El Gobierno pasa al ataque contra el PP y Ceuta para tapar su falta de gestión en la crisis
Hasta la llegada de la ministra de Sanidad a la ciudad de Ceuta, 18 días después del inicio de la invasión, la lealtad y colaboración institucional entre las distintas administraciones implicadas era
El Gobierno pasa al ataque contra el PP y Ceuta para tapar su falta de gestión en la crisis Varios ministros han entrado ya al cuerpo a cuerpo con el presidente Vivas, al que el paso de los días le han ido dando la razón confirmando los datos con los que sustentaba sus críticas Escucha el artículo. 8 min Escucha el artículo. 8 min Regala esta noticia Añádenos en Google Elma Saiz y Mónica García. (Jaime García) Joan Guirado Madrid 18/08/2026 Actualizado a las 13:48h. Hasta la llegada de la ministra de Sanidad a la ciudad de Ceuta, 18 días después del inicio de la invasión, la lealtad y colaboración institucional entre las distintas administraciones implicadas era real y funcionaba. Con más o menos acierto, el Gobierno de España y ... el de Ceuta gestionaron una crisis sin precedentes que por la casuística de la ciudad autónoma implicaba directamente a distintos organismos.
Pero las palabras de Mónica García en Ceuta el domingo, tildando de «xenófobos» a los ceutíes, y los ataques contra el gabinete de Juan Jesús Vivas la mañana siguiente en una entrevista en 'La Hora de La 1', lo cambiaron absolutamente todo. La ministra de Sanidad abrió la veda de una cascada de ataques contra la gestión local, aunque frenar la invasión, controlar la seguridad pública para evitar violaciones y asegurar la atención sanitaria frente a posibles epidemias, depende exclusivamente del Gobierno. También depende del Ejecutivo la atención y asistencia a los mayores de edad que escapan de sus países por razones políticas y humanitarias, siendo potenciales peticionarios de asilo internacional.
El Tribunal Supremo determinó hace unos meses, tras verse Canarias obligada a acudir a la justicia, como ahora se plantea Vivas, que correspondía al Ministerio de Migraciones a asumir sus cuidados ya que no lo estaban haciendo. Noticia relacionada Entrevista Juan Jesús Vivas: «En Ceuta vivimos una situación de alto riesgo para la seguridad nacional» Joan Guirado En un año el departamento que dirige Elma Saiz, que este lunes anunció 1.500 plazas temporales para que se quedasen en la ciudad los ilegales y hoy martes ha advertido que podrían ser ampliables, no ha avanzado lo prometido en la creación de nuevas plazas del Estado en la península para atender a situaciones extraordinarias, cargando de nuevo el peso en las autonomías y las ONG colaboradoras.
Lo único en esta situación de crisis migratoria que sí depende exclusivamente de la ciudad autónoma es la atención a los menores no acompañados. Ahí es también donde hay más colaboración con el Ministerio de Juventud e Infancia, que trabaja ya en la reubicación de estos en la península. Aunque no será fácil ya que tanto la cantidad de personas como la situación geográfica de Ceuta dificultan los trámites administrativos y logísticos.
El ministerio que dirige Sira Rego, antes de la bronca política, dio luz verde a una subvención de 25 millones de euros para pagar la manutención de los niños evitando tensionar las cuentas públicas regionales. Un dinero, no obstante, que por la negativa de Pedro Sánchez a convocar un Consejo de Ministros extraordinario Ceuta no recibirá hasta dentro de dos o tres semanas. Moncloa provoca la tensión Newsletter El paso de los días ha provocado que, como ha ocurrido anteriormente en otras emergencias en autonomías no gobernadas por el PSOE, la urgencia ha dado paso a un fuerte enfrentamiento político entre el Gobierno central, el Partido Popular y el Ejecutivo de la ciudad autónoma.
Si bien desde los primeros días el PP ha acusado al Gobierno de Pedro Sánchez de actuar tarde y de no haber protegido adecuadamente, en Moncloa se asumió esa crítica conscientes de que fue el Gobierno el que falló en la prevención. Ahí llegó también el primer choque entre administraciones, a cuenta del Estado de Excepción que pidió Vivas y que Moncloa rechazó de forma instantánea. El líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, respaldó a su barón y reclamó que se reconociera una situación de emergencia y que se movilizara al Ejército, al considerar que estaba en juego la seguridad nacional y la integridad territorial de España.
El Ejército llegó, pero en ningún caso se asumió un mando único como pedía Vivas, descansando sobre la autonomía el peso de la situación. Crisis de Ceuta Cronología de una escalada política 30 de julio: Invasión Más de 72.000 entran en la ciudad de Ceuta. 31 de julio: visita de Sánchez El presidente habla de «ataque a la integridad territorial», pero no señala a ningún perpetrador. Solo habla de «mafias». 1 de agosto: Marlaska Marlaska habla de «tranquilidad» y se marcha.
Sánchez comienza sus vacaciones en Lanzarote. Primera Semana de agosto: medidas extraordinarias Comienza la construcción del campamento de inmigrantes del Trampolín. Se inicia la identificación de los menores no acompañados. 7 de agosto: Rego Sira Rego visita la ciudad y cifra la cifra de menores en 1.100 en ese momento. 8 de agosto: guerra de cifras Ceuta cifra en unos 10.000 personas los inmigrantes de la avalancha que aún continúan en la ciudad.
El Gobierno no da cifras, pero rebaja las de la ciudad. 10 de agosto: se suspenden los permisos Va el ministro Torres. Habla de 8.000 inmigrantes. Admite que Interior solo ha podido identificar 45 personas en tres días.
Se suspenden los permisos de policía y ejército. 12 de agosto: la «españolísima» Robles La ministra de Defensa visita Ceuta y rompe, al menos en tono, la visión del Gobierno y lanza una defensa férrea y apasionada de la españolidad de Ceuta y Melila. 16 de agosto: García sacude el avispero Mónica García acude a Ceuta y, tras negar el colapso sanitario, carga contra la administración Ceuta. Vivas e Imbroda, en una entrevista en ABC, cargan contra la inoperancia del Gobierno y piden tratar la crisis como una crisis de seguridad nacional. 17 de agosto: Elma Saiz promete 1.500 plazas para asilo Elma Saiz anuncia la creación de carpas para 1.500 demandantes de asilo, para que pasen en Ceuta el proceso antes de su reubicación en la Península.
Un día después, reconoce que quizá tengan que habilitar más plazas. El presidente Vivas eleva el tono y carga con dureza contra el Gobierno. Los acusa de no hacer lo suficiente y «maquillar» la realidad.
El ministro Óscar Puente asegura que el cambio viene dado por la intoxicación del PP y Feijóo. 18 de agosto: Críticas abiertas Declaraciones de Saiz atacando directamente al PP y a Vivas. Interior cifra en más de 2.100 los menores ya identificados. Con un desfile de ministros constante sin aportar soluciones y con el presidente del Gobierno ausente, con un par de videollamadas con sus ministros de las que no dio cuentas, el avance de las jornadas sin resolver la situación también ha provocado que Juan Jesús Vivas fuera endurecido progresivamente sus críticas, de forma tímida y apelando en todo momento a una lealtad institucional que rompió García.
Sí ha cuestionado algunos datos oficiales del Gobierno, pero la realidad le ha respaldado. Aunque pertenece al PP y ha mantenido tradicionalmente una relación institucional con el Gobierno central, en los últimos días ha acusado al Ejecutivo de mostrar una «pasividad absoluta» ante la situación de la ciudad y ha llegado a plantear, como en su día hizo el canario Fernando Clavijo, la posibilidad de acudir a los tribunales si el Gobierno no ofrece una solución en el plazo de 30 días. Desde el Gobierno, la respuesta ha sido defender las medidas adoptadas y acusar al PP y a Vox de utilizar la crisis para alimentar discursos de miedo y rechazo hacia la inmigración.
Aunque dentro del propio Partido Socialista la inacción del Ejecutivo y en particular del delegado del Gobierno y líder del PSOE en Ceuta también han generado fuertes críticas. Este lunes, tras el incendio provocado por Mónica García y que por ahora no han secundado los ministros más incendiarios, la ministra de Migraciones, Elma Saiz, llegó a Ceuta para hacerse cargo de la gestión de una crisis que le compete en casi su totalidad. Lo hizo diecinueve días depsués del inicio de la crisis y mientras, en las primeras jornadas, comparecía ante la prensa desde España para criticar a Isabel Díaz Ayuso.
Saiz, que se desentendió de las demandas de los ceutíes durante varios días, ha aprovechado su primera visita a la ciudad para anunciar supuestas plazas temporales, sin especificar cuanto tiempo estarían allí esas carpas ni si serían suficientes, deslizando ya que podrían ampliarse, en contra de lo que reclama el gobierno local, que clama por destensionar sus calles. La permanencia de más de 4.000 personas, contando los 2.100 menores ya identificados y los 1.500 que irán a estos recursos, hará que la localidad tenga que soportar la tensión a nivel de asistencia y seguridad de un incremento poblacional de un cinco por ciento en pocos días. Sin visos de solución temprana.
Desde Ceuta, como antes hizo la ministra de Sanidad, la responsable de Migraciones también ha acusado al PP y al presidente de la ciudad de cambiar su discurso migratorio por sus alianzas con la ultraderecha. «Yo me pregunto si en el PP vienen a Ceuta a colaborar y a mejorar la situación o a hacerse fotos con agitadores», ha dicho, en referencia a la visita de Cuca Gamarra, cuando hasta ahora ningún ministro ha pisado la zona del Trampolín, la más afectada, ni ha dado una solución palpable, más allá de la subvención comprometida por Rego y la reubicación de mayores dentro de la misma cuidad impulsada por Saiz. Discursos contradictorios Al margen del aumento del choque entre el Gobierno y Ceuta, la crisis también ha provocado fuertes contradicciones dentro del propio Ejecutivo.
Las primeras llegaron a cuenta de si hubo avisos o no de los servicios de inteligencia, con el ministro del Interior, Fernando Grande - Marlaska, negando cualquier tipo de notificación, versión respaldada por la portavoz Elma Saiz, y la ministra de Defensa, Margarita Robles, defendiendo el trabajo del CNI, que depende de ella. ABC ya avanzó que sí hubo aviso del CIFAS del Ejército. Vivas dijo haber avisado al jefe de gabinete de Sánchez, ya que el presidente no se puso al teléfono y que este le transmitió tranquilidad, y dirigentes del PSOE a nivel local también han afirmado haber notificado el aumento de las llegadas.
A nivel orgánico del partido en Ceuta esas contradicciones también se han hecho palpables entre el cierre de filas del delegado del Gobierno y secretario general del PSOE ceutí, Miguel Ángel Pérez Triano, muy cuestionado por sus propios compañeros por «no haber estado a la altura» y haber estado «ausente» durante las primeras horas de la crisis. El baile de cifras, tanto la misma noche del asalto como en las semanas posteriores, también ha sido una constante, con ministerios informando de unas llegadas mientras otros rebajaban o aumentaban las cifras. Lo mismo ha ocurrido con las salidas y con los menores no acompañados, cuyo proceso de identificación, que corresponde a Fernando Grande - Marlaska, está siendo mucho más lento de lo que debería, dejando en situación de desprotección a varios niños.
Se da la circunstancia de que el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha ido aportando datos sobre cada uno de estos temas que el Gobierno ha cuestionado inicialmente y que el paso de los días han confirmado. comentarios Reportar un error El Gobierno pasa al ataque contra el PP y Ceuta para tapar su falta de gestión en la crisis Varios ministros han entrado ya al cuerpo a cuerpo con el presidente Vivas, al que el paso de los días le han ido dando la razón confirmando los datos con los que sustentaba sus críticas Escucha el artículo. 8 min Escucha el artículo. 8 min Regala esta noticia Añádenos en Google Elma Saiz y Mónica García. (Jaime García) Joan Guirado Madrid 18/08/2026 Actualizado a las 13:48h. Hasta la llegada de la ministra de Sanidad a la ciudad de Ceuta, 18 días después del inicio de la invasión, la lealtad y colaboración institucional entre las distintas administraciones implicadas era real y funcionaba. Con más o menos acierto, el Gobierno de España y ... el de Ceuta gestionaron una crisis sin precedentes que por la casuística de la ciudad autónoma implicaba directamente a distintos organismos.
Pero las palabras de Mónica García en Ceuta el domingo, tildando de «xenófobos» a los ceutíes, y los ataques contra el gabinete de Juan Jesús Vivas la mañana siguiente en una entrevista en 'La Hora de La 1', lo cambiaron absolutamente todo. La ministra de Sanidad abrió la veda de una cascada de ataques contra la gestión local, aunque frenar la invasión, controlar la seguridad pública para evitar violaciones y asegurar la atención sanitaria frente a posibles epidemias, depende exclusivamente del Gobierno. También depende del Ejecutivo la atención y asistencia a los mayores de edad que escapan de sus países por razones políticas y humanitarias, siendo potenciales peticionarios de asilo internacional.
El Tribunal Supremo determinó hace unos meses, tras verse Canarias obligada a acudir a la justicia, como ahora se plantea Vivas, que correspondía al Ministerio de Migraciones a asumir sus cuidados ya que no lo estaban haciendo. Noticia relacionada Entrevista Juan Jesús Vivas: «En Ceuta vivimos una situación de alto riesgo para la seguridad nacional» Joan Guirado En un año el departamento que dirige Elma Saiz, que este lunes anunció 1.500 plazas temporales para que se quedasen en la ciudad los ilegales y hoy martes ha advertido que podrían ser ampliables, no ha avanzado lo prometido en la creación de nuevas plazas del Estado en la península para atender a situaciones extraordinarias, cargando de nuevo el peso en las autonomías y las ONG colaboradoras.
Lo único en esta situación de crisis migratoria que sí depende exclusivamente de la ciudad autónoma es la atención a los menores no acompañados. Ahí es también donde hay más colaboración con el Ministerio de Juventud e Infancia, que trabaja ya en la reubicación de estos en la península. Aunque no será fácil ya que tanto la cantidad de personas como la situación geográfica de Ceuta dificultan los trámites administrativos y logísticos.
El ministerio que dirige Sira Rego, antes de la bronca política, dio luz verde a una subvención de 25 millones de euros para pagar la manutención de los niños evitando tensionar las cuentas públicas regionales. Un dinero, no obstante, que por la negativa de Pedro Sánchez a convocar un Consejo de Ministros extraordinario Ceuta no recibirá hasta dentro de dos o tres semanas. Moncloa provoca la tensión Newsletter El paso de los días ha provocado que, como ha ocurrido anteriormente en otras emergencias en autonomías no gobernadas por el PSOE, la urgencia ha dado paso a un fuerte enfrentamiento político entre el Gobierno central, el Partido Popular y el Ejecutivo de la ciudad autónoma.
Si bien desde los primeros días el PP ha acusado al Gobierno de Pedro Sánchez de actuar tarde y de no haber protegido adecuadamente, en Moncloa se asumió esa crítica conscientes de que fue el Gobierno el que falló en la prevención. Ahí llegó también el primer choque entre administraciones, a cuenta del Estado de Excepción que pidió Vivas y que Moncloa rechazó de forma instantánea. El líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, respaldó a su barón y reclamó que se reconociera una situación de emergencia y que se movilizara al Ejército, al considerar que estaba en juego la seguridad nacional y la integridad territorial de España.
El Ejército llegó, pero en ningún caso se asumió un mando único como pedía Vivas, descansando sobre la autonomía el peso de la situación. Crisis de Ceuta Cronología de una escalada política 30 de julio: Invasión Más de 72.000 entran en la ciudad de Ceuta. 31 de julio: visita de Sánchez El presidente habla de «ataque a la integridad territorial», pero no señala a ningún perpetrador. Solo habla de «mafias». 1 de agosto: Marlaska Marlaska habla de «tranquilidad» y se marcha.
Sánchez comienza sus vacaciones en Lanzarote. Primera Semana de agosto: medidas extraordinarias Comienza la construcción del campamento de inmigrantes del Trampolín. Se inicia la identificación de los menores no acompañados. 7 de agosto: Rego Sira Rego visita la ciudad y cifra la cifra de menores en 1.100 en ese momento. 8 de agosto: guerra de cifras Ceuta cifra en unos 10.000 personas los inmigrantes de la avalancha que aún continúan en la ciudad.
El Gobierno no da cifras, pero rebaja las de la ciudad. 10 de agosto: se suspenden los permisos Va el ministro Torres. Habla de 8.000 inmigrantes. Admite que Interior solo ha podido identificar 45 personas en tres días.
Se suspenden los permisos de policía y ejército. 12 de agosto: la «españolísima» Robles La ministra de Defensa visita Ceuta y rompe, al menos en tono, la visión del Gobierno y lanza una defensa férrea y apasionada de la españolidad de Ceuta y Melila. 16 de agosto: García sacude el avispero Mónica García acude a Ceuta y, tras negar el colapso sanitario, carga contra la administración Ceuta. Vivas e Imbroda, en una entrevista en ABC, cargan contra la inoperancia del Gobierno y piden tratar la crisis como una crisis de seguridad nacional. 17 de agosto: Elma Saiz promete 1.500 plazas para asilo Elma Saiz anuncia la creación de carpas para 1.500 demandantes de asilo, para que pasen en Ceuta el proceso antes de su reubicación en la Península.
Un día después, reconoce que quizá tengan que habilitar más plazas. El presidente Vivas eleva el tono y carga con dureza contra el Gobierno. Los acusa de no hacer lo suficiente y «maquillar» la realidad.
El ministro Óscar Puente asegura que el cambio viene dado por la intoxicación del PP y Feijóo. 18 de agosto: Críticas abiertas Declaraciones de Saiz atacando directamente al PP y a Vivas. Interior cifra en más de 2.100 los menores ya identificados. Con un desfile de ministros constante sin aportar soluciones y con el presidente del Gobierno ausente, con un par de videollamadas con sus ministros de las que no dio cuentas, el avance de las jornadas sin resolver la situación también ha provocado que Juan Jesús Vivas fuera endurecido progresivamente sus críticas, de forma tímida y apelando en todo momento a una lealtad institucional que rompió García.
Sí ha cuestionado algunos datos oficiales del Gobierno, pero la realidad le ha respaldado. Aunque pertenece al PP y ha mantenido tradicionalmente una relación institucional con el Gobierno central, en los últimos días ha acusado al Ejecutivo de mostrar una «pasividad absoluta» ante la situación de la ciudad y ha llegado a plantear, como en su día hizo el canario Fernando Clavijo, la posibilidad de acudir a los tribunales si el Gobierno no ofrece una solución en el plazo de 30 días. Desde el Gobierno, la respuesta ha sido defender las medidas adoptadas y acusar al PP y a Vox de utilizar la crisis para alimentar discursos de miedo y rechazo hacia la inmigración.
Aunque dentro del propio Partido Socialista la inacción del Ejecutivo y en particular del delegado del Gobierno y líder del PSOE en Ceuta también han generado fuertes críticas. Este lunes, tras el incendio provocado por Mónica García y que por ahora no han secundado los ministros más incendiarios, la ministra de Migraciones, Elma Saiz, llegó a Ceuta para hacerse cargo de la gestión de una crisis que le compete en casi su totalidad. Lo hizo diecinueve días depsués del inicio de la crisis y mientras, en las primeras jornadas, comparecía ante la prensa desde España para criticar a Isabel Díaz Ayuso.
Saiz, que se desentendió de las demandas de los ceutíes durante varios días, ha aprovechado su primera visita a la ciudad para anunciar supuestas plazas temporales, sin especificar cuanto tiempo estarían allí esas carpas ni si serían suficientes, deslizando ya que podrían ampliarse, en contra de lo que reclama el gobierno local, que clama por destensionar sus calles. La permanencia de más de 4.000 personas, contando los 2.100 menores ya identificados y los 1.500 que irán a estos recursos, hará que la localidad tenga que soportar la tensión a nivel de asistencia y seguridad de un incremento poblacional de un cinco por ciento en pocos días. Sin visos de solución temprana.
Desde Ceuta, como antes hizo la ministra de Sanidad, la responsable de Migraciones también ha acusado al PP y al presidente de la ciudad de cambiar su discurso migratorio por sus alianzas con la ultraderecha. «Yo me pregunto si en el PP vienen a Ceuta a colaborar y a mejorar la situación o a hacerse fotos con agitadores», ha dicho, en referencia a la visita de Cuca Gamarra, cuando hasta ahora ningún ministro ha pisado la zona del Trampolín, la más afectada, ni ha dado una solución palpable, más allá de la subvención comprometida por Rego y la reubicación de mayores dentro de la misma cuidad impulsada por Saiz. Discursos contradictorios Al margen del aumento del choque entre el Gobierno y Ceuta, la crisis también ha provocado fuertes contradicciones dentro del propio Ejecutivo.
Las primeras llegaron a cuenta de si hubo avisos o no de los servicios de inteligencia, con el ministro del Interior, Fernando Grande - Marlaska, negando cualquier tipo de notificación, versión respaldada por la portavoz Elma Saiz, y la ministra de Defensa, Margarita Robles, defendiendo el trabajo del CNI, que depende de ella. ABC ya avanzó que sí hubo aviso del CIFAS del Ejército. Vivas dijo haber avisado al jefe de gabinete de Sánchez, ya que el presidente no se puso al teléfono y que este le transmitió tranquilidad, y dirigentes del PSOE a nivel local también han afirmado haber notificado el aumento de las llegadas.
A nivel orgánico del partido en Ceuta esas contradicciones también se han hecho palpables entre el cierre de filas del delegado del Gobierno y secretario general del PSOE ceutí, Miguel Ángel Pérez Triano, muy cuestionado por sus propios compañeros por «no haber estado a la altura» y haber estado «ausente» durante las primeras horas de la crisis. El baile de cifras, tanto la misma noche del asalto como en las semanas posteriores, también ha sido una constante, con ministerios informando de unas llegadas mientras otros rebajaban o aumentaban las cifras. Lo mismo ha ocurrido con las salidas y con los menores no acompañados, cuyo proceso de identificación, que corresponde a Fernando Grande - Marlaska, está siendo mucho más lento de lo que debería, dejando en situación de desprotección a varios niños.
Se da la circunstancia de que el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha ido aportando datos sobre cada uno de estos temas que el Gobierno ha cuestionado inicialmente y que el paso de los días han confirmado. comentarios Reportar un error Entrevista Juan Jesús Vivas: «En Ceuta vivimos una situación de alto riesgo para la seguridad nacional» Joan Guirado Navegación, música y manos libres del móvil en la misma pantalla para modernizar el coche Alejandra Santisteban Guiu Marta González, monja de clausura: «Salgo del convento dos veces a la semana, pero con permiso» Borja Sánchez Jorge Fernández: «Crecí en un pueblo que era la cuna de ETA.
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