Los historiadores opinan sobre la crisis de Ceuta y su relación con la Marcha Verde: «Es un nuevo chantaje»
«Como la Marcha Verde» . Así describían este jueves fuentes de la Guardia Civil la entrada en Ceuta de más de 50.000 inmigrantes de forma ilegal. Una marea de jóvenes, la mayoría varones, con la sensa
Los historiadores opinan sobre la crisis de Ceuta y su relación con la Marcha Verde: «Es un nuevo chantaje» ABC ha preguntado a una serie de expertos sobre las similitudes y diferencias con la expulsión española del Sáhara en 1975 y si creen que todo responde ahora, como hace medio siglo, a una maniobra orquestada por el Gobierno marroquí Regala esta noticia Añádenos en Google Fotografía de archivo, tomada el 6 de noviembre de 1975, de los manifestantes marroquíes en la Marcha Verde. (ABC) Israel Viana y Manuel P. Villatoro 03/08/2026 a las 01:22h.
«Como la Marcha Verde». Así describían este jueves fuentes de la Guardia Civil la entrada en Ceuta de más de 50.000 inmigrantes de forma ilegal. Una marea de jóvenes, la mayoría varones, con la sensación por parte de los habitantes de la ... ciudad autónoma de que sus calles estaban siendo tomadas ante la pasividad de la Policía fronteriza marroquí.
Comercios y gasolineras cerrados, incluidos supermercados y grandes almacenes como El Corte Inglés. «Se abrió la puerta del infierno y comenzó la huida», contó a ABC uno de los efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) que presencia la escena. En el recuerdo está la jornada caótica que se vivió también en Ceuta en mayo de 2021, tras la decisión de Marruecos de levantar sus controles en la frontera.
En aquel momento, 6.000 inmigrantes cruzaron a España, de los cuales 2.000 eran menores, aunque en el espigón de la playa del Tarajal el goteo siguió siendo incesante. Con las autoridades desbordadas, muchos ceutíes compararon ya entonces lo ocurrido con la citada y polémica Marcha Verde de 1975. Con tal motivo, este diario ha preguntado a historiadores e investigadores especializados en aquel episodio cuáles son las similitudes y las diferencias y si creen que todo responde ahora, como hace medio siglo, a una maniobra orquestada por el Gobierno marroquí.
Emboirik Ahmed Omar Doctor en historia y diplomático saharaui «Marruecos es un Estado cuya piedra angular ha sido el expansionismo. Más allá del Sahara, en 1963 atacó a Argelia en la Guerra de las Arenas porque sostenía que su parte occidental era de Marruecos. A Mauritania no la reconoció hasta 1969, casi diez años después de la independencia, y reivindicó territorios de Malí hasta Tombuctú.
En lo que respecta a 1975, es importante recordar que, cuando las tropas marroquíes entraron en el Sahara Occidental, le preguntaron a un eufórico Hasán II en una rueda de prensa qué había hecho, y él respondió: 'Es un chantaje. Yo sabía que las tropas españolas no iban a responder'. Ahora es lo mismo.
Hay muchos indicios de que Marruecos quiere que Ceuta y Melilla sean consideradas marroquíes, como ellos mismos han dicho. Es un nuevo chantaje. No hablamos de cinco personas, sino de 50.000».
«Hay muchos indicios de que Marruecos quiere que Ceuta y Melilla sean consideradas marroquíes, como ellos mismos han dicho. Es un nuevo chantaje» Emboirik Ahmed Omar Doctor en historia y diplomático saharaui «He visto la comparecencia de Pedro Sánchez y comparto que haya calificado esta situación como un atentado contra la integridad territorial y la soberanía de España, pero la cuestión es quién está detrás.
Él habla de mafias y, en mi opinión, es rotundamente falso. Hay otros factores. Quienes deberían contener ese flujo, no lo hacen.
En 2021 se abrieron las puertas para que la gente entrara y ahora, sencillamente, se han retirado y han dejado pasar a todas estas personas. Eso no es posible sin órdenes precisas del Ministerio del Interior marroquí, que jamás actúa sin el beneplácito del jefe del Gobierno, que a su vez está en contacto directo con el rey de Marruecos». Noticia relacionada Opinión Los datos del problema Lorenzo Silva José Luis Rodríguez Jiménez Doctor en Geografía e Historia y autor de 'Agonía, traición, huida: el final del Sahara español' (Crítica, 2015) José Luis Rodríguez Jiménez aprecia varios paralelismos entre la Marcha Verde y la llegada masiva de marroquíes a Ceuta.
El primero es que, a su juicio, ambos episodios persiguen «desestabilizar España en un momento de crisis interior importante»; una crisis sucesoria en 1975 motivada por la enfermedad de Franco y la división de sus jerarcas, y una de fragilidad política en el caso actual. «Hoy tenemos un Gobierno débil que, en política exterior, ha sido muy permisivo con Marruecos», afirma. A su vez, sostiene que los dos episodios buscan medir la capacidad de respuesta del país.
«Aunque no fue de forma inmediata, después de la Marcha Verde se reforzó todo el territorio a partir de septiembre; hubo una planificación militar considerable», concluye. «Siempre ha crecido a costa de España y no de Francia, con quien no se ha atrevido» José Luis Rodríguez Jiménez Doctor en Geografía e Historia El historiador señala que el temor a la influencia de un tercer país en el conflicto, Argelia, llevó a parte del Gobierno de 1975 a considerar a Marruecos como el mal menor durante la crisis del Sahara.
Aquella estrategia, insiste, fortaleció a Rabat y motivó que, todavía en 2026, España afronte episodios de presión como la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta. Por último, Rodríguez Jiménez señala que, desde hace décadas, Marruecos mantiene una estrategia de expansión con los ojos puestos en la península. «Siempre ha crecido a costa de España y no de Francia, con quien no se ha atrevido.
Hoy, la idea sigue ahí. Además, la movilización nacionalista les ha servido para adormecer problemas de política interior. Ocurrió entonces, en un momento de crisis interior para Hasán II, y también en la actualidad, donde las desigualdades sociales locales son enormes y la corrupción es altísima», finaliza.
Miles de manifestantes se dirigen hacia el punto de partida de la Marcha Verde. (ABC) Domingo Garí Hayek Historiador canario, autor de 'EE.UU. en la guerra del Sahara Occidental' (Catarata, 2025) «Para mí, el paralelismo es remoto. La Marcha Verde se produjo en unas circunstancias muy concretas, con el acuerdo de España, y en un contexto distinto. El Sahara Occidental era un territorio inmerso en un proceso de descolonización encaminado a constituirse en un Estado con todas las garantías.
Ahora Ceuta pertenece a España y, jurídicamente, es como si los incidentes se produjeran en cualquier otra provincia española. Tampoco hablaría ahora de 'invasión', sino de entrada masiva de ciudadanos marroquíes, aunque favorecida por la apertura de la frontera por parte de Marruecos. Lo primero que pensé ayer al ver las imágenes es que todo estaba claramente destinado a debilitar al Gobierno español».
«Para mí, el paralelismo es remoto. La Marcha Verde se produjo en unas circunstancias muy concretas, con el acuerdo de España, y en un contexto distinto» Domingo Garí Hayek Historiador canario «A mi juicio, esto forma parte de un proceso de largo recorrido en el que hay detrás una actitud beligerante por parte de Estados Unidos, manifestada en declaraciones de Trump sobre España.
Creo que también influye la posición que ha mantenido España respecto a la guerra en Gaza, su reciente acercamiento con Argelia y el debate sobre el reconocimiento de la ciudadanía a los antiguos habitantes de la provincia española del Sahara Occidental. No he estudiado toda la documentación y hablo con cautela, pero, en mi opinión, el elemento de mayor peso ahora es la alianza geopolítica entre Marruecos e Israel . En mi libro 'La traición de España al Sahara' analicé las presiones ejercidas por Henry Kissinger y la Administración estadounidense en 1975, que estaba más interesada en favorecer a Marruecos que a España.
Ahora está motivado en una especie de alianza con Israel y yo diría que también con Estados Unidos». Roberto Villa Catedrático de Universidad en el Área de Historia del Pensamiento y de los Movimientos Sociales Roberto Villa cree que, a pesar de que existen ciertas similitudes, la situación no es la misma que en la Marcha Verde: «En 1975 no había una presión migratoria sobre el Sahara, sino que se trató de una invasión pura y simple. Ahora bien, está claro que, instrumentalizando esa presión migratoria, Marruecos ha alentado una entrada masiva de nacionales suyos sobre territorios, como Ceuta y Melilla, que reivindican como propios».
Ahí, cree, sí que hay una semejanza difícilmente rebatible. El profesor defiende que no hay «marroquíes utilizados», sino «marroquíes que se dejan utilizar de forma consciente y que comparten los objetivos de su Gobierno de desestabilizar la frontera sur de España». En este sentido, sostiene que la responsabilidad solo es de ellos y de sus políticos.
«No puede ser que la ley sólo sea un dogal para las personas responsables y no comprometa a quien la ignora. No hay humanitarismo desligado del respeto a los derechos civiles de tus semejantes, y menos cuando no se acata el derecho de los españoles de preservar la comunidad política en la que viven». «En 1975 no había una presión migratoria sobre el Sahara, sino que se trató de una invasión pura y simple»
Roberto Villa Catedrático en el Área de Historia del Pensamiento y de los Movimientos Sociales La historia, asevera Villa, nos enseña que debemos acomodarnos a la realidad de las cosas. «La realidad es que Ceuta, Melilla y las demás plazas norteafricanas son parte del territorio soberano del pueblo español, es decir, por su propia naturaleza indelegables, irrenunciables e intransferibles. Eso genera obligaciones que todos debemos cumplir, empezando por nuestro Gobierno.
Su primer deber es demostrar a todo el mundo, con palabras y con hechos, que no podrá ser aliado de España quien reclame como suyos territorios españoles», finaliza. Las tropas españolas vigilan el avance de los manifestantes durante la Marcha Verde. (ABC) Alejandro López Canorea Autor de 'La guerra del Estrecho. Escenarios de un conflicto entre España y Marruecos' (Catarata, 2025) «Es un tema complejo.
Entiendo que se hagan comparaciones entre la Marcha Verde y distintas acciones que Marruecos ha promovido activamente en las fronteras españolas, porque en muchos casos ha utilizado a las personas como arma. El ejemplo más claro fue el de Ceuta en 2021, con unas intenciones políticas evidentes. Lo que ha ocurrido esta semana está todavía sin esclarecer, pero no descarto que Marruecos haya querido presionar o haya relajado el control fronterizo con intenciones políticas, algo que ha hecho habitualmente.
La principal diferencia con la Marcha es que ahora no parece haber un ánimo de ocupar el territorio de manera inmediata, aunque sí existe un elemento común, que es el reclamo territorial: entonces era el Sahara Occidental y ahora son Ceuta y Melilla, territorios que Marruecos sigue reivindicando». «No descarto que Marruecos haya querido presionar o haya relajado el control fronterizo con intenciones políticas» Alejandro López Canorea Escritor «Además, la Marcha Verde resultó muy efectiva, porque España acabó cediendo, firmó los Acuerdos Tripartitos y entregó el Sahara.
Marruecos aprendió de aquella estrategia y la volvió a utilizar en 2021, como vimos claramente en Ceuta, buscando cambios en la posición española sobre el Sahara Occidental. Lo primero que he pensado ahora es que, con independencia del color del Gobierno, España carece de una estrategia para responder a este tipo de acciones. El caso actual está por esclarecer, pero en 2021 y durante la Marcha Verde, la intencionalidad política era clara.
La respuesta española consistió en ceder preventivamente para preservar determinados intereses y evitar una escalada y contener el conflicto geopolítico». Roberto Muñoz Bolaños Doctor en Historia Contemporánea y especialista en Didáctica de las Ciencias Sociales Roberto Muñoz Bolaños también es partidario de que la llegada masiva de emigrantes a Ceuta guarda ciertas similitudes con la Marcha Verde: «Es el mismo modelo: buscar la presión política a través de gente desarmada». No cree que el objetivo de esta masa de población sea quedarse en territorio español, ni tampoco hacerse con la ciudad a largo plazo.
«Lo que se pretende es que Rabat obtenga ciertas ventajas en su relación diplomática con Madrid. En 1975, por el contrario, el objetivo sí era quedarse con el Sahara», completa. Como algunos de sus colegas, Muñoz está convencido de que este movimiento migratorio ha sido impulsado para aprovechar la situación de inestabilidad política que existe en nuestro país: «El Gobierno es muy débil y se ha decidido presionar para obtener réditos».
Es algo parecido a lo que sucedió en 1975: «Franco se estaba muriendo. Cómo tomaba todas las decisiones, la desorientación que se vivía en la cúpula era máxima. Entonces no supieron cómo actuar, o, sencillamente, entendieron que era mejor ceder el territorio para evitar un problema mayor», concluye.
«El Gobierno es muy débil y se ha decidido presionar para obtener réditos» Roberto Muñoz Bolaños Doctor en Historia contemporánea A su vez, mantiene que no debemos equivocar los términos al referirnos a este suceso: «Aquí no hablamos de inmigración, eso sería algo mucho más manejable; lo que vivimos es una forma de presión política. Estas no son personas que vengan en patera, lo suyo es juego con una finalidad concreta.
En ese sentido, el de utilizar una masa de población con un objetivo, ha pasado lo mismo que en 1975». Bolaños desconoce si Marruecos ha fomentado esta crisis, pero sí sabe que, «si hubieran querido, no se habría producido». Isaías Barreñada Historiador y autor de 'Sahara Occidental 1975.
El final del colonialismo franquista' (Catarata, 2025) «Aunque la población civil es el actor visible, no establecería mucha más relación. La Marcha Verde fue una operación planificada con mucha antelación por el régimen marroquí, anunciada más de un año antes. Un mecanismo de legitimación de su monarquía, que estaba muy cuestionada tras dos intentos de golpe de Estado.
Ahora es distinto, aunque probablemente exista cierta acción gubernamental de Marruecos. No estamos ante una crisis migratoria, sino ante un caso de utilización de la población civil para ejercer presión sobre España en un momento en el que Marruecos necesita que nuestro país adopte posiciones favorables a sus intereses, especialmente, en el del Sahara Occidental. También se aprovecha de una situación estructural de pobreza, marginación y desempleo en buena parte del norte de Marruecos, con Ceuta como escaparate.
Además, la mayor parte de quienes han cruzado son jóvenes en chancletas y bañador y, probablemente, regresen en pocos días. Políticamente, eso interesa a Marruecos, porque desestabiliza, fragiliza la posición española y alimenta la confrontación política interna en España. Al ver las imágenes, pensé que es un problema de todos los gobiernos.
Ya ocurrió con Aznar durante la crisis del islote de Perejil. Un problema estructural que, en mi opinión, algo heterodoxa sobre Ceuta y Melilla, no se ha querido afrontar desde la Transición. Asimismo, para el nacionalismo marroquí constituye una poderosa herramienta de presión.
Lo peor que podría ocurrirle a España es que Marruecos logre llevar esta cuestión a Naciones Unidas, porque colocaría a España en una posición muy incómoda mientras reclama la descolonización de Gibraltar. Aún no ha conseguido el respaldo internacional, pero lo intentó en la crisis de 2021». Temas Marruecos Ceuta Sáhara Occidental Historia de España Reportar un error Los historiadores opinan sobre la crisis de Ceuta y su relación con la Marcha Verde: «Es un nuevo chantaje»
ABC ha preguntado a una serie de expertos sobre las similitudes y diferencias con la expulsión española del Sáhara en 1975 y si creen que todo responde ahora, como hace medio siglo, a una maniobra orquestada por el Gobierno marroquí Regala esta noticia Añádenos en Google Fotografía de archivo, tomada el 6 de noviembre de 1975, de los manifestantes marroquíes en la Marcha Verde. (ABC) Israel Viana y Manuel P. Villatoro 03/08/2026 a las 01:22h. «Como la Marcha Verde».
Así describían este jueves fuentes de la Guardia Civil la entrada en Ceuta de más de 50.000 inmigrantes de forma ilegal. Una marea de jóvenes, la mayoría varones, con la sensación por parte de los habitantes de la ... ciudad autónoma de que sus calles estaban siendo tomadas ante la pasividad de la Policía fronteriza marroquí. Comercios y gasolineras cerrados, incluidos supermercados y grandes almacenes como El Corte Inglés.
«Se abrió la puerta del infierno y comenzó la huida», contó a ABC uno de los efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) que presencia la escena. En el recuerdo está la jornada caótica que se vivió también en Ceuta en mayo de 2021, tras la decisión de Marruecos de levantar sus controles en la frontera. En aquel momento, 6.000 inmigrantes cruzaron a España, de los cuales 2.000 eran menores, aunque en el espigón de la playa del Tarajal el goteo siguió siendo incesante.
Con las autoridades desbordadas, muchos ceutíes compararon ya entonces lo ocurrido con la citada y polémica Marcha Verde de 1975. Con tal motivo, este diario ha preguntado a historiadores e investigadores especializados en aquel episodio cuáles son las similitudes y las diferencias y si creen que todo responde ahora, como hace medio siglo, a una maniobra orquestada por el Gobierno marroquí. Emboirik Ahmed Omar Doctor en historia y diplomático saharaui «Marruecos es un Estado cuya piedra angular ha sido el expansionismo.
Más allá del Sahara, en 1963 atacó a Argelia en la Guerra de las Arenas porque sostenía que su parte occidental era de Marruecos. A Mauritania no la reconoció hasta 1969, casi diez años después de la independencia, y reivindicó territorios de Malí hasta Tombuctú. En lo que respecta a 1975, es importante recordar que, cuando las tropas marroquíes entraron en el Sahara Occidental, le preguntaron a un eufórico Hasán II en una rueda de prensa qué había hecho, y él respondió: 'Es un chantaje.
Yo sabía que las tropas españolas no iban a responder'. Ahora es lo mismo. Hay muchos indicios de que Marruecos quiere que Ceuta y Melilla sean consideradas marroquíes, como ellos mismos han dicho.
Es un nuevo chantaje. No hablamos de cinco personas, sino de 50.000». «Hay muchos indicios de que Marruecos quiere que Ceuta y Melilla sean consideradas marroquíes, como ellos mismos han dicho.
Es un nuevo chantaje» Emboirik Ahmed Omar Doctor en historia y diplomático saharaui «He visto la comparecencia de Pedro Sánchez y comparto que haya calificado esta situación como un atentado contra la integridad territorial y la soberanía de España, pero la cuestión es quién está detrás. Él habla de mafias y, en mi opinión, es rotundamente falso.
Hay otros factores. Quienes deberían contener ese flujo, no lo hacen. En 2021 se abrieron las puertas para que la gente entrara y ahora, sencillamente, se han retirado y han dejado pasar a todas estas personas.
Eso no es posible sin órdenes precisas del Ministerio del Interior marroquí, que jamás actúa sin el beneplácito del jefe del Gobierno, que a su vez está en contacto directo con el rey de Marruecos». Noticia relacionada Opinión Los datos del problema Lorenzo Silva José Luis Rodríguez Jiménez Doctor en Geografía e Historia y autor de 'Agonía, traición, huida: el final del Sahara español' (Crítica, 2015) José Luis Rodríguez Jiménez aprecia varios paralelismos entre la Marcha Verde y la llegada masiva de marroquíes a Ceuta. El primero es que, a su juicio, ambos episodios persiguen «desestabilizar España en un momento de crisis interior importante»; una crisis sucesoria en 1975 motivada por la enfermedad de Franco y la división de sus jerarcas, y una de fragilidad política en el caso actual.
«Hoy tenemos un Gobierno débil que, en política exterior, ha sido muy permisivo con Marruecos», afirma. A su vez, sostiene que los dos episodios buscan medir la capacidad de respuesta del país. «Aunque no fue de forma inmediata, después de la Marcha Verde se reforzó todo el territorio a partir de septiembre; hubo una planificación militar considerable», concluye.
«Siempre ha crecido a costa de España y no de Francia, con quien no se ha atrevido» José Luis Rodríguez Jiménez Doctor en Geografía e Historia El historiador señala que el temor a la influencia de un tercer país en el conflicto, Argelia, llevó a parte del Gobierno de 1975 a considerar a Marruecos como el mal menor durante la crisis del Sahara. Aquella estrategia, insiste, fortaleció a Rabat y motivó que, todavía en 2026, España afronte episodios de presión como la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta.
Por último, Rodríguez Jiménez señala que, desde hace décadas, Marruecos mantiene una estrategia de expansión con los ojos puestos en la península. «Siempre ha crecido a costa de España y no de Francia, con quien no se ha atrevido. Hoy, la idea sigue ahí.
Además, la movilización nacionalista les ha servido para adormecer problemas de política interior. Ocurrió entonces, en un momento de crisis interior para Hasán II, y también en la actualidad, donde las desigualdades sociales locales son enormes y la corrupción es altísima», finaliza. Miles de manifestantes se dirigen hacia el punto de partida de la Marcha Verde. (ABC) Domingo Garí Hayek Historiador canario, autor de 'EE.UU. en la guerra del Sahara Occidental' (Catarata, 2025) «Para mí, el paralelismo es remoto.
La Marcha Verde se produjo en unas circunstancias muy concretas, con el acuerdo de España, y en un contexto distinto. El Sahara Occidental era un territorio inmerso en un proceso de descolonización encaminado a constituirse en un Estado con todas las garantías. Ahora Ceuta pertenece a España y, jurídicamente, es como si los incidentes se produjeran en cualquier otra provincia española.
Tampoco hablaría ahora de 'invasión', sino de entrada masiva de ciudadanos marroquíes, aunque favorecida por la apertura de la frontera por parte de Marruecos. Lo primero que pensé ayer al ver las imágenes es que todo estaba claramente destinado a debilitar al Gobierno español». «Para mí, el paralelismo es remoto.
La Marcha Verde se produjo en unas circunstancias muy concretas, con el acuerdo de España, y en un contexto distinto» Domingo Garí Hayek Historiador canario «A mi juicio, esto forma parte de un proceso de largo recorrido en el que hay detrás una actitud beligerante por parte de Estados Unidos, manifestada en declaraciones de Trump sobre España. Creo que también influye la posición que ha mantenido España respecto a la guerra en Gaza, su reciente acercamiento con Argelia y el debate sobre el reconocimiento de la ciudadanía a los antiguos habitantes de la provincia española del Sahara Occidental.
No he estudiado toda la documentación y hablo con cautela, pero, en mi opinión, el elemento de mayor peso ahora es la alianza geopolítica entre Marruecos e Israel . En mi libro 'La traición de España al Sahara' analicé las presiones ejercidas por Henry Kissinger y la Administración estadounidense en 1975, que estaba más interesada en favorecer a Marruecos que a España. Ahora está motivado en una especie de alianza con Israel y yo diría que también con Estados Unidos».
Roberto Villa Catedrático de Universidad en el Área de Historia del Pensamiento y de los Movimientos Sociales Roberto Villa cree que, a pesar de que existen ciertas similitudes, la situación no es la misma que en la Marcha Verde: «En 1975 no había una presión migratoria sobre el Sahara, sino que se trató de una invasión pura y simple. Ahora bien, está claro que, instrumentalizando esa presión migratoria, Marruecos ha alentado una entrada masiva de nacionales suyos sobre territorios, como Ceuta y Melilla, que reivindican como propios». Ahí, cree, sí que hay una semejanza difícilmente rebatible.
El profesor defiende que no hay «marroquíes utilizados», sino «marroquíes que se dejan utilizar de forma consciente y que comparten los objetivos de su Gobierno de desestabilizar la frontera sur de España». En este sentido, sostiene que la responsabilidad solo es de ellos y de sus políticos. «No puede ser que la ley sólo sea un dogal para las personas responsables y no comprometa a quien la ignora.
No hay humanitarismo desligado del respeto a los derechos civiles de tus semejantes, y menos cuando no se acata el derecho de los españoles de preservar la comunidad política en la que viven». «En 1975 no había una presión migratoria sobre el Sahara, sino que se trató de una invasión pura y simple» Roberto Villa Catedrático en el Área de Historia del Pensamiento y de los Movimientos Sociales La historia, asevera Villa, nos enseña que debemos acomodarnos a la realidad de las cosas.
«La realidad es que Ceuta, Melilla y las demás plazas norteafricanas son parte del territorio soberano del pueblo español, es decir, por su propia naturaleza indelegables, irrenunciables e intransferibles. Eso genera obligaciones que todos debemos cumplir, empezando por nuestro Gobierno. Su primer deber es demostrar a todo el mundo, con palabras y con hechos, que no podrá ser aliado de España quien reclame como suyos territorios españoles», finaliza.
Las tropas españolas vigilan el avance de los manifestantes durante la Marcha Verde. (ABC) Alejandro López Canorea Autor de 'La guerra del Estrecho. Escenarios de un conflicto entre España y Marruecos' (Catarata, 2025) «Es un tema complejo. Entiendo que se hagan comparaciones entre la Marcha Verde y distintas acciones que Marruecos ha promovido activamente en las fronteras españolas, porque en muchos casos ha utilizado a las personas como arma.
El ejemplo más claro fue el de Ceuta en 2021, con unas intenciones políticas evidentes. Lo que ha ocurrido esta semana está todavía sin esclarecer, pero no descarto que Marruecos haya querido presionar o haya relajado el control fronterizo con intenciones políticas, algo que ha hecho habitualmente. La principal diferencia con la Marcha es que ahora no parece haber un ánimo de ocupar el territorio de manera inmediata, aunque sí existe un elemento común, que es el reclamo territorial: entonces era el Sahara Occidental y ahora son Ceuta y Melilla, territorios que Marruecos sigue reivindicando».
«No descarto que Marruecos haya querido presionar o haya relajado el control fronterizo con intenciones políticas» Alejandro López Canorea Escritor «Además, la Marcha Verde resultó muy efectiva, porque España acabó cediendo, firmó los Acuerdos Tripartitos y entregó el Sahara. Marruecos aprendió de aquella estrategia y la volvió a utilizar en 2021, como vimos claramente en Ceuta, buscando cambios en la posición española sobre el Sahara Occidental.
Lo primero que he pensado ahora es que, con independencia del color del Gobierno, España carece de una estrategia para responder a este tipo de acciones. El caso actual está por esclarecer, pero en 2021 y durante la Marcha Verde, la intencionalidad política era clara. La respuesta española consistió en ceder preventivamente para preservar determinados intereses y evitar una escalada y contener el conflicto geopolítico».
Roberto Muñoz Bolaños Doctor en Historia Contemporánea y especialista en Didáctica de las Ciencias Sociales Roberto Muñoz Bolaños también es partidario de que la llegada masiva de emigrantes a Ceuta guarda ciertas similitudes con la Marcha Verde: «Es el mismo modelo: buscar la presión política a través de gente desarmada». No cree que el objetivo de esta masa de población sea quedarse en territorio español, ni tampoco hacerse con la ciudad a largo plazo. «Lo que se pretende es que Rabat obtenga ciertas ventajas en su relación diplomática con Madrid.
En 1975, por el contrario, el objetivo sí era quedarse con el Sahara», completa. Como algunos de sus colegas, Muñoz está convencido de que este movimiento migratorio ha sido impulsado para aprovechar la situación de inestabilidad política que existe en nuestro país: «El Gobierno es muy débil y se ha decidido presionar para obtener réditos». Es algo parecido a lo que sucedió en 1975: «Franco se estaba muriendo.
Cómo tomaba todas las decisiones, la desorientación que se vivía en la cúpula era máxima. Entonces no supieron cómo actuar, o, sencillamente, entendieron que era mejor ceder el territorio para evitar un problema mayor», concluye. «El Gobierno es muy débil y se ha decidido presionar para obtener réditos»
Roberto Muñoz Bolaños Doctor en Historia contemporánea A su vez, mantiene que no debemos equivocar los términos al referirnos a este suceso: «Aquí no hablamos de inmigración, eso sería algo mucho más manejable; lo que vivimos es una forma de presión política. Estas no son personas que vengan en patera, lo suyo es juego con una finalidad concreta. En ese sentido, el de utilizar una masa de población con un objetivo, ha pasado lo mismo que en 1975».
Bolaños desconoce si Marruecos ha fomentado esta crisis, pero sí sabe que, «si hubieran querido, no se habría producido». Isaías Barreñada Historiador y autor de 'Sahara Occidental 1975. El final del colonialismo franquista' (Catarata, 2025) «Aunque la población civil es el actor visible, no establecería mucha más relación.
La Marcha Verde fue una operación planificada con mucha antelación por el régimen marroquí, anunciada más de un año antes. Un mecanismo de legitimación de su monarquía, que estaba muy cuestionada tras dos intentos de golpe de Estado. Ahora es distinto, aunque probablemente exista cierta acción gubernamental de Marruecos.
No estamos ante una crisis migratoria, sino ante un caso de utilización de la población civil para ejercer presión sobre España en un momento en el que Marruecos necesita que nuestro país adopte posiciones favorables a sus intereses, especialmente, en el del Sahara Occidental. También se aprovecha de una situación estructural de pobreza, marginación y desempleo en buena parte del norte de Marruecos, con Ceuta como escaparate. Además, la mayor parte de quienes han cruzado son jóvenes en chancletas y bañador y, probablemente, regresen en pocos días.
Políticamente, eso interesa a Marruecos, porque desestabiliza, fragiliza la posición española y alimenta la confrontación política interna en España. Al ver las imágenes, pensé que es un problema de todos los gobiernos. Ya ocurrió con Aznar durante la crisis del islote de Perejil.
Un problema estructural que, en mi opinión, algo heterodoxa sobre Ceuta y Melilla, no se ha querido afrontar desde la Transición. Asimismo, para el nacionalismo marroquí constituye una poderosa herramienta de presión. Lo peor que podría ocurrirle a España es que Marruecos logre llevar esta cuestión a Naciones Unidas, porque colocaría a España en una posición muy incómoda mientras reclama la descolonización de Gibraltar.
Aún no ha conseguido el respaldo internacional, pero lo intentó en la crisis de 2021». Temas Marruecos Ceuta Sáhara Occidental Historia de España Reportar un error Opinión Los datos del problema Lorenzo Silva Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Chenoa: «Vengo de una familia muy justa de dinero. Los niños iban al comedor y yo, con ocho años, comía en las escaleras sola»
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