Ultraligera: «No entendemos la música fuera de pertenecer a algo, eso nos hace olvidar los sinsabores de esta industria»
Ultraligera nace del error y del acierto, de un sentimiento de falta de libertad y de una necesidad de usar las guitarras como armas para contar su verdad. Gisme (voz), Coque (guitarra), Santi (bajo),
Ultraligera: «No entendemos la música fuera de pertenecer a algo, eso nos hace olvidar los sinsabores de esta industria» La banda madrileña se abre hueco en los grandes festivales de España mientras cumplen sus sueños de adolescentes. ABC charla con Gisme, cantante de la banda, antes de su actuación en el Low de Torrevieja donde serán cabezas de cartel junto a Kasabian y The Editors Regala esta noticia Añádenos en Google La banda madrileña Ultraligera.
Miriam González Ruiz 31/07/2026 a las 18:53h. Ultraligera nace del error y del acierto, de un sentimiento de falta de libertad y de una necesidad de usar las guitarras como armas para contar su verdad. Gisme (voz), Coque (guitarra), Santi (bajo), Martín (batería) y Mario (guitarra rítmica en los directos) componen esta ... banda madrileña que en cinco años ha conquistado el panorama rockero español y que en noviembre volará por primera vez a Hispanoamérica.
Los adolescentes que con 16 años comenzaron su andadura en la música están viendo sus sueños cumplidos en este 2026. Gisme, como representante de Ultraligera durante esta entrevista con ABC antes de su actuación este sábado en el Festival Low de Torrevieja, reconoce que son «unos amigos que están cumpliendo el sueño de vivir de la música, tener una banda y hacer las cosas a nuestra manera». Los madrileños tienen una identidad propia muy marcada construida desde lo más pequeño, desde la amistad, forjada en pequeños recintos y, ahora, reconocida con un disco de oro para 'Pelo de foca', su primer disco. —¿Cómo nace Ultraligera? —Empieza cuando ves cómo funciona el sistema escolar y educativo y te das cuenta de que te falta libertad.
Creo que le pasa a todo el mundo, pero esta especie de represión se nota especialmente cuando tienes ímpetus artísticos o de conocimiento de ti mismo. Ahí te planteas que hay un arma que se llama guitarra, que te permite hacer unas canciones que crean un espacio donde estás más a gusto que en el mundo real. El camino empieza en solitario y vas avanzando en la creación de esas canciones.
El momento bonito llega cuando nos conocimos, tuvimos un par de proyectos para ganar dinero y cuando vimos que estábamos preparados empezó Ultraligera, que es lo que tantísimas alegrías nos ha dado. —Tras un EP y un primer disco, llega el segundo gran trabajo de estudio, 'Lapsus'. ¿Cómo trabajan estos proyectos? —No son discos conceptuales, son discos con concepto. Ya lo hicimos en 'Pelo de foca', quizá de una manera un poco más inocente por falta de experiencia, pero la idea ya estaba.
Nosotros tenemos la certidumbre de que cada canción afecta al resto, y yo como letrista lo que hago es que unas canciones completen a otras. Newsletter —¿Y cómo lo llevan al directo? —Esa es la parte que más nos divierte, los ecos del disco en el directo, bajarlo a tierra con mayor intensidad. Lo más importante para nosotros es que nos diviertan mucho y que podamos conectar con la gente, porque para nosotros el final de todo son los conciertos.
Las canciones con más intensidad, con más carga simbólica, que han sido las que nos han dado muy buenos momentos cuando estábamos subidos al escenario, son las que hemos potenciado en este disco para que salir de gira sea un placer y no un esfuerzo. —Todos estos conciertos están inmersos en el Lapsus Tour. —Sí, y está siendo la gira de nuestra vida, el verano de nuestra vida. Queríamos que esta fuera una gira de festivales donde coger mucho ritmo para una hipotética gira propia en el próximo año. Pero antes de eso vamos a hacer una serie de salas nosotros solos, no en contexto de festival por Latinoamérica (México, Chile, Colombia, Argentina...).
Para nosotros tocar no es un plan más de la semana o nuestro trabajo, es una necesidad casi fisiológica de liberarnos de todo aquello que se va acumulando durante la semana —Pero no siempre han actuado en grandes festivales como el Low de este sábado o el Sonorama. —No. Fue muy bonito no saltarse ningún paso. Creo que tuvimos buen olfato desde chavales, porque al principio nos propusieron telonear, pero decidimos que lo mejor era ir pasito a pasito.
Desde ese primer taller de unos amigos en el que tocamos en nuestro barrio para 30 personas, hasta pasar por salas como la Siroco o Sol, el Teatro Eslava, y luego la Riviera, con siete llenos. Pero digamos que no nos hemos saltado de manera brusca ningún aforo ni ningún paso, y eso creo que te va dando una perspectiva y una madurez encima del escenario que se agradece mucho. —Llegar al éxito con un crecimiento exponencial... —El crecimiento ha venido hace no tanto. Todo explotó con las siete Rivieras, estableció un récord de banda primeriza con su primer disco metiendo 18.000 personas en la sala, con esta gira de Latinoamérica, con todos los discos de oro que han llegado...
En un primer momento te puede abrumar, pero se convierte rápidamente en un agradecimiento de corazón a toda la gente que lo está haciendo posible. Un crecimiento orgánico, porque nuestras cifras no son las de un regguetonero, pero las entradas que vendemos, el merchandising, o la cantidad de vinilos y de ediciones que se han hecho, es mucho mayor que un montón de artistas que igual son más reconocidos. Nosotros hemos potenciado nuestra obra frente a los personajes que las hacemos. —Vienen de salas pequeñas, pero también actuaron en el Congreso de los Diputados. —Aquello fue hace tiempo, pero sí, se suelen montar circos más o menos interesantes, desde luego desubicados y poco cuidadosos.
Para montar esos circos casi mejor los montamos nosotros, que es nuestro verdadero oficio, montar diversión y arte. Me parece bien que algunos edificios públicos que, creo yo, se están mal usando hagan un viraje hacia lo que la gente realmente está disfrutando, que es la cultura. Lo público debe ser público. —¿Cómo se gestiona el éxito cuando se está empezando? —Con la amistad bien entendida.
Entre nosotros somos muy amigos, cuando alguno está un poco más bajo el otro tira y se establece una dinámica de cuidado y de apoyarse siempre. Yo lo he dicho muchas veces, no me habría sentido preparado nunca para hacer un proyecto en solitario. No vemos sentido a la música fuera de pertenecer a algo, eso es lo que nos da fuerza y lo que te hace olvidar otros sinsabores que tiene esta industria.
Porque no hay que idealizar este mundo, hay mucha adrenalina, muchos cambios de horarios, momentos en los que sufres porque piensas que no vas a tener la energía para llegar. Y también mucho interesado que se acerca solo cuando las cosas van bien. Pero con la unión siempre se sale de todo y se sale victorioso. —Forman parte de una nueva generación que no vive de un único género, ¿se identifican con la etiqueta de rock alternativo? —Más allá de la imagen que podamos dar, somos muy sensibles y la realidad, tanto lo bonito como lo oscuro, se nos clava muy dentro.
Además, creo que se ha establecido ese doble rasero en el rock, de tipos que en el escenario parecen muy duros o muy pasotas, pero luego a través de las letras y las melodías, puede intuirse que quien está encima del escenario es alguien a quien la vida le duele. Lo que nos gusta es que el estilo no nos limite. A nosotros nos gusta en directo la energía del rock y eso es innegable porque cualquier otro tipo de conciertos nos aburre, pero en el estudio se abre todo un mundo y ahí no importan los estilos ni qué vayan a opinar.
Creo que llegados a este punto y en este siglo, ya no es tan importante la tribu urbana a la que pertenezcas o cómo te definas, sino que lo importante es que el arte que estás haciendo funcione. comentarios Reportar un error Ultraligera: «No entendemos la música fuera de pertenecer a algo, eso nos hace olvidar los sinsabores de esta industria» La banda madrileña se abre hueco en los grandes festivales de España mientras cumplen sus sueños de adolescentes. ABC charla con Gisme, cantante de la banda, antes de su actuación en el Low de Torrevieja donde serán cabezas de cartel junto a Kasabian y The Editors Regala esta noticia Añádenos en Google La banda madrileña Ultraligera.
Miriam González Ruiz 31/07/2026 a las 18:53h. Ultraligera nace del error y del acierto, de un sentimiento de falta de libertad y de una necesidad de usar las guitarras como armas para contar su verdad. Gisme (voz), Coque (guitarra), Santi (bajo), Martín (batería) y Mario (guitarra rítmica en los directos) componen esta ... banda madrileña que en cinco años ha conquistado el panorama rockero español y que en noviembre volará por primera vez a Hispanoamérica.
Los adolescentes que con 16 años comenzaron su andadura en la música están viendo sus sueños cumplidos en este 2026. Gisme, como representante de Ultraligera durante esta entrevista con ABC antes de su actuación este sábado en el Festival Low de Torrevieja, reconoce que son «unos amigos que están cumpliendo el sueño de vivir de la música, tener una banda y hacer las cosas a nuestra manera». Los madrileños tienen una identidad propia muy marcada construida desde lo más pequeño, desde la amistad, forjada en pequeños recintos y, ahora, reconocida con un disco de oro para 'Pelo de foca', su primer disco. —¿Cómo nace Ultraligera? —Empieza cuando ves cómo funciona el sistema escolar y educativo y te das cuenta de que te falta libertad.
Creo que le pasa a todo el mundo, pero esta especie de represión se nota especialmente cuando tienes ímpetus artísticos o de conocimiento de ti mismo. Ahí te planteas que hay un arma que se llama guitarra, que te permite hacer unas canciones que crean un espacio donde estás más a gusto que en el mundo real. El camino empieza en solitario y vas avanzando en la creación de esas canciones.
El momento bonito llega cuando nos conocimos, tuvimos un par de proyectos para ganar dinero y cuando vimos que estábamos preparados empezó Ultraligera, que es lo que tantísimas alegrías nos ha dado. —Tras un EP y un primer disco, llega el segundo gran trabajo de estudio, 'Lapsus'. ¿Cómo trabajan estos proyectos? —No son discos conceptuales, son discos con concepto. Ya lo hicimos en 'Pelo de foca', quizá de una manera un poco más inocente por falta de experiencia, pero la idea ya estaba.
Nosotros tenemos la certidumbre de que cada canción afecta al resto, y yo como letrista lo que hago es que unas canciones completen a otras. Newsletter —¿Y cómo lo llevan al directo? —Esa es la parte que más nos divierte, los ecos del disco en el directo, bajarlo a tierra con mayor intensidad. Lo más importante para nosotros es que nos diviertan mucho y que podamos conectar con la gente, porque para nosotros el final de todo son los conciertos.
Las canciones con más intensidad, con más carga simbólica, que han sido las que nos han dado muy buenos momentos cuando estábamos subidos al escenario, son las que hemos potenciado en este disco para que salir de gira sea un placer y no un esfuerzo. —Todos estos conciertos están inmersos en el Lapsus Tour. —Sí, y está siendo la gira de nuestra vida, el verano de nuestra vida. Queríamos que esta fuera una gira de festivales donde coger mucho ritmo para una hipotética gira propia en el próximo año. Pero antes de eso vamos a hacer una serie de salas nosotros solos, no en contexto de festival por Latinoamérica (México, Chile, Colombia, Argentina...).
Para nosotros tocar no es un plan más de la semana o nuestro trabajo, es una necesidad casi fisiológica de liberarnos de todo aquello que se va acumulando durante la semana —Pero no siempre han actuado en grandes festivales como el Low de este sábado o el Sonorama. —No. Fue muy bonito no saltarse ningún paso. Creo que tuvimos buen olfato desde chavales, porque al principio nos propusieron telonear, pero decidimos que lo mejor era ir pasito a pasito.
Desde ese primer taller de unos amigos en el que tocamos en nuestro barrio para 30 personas, hasta pasar por salas como la Siroco o Sol, el Teatro Eslava, y luego la Riviera, con siete llenos. Pero digamos que no nos hemos saltado de manera brusca ningún aforo ni ningún paso, y eso creo que te va dando una perspectiva y una madurez encima del escenario que se agradece mucho. —Llegar al éxito con un crecimiento exponencial... —El crecimiento ha venido hace no tanto. Todo explotó con las siete Rivieras, estableció un récord de banda primeriza con su primer disco metiendo 18.000 personas en la sala, con esta gira de Latinoamérica, con todos los discos de oro que han llegado...
En un primer momento te puede abrumar, pero se convierte rápidamente en un agradecimiento de corazón a toda la gente que lo está haciendo posible. Un crecimiento orgánico, porque nuestras cifras no son las de un regguetonero, pero las entradas que vendemos, el merchandising, o la cantidad de vinilos y de ediciones que se han hecho, es mucho mayor que un montón de artistas que igual son más reconocidos. Nosotros hemos potenciado nuestra obra frente a los personajes que las hacemos. —Vienen de salas pequeñas, pero también actuaron en el Congreso de los Diputados. —Aquello fue hace tiempo, pero sí, se suelen montar circos más o menos interesantes, desde luego desubicados y poco cuidadosos.
Para montar esos circos casi mejor los montamos nosotros, que es nuestro verdadero oficio, montar diversión y arte. Me parece bien que algunos edificios públicos que, creo yo, se están mal usando hagan un viraje hacia lo que la gente realmente está disfrutando, que es la cultura. Lo público debe ser público. —¿Cómo se gestiona el éxito cuando se está empezando? —Con la amistad bien entendida.
Entre nosotros somos muy amigos, cuando alguno está un poco más bajo el otro tira y se establece una dinámica de cuidado y de apoyarse siempre. Yo lo he dicho muchas veces, no me habría sentido preparado nunca para hacer un proyecto en solitario. No vemos sentido a la música fuera de pertenecer a algo, eso es lo que nos da fuerza y lo que te hace olvidar otros sinsabores que tiene esta industria.
Porque no hay que idealizar este mundo, hay mucha adrenalina, muchos cambios de horarios, momentos en los que sufres porque piensas que no vas a tener la energía para llegar. Y también mucho interesado que se acerca solo cuando las cosas van bien. Pero con la unión siempre se sale de todo y se sale victorioso. —Forman parte de una nueva generación que no vive de un único género, ¿se identifican con la etiqueta de rock alternativo? —Más allá de la imagen que podamos dar, somos muy sensibles y la realidad, tanto lo bonito como lo oscuro, se nos clava muy dentro.
Además, creo que se ha establecido ese doble rasero en el rock, de tipos que en el escenario parecen muy duros o muy pasotas, pero luego a través de las letras y las melodías, puede intuirse que quien está encima del escenario es alguien a quien la vida le duele. Lo que nos gusta es que el estilo no nos limite. A nosotros nos gusta en directo la energía del rock y eso es innegable porque cualquier otro tipo de conciertos nos aburre, pero en el estudio se abre todo un mundo y ahí no importan los estilos ni qué vayan a opinar.
Creo que llegados a este punto y en este siglo, ya no es tan importante la tribu urbana a la que pertenezcas o cómo te definas, sino que lo importante es que el arte que estás haciendo funcione. comentarios Reportar un error Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Chenoa: «Vengo de una familia muy justa de dinero. Los niños iban al comedor y yo, con ocho años, comía en las escaleras sola» Inés Romero Jorge Rey se adelanta a la Aemet y alerta del tiempo que hará en agosto según las Cabañuelas: «Otra ola de calor»
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