernuda dejó dictada la jurisprudencia. «El gobierno francés, ¿o fue el gobierno inglés?, puso una lápida», arranca el poema, un ajuste de cuentas con los gobiernos que ponen mármol a los poetas que dejaron morir lejos, y hasta la vacilación del verso acertó: daba igual el gobierno, la especie es universal.
Confesémoslo, ya que hasta aquí no llega leyendo ningún concejal: la placa les gustaba así. Es la única línea sincera que ha firmado esa casa, la prueba pericial, en bronce y para siempre, de que a Cernuda no lo ha abierto ni quien lo inaugura. La sustituta dirá «Luis», con el guion pegadito a sus años, y será, de puro correcta, bastante más embustera.
Mejor dejen el hueco. Temas Erratas Poeta comentarios Reportar un error 4 almohadas cervicales que mantienen la forma después de un año y evitan el dolor de cuello Teresa Rodríguez García David Bustamante: «No teníamos para vacaciones, pero nunca faltaba el plato combinado de la churrería» Borja Sánchez Pedro Ruiz ve que Sánchez se marcha de vacaciones en plena crisis migratoria: «No es muy presentable»
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