La Hiniesta y la Macarena son las hermandades de Sevilla más fieles a sus bandas
En las cofradías hay pocas cosas eternas, y los acompañamientos musicales desde luego no son una de ellas. Cada año son noticia distintos cambios de bandas e incluso de estilo musical tras los pasos,
Música procesional La Hiniesta y la Macarena son las hermandades de Sevilla más fieles a sus bandas Santa María Magdalena de Arahal lleva desde 1977 tocando tras el Cristo de la Buena Muerte, y el Carmen de Salteras, desde 1978 tras la Virgen de la Esperanza Regala esta noticia Añádenos en Google El Cristo de la Buena Muerte saliendo este año de Santa Marina. (Manuel Olmedo) Pepe Trashorras y José Ángel Ríos 31/07/2026 a las 00:17h. En las cofradías hay pocas cosas eternas, y los acompañamientos musicales desde luego no son una de ellas. Cada año son noticia distintos cambios de bandas e incluso de estilo musical tras los pasos, y no es novedad.
Basta tirar de archivo y ... hemeroteca para comprobar como siempre ha estado a la orden del día el hecho de ir confiando en unas u otras formaciones en función de diversos factores. Sin embargo, existen casos en los que esa confianza se extiende durante años y décadas hasta alcanzar una relación tan estrecha como excepcional. Hoy día que se ha devaluado tanto el término 'binomio' para referirse a la conjunción perfecta entre un paso y su banda es meritorio conocer y reconocer cuando esta alcanza prácticamente el medio siglo como sucede con las relaciones contractuales más largas de la Semana Santa de Sevilla.
Más allá de bandas propias de las hermandades como la Centuria en la Macarena, hay casos en los que la unión parece tan férrea como si los músicos fueran un grupo más dentro de la cofradía. El mayor honor al respecto lo tienen la Hiniesta y Arahal, que justamente este año han conmemorado con diversos actos sus cincuenta Domingo de Ramos de unión ininterrumpida. No en vano, los clásicos sones de la agrupación musical Santa María Magdalena llevan acompañando al Cristo de la Buena Muerte desde 1977.
Aquel año, su segunda Semana Santa tocando en Sevilla, acompañaron a cinco cofradías distintas, y en los años siguientes llegaron a tocar prácticamente toda la semana. Sin embargo, solamente en San Julián se han mantenido de forma inalterable hasta nuestros días. Hoy no se concibe otra música para el crucificado que los sones de la Madre y Maestra, que durante tanto tiempo se escucharon solo el Domingo de Ramos.
Ahora el viento les vuelve a soplar a favor. El Carmen acompaña al Baratillo desde 1980, y desde 1981 está vinculada la Oliva de Salteras a la Estrella y Maestro Tejera a las Penas Sólo un año más tarde comenzó el vínculo entre la Macarena y el Carmen de Salteras. Tal y como recoge José Manuel Castroviejo en su libro 'De bandas y repertorios.
La música procesional en Sevilla desde el siglo XIX', la formación aljarafeña debutó tras la Virgen de la Esperanza en la Madrugada de 1978, concretamente a la salida de la Catedral. Antes había puesto sus sones el Soria 9. No era la primera vez que la hermandad contrataba a dos bandas distintas para el palio, pero sí fue la última.
A partir del año siguiente, el Carmen fue la banda de la Macarena de atrio a atrio hasta hoy. Sus sones han acompañado a la Virgen en multitud de momentos extraordinarios, llegando con ella hasta el estadio de la Cartuja, la plaza de España o el paseo Colón. Como reza el himno macareno: «Y de aquí a la eternidad».
La misma banda puede contar con orgullo que lleva tocando en el Arenal desde 1980. Los lazos entre el Baratillo y el Carmen de Salteras también van ya camino del medio siglo. En este caso no fue aquel año de 1980 su debut, ya que los sones saltereños ya habían acompañado previamente a la Virgen de la Caridad en su Soledad en 1961 y 1962, pero desde entonces comenzó una unión estrecha que ha cristalizado en el estilo tan popular de un palio que, pese a salir del Centro, es puramente de barrio.
Pese a ser la banda titular de la Caridad, en 2024 también pusieron sus sones a la Virgen de la Piedad en la procesión triunfal tras su coronación canónica. La Estrella cruzando el arco del Postigo. (Pedro Jesús Cabrera) La historia de la música de Salteras es tan dilatada en el tiempo que es lógico que sus bandas sean las más longevas con las hermandades. Es el caso también de la Estrella y la Oliva, cuyos caminos se cruzaron el Domingo de Ramos de 1977, uno muy especial al ser el primero que la cofradía salía desde su capilla.
Aquella experiencia gustó, pero hubo que esperar unos pocos años, hasta 1981, para que comenzase la unión indisoluble que ha llegado hasta la actualidad. La Oliva de Salteras cruzó el puente en la recordada coronación canónica de la Virgen y lo volvió a hacer en su veinticinco aniversario, y desde hace ya bastantes años pone sus sones tras la Estrella dos veces al año: tanto el Domingo de Ramos como en el traslado de regreso tras la función principal en Cuaresma. Newsletter Ese mismo año de 1981 se incorporó también la banda del Maestro Tejera tras la Virgen de los Dolores de San Vicente.
La de las Penas y Tejera es otro de los mejores ejemplos de estampa musical congelada en el tiempo, algo a lo que contribuyen tanto las décadas de relación como la idiosincrasia de la cofradía y el depurado repertorio en el que tanto protagonismo cobran sus dos célebres marchas de Pantión. Por si fuera poco, cada año sin faltar ni uno solo la banda interpreta 'Jesús de las Penas' a la salida del Señor, uno de los momentos más emblemáticos de toda la Semana Santa que quedó inmortalizado en la mítica película de Gutiérrez Aragón. El nacimiento de una era Para cerrar la lista de acompañamientos musicales más longevos de la Semana Santa hispalense conviene destacar la solidez con la que se asentó la banda de las Cigarreras justo después de su aparición.
La célebre banda de cornetas, que en sus inicios era de estilo 'mixto' (entre el estilo de la Policía Armada y el de la Guardia Civil), se fundó en 1979. Pues bien, desde 1980 lleva tocando de forma ininterrumpida no sólo en su hermandad, sino también tras el paso de misterio de la Cena. Sólo dos años más tarde, en 1982, se sumó el de la Bofetá; San Gonzalo en 1985 y la Carretería en 1986.
Todos estos casos, como los anteriores, son ejemplos de que en las cofradías no siempre imperan las modas. comentarios Reportar un error Música procesional La Hiniesta y la Macarena son las hermandades de Sevilla más fieles a sus bandas Santa María Magdalena de Arahal lleva desde 1977 tocando tras el Cristo de la Buena Muerte, y el Carmen de Salteras, desde 1978 tras la Virgen de la Esperanza Regala esta noticia Añádenos en Google El Cristo de la Buena Muerte saliendo este año de Santa Marina. (Manuel Olmedo) Pepe Trashorras y José Ángel Ríos 31/07/2026 a las 00:17h. En las cofradías hay pocas cosas eternas, y los acompañamientos musicales desde luego no son una de ellas. Cada año son noticia distintos cambios de bandas e incluso de estilo musical tras los pasos, y no es novedad.
Basta tirar de archivo y ... hemeroteca para comprobar como siempre ha estado a la orden del día el hecho de ir confiando en unas u otras formaciones en función de diversos factores. Sin embargo, existen casos en los que esa confianza se extiende durante años y décadas hasta alcanzar una relación tan estrecha como excepcional. Hoy día que se ha devaluado tanto el término 'binomio' para referirse a la conjunción perfecta entre un paso y su banda es meritorio conocer y reconocer cuando esta alcanza prácticamente el medio siglo como sucede con las relaciones contractuales más largas de la Semana Santa de Sevilla.
Más allá de bandas propias de las hermandades como la Centuria en la Macarena, hay casos en los que la unión parece tan férrea como si los músicos fueran un grupo más dentro de la cofradía. El mayor honor al respecto lo tienen la Hiniesta y Arahal, que justamente este año han conmemorado con diversos actos sus cincuenta Domingo de Ramos de unión ininterrumpida. No en vano, los clásicos sones de la agrupación musical Santa María Magdalena llevan acompañando al Cristo de la Buena Muerte desde 1977.
Aquel año, su segunda Semana Santa tocando en Sevilla, acompañaron a cinco cofradías distintas, y en los años siguientes llegaron a tocar prácticamente toda la semana. Sin embargo, solamente en San Julián se han mantenido de forma inalterable hasta nuestros días. Hoy no se concibe otra música para el crucificado que los sones de la Madre y Maestra, que durante tanto tiempo se escucharon solo el Domingo de Ramos.
Ahora el viento les vuelve a soplar a favor. El Carmen acompaña al Baratillo desde 1980, y desde 1981 está vinculada la Oliva de Salteras a la Estrella y Maestro Tejera a las Penas Sólo un año más tarde comenzó el vínculo entre la Macarena y el Carmen de Salteras. Tal y como recoge José Manuel Castroviejo en su libro 'De bandas y repertorios.
La música procesional en Sevilla desde el siglo XIX', la formación aljarafeña debutó tras la Virgen de la Esperanza en la Madrugada de 1978, concretamente a la salida de la Catedral. Antes había puesto sus sones el Soria 9. No era la primera vez que la hermandad contrataba a dos bandas distintas para el palio, pero sí fue la última.
A partir del año siguiente, el Carmen fue la banda de la Macarena de atrio a atrio hasta hoy. Sus sones han acompañado a la Virgen en multitud de momentos extraordinarios, llegando con ella hasta el estadio de la Cartuja, la plaza de España o el paseo Colón. Como reza el himno macareno: «Y de aquí a la eternidad».
La misma banda puede contar con orgullo que lleva tocando en el Arenal desde 1980. Los lazos entre el Baratillo y el Carmen de Salteras también van ya camino del medio siglo. En este caso no fue aquel año de 1980 su debut, ya que los sones saltereños ya habían acompañado previamente a la Virgen de la Caridad en su Soledad en 1961 y 1962, pero desde entonces comenzó una unión estrecha que ha cristalizado en el estilo tan popular de un palio que, pese a salir del Centro, es puramente de barrio.
Pese a ser la banda titular de la Caridad, en 2024 también pusieron sus sones a la Virgen de la Piedad en la procesión triunfal tras su coronación canónica. La Estrella cruzando el arco del Postigo. (Pedro Jesús Cabrera) La historia de la música de Salteras es tan dilatada en el tiempo que es lógico que sus bandas sean las más longevas con las hermandades. Es el caso también de la Estrella y la Oliva, cuyos caminos se cruzaron el Domingo de Ramos de 1977, uno muy especial al ser el primero que la cofradía salía desde su capilla.
Aquella experiencia gustó, pero hubo que esperar unos pocos años, hasta 1981, para que comenzase la unión indisoluble que ha llegado hasta la actualidad. La Oliva de Salteras cruzó el puente en la recordada coronación canónica de la Virgen y lo volvió a hacer en su veinticinco aniversario, y desde hace ya bastantes años pone sus sones tras la Estrella dos veces al año: tanto el Domingo de Ramos como en el traslado de regreso tras la función principal en Cuaresma. Newsletter Ese mismo año de 1981 se incorporó también la banda del Maestro Tejera tras la Virgen de los Dolores de San Vicente.
La de las Penas y Tejera es otro de los mejores ejemplos de estampa musical congelada en el tiempo, algo a lo que contribuyen tanto las décadas de relación como la idiosincrasia de la cofradía y el depurado repertorio en el que tanto protagonismo cobran sus dos célebres marchas de Pantión. Por si fuera poco, cada año sin faltar ni uno solo la banda interpreta 'Jesús de las Penas' a la salida del Señor, uno de los momentos más emblemáticos de toda la Semana Santa que quedó inmortalizado en la mítica película de Gutiérrez Aragón. El nacimiento de una era Para cerrar la lista de acompañamientos musicales más longevos de la Semana Santa hispalense conviene destacar la solidez con la que se asentó la banda de las Cigarreras justo después de su aparición.
La célebre banda de cornetas, que en sus inicios era de estilo 'mixto' (entre el estilo de la Policía Armada y el de la Guardia Civil), se fundó en 1979. Pues bien, desde 1980 lleva tocando de forma ininterrumpida no sólo en su hermandad, sino también tras el paso de misterio de la Cena. Sólo dos años más tarde, en 1982, se sumó el de la Bofetá; San Gonzalo en 1985 y la Carretería en 1986.
Todos estos casos, como los anteriores, son ejemplos de que en las cofradías no siempre imperan las modas. comentarios Reportar un error Este reloj parece antiguo y no depende de pilas: el Pagani automático ideal para muñecas finas Teresa Rodríguez García Tony Aguilar explica el estado de salud de su hijo Biel tras estar ingresado por una picadura de garrapata Francisco J. Jurado El chef José Andrés estalla por un ranking sin platos españoles: «Si necesitáis ayuda, aquí estoy» Borja Sánchez