← Volver a la portada
Internacional
martes, 28 de julio de 2026

Yo necesito un hidroavión, tú me das un eslogan

Tan dura como la lucha contra el fuego está siéndolo la de apuntalar un marco discursivo para sacar ventaja electoral. Ni la "emergencia climática" de Sánchez ni el bucólico regreso al pastoreo de Vox

Redacción⏱️ 5 min💬 0 comentarios

ESPA�AESPA�A COLUMNA DESVIADA Yo necesito un hidroavi�n, t� me das un esloganTan dura como la lucha contra el fuego est� si�ndolo la de apuntalar un marco discursivo para sacar ventaja electoral. Ni la "emergencia clim�tica" de S�nchez ni el buc�lico regreso al pastoreo de Vox dan soluci�n a un problema complejo y angustiosoCompartir1 comentarioUn hidroavi�n descarga sobre Castell�n.EFEFrancisco PascualActualizado Martes, 28 julio 2026 - 22:35Audio generado con IATan dura como la batalla contra los incendios est� si�ndolo la de imponer un marco discursivo del que sacar ventaja. El Gobierno no plantea un pacto de Estado contra el fuego sino contra �la emergencia clim�tica�, es decir, contra las alianzas auton�micas de PP y Vox.

En el otro extremo, la cat�strofe se circunscribe al abandono de los campos y del pastoreo, un poner, al ecologismo woke que castiga a agricultores y ganaderos. Arde Espa�a y la conversaci�n pol�tica concentra sus esfuerzos en la confirmaci�n de los sesgos de cada bando ante un fen�meno de todo menos simple.En el incendio que consume el valle del Ti�tar coinciden realidades totalmente distintas. La parte abulense es boscosa y rural; la madrile�a, urbanizada e hiperpoblada.

La culpa, en todo caso, es de Ayuso por bajar los impuestos y no contratar m�s forestales. O de S�nchez, que s�lo sale de la covachuela para la foto. La b�squeda de s�mbolos que apuntalen uno y otro marco es implacable.

A falta del toro bravo, los bisontes son los nuevos bomberos. Si faltan hidroaviones, le cargamos el muerto a la ultraderecha negacionista. Para eso est�n los esl�ganes, para no asumir responsabilidades.Nadie est� libre del relato y yo el que menos.

Aqu� va uno. Cruzando la provincia de Orense se llega a una peque�a aldea llamada Soutelo -cuatro casas (�o eran tres?) y un h�rreo- de la que procede la familia de mi amigo Javi. En alguna visita a inflarnos de orujo de Allariz, nos explic� que en las herencias familiares se inclu�an �rboles individuales.

Tan modesta posesi�n delimitaba la frontera entre la vida y la muerte. En los a�os de la postguerra, si alg�n ni�o ca�da enfermo, se talaban las ramas y con el calor del fuego, quiz�, pudiera pasar el invierno. Aquello era pobreza energ�tica.Echamos de menos el fr�o y la nieve que hace cien a�os eran sin�nimo de muerte porque no lo hemos sufrido.

Tenemos incorporados a nuestra cotidianeidad los insumos cal�ricos como una commodity, tanto en nuestra atm�sfera dom�stica como en nuestra dieta. Las calor�as est�n directamente relacionadas con la renta per c�pita, la esperanza de vida, la salud o con el coeficiente intelectual. La era antropoc�nica, �en la que el ser humano opera como agente del cambio medioambiental global�, Arias Maldonado dixit, ha tenido como protagonistas las fuentes de energ�a basadas en combustibles f�siles, que se caracterizan por su enorme densidad cal�rica.

La prosperidad industrial ha generado m�s vida humana y m�s sana que nunca en su historia.El reverso son sus desequilibrios ecol�gicos y sociales. Europa y EEUU deslocalizaron la manufactura a Asia para quitarse de su vista el humo de la contaminaci�n. Ese proceso ha permitido que China abrace el capitalismo y haya sacado de la pobreza a m�s personas de las que habitan en EEUU, la UE y Latinoam�rica juntas (700 millones). �No es eso progreso?Midamos los costes.

China tambi�n emite m�s CO2 que EEUU y Europa juntos y su dominio ha precarizado a las clases medias de las antiguas potencias industriales que hoy se han echado en brazos de populistas. Donald Trump en Estados Unidos, Nigel Farage en Reino Unido o el independentismo catal�n en Espa�a no emergieron de ninguna locura colectiva, sino de la promesa de devolver a los obreros el trozo del pastel que les hab�an arrebatado los bur�cratas de Bruselas, los subvencionados, los wokes y los extranjeros. El relato es falso, el empobrecimiento no.

Los populistas no desaparecer�n como un mal sue�o mientras no se solucione el problema que los trajo.En honor a la �emergencia clim�tica�, China produce m�s del doble de paneles solares de los que es capaz de consumir el planeta para aplastar cualquier amago de competencia y emplear su dominio en la cadena de suministros para afianzarse como hegem�n mundial. �Es convertir a la antinuclear Europa en su hermano pobre la soluci�n que deseamos?Hoy la carretera que cruza Orense es un p�ramo de ceniza. Ardi� en 2025. Unos lo atribuir�n al abandono de los pastos, otros al calentamiento global.

Seguramente, las dos cosas sean ciertas, tanto como que necesitamos una conversaci�n p�blica a la altura de la complejidad del problema. Y dejar de remitirnos a buc�licos pasados en los que sobreviv�amos con troncos o a recetas decrecentistas de apocal�pticos de sal�n.NLPremium Ver enlaces de inter�s �ltimas noticias Programacion TV Traductor Calendario Laboral Madrid 2026 Calendario Laboral Espa�a 2026 Temas Comprobar Loter�a Navidad 2026 Volver a la noticiaYo necesito un hidroavi�n, t� me das un eslogan ESPA�A COLUMNA DESVIADA Yo necesito un hidroavi�n, t� me das un esloganTan dura como la lucha contra el fuego est� si�ndolo la de apuntalar un marco discursivo para sacar ventaja electoral. Ni la "emergencia clim�tica" de S�nchez ni el buc�lico regreso al pastoreo de Vox dan soluci�n a un problema complejo y angustiosoCompartir1 comentarioUn hidroavi�n descarga sobre Castell�n.EFEFrancisco PascualActualizado Martes, 28 julio 2026 - 22:35Audio generado con IATan dura como la batalla contra los incendios est� si�ndolo la de imponer un marco discursivo del que sacar ventaja.

El Gobierno no plantea un pacto de Estado contra el fuego sino contra �la emergencia clim�tica�, es decir, contra las alianzas auton�micas de PP y Vox. En el otro extremo, la cat�strofe se circunscribe al abandono de los campos y del pastoreo, un poner, al ecologismo woke que castiga a agricultores y ganaderos. Arde Espa�a y la conversaci�n pol�tica concentra sus esfuerzos en la confirmaci�n de los sesgos de cada bando ante un fen�meno de todo menos simple.En el incendio que consume el valle del Ti�tar coinciden realidades totalmente distintas.

La parte abulense es boscosa y rural; la madrile�a, urbanizada e hiperpoblada. La culpa, en todo caso, es de Ayuso por bajar los impuestos y no contratar m�s forestales. O de S�nchez, que s�lo sale de la covachuela para la foto.

La b�squeda de s�mbolos que apuntalen uno y otro marco es implacable. A falta del toro bravo, los bisontes son los nuevos bomberos. Si faltan hidroaviones, le cargamos el muerto a la ultraderecha negacionista.

Para eso est�n los esl�ganes, para no asumir responsabilidades.Nadie est� libre del relato y yo el que menos. Aqu� va uno. Cruzando la provincia de Orense se llega a una peque�a aldea llamada Soutelo -cuatro casas (�o eran tres?) y un h�rreo- de la que procede la familia de mi amigo Javi.

En alguna visita a inflarnos de orujo de Allariz, nos explic� que en las herencias familiares se inclu�an �rboles individuales. Tan modesta posesi�n delimitaba la frontera entre la vida y la muerte. En los a�os de la postguerra, si alg�n ni�o ca�da enfermo, se talaban las ramas y con el calor del fuego, quiz�, pudiera pasar el invierno.

Aquello era pobreza energ�tica.Echamos de menos el fr�o y la nieve que hace cien a�os eran sin�nimo de muerte porque no lo hemos sufrido. Tenemos incorporados a nuestra cotidianeidad los insumos cal�ricos como una commodity, tanto en nuestra atm�sfera dom�stica como en nuestra dieta. Las calor�as est�n directamente relacionadas con la renta per c�pita, la esperanza de vida, la salud o con el coeficiente intelectual.

La era antropoc�nica, �en la que el ser humano opera como agente del cambio medioambiental global�, Arias Maldonado dixit, ha tenido como protagonistas las fuentes de energ�a basadas en combustibles f�siles, que se caracterizan por su enorme densidad cal�rica. La prosperidad industrial ha generado m�s vida humana y m�s sana que nunca en su historia.El reverso son sus desequilibrios ecol�gicos y sociales. Europa y EEUU deslocalizaron la manufactura a Asia para quitarse de su vista el humo de la contaminaci�n.

Ese proceso ha permitido que China abrace el capitalismo y haya sacado de la pobreza a m�s personas de las que habitan en EEUU, la UE y Latinoam�rica juntas (700 millones). �No es eso progreso?Midamos los costes. China tambi�n emite m�s CO2 que EEUU y Europa juntos y su dominio ha precarizado a las clases medias de las antiguas potencias industriales que hoy se han echado en brazos de populistas. Donald Trump en Estados Unidos, Nigel Farage en Reino Unido o el independentismo catal�n en Espa�a no emergieron de ninguna locura colectiva, sino de la promesa de devolver a los obreros el trozo del pastel que les hab�an arrebatado los bur�cratas de Bruselas, los subvencionados, los wokes y los extranjeros.

El relato es falso, el empobrecimiento no. Los populistas no desaparecer�n como un mal sue�o mientras no se solucione el problema que los trajo.En honor a la �emergencia clim�tica�, China produce m�s del doble de paneles solares de los que es capaz de consumir el planeta para aplastar cualquier amago de competencia y emplear su dominio en la cadena de suministros para afianzarse como hegem�n mundial. �Es convertir a la antinuclear Europa en su hermano pobre la soluci�n que deseamos?Hoy la carretera que cruza Orense es un p�ramo de ceniza. Ardi� en 2025.

Unos lo atribuir�n al abandono de los pastos, otros al calentamiento global. Seguramente, las dos cosas sean ciertas, tanto como que necesitamos una conversaci�n p�blica a la altura de la complejidad del problema. Y dejar de remitirnos a buc�licos pasados en los que sobreviv�amos con troncos o a recetas decrecentistas de apocal�pticos de sal�n.

Publicado por Redacción · martes, 28 de julio de 2026

ReversoDigital — Pensamiento crítico, anti‑propaganda.

← Ver más noticias
Yo necesito un hidroavión, tú me das un eslogan · ReversoDigital