Ozempic: lo que la báscula no cuenta sobre la pérdida de peso
La irrupción de medicamentos capaces de provocar pérdidas de peso significativas ha vuelto a situar la delgadez en el centro de la conversación.
MELILLACerrada la frontera con Marruecos tras un intento de entrada masiva ceutaEl Gobierno moviliza al Ejército para apoyar a la Guardia Civil Ozempic: lo que la báscula no cuenta sobre la pérdida de pesoIlustración sobre la irrupción del OzempicImagen generada con IAEscucha este artículoSaludNoticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 31 jul 2026 - 05:00Cristina Martínez Añádenos en Google Elígenos como tu fuente preferida en Google.WhatsAppTwitterFacebookLinkedinTelegramBeloudCopiar URLCompartirMostrar comentariosLa irrupción de medicamentos capaces de provocar pérdidas de peso significativas ha vuelto a situar la delgadez en el centro de la conversación.Adiós al IMC, el nuevo criterio señala que una de cada cuatro personas con peso normal tiene 'obesidad clínica'Los años noventa estuvieron marcados por la estética heroin chic. Pasarelas, campañas publicitarias y revistas proyectaban una imagen de extrema delgadez que, en muchos casos, se imponía incluso a la salud. Después de dos décadas en las que movimientos como el 'body positive' parecían haber ampliado los modelos corporales aceptados, la irrupción de medicamentos capaces de provocar pérdidas de peso significativas ha vuelto a situar la delgadez en el centro de la conversación.
Los fármacos agonistas del receptor GLP-1, como Ozempic, Wegovy o Mounjaro, han revolucionado el tratamiento de la obesidad. Lo que nació como un tratamiento para la diabetes tipo 2, ayudando a estabilizar los niveles de insulina en el metabolismo, se ha convertido en un fenómeno social que promete adelgazar de forma rápida y eficaz, despertando el interés de perfiles cada vez más diversos.Entre ellos destacan las mujeres mayores de 45 años, muchas de las cuales se encuentran en la perimenopausia o la menopausia. En esta etapa, que afecta a un tercio de la población femenina mundial, la disminución de estrógenos favorece cambios profundos en la composición corporal: aumenta la acumulación de grasa abdominal, el metabolismo se ralentiza y la masa muscular comienza a reducirse de forma progresiva.
Como resultado, muchas mujeres sienten que su cuerpo ya no responde como antes y que mantener el peso supone un esfuerzo cada vez mayor.¿Por qué ha aumentado el número de personas con acné más allá de la adolescencia? De la contaminación al teletrabajoAnte esta realidad, los tratamientos basados en GLP-1 se presentan como una solución atractiva. Sin embargo, la conversación suele centrarse en que se trata de un remedio milagroso para perder kilos a pasos agigantados, dejando de lado una cuestión fundamental: qué parte de esa pérdida corresponde, realmente, a la grasa que no queremos.No se trata de un matiz menor.
Durante la menopausia, la pérdida de masa muscular forma parte del propio proceso biológico asociado a las alteraciones hormonales. El músculo, sin embargo, va mucho más allá de una cuestión estética: es un tejido clave para mantener la salud metabólica, la fuerza, la movilidad, el equilibrio y la autonomía a medida que envejecemos.Eficacia fuera de toda dudaPor eso, adelgazar no siempre es sinónimo de estar más sano. Cuando la pérdida de peso va acompañada de una reducción significativa de masa muscular o de densidad ósea, dos de los efectos que pueden producirse a raíz de estos tratamientos, parte de los beneficios obtenidos pueden verse comprometidos.
En mujeres a partir de los 50 años, esta situación resulta especialmente relevante, ya que puede acelerar procesos de fragilidad ya asociados al envejecimiento y a la menopausia.La eficacia de los medicamentos GLP-1 está fuera de duda. Sin embargo, su popularización también ha puesto sobre la mesa una cuestión cada vez más importante: no basta con perder peso, hay que hacerlo preservando la masa muscular. De ahí que los especialistas insistan en combinar estos tratamientos con ejercicio de fuerza, una ingesta adecuada de proteínas y un seguimiento profesional que permita evaluar la composición corporal más allá de la cifra que marca la báscula.Desarrollan un tratamiento alternativo con insulina para pacientes con diabetes tipo 2A ello se suma otro desafío: mantener los resultados a largo plazo.
Los medicamentos pueden facilitar el proceso de adelgazamiento, pero no sustituyen los hábitos que permiten sostenerlo en el tiempo. De hecho, buena parte de la investigación actual se centra en comprender qué ocurre cuando se interrumpe el tratamiento y cómo evitar la recuperación del peso perdido.La pregunta, por tanto, ya no debería ser únicamente cuánto peso se pierde, sino cómo se pierde. Especialmente durante la menopausia, el objetivo no puede limitarse a reducir una cifra en la báscula.
La verdadera prioridad debería ser conservar la fuerza, proteger la salud metabólica y mantener la calidad de vida en una etapa en la que el cuerpo experimenta transformaciones profundas.Conforme a los criterios de¿Por qué confiar en nosotros?Más información sobre:Salud y bienestarNutriciónOzempicCristina MartínezCristina Martínez colabora en 20minutos, dentro del vertical de bienestar 20bien. Es cofundadora y CEO de DOMMA, donde trabaja para digitalizar y revolucionar el acompañamiento hormonal femenino.Cristina Martínez en Linkedin Mostrar comentarios Comentarios Ozempic: lo que la báscula no cuenta sobre la pérdida de pesoIlustración sobre la irrupción del OzempicImagen generada con IAEscucha este artículoSaludNoticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 31 jul 2026 - 05:00Cristina Martínez Añádenos en Google Elígenos como tu fuente preferida en Google.WhatsAppTwitterFacebookLinkedinTelegramBeloudCopiar URLCompartirMostrar comentariosLa irrupción de medicamentos capaces de provocar pérdidas de peso significativas ha vuelto a situar la delgadez en el centro de la conversación.Adiós al IMC, el nuevo criterio señala que una de cada cuatro personas con peso normal tiene 'obesidad clínica'Los años noventa estuvieron marcados por la estética heroin chic. Pasarelas, campañas publicitarias y revistas proyectaban una imagen de extrema delgadez que, en muchos casos, se imponía incluso a la salud.
Después de dos décadas en las que movimientos como el 'body positive' parecían haber ampliado los modelos corporales aceptados, la irrupción de medicamentos capaces de provocar pérdidas de peso significativas ha vuelto a situar la delgadez en el centro de la conversación. Los fármacos agonistas del receptor GLP-1, como Ozempic, Wegovy o Mounjaro, han revolucionado el tratamiento de la obesidad. Lo que nació como un tratamiento para la diabetes tipo 2, ayudando a estabilizar los niveles de insulina en el metabolismo, se ha convertido en un fenómeno social que promete adelgazar de forma rápida y eficaz, despertando el interés de perfiles cada vez más diversos.Entre ellos destacan las mujeres mayores de 45 años, muchas de las cuales se encuentran en la perimenopausia o la menopausia.
En esta etapa, que afecta a un tercio de la población femenina mundial, la disminución de estrógenos favorece cambios profundos en la composición corporal: aumenta la acumulación de grasa abdominal, el metabolismo se ralentiza y la masa muscular comienza a reducirse de forma progresiva. Como resultado, muchas mujeres sienten que su cuerpo ya no responde como antes y que mantener el peso supone un esfuerzo cada vez mayor.¿Por qué ha aumentado el número de personas con acné más allá de la adolescencia? De la contaminación al teletrabajoAnte esta realidad, los tratamientos basados en GLP-1 se presentan como una solución atractiva.
Sin embargo, la conversación suele centrarse en que se trata de un remedio milagroso para perder kilos a pasos agigantados, dejando de lado una cuestión fundamental: qué parte de esa pérdida corresponde, realmente, a la grasa que no queremos.No se trata de un matiz menor. Durante la menopausia, la pérdida de masa muscular forma parte del propio proceso biológico asociado a las alteraciones hormonales. El músculo, sin embargo, va mucho más allá de una cuestión estética: es un tejido clave para mantener la salud metabólica, la fuerza, la movilidad, el equilibrio y la autonomía a medida que envejecemos.Eficacia fuera de toda dudaPor eso, adelgazar no siempre es sinónimo de estar más sano.
Cuando la pérdida de peso va acompañada de una reducción significativa de masa muscular o de densidad ósea, dos de los efectos que pueden producirse a raíz de estos tratamientos, parte de los beneficios obtenidos pueden verse comprometidos. En mujeres a partir de los 50 años, esta situación resulta especialmente relevante, ya que puede acelerar procesos de fragilidad ya asociados al envejecimiento y a la menopausia.La eficacia de los medicamentos GLP-1 está fuera de duda. Sin embargo, su popularización también ha puesto sobre la mesa una cuestión cada vez más importante: no basta con perder peso, hay que hacerlo preservando la masa muscular.
De ahí que los especialistas insistan en combinar estos tratamientos con ejercicio de fuerza, una ingesta adecuada de proteínas y un seguimiento profesional que permita evaluar la composición corporal más allá de la cifra que marca la báscula.Desarrollan un tratamiento alternativo con insulina para pacientes con diabetes tipo 2A ello se suma otro desafío: mantener los resultados a largo plazo. Los medicamentos pueden facilitar el proceso de adelgazamiento, pero no sustituyen los hábitos que permiten sostenerlo en el tiempo. De hecho, buena parte de la investigación actual se centra en comprender qué ocurre cuando se interrumpe el tratamiento y cómo evitar la recuperación del peso perdido.La pregunta, por tanto, ya no debería ser únicamente cuánto peso se pierde, sino cómo se pierde.
Especialmente durante la menopausia, el objetivo no puede limitarse a reducir una cifra en la báscula. La verdadera prioridad debería ser conservar la fuerza, proteger la salud metabólica y mantener la calidad de vida en una etapa en la que el cuerpo experimenta transformaciones profundas.Conforme a los criterios de¿Por qué confiar en nosotros?